Galeria de Cracks
EN CONSTRUCCION
José Piendibene
El título porpular de "maestro" otorogrado a Piendibene por los rivales porteños, no solamente respodía a sus goles imposibles, chanfles para el asombro o remates de cachetada a un rincón. "Piendi" desarrolló una gama técnica que fue estelar en nuestro fútbol y en América por dos décadas. Antes de Piendibene el juego se basaba en la fuerza. Los punteros recorrían la línea y levantaban el famoso centro de la muerte y en el área valía todo. Tal el tiempo de Juan Pena, tirado a la punta, viendo que los argentinos colocaban a Jorge Brown de eje delantero para "meter pechera". Luego llegó el fútbol de ala, el tuya y mía al lateral haciéndole el moñito. Piendibene formó la delantera de cinco, con el trío central haciendo cortadas en profundidad, al puntero o al claro. Fue un maestro (sin comillas) en amagar a la carrera o antes del tiro al arco, donde su cilminación asombrada. Simulaba dejarla pasar y le daba de taco, medio mondonguillo característico; o la enganchaba y la ponía en caída junto a un lateral.Debutó en primera división el 26 de abril de 1908, con solo 17 años de edad.
El "Tigre", goleador empedernido, en el Campeonato Uruguayo de 1933 marcó el récord de goles para un solo torneo, vencido recién en 1975 por el también aurinegro Fernando Morena. En el 33, Young había anotado 33 tantos, mientras que en el 75 Morena llegó a 34, superando luego su propia marca.
Un exquisito del fútbol. Un talento, un "fuoriclasi" al decir de los italianos. El "pardo" apareció a principios de la década del 50, para luego de un existoso pasaje por Italia, regresar a la institución para ganar todo.
El pequeño gran maestro, defendió la casaca oro y petróleo en la década del cuarenta. Radiado de las canchas por una lesión, no pudo deleitar con su talento. "El hermano juega mejor" se dice siempre, pero en este caso, parece que era cierto.
Toda una vida dedicada a Peñarol. Primero como jugador y después cumpliendo funciones como equipier. Integró los planteles en la década del 10 y conformó una dulpa insuperable con Insabelino Gradín. En la actualidad su nieto Jorge cumple funciones de equipier en la institución, puesto que heredó de su abuelo y tambien de su padre.
El "guiyan". Un zaguero recio, duro y valiente como pocos. Marcó toda una época en la zaga aurinegra, donde fue un verdadero baluarte en el equipo que arrasó a comienzps de la década del 60. Es también integrante del plantel campeón en Maracaná.
Vaya que golero. Un maestro en la meteria de atajar. Apareció para quedarse con el arco aurinegro en la época dorada de la institución y gracias a sus "tenazas", Peñarol se consagró campeón Uruguayo, de América y del Mundo.
Un jugador de galera y bastón. Parsimonioso, elegante, sin perder jamás la línea y conciente del embrujo que producía cuando tomaba el instrumento en su poder: la pelota.
Veinte años no es nada dice el tiempo, y vaya que Arremón puede decirlo. Defendió a Peñarol entre 1916 y 36, consagrándose seis veces campeón del Uruguayo. Integrantes de las generaciones que más gloria le aportaron al fútbol uruguayo.
Su fútbol aún hoy sigue vigente. Un jugador completo de toda la cancha. Llegó a Peñarol en el 77 y con su corridas por la izquierda cautivó a la hinchada. Un jugadorazo que con 40 años sigue regalando fútbol de primer nivel.
Nacido para Caudillo. Apareció en el primero de Peñarol formando pareja con otro de esos de los que hay pocos el Indio Olivera. En 1981 fue campeón Sudamericano Juvenil, campeón del Uruguayo en 1981, 82, y 85 en su primera etapa en el club y fue partícipe de los torneos de 1993, 94,95 y 96, estando ausente justamente el año del quinquenio. En el 82 fue Campeón de América y del mundo con Peñarol, en el 86 con River, y participó con la celeste en los Mundiales del 86 y 90.
"Negro el 11" al decir de Heber Pinto. El peruano marcó una época jugando por la punta izquierda de aquel temible ataque que conformaba junto a Spencer, Sacía, Rocha . . . Aún hoy se recuerdan sus piques y moñas por la Olímpica.
