Inicio
Países
Castellano
Traducidos
Orden Alfabético
Contenidos
Diccionarios
Géneros y Estilos
Especial Poesía
Poesía MSN
Publica al Momento
Libro de Visitas
Poemas Usuarios
Lista Nombre
Lista Apellido
Poetas Famosos
& Sus Mejores Poemas

Email: famouspoets27@hotmail.com

                  Poesía MSN | Libro de Visitas



Luis Baez

    Amor de Preparatoria
    El Sacrílego
    A una Carretera por la Noche
    En el Lobby del Museo
    De las Lágrimas un Océano
    Condición Humana
    Mark Twain
    La Casa Desolada
    Invocación del 8 de Enero de 1996
    A una Bella Estudiante
    La Cumbre de los Tiempos
    Gato de Ocasión
    Retrato en Verde
    Mi Nena se Fue a Houston





La Casa Desolada

    Gran casa desolada en que algun día viví,
    Donde se forjaron mis primeros recuerdos,
    Transformados hoy en un desdibujado pajaro gris
    Cuyo canto se pierde en la lejania.

    Gran casa desolada, mágica y misteriosa,
    Que encierras en tí el fantasma de mi niñez,
    Donde eras para mí un gran castillo de cuento de hadas,
    Siempre altivo, raro y mitológico.

    Recuerdo tus pasillos que se perdían en la oscuridad,
    Tu patio cruel y amenazador en las noches,
    Y la contextura de tus paredes y tus techos,
    Que ahora rezuman olor a añoranzas.

    Gran casa desolada que un día abandoné,
    Vives aún en mí a pesar del paso de los años
    Y me pregunto a veces si tú me extrañas
    Tanto como yo te extraño a tí.

    Gran casa desolada, testigo de sucesos, caras,
    Risas, lagrimas y sueños nunca realizados.
    Gran casa desolada a la que nunca regresaré,
    Perdida en el pasado como lágrimas en la lluvia.

    Me viste esconderme tras tus puertas,
    Me viste reir en las Navidades,
    Correr por tus habitaciones y jugar con
    Mi antiguo perro, quien me dejó hace ya tiempo.

    Gran casa desolada de la que me fui al cumplir trece años,
    Como si fuera un símbolo de la infancia que dejaba atrás,
    Mi querida gran casa desolada, que tan triste y vacia
    Quedó con mi involuntaria partida.

    Mi querida gran casa desolada, mágica y misteriosa,
    Mi primer amor verdadero que no pudo ser,
    No derrames lágrimas por mí, que tal vez más allá de
    La muerte y el tiempo nos volvamos a reunir.

Arriba





Mark Twain

    No hay sensación más hermosa
    Que la que se tiene al partir en dos
    Las plateadas aguas del Mississippi.

    Te sientas en la proa del buque,
    Sientes el sol que te penetra los poros
    Y la suave brisa acariciandote el cabello.

    Las gaviotas revolotean sobre tí,
    Oyes el crujir del barco al navegar
    Y sientes a tu espíritu reir y llorar a la vez.

    Si este río lo pone a uno a pensar,
    Te pone melancólico y piensas
    Acerca de tu posición en este mundo.

    Sientes un afán de aventuras,
    Un no se qué de inquietud,
    Avidez de emociones nuevas.

    Te acordarás de tu niñez,
    Cuando eras completamente feliz
    Y solo ansiabas ser pirata, vaquero o vagabundo.

    La niñez es cuando se viven todas las aventuras posibles,
    Cuando cada día es una misión épica que cumplir,
    Y que al final verás coronada por el triunfo.

    Abro los ojos y me encuentro de vuelta en mi Mississippi,
    Hermoso lugar que algún día soñé,
    Amor platónico de mis deseos

    Si este río lo pone a uno a pensar.

Arriba





Condición Humana

Este ser, bueno pero imperfecto,
Que solloza y disfruta en la ciudad,
Hunde su contorno de soledad
En algún lugar de lo cotidiano.

Oculta los límites de su imperfección
Y fluye por las venas metropolitanas,
Lanzándose en valerosa busqueda
Del ideal encarnado y definitivo.

Se obsesiona por la catarsis del instinto,
Que hace mella en toda conciencia.
El cinismo sarcástico de su hormiguero
Causa turbación en su medula.

Pero aunque lo kafkiano se acrecenta
En sucesos ni por Poe imaginados,
Y no obstante su confidencialidad inconsciente,
Puede por fin llegar a la exteriorizacion de sus Sentimientos.

Y por entre lo desdibujado de lo desconocido
Se erige en pedestal nunca antes soñado,
Al llegar a consumar dos encuentros
Y poder reconocerse a sí mismo.

Arriba





De las Lágrimas un Océano

Mis lagrimas se han agotado,
Sangre mana ahora por mis ojos.
Hojas secas caen del sauce,
Como metáfora de lo derramado.

De todo se forma un oceano,
Donde navego solitario,
Sin velas ni timón,
A capricho de mi destino.

Ah¡Soy un Holandés Errante!,
Las olas me golpearán por siempre,
Y por el aire seré arrabatado,
Y me internará allende los mares.

