Si bien es cierto, el peor enemigo del hombre ha sido por muchos años la
guerra, sin embargo, la guerra a la que me refiero es la guerra de la prisa; la
del diario vivir de los autos desaforados que transitan nuestras calles y se
convierten en "Asesinos" de nuestro propio destino.
Hoy en dia, en que la tecnología ha avanzado cada dia, en otras, falta mucho
por hacer. No es la sociedad, no son las leyes, son nuestros principios y
valores que se tiran por la borda. Muchas veces, en las carreteras de nuestro
pais arruinan el destino de personas inocentes, niños, abuelos, jovenes con un
futuro brillante que apenas comienzan a vivir.
La noche del 24 de junio de 1998, un auto arroyo a mi madre e hijo. El Dios
Todopoderoso permitio que vivieran aun en unas condiciones especiales. Luchando
en este hospital en contra de todo lo científico. Sabiendo que la buena fé, el
amor hacia un niño o adulto ante todo instandome a continuar.
Y no es solo el esfuerzo propio de mi persona, sino el amor. El esfuerzo de
cada uno de nosotros en el empeño por hacer que la vida tenga sentido aun
cuando paresca que se pierde la esperanza. Nunca es tarde y no hay obstaculos
en el camino que no puedas derrotar con tu amor, tu fé y temple humano.
La vida me mostro que por cada caida, me levante dos veces. Pero la vida
continua y por alguna razón, hay que recuperar las fuerzas. Aquí es donde
verdaderamente puedes contemplar la grandeza del valor, del coraje ante lo
insólito, del calor de tus amigos cuando estan a tu lado, es una tarea hermosa.
La labor de los médicos, enfermeras, de los que en alguna manera han sufrido, o
estan convaleciendo. Es entonces, cuando ves la sonrisa afable de un paciente,
el que te insta a luchar y a sobre llevar tu carga, cuando en tu soledad, te
encuentras a ti mismo y descubres que aun esas pesadas huellas son la
esperanza, el comienzo de un nuevo amanecer y que de este momento en adelante
... no habrá un camino incierto sino la promesa de nuestro creador, aún cuando
tu fe sea un retoño.
Puedes ver cada dia una luz que te ilumina como la luz del niñito Jesús. Como
la luz de Christian cuando sus ojos se encendieron por vez primera luego de
estar en coma, y eso me recuerda que no estaba sola. Habia alguien que estaba
preparandonos a cada instante y ese era el gran amor de Dios. Sembrando en
nosotros, esa sabiduria interna, que se siente. Si ! Existe la fe el amor y el
apoyo genuino de los que a diario estan de nuestro lado. Con eso vivo, con eso
me conformo. Porque la vida es sencillamente maravillosa, es un regalo de Dios,
un milagro de amor. La vida es y siempre será la vida.
Cada dia que transcurre se convierte en un compromiso. Las cosas con mi hijo
Christian no fueron facil. Esta es la primera vez en toda mi vida, me he
enfrentado a la vida misma.
Cuando Christian regreso a casa por primera vez luego del accidente, lo observó
todo. Peleaba con su cerebro, se encontraba perdido, con una mezcla de tristeza
y alegria, dolor y ausencia, pérdida de memoria, por cierto, antes tenia un
perfecto control de todo lo que le rodeabaa a su edad.
Parace ser que no tiene un juicio entre lo que esta bien y lo que estal mal, lo
que es bueno o malo, lo seguro o peligroso. Christian se levanta temprano, abre
los closets, lo revisa todo. Es como si fuese otro niño. No le gusta el
mantecado, antes si. Su capacidad para concentrarse es muy poco. No puede estar
ni siquiera media minuto integrando una figura geometrica, hay que ayudarlo ir
al baño, es como un niño recien nacido de nuevo.
Su curiosidad por su "Nuevo Mundo" me atrae, es por eso que anoto sus cosas
como si el diario me escuchara como un amigo. Antes mi niño estaba consciente
de los peligros como caliente o frio, era super independiente. En ocasiones se
encierra en su propio mundo y hace un gesto de fracaso. Aquí es donde yo entro.
Mami y Papi lo queremos a el, lo abrazamos y le digo que "No importa lo que
pase", siempre seremos tus padres, amigos y te queremos mucho. El nos mira, se
sonrie y nos abraza.
Mis primeros meses fueron dificiles, pero a la misma vez retantes, si no fuera
por el espiritu luchador que tengo, no estuviera contandolo en este momento.
Christian es un niño sumamente inteligente, es muy hermoso y por eso es que
nosotros luchamos para que en el mañana el deje sus huellas. Será nuestra
prioridad hacerlo fuerte, responsable, capacitado para ejercer cualquier labor
en el mañana. Ese es nuestro compromiso para que pueda sentirse féliz en su
desarrollo y que se enfrente a la vida sin miedo.
Sin rencores, porque la vida es un regalo y Dios se la obsequio. Hoy Christian
regresa a la escuela, féliz como un niño normal. Pero con su ataxia, deseos de
superar, mucho entusiasmo. Dios es su unica esperanza. Espero no haga muchas
travesuras. ¿ Me lo prometes Christian ? Gracias a las personas que siempre
estuvieron de nuestro lado aun sin conocernos. ¿ Nos es maravilloso el amor ?