El botija que debutó con 16 años en la primera de Peñarol. Un talentoso, un jugador de una clase inigualable. A la pelota la "hacia de trapo". En noche inolvidable le anotó tres goles a nacional y hasta la Torres de los homenajes se inclinó para saludarle.
Para todos simplemente, "El Pato".Un jugador completo, de toda la cancha y que dentro del área rival resulta siempre ser mortífero. Uno de los últimos grandes futbolistas que dio el futbol uruguayo y que por suerte lo hemos visto jugando en Peñarol.
Otro guapo como hubo pocos. Campeón de América con Peñarol y la selección en 1987, y gladiador de mil clásicos. Se recuerdan por siempre sus enfrentamientos con Enrique Peña, caudillo del tradicional adversario en la misma época. Fue uno de los dueños de Peñarol en las décadas del ochenta y noventa.
Campeón del Mundo en 1930 y capitán del primer campeón profesional. Un zaguero que llegó maduro a Peñarol y con su experiencia y enorme poder de colocación se ganó un lugar en el corazón de la hinchada. Un grande de verdad . . .
Símbolo de los pases gol en las conquistas más importantes del fútbol uruguayo. Suyo fue el centro para el gol de Victorino en la final de la Copa de Oro, suyo fue el centro para el gol de Aguilera en la final d la Copa América del 83. Con la rayada, suyo fue el pase para el gol del Nando en Santiago que valió la Libertadores del 82. Dueño de una cintura mágica, asombró cuando bajó desde su Artigas natal, a fines de los setenta. Venancio, campeón Sudamericano Juvenil en 1977, de la Copa de Oro en 1980, de la Copa América en 1983, participo en el Mundial de 1986, fue Campeón de la Libertadores e Intercontinental en 1982 con Peñarol, y ganó los Uruguayos de 1978, 79, 81 y 82.
Juan Edo. Hohberg llegó a Montevideo jugando por Rosario Central, el 6 de setiembre del 47. Fascinó con su fútbol arrollador y un físico espectacular raro de hallar en un delantero. Alto, corpulento, de fuerte temperamento, esquivaba, pasaba y cabeceaba como consumado maestro y sacaba terribles remates, sobre todo a la carrera.
Oscar Omar Míguez jugó en la temporada del 47 por Sud América, en un preliminar contra Peñarol en el Centenario: dejó deslumbrados a los espectadores que asistían a "descurir" cracks en las preliminares. Fueron Roque Máspoli y Ernesto Vidal quienes le hablaron, y al poco tiempo le llevó a Las Acacias alguien que lideró el mayor porcentaje de aciertos en la tarea de detectar talentos de las divisiones inferiores el ex futbolista josé Jaurreche, campeó Uruguayo en 1926, 28 y 29 que permaneció por años en esa función. Su soberbio fútbol se hizo leyenda por la rápidez mental y un dominio poco común de la pelota, con goles de cabeza, de tijera o de chilena que solía buscar toda la tarde hasta que salían. Fue el más jóven inetrgrante de "la escuadrilla de la muerte" con 21 años. En la cancha exhibía algo así como una ironía una mordazidad pocas veces vista. No se conformaba intimamente con el esquive, sino que lo adornaba con la moña. Tampoco le satisfacía el gol, sino que lo rodeaba de requintes de malabarista, como si perteneciera a otro plano: al de un humorista de fútbol. Su ascenso al primero fue uno de los aciertos del técnico inglés Randolph Galloway que justificaría -por el tamaño- su breve y pólemica actuación. Campeón Mundial en 1950, Campeón Sudamericano en 1956, Campeón Uruguayo en 1949, 51 y 54, luego de Peñarol jugó por Sporting Cristal.
