Los trinufos clásicos
Siete goles al tradicional adversario
El mayor tanteador clásico de toda la historia se produjo el 1º de Noviembre de 1911, en el Parque Central, y ganaron los aurinegros por 7 a 3. Aquel equipo formó con Luis Solans, Carlos Ronzini, Eleuterio Pintos, Ceferino Camacho, Juan Harley, Guillermo Manito, Alfredo Betucci, Luis Quaglia, José Piendibene, Felipe Canavessi y Angel Romano.
El Primero en casa
El primero fue el 15 de julio de 1900, en el Parque Central, pero en la cancha del Internacional, no en la de los alemanes (Deustscher FK) que fue inaugurada por Peñarol en mayo de ese año y era un lujo. Había que hacerle el gusto a aquella muchachada que quería alternar con los consagrados y Peñarol fue, le jugó y les ganó. Ese primer clásico de la historia, culminó con victoria aurinegra por 2 a 0 con goles de Aniceto Camacho.
El Centenario también fue aurinegro
Peñarol ganó en el debut de los clásicos en el Estadio Centenario. Jugado el 28 de setiembre de 1930. Era la fecha aniversario del club y era el año del centenario de la Jura de la Constitución. La historia una vez más aguardaba para marcar en sus hitos y estadísticas, el primer resultado. Y fue Peñarol 1 - Nacional - 0. El partido correspondió a la Copa Uruguaya de 1929 y Peñarol ganó con Capuccini en el arco, Jaurreche, "Tatita" Silva, Riolfo, Lorenzo Fernández, Arremón, Paola, Anselmo, Sacco y Gringa. El gol lo anotó Antonio Sacco (padre) con un tiro alto que dejó sin asunto a Mazali. Concurrieron al partido 40.000 personas.
El Grande de los Grandes
El 18 de Julio de 1985 se comenzó a disputar el torneo "Copa de Oro de los Grandes" y terminó con paliza. Mano a mano, Peñarol y Nacional y categorica imosición de los aurinegros que ganaron los cuatro primeros, cayeron por penales en el quinto, para volver a ganar el sexto y coronarse como el mejor, sin tener que llegar a completar los ocho clásicos estipulados. Peñarol 6 - Nacional 1. Paliza ...
El Clásico Nº 100
Fue en abril de 1975, al cumplir el centanar exacto de partidos clásicos por la Copa Uruguaya. Faltaban tres minutos y el partido estaba empatado 1 a 1 por goles de Daniel Quevedo, a los 60 minutos y Darío Pereyra de penal, a los 79. Pintaba para empate, porque Peñarol estaba con 10 (contra 11) por el expulsión del delantero Pizzani. Pero estando Morena en la cancha todo era posible ... Sacó un lateral Mario "Bombón" González y la pelota de mano superó al zaguero Gerolami y le quedó para Fernando Morena, pero muy alta sobre su cuerpo y con la marca encimada de Rafael Villazán ... El goleador se puso de espaldas al arco y como último recursó sacó una espectacular chilena que se metió cerca del palo derecho de un sorprendido Nelson Bertinat. Fue una obra maestra del "nando". Golazo y broche de oro para el clásico número 100 que como no podía ser de otra manera terminó con victoria de Peñarol.
Rocha x 3
En la galería de clásicos famosos no podía faltar. Pedro Virgilio Rocha. Un referente indiscutido de la dorada década del 60. El "Verdugo" tuvo más de una tarde triunfal en materia clásica. Pero su actuación en el encuentro disputado el 10 de abril de 1966 fue directamente espectacular, inolvidable. Comenzaban las semifinales de la Copa Libertadores - finalmente ganada por Peñarol- y ambos equipos llegaban con una goleada a su favor de la primera fase. Y apareció Pedro Virgilio Rocha. Y fue paliza, tres golazos del "Verdugo" sellaron el triunfo aurinegro por 3 - 0. En las retinas de los hinchas peñarolenses aún permanecen intactas las imagenes de la jugada que terminó con Rocha metiendose con pelota todo en el arco del tradicional adversario.
5 a 0
Fue el 25 de Octubre de 1953. Debut clásico por el Campeonato Uruguayo de los punteros aurinegros Abaddie y Galván. No estaba Ghiggia, eran los últimos clásicos de Schiaffino no jugaba Vidal. Obdulio comandaba aquel Peñarol de Máspoli, Davoine y Vanoli, Rodriguez Andrade, Obdulio Varela y Turismo Romero, Abbadie, Hohberg, Miguez, Schiaffino y Galván. 5 - 0 triunfó Peñarol con goles de Abbadie, Miguez, dos de Hohberg y Obdulio Varela. A los 22 minutos del primer tiempo iban 4 a 0, lo que es récord en la historia de los clásicos.
