Tratando de averiguar el futuro…

Muy a menudo me hacen la misma pregunta muy seria. Tal vez, la
respuesta preocupa a todos quien por lo menos una vez ha intentado
con ayuda de alguien a asomar en el propio futuro.
Y si este futuro resulta ser no exactamente lo que nosotros hemos
esperado o exactamente lo contrario, la curiosidad se convierte en
el miedo.
Según mi profunda convicción nadie, salvo a Dios, puede saber y
además cambiar el futuro con una exactitud absoluta.
Los
adivinos y astrólogos famosos tales como Vanga, Keisy etc. tenían
la fuerza de conocimiento que les permitía hacer pronósticos con
la precisión de hasta 70-80 por cien. Pero se trataba solamente de
los pronósticos de unas cuestiones generales. Entonces que podemos
decir cuando intenta a hacer
los pronósticos de futuro la gente que a penas ha
acabado unos cursos intensivos o ha leído un par de libros acerca
de la quiromancia, numerología o astrología? Conociendo bien la
astrología védica se puede hacer con una exactitud suficiente lo
siguiente:
-
Buscar unos periodos favorables para diferentes tipos de
iniciaciones lo mismo que conociendo las leyes de la naturaleza
podemos buscar un tiempo oportuno para sembrar.
-
Crear un retrato
psicológico de la personalidad y ver sus objetivos kàrmicos para
esta encarnación.
-
Marcar los periodos importantes del destino.
-
Averiguar la compatibilidad de los compañeros de negocio y en el
matrimonio
-
Definir su dharrama (el camino de la vida) para esta vida.
Pero respecto a la posibilidad de predecir el futuro con la
exactitud de 100 por cien… no lo he escuchado nunca ni lo he
experimentado.
La creencia ciega en esto puede perjudicar mucho. Por ejemplo, a
usted le han predicho una buena salud y una larga vida, usted lo
ha aceptado y ha dejado de cuidarse o aún más ha empezado a poner
su vida en peligro en exceso por que usted está seguro que todo va
a salir exactamente como le ha predicho su “Nostradamus” de
barrio. U otro ejemplo: le han predicho un mal futuro, y tan
pronto que usted se lo crea, la probabilidad de
que así sea aumentará en docenas de veces. Por que el hombre
atemorizado empieza a concentrar sus pensamientos en la espera de
lo malo, lo cual en sí ya perjudica mucho su psíquica.
Me llamó mi paciente, una mujer bastante madura y espiritualmente
avanzada y llorando me comento que ya hace una semana que no
dormía y no podía hacer nada. La causa era que un numeròlogo
principiante le había dicho que el matrimonio que su hijo va hacer
dentro de una semana se romperá dentro de 5 años. Me hizo falta
una hora para calmarla de alguna manera.
U
otro caso. Llegó a la consulta una mujer que hace medio año había
pasado por lo peor: había muerto su hijo. Se puede imaginar cuanto
miedo tenía ella por su niño restante-una hija. Entonces una tal
adivina- curadora viajera le dijo: “Muy pronto tendrás otro ataúd
en la familia, puesto que tienes una maldición.” Y por quitar “el
mal de ojo” le pidió (teniendo en cuenta su situación económica
difícil), “nada más” que mil quinientos dólares. Y ahora habiendo
entregado su último dinero la mujer tiene miedo “de que vuelva la
maldición”.
Ha pasado muy poco tiempo y empecé a recibir unas cartas
describiendo unos eventos del modelo parecido pidiéndome ayuda. Yo
simplemente me agarré la cabeza y quise gritar:
“ Mis queridos! No sean tan inocentes y no crean ciegamente en la
predicción del destino! Si, el destino depende de Dios, pero el
Dios nos da la libertad de elegir. Y la elección que hace una
persona ahora se convierte en la realidad de mañana. El universo
es un gran ordenador que contiene miles de variantes del
desarrollo de los eventos. Y se puede predecir unívocamente
solamente una cosa: si, un día u otro todos nos moriremos, pero
acaso tenemos que acostarnos y llorar por eso? A caso no sería lo
mejor pasar el resto de la vida sin temores, valorando cada
momento, regalando amor a todo el mundo y no ofendiéndose con
nadie? Pero cuando llegue la muerte aceptarla con amor sin
arrepentirse de nada y sin miedo hacer un paso adelante hacia una
nueva vida, comprendiendo que este sentimiento de amor y la
felicidad interior nadie nos va a quitar.
Y exactamente esto estamos enseñando y aprendiendo en el primer
lugar. Esperamos, que lo estamos consiguiendo! Amor y felicidad
para ustedes!”