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El amarillo: En muchas culturas, es el símbolo de la deidad y es el color
más luminoso, más cálido, ardiente y expansivo, es el color de la luz del
sol. Genera calor, provoca el buen humor y la alegría. Estimula la vista y
actúa sobre el sistema nervioso. Está vinculado con la actividad mental y la
inspiración creativa ya que despierta el intelecto y actúa como antifatiga.
Los tonos amarillos calientes pueden calmar ciertos estados de excitación
nerviosa, por eso se emplea este color en el tratamiento de la psiconeurosis.
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