Un ídolo aurinegro y un predestinado campeón celeste, autor del gol más festejado en nuestro país, el que definió la final de Maracaná. Nacido un 22 de Diciembre de 1926 y luego de jugar en equipos de barrio, consagrarse en Sud América (1947), probó en Atlanta de Buenos Aires para incorporarse luego y definitivamente a Peñarol. Apenas unos partidos en Tercera Especial y un ascenso meteórico con la aurinegra en 1948 para -después de la huelga de jugadores- aparecer en el formidable equipo de Peñarol del 49, integrando la delantera más famosa de entonces y con la magia mundialista del 50. Ghiggia, Hohberg, Míguez, Schiaffino y Vidal ... Cinco nombres, cinco campeones, inolvidables, impactantes aún a través del tiempo: la delantera de la triple corona, la que jugaba de memoria. Ghiggia era velocidad y remate a la carrera. Nadie abrió mejor que él la cancha, jugando pegado a la raya derecha, sabiendo escapar por allícon piques infernales y moñas largas. Campeón Uruguayo en 1949 y 1951, su pasaje por Peñarol -hasta 1953- fue realmente arrollador e inolvidable.
Fernando Morena
El "potrillo" o simplemente "el nando" fue un superhéroe del gol. Su silueta rubia picando hacia balones cargados de gol, se distinguió. Un etern pecador de las emociones sublimes. Un genio. Marcó la diferencia en una época teñida de amarillo y negro con la fuerza de sus goles Un símbolo inolvidable de la mejor época carbonera. El hombre récord. Fernando Morena, fútbol y gloria, el goleador de toda la historia. Mas datos
*** Los insuperables records del "nando"
Fernando Morena es un goleador insuperable. Récords de todo tipo
marcan la carrera del "potrillo" al decir de Heber
Pintos. Morena es sinónimo de gol, es sin dudas todo un símbolo
de Peñarol. Un indiscutido ídolo de todos los tiempos.
* En su carrera deportiva marcó 667 goles (el último en 1986 a
Hugo Gatti arquero de Boca Juniors - Argentina- por la Copa
Libertadores).
* Fue siete veces máximo goleador del Campeonato Uruguayo
(73,74,75,76,77,78 y 82).
* Es el jugador que más goles marcó en toda la historia de los
Campeonatos Uruguayos (235 goles).
* Es el jugador que más goles marcó en un sólo C. Uruguayo
(anotó 36 tantos a un promedio de 1.71 gol por partido en 1978).
* Es el jugador que más goles marcó en un sólo partido por el
C. Uruguayo (7 goles a Huracán Buceo en 1978).
* Fue máximo goleador de las Copas Libertadores de 1974, 75 y
82.
* Es el jugador uruguayo que más goles marcó en la Copa
Libertadores (36 goles).
* Campeón Uruguayo en los años 1973,74,75,78,79,81 y 82.
* Campeón de la Copa Libertadores y Copa Intercontinental en
1982.
* Campeón de la Liguilla - Pre Libertadores en 1974,75,77,78 y
84.
* Campeón de la Liga Mayor 1978, Copa República 1979, Torneo
Copa de Oro 1982, Torneo "60 Aniversario de Colombes"
en 1984.
* Campeón del torneo "Atlántico Sur" en 1972-73.
Conquistó los trofeos veraniegos de "Tap" (Africa) y
"Mohamed V" (Africa) en 1974, "Teresa
Herrera" (España) en 1974 y 75 y "Costa del Sol"
en 1975.
Nestor Goncalvez
El "Tito" nació en Cabellos (Artigas), 27 de Abril de 1936, tomó relieve en el fútbol de Salto y pasó a Peñarol en 1957. Su resumen alcanza 9 títulos de Uruguayo con 571 partidos jugados con la camiseta oro y petróleo. Nadie pisó tantas veces la cancha del Estadio Centenario, 402 presentaciones en cuyo centro fue el patrón indiscutido.. Fue 51 veces internacional celeste (ante selecciones), entre 1957 y 71, y 62 veces con los de preparación. Campeón de América tres veces, dos veces del Mundo ,siempre con la aurinegra al pecho. Un 28 de Noviembre, frente a Cerro fue su despedida definitiva como jugador ante el aplauso de sus campañeros y rivales.