¡Debo escapar de mi océano!,
¡Debo llegar a un mundo nuevo!.
Peroes tan lejano ese puerto
Y tan débiles sus faros.

El tiempo borrascoso y cruel
Me decido a veces a embestir.
Pero una sirena me llama, me retiene,
Y me dispongo presto a volver.

¡Si una hermosa pirata abordara
De repente mi nave melancólica,
La destruyera, saqueara e incendiara,
Y me impusiera su yugo y su mandato!.

Massin brujula o sextante,
Sin telescopio ni mapas,
Por las estrellas me guiaré,
para sobrevivir un día más.

Ulises solitario o extraviado Marco Polo,
Por la vida iré navegando solo.

Mas ¿Quién lo sabe? quizás como Simbad seré
Y en algun puerto al que llegue, algo mágico allí hallaré.

Mis lágrimas se han agotado,
Sangre mana ahora por mis ojos.

Arriba





En el Lobby del Museo

Hombre de zapatos y corbata,
Epítome de la vida citadina,
Rondando por salas imponentes
De grandes vitrales adornadas.

Capital misma del arte,
Artistas de renombre, libros respetables,
Pinturas deslumbrantes, música celestial,
Películas nunca bien ponderadas.

Punto de encuentro de culturas,
Espina dorsal de la expresión humana,
Y yo aquí, periódico en mano,
Cigarrilo en la boca y un café humeante.

Hombre de mundo, bohemio,
Empapado de ciudad y muchedumbre.
Punta de lanza para el éxito,
Profecías de días mejores.

¿Qué más puede un hombre pedir?.

¡A ti, vida mía!, para compartirlo todo contigo.

Arriba





A una Carretera por la Noche

Los incandescentes cometas que te surcan,
Montados por impetuosos jinetes
Que desafían la inescrutabilidad de las sombras
Te hieren con su radiación.

¡Quien te arrancara un secreto!
¡Quien pudiera profanar tu virginidad!
Eres sabedora de lo propio de la cuna solar,
Allá donde el misterio hace esquina con lo desconocido.

Cuando tus curvas recorro por las noches,
Solo te dignas mostrarme una parte de tu mundo,
Llena de romántica melancolía
Y de lirismo surreal.

Tus milenarios multiojos me subyugan
Y tu inmensidad me anonada.
Tus espíritus en la lejanía me reclaman
Y poseso soy por ellos.

En tu itinerario continuo y constante
Y en tu silenciosa conversación
¡Qué remedio mas que arrodillarse ante ti!
¡Bellísima confidente de Endimión!.

Arriba





El Sacrílego

Hasta la fosa de mi desidia
Descendió hoy una musa prodigiosa,
Con una inspiración en los labios
Que me contagió al posarlos en los míos.

He aquí que digo que tal vez no exista Dios,
Ni Jesús, el Espíritu Santo o la Virgen María,
Y una mentira haya sido lo de los profetas,
Lo de los mártires y los santos, tal vez.

Solo sé que el paraíso sí existe,
No es de tierra, sino de carne,
No tiene arboles, sino bellos rizos,
No tiene ríos, sino un único torrente de refrescante voz.

Ese paraíso es inocente como una Beatriz,
Indiferente como una Dulcinea,
Única para mí como una Eva.
¡Mi paraíso es una mujer!.

Su mirada es una revelación,
Su cuerpo es mi hostia,
Su sangre es mi vino,
Sus besos una ascención.

Los creyentes me perdonen y aun Dios si lo hay,
Pero cosa más divina que mi amada no puedo concebir,
Discúlpenme en serio pues ofensa no les quise inferir,
Y mi corte celestial en la tierra está.

Mi Dios es ella,
Mi cruz su desprecio,
Mi religion amarla,
Mi pecado atreverme a ello.

Mis esperanzas son mi Estrella de Belén.

Su amor es mi salvación.

Arriba





Amor de Preparatoria

¡Qué de recuerdos perviven en mí!
Como ecos desvanecidos y borrosas fotografías,
Sensaciones que se debilitan con los años,
Aromas nostálgicos y melodías de remembranza.

De ese caudal de hojas que el viento arrastra,
Hubo sólo una cosa que me acompaña aún,
Algo que todavía persiste en mí,
Definitivo como el mar, inevitable como morir.

Como una canción francesa
Fragante de sensualidad e inocencia.
Incomprensible para mi oído de mortal
Como su espíritu y apariencia.

Tú, mujer exquisita en tu sensualidad,
Iluminadora como el rayo o la revelación,
Que me hacías sentir como si estuviera junto a un bello bosque
Plagado de trinos de ave y atardeceres de ensueño.

Tú, que interrumpiste mi mundo y lo trastocaste,
Lo impregnaste con tu calidez y cariño,
Para huir de él después como temerosa de mi persona,
Como una visión fugaz de lo inimaginable.

Vago solitario por las calles desde entonces,
Sigo a mujeres que me la recuerdan,
Voy con su nombre en mis labios
Sonrío y lloro a la vez.

Vuelve, fúndete conmigo hermosa niña
Convirtámonos en un sólo ser,
Tú serás la hermosira, la mente,
La poesía, la vida, la religión.

