Poesía MSN |
Libro de Visitas
Alex Sepúlveda
Borde Mar
Casa de Habitaciones Perpetuas
Borde Mar
No para, no avanza
el borde de la mar impetuoso
que se juega en esta danza
siendo eterna
se detiene y a la vez no para
la orilla del mar que dibuja
ondulante , como circunferencia abierta
como quien escucha algo importante
y no se asegura de completar las palabras que faltan
queda suspendido, una adivinanza
el mar se recrea, mira y se abalanza
mas del fondo de la corriente se le llama
y al instante sus pies atrás marca
qué le dirán las criaturas submarinas
no lo dejan hablar a sus anchas
temerán que el océano se desborde
y sus ocultos designios por los valles se esparzan
roto el vaso mágico que contiene tanta vida
y asuntos de implicancias más vastas
limite continuo que grita y que calla.
Arriba
Casa de Habitaciones Perpetuas
Una a una voy entrando
la puerta que abro, entro
la nueva habitación con el viejo color
y la puerta al fondo, perpetua
sólo digo, ¿qué vendrá?
tomo de mi vaso
que siempre contendrá tu olor
miro de reojo la ventana, que da a un corredor
con suerte algún día enfrentará un espejo
que le dirá yo soy yo
y la cadena que se golpea la espalda
casa de habitaciones perpetuas
la construcción no descansa
al cerrar el primer paso a la abertura
las manos heladas en el umbral
metal que al salir
del centro de la tierra
para siempre se apaga
las líneas que se suman
confunden al horizonte, lo entrelazan
mientras empiezo un paseo
el anterior se esfuma
queda un poco en mi retina
en una lluvia que esconde la garuga
¿cúal será la puerta
que cierre todas las habitaciones,
que frecuente al sol a pies descalza?
no hay quien conozca el recorrido de vuelta, la primera mañana
sólo en cada despertar
sé que escucho el mecer de las llaves
que cuelgan de la mano del ser dorado
el que se poza cada vez que cierro y doy la espalda.
Arriba
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