Que la Luna te alumbre en silencio,
Las estrellas te guíen sin miedo
Y que el Sol que amanece temprano
Cogido de tu mano te acerque hasta mí.
Que la risa te fluya por dentro
Y que salga con un chorro de amor
Y que el llanto que llevo en mi pecho
No te confunda, te haga mejor.
Yo deseo que el rocío te impregne,
De agua fresca como el mar de mi alma,
Que unas veces se calma y otras veces arrasa...
Si pudiera decirte al oído,
Los secretos de mi soledad
Y en la ladera de tu espalda, despacito, besar y besar.
Pienso que ya te conozco,
Creo que ya te sentí,
En una vida de sombras una mariposa con sus alas rosas
Dormía junto a mí.
Pero yo,
Yo aquel día no la vi.
Y ahora que me hago mayor,
Que pienso mucho más las cosas,
Que la Primavera me equivoca, que no voy al cine,
Que suelto las risas con cuentagotas y que nunca estado en los San Fermines.
Ahora que me levanto cansado y la mariposa se posa a mi lado,
Ahora que la veo no puedo tenerla,
Ahora que no vuelo...
Ahora vuela ella.