Poesía MSN |
Libro de Visitas
Eliseo Torres
Sobre el Autor
La Juventud
No Puedo Evitarlo
Sin Ti
Anhelos
El Día en que Murió mi Espíritu
La Culpa y el Perdón
Mi Realidad
Sobre el Autor
Nombre: Eliseo Torres
Página Web: Yo y Sólo Yo
Arriba
La Juventud
Vemos el mundo de otra perspectiva;
Los juegos y los juguetes;
Ya han quedado atrás,
No somos las mismas personas de ayer .
¿Por qué nadie nos comprende?
¿Por qué nadie nos escucha?
¿Sólo somos almas encerradas
En nuestra propia mente?.
No existen tabúes en nuestro vocabulario;
No hay más barreras en nuestro camino;
No hay escalones que no podamos subir ;
Ni metas que no podamos alcanzar.
Vivimos en constante cambio;
No conocemos nuestro destino,
Pero sólo sabemos
Que el tiempo nos lo dirá.
Arriba
No Puedo Evitarlo
No puedo evitar pensar en ti.
Por cada una de las estrellas en el cielo.
Por cada sonrisa que yo veo.
Y por cada uno de todos mis anhelos.
No puedo evitar llorar por ti.
Por cada uno de esos momentos,
En los que estuviste tu a mi lado,
Y yo te tuve a ti.
No puedo evitar reír por ti
Por ver cada día que amanece .
Por sentir la brisa en mí.
Por tener la esperanza de volverte a ver.
Aunque yo lo intente,
siempre estas ahí.
Porque simplemente
No puedo evitarlo.
Arriba
Sin Ti
Cómo puedo amar con dolor ,
Y vivir en mi agonía,
Cuando me doy cuenta de que el destino es cruel,
Y de que no podré vivir sin ella.
Pero en lo más profundo de mi alma ,
Yo sé que ni un océano podrá separarnos,
Ni la lluvia, ni la nieve,
Ni un corazón partido,
Ni otro que intenta ser amado.
Sólo existen dos almas rondando,
Esperando que sus gritos sean escuchados,
Por las personas que los poseen,
Y los otros que los desean.
Arriba
Anhelos
Cuántas noches han pasado,
Después de mi febril deseo,
Y aunque yo no te he alcanzado,
Es el día en que no te veo.
Por cada parpadeo,
Que se siente en mi mente,
Se esfuma otro deseo,
Y otra pasión se siente.
Y cuando por fin he percibido ,
La imagen de tu permanencia ,
No es nada lo que he recibido ,
Ni quedarse en confidencia.
Fue más de lo que me pediste ,
Y lo poco que tardé en perderte ,
No sé cómo lo conseguiste ,
Pero así llegué a quererte.
Arriba
El Día En Que Murió Mi Espíritu
El día en que murió mi espíritu,
No te vi llegar,
Esperando me hallaba,
Hasta que no hallé más.
El día que murió mi espíritu
Tristeza invadió mi cuerpo,
La agonía no se esperaba,
Mientras más melancolía llegaba.
El día en que murió mi espíritu,
No había más rosas en mi jardín,
No más mariposas que contar,
No más vida que contemplar.
El día en que murió mi espíritu,
La flama de mis deseos se extinguió,
Cual rápido se esparcía,
La desesperación me invadió.
El día que murió me espíritu,
Se alejo tanto de mí,
Desapareció sin rumbo y sin vía,
Porque en ese día,
Yo también me fui.
Arriba
La Culpa Y El Perdón
Lo sé, debí haberte dicho ésto antes,
Pero si sigo así creo que no resistiré,
Por que la culpa que guardo dentro de mí,
Es mas fuerte que las palabras expresadas.
Y aunque no sé si aún quieres hablarme,
Porque cada vez que lo intentaba,
El miedo de haberte olvidado ese día,
No puede compararse con tu sufrimiento.
Y buscabas en la lluvia,
Cuando los elementos no fueron obstáculo para ti.
Buscabas a alguien.
Que no sabías si regresaba a ti.
Y en tus llantos quedaron,
Todas esas caricias,
Que fueron para ti,
Un regalo del pasado.
Por el tiempo sin verte,
Ya no sé si creer lo que me dicen,
Que todos los días vas al mismo lugar,
Para ver si regresé.
Me siento culpable por todo,
Por todo lo sucedido.
Creo que no podré solucionarlo.
Pero tampoco creo que pueda...
Que pueda reparar tu corazón.
Y no seré más un vagabundo,
Que huye lejos de la verdad,
Que me refugio de los sentimientos ajenos,
Para no verte más.
Por todo eso.
Por aquella tarde,
Por tus ilusiones rotas,
Y la larga espera,
Te digo...
Perdóname.
Arriba
Mi Realidad
Dime quién es solitario y triste, melancólico, a veces puede ser un lunático, a veces no, quién lee lo más triste de la literatura isabelina, quién no ríe y no llora, por qué ser tan frío y pálido, y ocultarse en lo más profundo de su cuarto a ver como pasan los días y preguntarse cada mañana por qué me hiciste despertar, muerto ocupo menos espacio y sirvo más, no hago daño a nadie, sólo es pútrida carne que se desintegra y que no vale nada...
En la tristeza y paradigma de mi mente no puedo apreciar la belleza de las cosas, sin sonreír o pensar en un mañana, el cual nunca llegará para mí, simplemente la psicología no me ayudó en nada.
En mi mente, el mundo de depresión, sólo existen los mares de lágrimas, por siempre será así...
Acompañado de intentos de homicidio y muerte, un regalo cubierto de sangre, el cual es dulce y amargo a la vez.
Para ser una sombra de las otras personas, y permanecer junto con tu derrota hora tras hora que pasa, es cuestión de método o vida de todos los días.
Por qué envidiar a las aves por saber volar y alejarse de aquí cuando quieran, vestir siempre de negro y si alguien me pregunta contestar que es el día en que murió mi espíritu.
Deseando que se detenga ese reloj de la vida , que se rompa en mil pedazos junto con su gallardía, un hilo más, un hilo menos, cuanta diferencia hay.
Una noche más eso lo que siempre suspiro, cuando alguien escucha mis gritos y anhelos, son cada día otras fantasías corrompidas en un mundo de sueños...
Más de mil problemas me agobian hoy en día, solo me hundo, entre recetas médicas y sin encontrar el amor, sólo puras derrotas, y vuelvo a mi rincón, donde se hace sonar las mas tristes notas...
Despedirme está en mi mente siempre.
Arriba
|