La familia
Una especie que
está peligro
A veces cuando tenemos las
cosas no sabemos valorarlas. La familia es algo muy lindo que nos ha dado
nuestro Dios, aunque a veces menospreciamos lo que tenemos y sintamos que
nuestros padres no están con nosotros. Tenemos que buscarlos y decirles que
nosotros merecemos tiempo. Nuestros padres pueden ser nuestros mejores amigos,
si cultivamos la relación entre padres e hijos.
Cuentan la historia de la
familia Román, esta familia vivía muy en los tiempos de antes en pleno siglo
XXI. Esta familia se componía de cinco miembros el padre Martín, la madre Liza,
el hijo mayor Pedro, la hija del medio Soledad y el hijo menor Obed. Esta familia era ejemplar, adinerada, respetada por todo
el mundo y un ejemplo para la sociedad humana, pero, nadie sabía el verdadero
infierno en el que vivían cuando estaban lejos de la vista pública.
El
padre era bien arrogante, conservador, trabajador y exigente con los hijos. Le
pedía el máximo de ello y no le gustaba que hicieran nada que dañara la
reputación de su familia pero siempre estaba tan ocupado que no podía atender a
su familia por el trabajo en la empresa de perfumes. En cambio la madre era
cariñosa, sensible y consentía mucho a sus hijos, le gustaba mucho ir de
compras y nunca tenía tiempo para escuchar los problemas de sus hijos. El hijo
mayor era un poco repugnante, liberal y no escuchaba a
sus padres nunca, tenia un gran talento el cual era dibujar y relacionarse con
las demás personas. La hija del medio tenía un gran talento le gustaba
escribir, escribía cuentos, ensayos, poemas, canciones hasta análisis de
libros, le gustaba leer, escuchar música y le gustaba bailar. El hijo menor era
un tanto rebelde no le importaba los estudios. Odiaba a sus padres porque nunca
estaban con él y sentía un grande rencor hacia ellos y su corazón le faltaba
cariño.
Un
día el padre llega cansado del trabajo y había tenido un gran problema en la
empresa con el lanzamiento de un perfume y llegó todo enfadado y cuando vio a
su esposa le dio una golpiza que un poco más y la mataba, le pegó a todos sus
hijos y les dijo: - “Yo que me la he pasado trabajando para darle lo mejor a
ustedes y no me respetan, no sirven para nada” – le pegó a todos y se fue de la
casa hacia un bar en donde había muchas damas de compañía y mucha gente de
barrio. Él llega y le dice al cantinero que le de un tequila doble y viene una
mujer súper guapa y le dice: - “Hola Precioso ¿Quieres pasar una noche
inolvidable conmigo?” y el le dice que no, pero ella sigue insistiendo y le
dice: - “son 200 dólares la noche” pero entonces el no aceptó porque tenía
esposa y se fue del lugar.
A
la mañana siguiente todo le fue mal, se sentía mal por su error, pero no quería
humillarse y pedir perdón que sus hijos lo vieran de esa manera. Así que
regreso a la casa como si nada hubiera pasado. Liza estaba tan enfadada que se
refugió en el casino y en las apuestas poco a poco iba gastando el dinero de su
familia y ya no le importaba nada mas que ella.
Pedro
estaba tan enfadado que por eso se fue hacia la calle y fue a un punto de droga
y compró marihuana para hacerle la vida imposible, pero lo que él no quería
admitir era que le hacia falta afecto de parte de su familia, que se sentía
solo y que nadie lo comprendía.
Soledad estaba tan enfadada que
decidió hacer lo que su padre le prohibía, que era bailar y ella lo hizo con un
grupo de amistades. Se fue a escondidas para un “Talent
Show”. Cuando le llegó su turno, empezaron a bailar. Ella miró al público y
entre ellos se encontraba su padre. Al terminar de bailar, su padre se la lleva
a su casa muy enfadado. Martín habló con ella y le dijo que si volvía a hacerlo
no se lo iba a decir con bonitas palabras. Ella le dice que le gusta el baile, ya
que ese es su talento y no lo iba a dejar por nada en el mundo. El padre se
enojó más y le dio una bofetada. Al día siguiente, ella llamó a sus amistades para
saber que había pasado. Se llevó la sorpresa de que había ganado el primer
lugar en la competencia. Ella se emocionó mucho, pero no se lo contó a nadie.
Pero en una parte de su corazón había dolor , decidió
ir a la calle y se fue con el primer hombre que encontró.
Por otro lado, Obed
se sentía mal. Se fue a su cuarto y
empezó a hablar mal de sí mismo. Decía: - “Nadie me quiere, mira como estoy, mi
familia, no sirvo para nada, tan poca cosa que soy, me duele saber que mis
amigos me rechazan, ya no vale la pena seguir viviendo” – cogió un pote de
veneno, se lo tomó y murió.
Martín vio a su hijo Obed
tirado en el piso sin respirar, comenzó
a llorar. Él se dio cuenta de la importancia de la familia, pero ya era tarde.
Su esposa se fue con otro hombre, el cual conoció en un casino y nunca se volvió a saber de ella. Pedro estaba en
los vicios de las drogas. Se metió tanta droga que murió de una sobredosis. En
cambio, Soledad luchó por su vida y por seguir adelante a pesar de que escogió
una mala decisión. Aprendió a luchar por su vida. Quedó embarazada, pero eso no
le impidió luchar por su criatura. Ella decidió darle el cariño y el amor que
sus padres no lo habían dado.
Al pasar el tiempo, llega Martín arrepentido a pedirle perdón a su
hija. Él le dijo – “Perdóname, sé que actué como un cobarde, pero entiéndeme,
no soy perfecto. Sé que cometí muchos errores.”- y ella le contesta: - “Si te
perdono, sé que yo también actué mal, pero
quiero seguir adelante con mi hija y contigo. Papá, te quiero”- y él le dice: - “Perdóname, pero es que
cuando tus hermanos y tu nacieron, no venían con instrucciones y no sabía como
cuidarlos. Pero ahora estoy contigo y te prometo a ti y a mi nieta que les daré
todo mi amor y cariño. Ya no sufrirás como sufriste. Te quiero mucho”.
Por:
Angie Valentín -11-2
Escuela
Gabriela Mistral
Castañer, Puerto Rico
FIN