Walter Olivera
El último de los caudillos. Un pedazo de la historia de Peñarol. Un ganador cien por cien. Capitán del campeón 82 y hasta el momento el último capitán aurinegro en elevar al cielo la Copa Intercontinental. De sus Palmitas natal llegó a las divisionales inferiores de Peñarol y su debut en primera se produjo en 1972. Pintaba para crack. Tenía pasta de caudillo y jugaba "a lo Beckembauer". Era un zaquiero recio, temperamental y también técnico. Por aquellos años se lo veía como el heredero natural del chileno Figueroa. Lamentablemente defendiendo a la selección en Autralia - gira previa al Mundial de Alemania- sufrió una grave fractura. Le costó regresar, pero su fuerza interior, temperamento y ganas de triunfar en el fútbol hicieron posible su regreso a las canchas de fútbol. Campeón Uruguayo en varias oportunidades, ganador indiscutido en los clásicos.
Jose Perdomo
El "chueco" ,el último capitán campeón de América. Y por doblete, ya que ese mismo 87, como capitán se dio el gusto de levantar primero la Copa América de selecciones con la camiseta de Uruguay y a los pocos meses repetir con la Copa Libertadores con la aurinegra al pecho. El "chueco" llegó desde su Salto natal siendo adolescente a Peñarol. En Las Acacias fue forjando su personalidad, fue formando su indiscutida "pasta" de caudillo. Creció al lado de los Tito Goncalvez y compañía. Después el paso a Primera. El típico número 5 de Peñarol. Fuerte, ganador, con don de mando, también gran jugado y con una pegada que hacía estremecer a los goles rivales. Apareció en el primero a mediados de la década del 80 y pocos años le bastaron para ser nombrado capitán. Campeón de la Libertadores 87, se marchó al fútbol italiano para regresar en el 93 y ser participe directo del primer título del segundo quinquenio.
Alberto Spencer nació un 6 de Diciembre de 1937 en la ciudad de Ancón (provincia de Guayas, Ecuador) y es hasta el momento el máximo goleador de la Copa Libertadores. El ecuatoriano marcó 54 goles en su carrera por el máximo torneo continental. 48 con la camiseta de Peñarol y los 6 restantes para el Barcelona de Guayaquil. Es Campeón de la Copa Libertadores en tres oportunidades (60, 61 y 66). Dos veces campeón del mundo de clubes (61 y 66). Ocho veces campeón uruguayo con Peñarol (59,60,61,62,64,65,67 y 68) sumando 326 goles en su carrera con la aurinegra. Y también obtuvo la " I Supercopa de Campeones Intercontinentales" en 1969.
Pedro Virgilio Rocha
En 1960 "El Verdugo" , con 17 años, llegó Rocha a Peñarol procedente de Salto. Cumpliría con la aurinegra (y la celeste) al pecho una década brillante, cargada de gloria ...y de goles. Anotó 226 goles en Peñarol y fue campeón uruguayo siete veces, entre 1960 y 68. Paralelamente lo requirió la celeste y tomó parte en cuatro mundiales: 1962 al 74, sumando 53 presencias con la casaca color cielo. Fue campeóen de América y del mundo, ademas de la Supercopa. A Peñarol lo trajo "Panchito" Mateucci y cayó a un equipo "de monstruos" Hohberg, William Salvador... llegaba Spencer, luego Joya, Sacía.. y estaba el Tiro Goncalvez. El Verdugo sabe que la parcialidad lo lleva siempre en el corazón pues engalana las páginas hermosas y heroicas del libro de oro de la institucion y el fútbol celeste.
José Francisco Sacía
José Francisco Sacía nació en Treintra y tres, en el año 33 ... Por eso talvez sea tan oriental, tan caracteristico de un fútbol sin dobleces, de una entrega absoluta, de un esfuerzo sin límites, de los que hacen de la amistad un culto de los que jamás decaen en su fe ganadora. Fue campeón de América y del Mundo con Peñarol. Jugador de clase y goleador por temperamento. Indiscutido ídolo y conductor. Cuando Sacía vino a Peñarol, hizo realidad s sueño y el de la parcialidad aurinegra que siempre lo quiso en sus filas. Fue un campeón enorme, en una década de inolvidables ni él sabe que está de por vida en el Libro de Oro de la Celeste y en el corazón de la parcialidad aurinegra.