23 de Abril de 1987
La Gran Hazaña:
Ocho contra Once
Un Clásico para el mejor de los recuerdos. Una victoria espectacular, alcanzada "a lo Peñarol", con tres hombres de menos y "aguantando" en la cancha para llevarse un triunfo imborrable, histórico. Ocho contra once y ganó Peñarol.
Ocurrio el 23 de abril de 1987 y los aurinegros para la
historia fueron los siguientes: Eduardo Pereyra, Jorge Goncalvez,
Obdulio Trasante, José Herrera (expulsado a los 75 minutos),
Alfonso Dominguez, Daniel Vidal, Gustavo Matosas, Ricardo Viera
(expulsado a los 68 minutos), Eduardo Da Silva y Daniel
Rodríguez. A los 65 minutos estando 1-1 ingresaron Diego Aguirre
por "Coquito" y el maragto Jorge Cabrera por Vidal.
Repasando los nombres y contando los jugadores se llega a la
conclusion que Peñarol ganó con 8, pero jugaron 13 y todos con
derecho a pasar a la historia, sin los expulsados no hubiese sido
hazaña, y sin los cambios dificilmente se hubiera salido del
empate ya que fueron fundamentales. Debe mencionarse además al
técnico, el "maestro" Oscar Washington Tabárez.
Peñarol ganaba en el primer tiempo, con gol del
"zurdo" Viera, luego empató Cardaccio a poco de
iniciado el complemento. Llegaron luego expulsiones, pocos
minutos después de hechos los cambios. Y el gol ... Obviamente
un contragolpe fue el origen del tanto. Diego Aguirre habilitó
magistralmente a Cabrera, que culminó la jugada como lo merecía
el mandato de la historia, venciendo a Velichco.
Ocho contra once, el récord de la historia.

El Histórico
clásico de la fuga
Es una fecha de gran trascendencia, 9 de octubre, y se refiere a 1949. Es tarde, en un partido clásico por la rueda, Nacional se negó a salir a disputar el segundo tiempo, cuando era derrotado por 2-0 manos de Peñarol, y debía proseguir la lucha en los 45 minutos finales con dos hombres menos. El temor a la goleada histórica, de aquel 9 de octubre, dio carácter de inolvidable a la fecha para el hincha peñarolense estaba enloquecida con esa delantera y solo esperaba el clásico. Aquel inolvidable equipo ese día formó con : Pereyra Natero, Hugo Possamai, Juan Carlos González, Obdulio Varela, Ortuño, Ghiggia, Hohberg, Miguez, Schiaffino y Vidal. El árbitro fue Horacio Bochetti y Nacional se apretó bien en la defensa desde el primer minuto atento a los antecedentes goleadores del aurinegro. El primer grito de gol se produjo a los 38 minutos cuando Hohberg pasó la pelota a Ghiggia, el "ñato" que se va en velocidad por la punta, deja por el camino a Cruz y Tejera para combinar nuevamente con Hohberg. El puntero era incontrolable y cuando los dos Pini llegan a la jugada, saca un balinazo cruzado que vence a Aníbal Paz. Tres minutos después un penal que marca Bochetti a favor de Peñarol que es rematado por Míguez a media altura y que Aníbal Paz desvió sin poder rentenerla. Atropelló Vidal para marcar el segundo gol aurinegro. En ese momento el juez expulsó a Tejera por insultos. Dos minutos más tarde Walter Gómez agredió al árbitro y también resultó expulsado. Enseguida terminó el primer tiempo. Pero no hubo segundo tiempo. Nacional no se presentó a jugarlo. Salieron los jueces, salió Peñarol a la cancha para que el pitazo final lo declarara ganador. La tarde, increiblemente cambió de clima. La lluvia había cesado y cuando Peñarol quedó sólo en la cancha salió el sol. La historia del fútbol uruguayo recuerda esa fecha para siempre como "El día de la fuga" o "la huída por el túnel".



La Segunda Fuga.
El festejo de la segunda fuga se produjo el 6 de Febrero de 1971 en un clásic por la Copa Montevideo. Peñarol vencía por 2-0 con goles de Onega y Castronovo. El partido culminó a los 58 minutos cuando Nacional se tuvo que retirar de la cancha por quedar en inferioridad numérica. Habían sido expulsados Ancheta por nacional y Lamas por Peñarol. El partido ya estaba 2-0 cuando se produjeron las expulsiones de Maneiro, Montero Castillo y Mujica, en ese preciso momento, Blanco simuló una lesión, decretándose el final del encuentro por quedar Nacional en inferioridad numérica. Peñarol iba por la goleada y otra vez Nacional se fue de la cancha.