El reflejo de la sombra de tus lágrimas
Me cuenta lo que tú nunca contarías.
Noches enteras con pesadillas de recuerdos vivos
Que sólo tú terminas con finales infinitos
Colmados de poesía.
Cristales nuevos pero rotos, en los que miras
Y no ves -cobarde- la alegría
Siendo como eres, valiente en cobardía.
Noches enteras despertando bulerías
Mañanas en vela soñándome a escondidas.
Hoy una tal Esperanza, conocida por sus finales
Te recuerda tu camino aunque se niega
Que por Felicidad la llames.
Esta nueva autopista con cien nombres de mujer
Y ninguno definitivo...
Dará vida a tu vida, el revés a tu agonía.
Noches enteras cantándola bulerías
Mañanas en vela matandote de alegría
Porque yo que para ti soy ella
Sabe lo que tú nunca contarías.