Apenas me queda luz para
encontrarte,
te has metido en un suburbio de mentiras,
te ocultas
en follajes que caminan
para que me ciegue y puedas luego
recrearte
entre tu mundo falso y tu barco a la deriva.
Lo lograste, se
apagó mi linterna
y
tropiezo cada vez que lo intento
camino a ciegas hasta ver si en un
tropiezo
son tus brazos los que dan con mi existencia.
Pero no, es imposible, tú no quieres
y te deslizas a hurtadillas.
si acaso me dicen donde estás,
desapareces
y al otro extremo de la vida
tu ambición se
crece.
Sé que mi vida ya es
indiferente
para ti, sólo valen los placeres
pero un día, te
sentirás inerte
y entonces, pensarás en buscarme
y yo ya cansada de
esperarte
entre llantos te diré... mejor la muerte.
Tal vez vuelva luz a mi
esperanza
y pueda caminar entre jardines
y las flores me regalen sus
matices,
pero tú, saltando de rama en rama
y un día caerás entre las
zarzas
y allí morirás, muy sólo y triste...
Carmen Flores
4
junio/04