La mayor parte de las presentaciones empiezan por dar una vasta referencia
de uno mismo; más ó menos afortunada. Esta va ser una
excepción a esta regla. No pretendo que sea excepcional por
mero afán de originalidad, sino porque estimo que cuando uno
se presenta como un hombre de marketing no puede encontrarse dentro
de una definición, por lúcida que esta sea.
Cualquier profesional
del marketing sabe lo diferente que es la forma de comercializar productos:
detergentes, aviones, carbón, automóviles u ordenadores,
por poner algunos ejemplos.
Personalmente,
en mi experiencia como profesional de marketing, me resulta extremadamente
arduo y al mismo tiempo gratificante tener que cambiar las coordenadas
para pasar de asesorar sobre la comercialización de tractores
a servicios, productos farmacéuticos, o bebidas refrescantes.
Hay una serie
de principios y funcionamientos del marketing que son comunes a todos
o casi todos los productos, aunque su aplicación práctica
requiere un esfuerzo de adaptación de esos principios a cada
realización concreta.
En muchos casos
he oído hablar de las diferencias entre el marketing de servicios
y productos sean éstos de consumo o industriales. He de decir
que me parece una distinción simplista.
Y es que lo que
hace que se deba comercializar un producto de una u otra manera no es
tanto la naturaleza física del mismo, sino el tipo de público
objetivo al que vaya dirigido y la importancia que tenga para ellos.
Cualquier actividad
empresarial está, por su propia naturaleza, sujeta a incertidumbre,
pero, a mi modo de ver, esto es especialmente cierto en el área
de marketing. Lamentablemente no existen las bolas de cristal ni ninguna
voz en off que vendrá en nuestra ayuda para decirnos, por ejemplo,
que cuota de mercado vamos a ganar si duplicamos nuestro presupuesto
de publicidad. Existen modelos de análisis, pero en general para
cualquier modelo que podamos usar creo que los casos excepcionales pueden
ser casi tan numerosos como los que cumplen la norma. Por tanto, las
decisiones importantes en marketing requiere sentido común y
mucho valor.
En segundo lugar,
quiero resaltar la importancia de la actividad en el marketing. Cualquier
planteamiento comercial, por bueno que sea, puede ser superado por otro
mejor. Para encontrar ese mejor planteamiento sólo hace falta
experiencia, horas de dormir con los problemas y... que cuando salte
la inspiración nos encuentre trabajando.
Y por último
presentarme, en razón de la experiencia que domino, mis estudios,
una vasta capacidad y una importante técnica.
Nombrado Coordinador
del lanzamiento Schwarzkopf (Hamburgo-Alemania) Desarrolle y consolide
un negocio, lo que implico transitar por diferentes etapas. Pensar en
recursos humanos y situarme como el director que tiene la responsabilidad
de definir los jugadores, determinar roles, observarlos en acción,
y, especialmente, desarrollar una estrategia de juegos.
En FERMODYL S.A.
Líder en capilares en sector cosmético farmacéutico-
arme un Equipo, palabra grandilocuente a la que muchas veces se apela
en la cotidianeidad laboral, pero que no siempre se alcanza a concretar
en la realidad. El mismo funciona, al haber establecido roles claros
individuales en función de los resultados a alcanzar; El nivel
de responsabilidad y las tareas. Trabaje para que el mismo los acepte,
comparta, potencie.
El objetivo fue
que la firma no quería perder su liderazgo ante la venta de su
marca en el mundo: FERMODYL a manos de REVLON. Mantuve su facturación
– 2.000.000 dólares- y su imagen para la no deserción
del consumidor-.
También otra
de mis virtudes es mi actitud mental positiva para adaptarme al continuo
cambio.