|
Poema
~A
Julia de Burgos ~

Dicen de ti, Julia de Burgos,
que fuiste la mejor poetisa,
que joven fuiste sin rumbo
sin anidar en punto alguno.

Que vagaste errante por la vida,
y que la misma vida cavó profundo
el oscuro abismo y el mismo conducto
a seguir las huellas muertas de Alfonsina.

Dicen de ti, Julia De Burgos,
que en amores fuiste candorosa,
que siendo frágil como una rosa
tu amor era grande como el mundo.
el mismo mundo que se hizo injusto
cuando escuchó tu voz vibrar temblorosa.

Yo jamás te vi, Julia de Burgos,
ni escuché tu voz, por un instante,
pero creo conocer dentro de tu alma
creo saber que hiciste nada
de lo que hace a una mujer
sumirse en el orgullo.

Que fuiste mujer de coraza dura,
que fuiste escurridiza en cualquier corriente,
que mil lágrimas colmaban tu fuente
fuente límpida como la más pura.
Que una vez perdida entre la gente
te envolviste en una nube negligente,
lanzándote a lo oscuro de tus lunas.

Te comprendo, Julia de Burgos,
Cuando ríes a carcajada
de la mujer que finges ante el mundo.
mujer frívola e insensata,
cuando dentro de ti eres tan franca,
que condenas tu yo, como un verdugo.

Yo sé Julia de Burgos
como tú suelen ser pocos,
como el mundo, un tumulto,
aunque la cruz de los culpables brilló en tus
ojos,
y el final de los mártires fue tu turno
quien recuerda tus poemas uno a uno,
te sitúa en el trono más ostentoso.

Eres Poetisa, antes mujer,
eres ídolo, antes amante,
mujer y mártir del verso fiel
que condenaste tu otro ser
porque como el Quijote andante
con tu espada rutilante
marcaste tu nombre de mujer
en letras con valía de diamantes...

Autor: Carmen Flores
por mi admiración a ti, poetisa... Julia de
Burgos

~
Poema
~
Alfonsina

Mujer que confundiste el mar
con las sábanas de tu alcoba,
te dejaste llevar por las olas
sintiendo que podías llegar
a soñar dormida entre las rocas.

Ese amor que no murió,
que en tu poesía grabaste
fue un amor que al no alcanzarle
aunque corrieras veloz
sólo una porción quedó
y allí en el mar la sepultaste.

Fuiste Alfonsina estandarte
de la mujer y la luna
de las que la ausente fortuna
las obliga a ser amantes
sin recompensa ninguna.

Ave sin nido, volando tan bajo,
buscando amor, bajo la tierra.
triste destino, encontraste en ella,
rompiendo en pedazos
un crisol formado
de sueños , anhelos, belleza
convertidos luego en gritos ahogados.

Alfonsina Storni, triste poeta,
con el alma herida, escribías tus letras.
era el mar azul, tu confidente,
que conocía de tus quimeras.

Ese mar que te ofreció ser puente,
por donde cruzaras buscando veredas
que te condujeran donde estaba ella,
la otra Alfonsina, de amores corrientes.

La de los amores que ríen y gozan,
la que no le importa, la desilusión,
la que no le importa si sueña con otra,
el hombre que en fuego en ella desborda
los desesperos de su vil pasión.

Pero en Alfonsina quedó la mujer,
que ama de veras, y entrega su alma.
quedó la mujer que muere al saber
que al hombre que absorbió de su ser
era en amores espectro, fantasma,
de savia agridulce, de avinagrada miel,
la mujer que agoniza y muere envenenada
con las aguas turbias de un mal querer.

Autor: Carmen Flores
14/enero/05
Volver Menú Seguir
Libro
de Visitas

Webmaster Matty Canales |