¡Yo seré la pura pasión!.

Arriba





Invocación del 8 de Enero de 1996

Noche azucarada en cristal,
Con los remansos del latín
Acicalando mi desdicha.

Fervor de lo dejado atrás,
Con las uñas mordidas, focos calcinantes,
Paredes descascaradas y la cama sin hacer.

La cama sin hacer,
Sábanas voyeuristas,
¡Esta noche diez poemas escribo yo!.

Sofócame, desgárrame,
Excítame hasta la saciedad
En sangriento rito milenario.

Escarcha mi cuerpo con tu esencia
En musical desacato sideral,
Eso nos servirá como preludio.

Movimientos jazzisticos sincopados,
Con la agonía desértica de un blues,
Solos tu y yo, aquí y ahora.

Y en la memoria de la metrópoli
Quedará flotando la sensación
De lo que algún día compartimos.

Arriba





A una Bella Estudiante

16 abriles en voluptuosa candidez,
Con la rigidez del marfil en tus formas,
Que desangra mi tentación por los poros
Y congela mi pudor al contacto de tu piel.

Con tu frente en mi pecho suspiras
Y me cimbras la resistencia hoy,
Tus juveniles exploraciones me enternecen,
Vela encendida, papel en blanco y la pluma en el tintero.

En beata actitud absorbe mis ansias,
Sacude de mí lo que pugna por salir,
Tus ojos en los míos y mis manos en tu pelo,
¡Que alegría sentir así!.

Los dibujos geométricos de tu falda
Hablan por si solos y me narcotizan,
Me sublevan a viajar por el tiempo
Y hacer gala de mi experiencia.

El borde del lecho, tú precediéndome,
Grande y pequeño en secreta comunión,
Con placentera agonía de tu parte
Que vigoriza mi urgencia y solicitud.

Después, frente a frente y beso a beso,
En un geiser de esperanzas
Borramos nuestros pecados.

Arriba





La Cumbre de los Tiempos

En la cumbre de los tiempos
Se halla un lugar borroso,
Donde todo ser humano ha ido
Y a la vuelta lo ha olvidado todo.

Los relojes navideños vuelan en nostalgias.

En la cumbre de los tiempos
Olvidaste tu coraza y tu vieja amistad,
Para buscar la vida, la urgencia,
La verdad masoquista de nuestro ser.

Los relojes navideños vuelan en nostalgias.

En la cumbre de los tiempos.
Tardes en soleada despreocupación,
Lluvias en mis calles venecianas,
Seres que desde arriba nos observan.

Los relojes navideños vuelan en nostalgias.

En la cumbre de los tiempos,
Donde hay precoces obscuridades,
Donde el calor de nuestra melancolía
Nos descubre una nueva sensación que atesorar.

Los relojes navideños vuelan en nostalgias.

En la cumbre de los tiempos,
Con lúbrica jocosidad,
Con diferentes musas,
Una detrás de otra.

En la cumbre de los tiempos
En la cumbre de los tiempos
En la cumbre de los tiempos

Y los relojes navideños aún vuelan en nostalgias.

Arriba





Gato de Ocasión

El gato va y viene, viene y va,
Con femenina sensualidad y presencia egipcia.

Lleva en sí el honor de sus ancestros,
Causante de respetuosos y atávicos terrores.

No se rebaja nunca a ser nuestro mejor amigo,
Sólo si acaso un mágico compañero más.

¿De dónde viene el gato que me visita?
¡Más misterioso será saber a donde va!.

Arriba





Retrato en Verde

Fresnos titilantes en la lejanía
Y claros remansos bienhechores,
Bucólico cuadro de frescura
En la mañana sosegada.

Pequeños conciertos matutinos en las ramas,
Pequeños conciertos nocturnos en las aguas,
¡Y todo hace violenta explosión en mi ser!,
Con una risa, con una lágrima.

Ni Dios, ni Diablo, ni Muerte,
¡La naturaleza hoy como hace siglos!,
Verde en lo prehistórico, en lo feudal,
En lo renacentista y en lo actual.

Los árboles murmuran entre sí sus secretos milenarios,
Los ríos van y vienen recorriendo tierra y mar,
Las madrigueras rebosan vida y dignidad
Invadiendo el lugar con su épico mensaje.

Sol, luna y estrellas caen sobre el paraje
Con fuerza desigual, desconocida para el humano,
Y así será siempre, yo lo sé, año tras año,
Siglos tras siglos hasta la eternidad.

Arriba





Mi Nena se Fue a Houston

El dulce infierno de tu ausencia
Abrirá en mi pecho un ramo de rosas rojas.

El lujurioso recuerdo de tu contacto
Tendrá amaneceres tintos en sangre.

El velado secreto que compartimos
Traerá sensaciones de impotencia y castración.

El amor que siento por tu alma
No borrara el que siento por tu cuerpo.

El lugar recóndito de Houston
Será una estrella en un cielo desolado.

El lapso de cuatro meses sin ti
Llevara color de masturbación.

El día esperado que regreses
Dotará consuelos a mi pasión.

Arriba





© All rights reserved. Contact: Monika Lekanda