Mamá, no me quites a mi padre
Lo necesito como las plantas,
Necesitan el agua
Quizás no haya sido un buen marido para ti,
Pero puede ser un gran padre para mí.
Mamá, no me quites a mi padre
Comprendo tu dolor, tu tristeza, tu frustración
Pero no tienen por que ser mías,
Mi camino recién empieza
Quizás ya no necesites sus caricias, su aprobación pero
Yo las necesito para seguir viviendo.
Mamá, no me quites a mi padre
No sientas celos de él, yo puedo quererlos a los dos
No permitas que crezca huérfano aunque
Él no haya muerto,
No me hagas sentir tu odio, tu desilusión
Y aprovechando sus errores, enséñale a ser buen padre.
Y si alguna vez se equivoca no me hagas ver su falta
Deja que yo descubra poco a poco sus debilidades,
Ya que necesito verlo como a un idolo aunque no lo sea,
Entonces si podré admirarte y agradecerte
Por el resto de mi vida.
No me quites la alegría de correr a sus brazos,
La ilusión de compartir con él mis secretos,
La emoción de contarle mis triunfos,
La tristeza de contarle mis penas,
La bronca de aguantar algún reto.
¿Sabes? yo sólo tengo un padre
Y, si lo pierdo, pierdo parte de mi vida,
Ya que nunca podré ser feliz porque siempre llevaré
Conmigo la gran ausencia de mi padre.