LA IMPORTANCIA DEL ESTUDIO DEL ERROR HUMANO
EN LA AVIACIÓN CIVIL
Si partimos del hecho que el ser humano
no fue creado ni genética ni psicológicamente para volar, pero esa
curiosidad y creatividad que lo
caracteriza lo llevó a trascender a un espacio tridimensional para el cual no
fue concebido. El ser humano se
constituye en: “la parte más flexible, adaptable y valiosa del sistema
aeronáutico, pero es también la parte más vulnerable a influencias que pueden afectar negativamente su comportamiento”
tal como lo señala el Manual de Instrucción sobre Factores Humanos de la
Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), Documento 9683-AN/950 en
su Capítulo 1: Conceptos Fundamentales sobre Factores Humanos.
En la actualidad el 80% de los accidentes
e incidentes de aviación son atribuidos al factor humano: específicamente al
“error humano” el cual puede ser definido como una tarea, labor o
función realizada por debajo de los límites aceptables o
calificada como menos que bueno. Y el 20% a la parte mecánica (la
máquina); porque la tecnología se ha sofisticado tanto que ha permitido
minimizar los daños que pudieran darse en la aeronave.
Como el caso de Valujet en mayo de 1996,
el personal de mantenimiento al carecer de entrenamiento en el manejo de las
mercancías peligrosas, no pusieron a los generadores químicos de oxígeno los
sellos de seguridad, ni constataron que los mismos no eran reutilizables, por
lo tanto, deberían ser desechados como basura tóxica. La compañía Valujet no estaba autorizada por la Administración
Federal de Aviación (FAA) a transportar mercancías peligrosas. Pero este personal de mantenimiento no los
embaló apropiadamente y los puso a bordo del avión de la Valujet, sin llenar el
formulario de la notificación al capitán (NOTOC). De manera tal que la tripulación nunca supo que llevaba a bordo
mercancías peligrosas. Como
consecuencia de esta cadena errores humanos, se produce un accidente fatal en
los pantanos de Florida donde fallecen 110 personas. Lo preocupante es el aumento vertiginoso de la actuación humana
como causa principal de los accidentes
e incidentes de aviación.
Aproximadamente hace 2000 años el orador
romano, Cicerón afirmaba que “errar es humano”; pero en cuanto aviación
se refiere no puede partirse de esa línea de pensamiento, porque en aviación
los errores pueden ser fatales.
Igualmente indicaba que “sólo los locos perseveran en el error”
cuando ocurre un accidente producto del error humano que ya tenía antecedentes
en el pasado. El ser humano que interactúa en el sistema aeronáutico deberá
trabajar arduamente en su preparación mental (pensamiento) de manera tal que le
permita realizar su labor de forma eficiente y segura. La excelencia debe representar un camino sin
retorno, de la labor diaria.
El propósito del estudio de los factores
humanos, es elevar a la excelencia la relación entre los individuos y las
acciones que éstos realizan; enfatizando la utilidad, provecho, rendimiento y
beneficio como nexo entre los sujetos y su comportamiento. El ser humano debe ser consciente que para
evitar un error se requiere ante todo comprenderlo, para después poder controlarlo. Lo
prioritario en este aspecto es el reconocimiento del comportamiento que
está por debajo del mínimo admisible: el error humano. De ahí la relevancia del estudio del factor
humano el cual permite comprender el por qué y cómo se produce éste.
Afortunadamente a partir de noviembre de 2002, fue incluida en el nuevo Reglamento de Aviación Civil de Panamá (RACP) la unidad modular titulada: Actuación Humana, temática que forma parte de la instrucción de pilotos en otros países, lo cual otorgará el conocimiento requerido para que el error humano en nuestro ámbito sea minimizado. En Panamá ésta materia forma parte del currículo de los aspirantes a las diversas Licencias (Piloto Privado, Comercial, Piloto de Transporte de Línea Aérea) y Habilitaciones (por Instrumento e Instructor de Vuelo) que se otorgan a nivel nacional, ratificando la importancia del estudio de los Factores Humanos en la Aviación Civil.