Tengo espíritu aventurero,
tengo sangre indígena,
pero no de indigente,
amo la libetad
y el libre albedrío.
Me gusta caminar
por las alturas andinas,
territorio sagrado
de los incas.
Creer en Dios o no
es mi dilema,
sin embargo,
de algo estoy seguro,
que tengo vida y vida
para disfrutarla,
pero tal vez no
el libre albedrío.