Historia del rock nacional
1967-1976 Rebelde me
llama la gente
"Estoy muy solo y triste acá en este mundo abandonado..." fueron las
primeras palabras del Rock Nacional. La voz de Litto Nebbia pintaba un
estado de ánimo. Su banda, Los Gatos, acompañaba el nacimiento de una
certeza: los jóvenes podían expresar en su idioma aquello que sentían, lejos de
los estribillos pegadizos e inocentes que cantaban Palito Ortega y sus
compañeros del "Club del Clan". Corría junio de 1967. "La balsa", grabado
en un simple junto a "Ayer nomás", vendía 200 mil copias. Meses antes
Los Beatniks habían grabado "Rebelde", aunque con menor trascendencia
comercial. Se abría la puerta para todo lo que vendría después.
1976-1982: Había una
vez un país al revés
El 24 de marzo de 1976 un Golpe de Estado dio inicio al período más oscuro y
sangriento de la historia argentina. Los músicos de rock, considerados
"subversivos", sufrieron los embates de la dictadura militar. Muchos se vieron
obligados a irse del país. Otros buscaron resistir e insistir con su arte. Ser
joven era ser "sospechoso", estar asociado a "cosas raras". Para muestra basta
un botón: en noviembre de 1977, el almirante Emilio Massera dio un discurso en
la Universidad del Salvador, e instó a no seguir el ejemplo de los jóvenes "que
se inician en el rock y derivan en la guerrilla". Eran tiempos de la película
"Fiebre de sábado por la noche", la música disco, el baile que sustituía al
canto, y el inglés que reemplazaba al castellano.
Escuchar rock o
asistir a los pocos recitales que se hacían era un símbolo de resistencia. Para
los jóvenes, la música era casi una excusa para forjar su identidad, su grupo de
pertenencia. León Gieco, rockero con raíces folclóricas, fue un baluarte
importante en este período. Sus canciones eran censuradas por los grandes
medios, pero no podían evitar que el público siguiera sus presentaciones.
El genio de Charly García hizo un aporte fundamental, acompañado por
excelentes músicos. Con David Lebón,
Pedro Aznar
y Oscar Moro formó Serú Girán, banda que muchos definieron como
"Los Beatles argentinos". Sus letras lograron gambetear la censura del
terrorismo de Estado. Con sutileza, energía e ingenio, las canciones de Serú se
convirtieron en himnos para la juventud. Grabaron su primer disco en mayo de
1978, a pocos días de comenzar la euforia por el Mundial de Fútbol.
Algunos clásicos intentaron la vuelta, como Manal, Almendra, Moris y Miguel
Cantilo. Pappo fundó el grupo Riff, con un perfil de rock más pesado que
Pappo's Blues, su anterior banda. En La Plata nacía Virus, una
expresión new wave de los hermanos Federico y Marcelo Moura. El rock andino
tenía sus representantes en Los Jaivas, Ollantay y Tantu Kay.
En Mendoza debutaban Los Enanitos Verdes. Otros protagonistas de esos
años que pisaban los '80 eran Spinetta Jade, Suéter, Dulces 16,
Ariel Prat y su Banda Elástica, Rubén Rada, Alejandro del Prado
y Solopororó, liderado por Alejandro Lerner. Había música para
todos los gustos en los circuitos de bares y recitales, pero las radios le daban
la espalda. Hasta que una locura militar le abrió una puerta inesperada al Rock
Nacional.
La Guerra de Malvinas de 1982 trajo consigo la prohibición de pasar música
anglosajona por las radios. Los programadores recurrieron entonces a las
grabaciones de artistas argentinos. Fue el empujón clave para que el gran
público conociera a todas esas expresiones jóvenes que en su momento marginaban.
El 16 de mayo de 1982 se organizó en Obras Sanitarias el Festival de la
Solidaridad Latinoamericana, para juntar ropa y alimentos para los soldados que
combatían en Malvinas. Más de 60 mil personas estuvieron en el estadio, y muchos
más siguieron las transmisión en vivo del concierto de Gieco, Spinetta, Mestre,
Rada, García y Lebón (estos dos últimos ya habían desarmado Serú Girán en
marzo), entre otros. La era de la masividad había llegado.
1982-1988: Vamos las
bandas
El fracaso en Malvinas marcó el comienzo del fin para la dictadura militar, con
su consecuente apertura política e ideológica. El Rock Nacional, ya instalado,
comenzó a crecer en cantidad y calidad de bandas. Los nuevos se sumaban a los
clásicos, y el panorama se amplió. El 30 de octubre de 1983 los argentinos
volvían a las urnas, con fondo musical rockero.
De Rosario
llegó Juan Carlos Baglietto con su aire trovador. En su banda estaban
nada menos que Fito Páez, y otros talentos como Silvina Garré y
Rubén Goldín. Los Twist, liderados por Pipo Cipollatti, fueron
los iniciadores de una corriente musical fresca, divertida, con letras bailables
simples y alejadas de la canción contestataria de años atrás. Las chicas de
Viuda e Hijas de Roque Enroll siguieron ese camino. Miguel Abuelo
volvió al país y rearmó Los Abuelos de la Nada, esta vez con Andrés
Calamaro, Daniel Melingo, Cachorro López, Polo Corbella
y Gustavo Bazterrica. Todos componían y cantaban en esa banda que se
aprovechaba del pop, funk y reggae. La onda pop se insertaba con éxito, con
Miguel Mateos como uno de los líderes de un estilo en principio muy
criticado por los rockeros, pero luego aceptado.
1988-1994: De música
ligera

La disolución de Sumo tras la muerte de su líder derivó en la formación
de dos grandes bandas: Divididos, formada por Ricardo Mollo, Diego Arnedo
y Federico Gil Solá, y Las Pelotas, integrada por Germán Daffunchio,
Alejandro Sokol, Tomás Sussman, Marcelo Fink y Alberto "Superman" Troglio. Desde
sus primeros conciertos crecerían en cantidad de seguidores y nivel musical.
Divididos incorporó aires folclóricos a su música, consolidando una ola de
apertura musical de los rockeros. Como antes lo hiciera León Gieco, desde
entonces muchos se animarían a asomarse a la zamba, chacarera, vidala y hasta
avanzarían sobre el tango.
1994-2004: Donde vas a
parar hoy
La película "Tango Feroz" consiguió un éxito arrollador en 1994. De su
mano llegó una revalorización del viejo Rock Nacional. En las radios sonaban
temas como "El oso" o "Presente", y Tanguito y Moris,
entre otros, fueron conocidos por primera vez por los más jóvenes.
Mientras tanto, aparecían Los Cafres con su reggae, y Malón y
ANIMAL con el rock duro. En mayo se organizó un recital en recuerdo de
Bulacio, con la actuación de las crecientes La Renga, Los Caballeros
de la Quema y Los Piojos. Estos últimos se consagrarían en 1996 con
cinco recitales en Obras. Ese mismo año llegaba Viejas Locas, una nueva
muestra de rock stone. En 1997 debutaba con una placa Catupecu Machu, de
la mano del "hardcore funky", con influencias de Sumo, Spinetta y Soda. Turf
ponía un pie en la escena con "Una pila de vida". Años más tarde
llegarían sus primeros hits, como "Loco un poco".
El 20 de septiembre de 1997 Soda Stereo dio el adiós en River. Gustavo
Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti encararon desde entonces proyectos
individuales, creando música y produciendo a nuevos grupos y solistas.
En abril del 2000 Los Redondos llenaron dos veces el estadio de River. Y
en diciembre el retorno de Sui Generis colmó el estadio de Boca.