Mira tu programa diario y planifica por lo menos una hora al día para estudiar exclusivamente. Úsala para terminar tu tarea, revisar notas, estudiar para los exámenes o para leer.
Escoge la hora que en realidad sea mejor para ti. Dile a tu familia el horario que separaste para estudiar y comprométete con él. El programar este tiempo en tu día es uno de los mejores hábitos que puedes adoptar.
Selecciona tu espacio para estudiar. Busca un rincón en tu casa donde puedas completar toda tu tarea y estudiar. Selecciona un lugar en el que puedas colocar todos tus materiales al final de tu tiempo de estudio.