C
omo emergida de olas, con que Neptuno bendijo
A la Isla del Encanto, surgió la Carmen Poeta
R iendo y cantando a la vida, con flores y mil
guitarras,
M ezclando en su texto vivo los colores de su
tierra,
E n estrofas que a los vientos hoy le cantan las
sirenas.
N oche bajo la estrellas, la voz de Carmen
comienza,
L a Isla se llena entonces de poemas a la luna
A viva su llama inmensa y vibra en La Borinqueña
P ara que Carmen se nutra de las voces ancestrales
O
del viento, de sus mares, que siempre entonan
sus sones
E n brisas y en huracanes según sea la propuesta.
T
arde ya, todo se aquieta, menos la vena de
Carmen,
A
limentada en poemas, a la Vida, que no cesan. |