En los arenales de la Península de Paracas, Julio C. Tello descubrió entre 1925 y 1927 los vastos cementerios de una cultura precolombina , llamados Necrópolis. Las Momias de Paracas fueron encontradas embalsamadas, con coloridos y finos mantos cargados de símbolos, denominados Mantos de Paracas. Esta cultura se caracterizó por el ejercicio de la medicina, en especial de las trepanaciones craneanas, como lo demuestran los cráneos trepanados hallados en la zona.
Posteriormente se desarrolló la Cultura Nazca, cuyo centro estuvo en Cahuachi, a orillas del Río Grande. Su cerámica ha consagrado a los Nazca como los mejores pintores ceramistas de América Pre-Colombina. Su alfarería fue pictórica, pintaron en la superficie de los cántaros con maestría insuperable. Además, son mundialmente conocidas las "Líneas de Nazca", un gigantesco calendario astronómico de casi 350 km2 de extensión.
El dominio del Imperio de los Incas en el territorio iqueño se inicia en el gobierno del Inca Pachacútec que extendió el Tahuantinsuyo por la costa , desde el valle de Majes hasta Chincha, región que fue llamada Chinchaysuyo. Durante la Conquista, Nicolás de Rivera el Viejo llegó a Ica buscando un sitio apropiado para fundar una nueva ciudad. La Villa de Valverde del Valle de Ica fue fundada el 30 de Setiembre de 1,563 por el capitán español Jerónimo Luis de Cabrera. En la Epoca de la Independencia, el Libertador San Martín desembarcó con su expedición en Pisco, iniciando la liberación del Perú del colonialismo español.
El Coronel Mariano Ignacio Prado creó el Departamento de Ica en 1866.