La creación
de líderes políticos es compleja pero similar
a la creación de un un producto de consumo masivo. Si
vemos a la política corno un "marketing de las ideologías"
el líder político es una creación que guarda
relación estrecha con las cualidades que debe tener un
producto para salir al mercado y "ser el más vendido"
Las reglas
del marketing nos indican que un producto que recién
sale al mercado debe ser "innovador". Murray Edelman
plantea que el líder político debe promover el
"status quo" o la adhesión a lo establecido.
Si utilizamos a este líder político y lo comparo
con un objeto que aparentemente es nuevo y diferente a cualquier
otro que haya habido en el mercado para un uso determinado es
porque es similar el "permanecer" en el sistema pero
"innovar" imagen de los líderes. Un pela-papas
siempre será un pela-papas, no importa qué color
ni forma tenga nos atraerá su forma, la publicidad y
la nueva imagen que se explote y que no influye en su fin: pelar
papas. No intenta decirnos que ya no se pelen más las
papas. Se seguiran pelando papas ya que si no se hiciese mas
no podría existir. Lo mismo pasa con los líderes.
A diferencia de los "revolucionarios" que intentan
cambiar lo establecido, la mayoría intenta seguir con
el sistema (Recordemos que hasta los revolucionarios lo hacen
durante años una vez que llegan al poder e imponen su
sistema).
Si bien
un producto al innovar no puede negar ni cambiar la función
para la que fue creado, sí puede cumplir una doble función
para abarcar un mayor segmento en del mercado. así tenernos
máquinas de afeitar utilizadas por hombres (tradicionalmente)
que tienen una línea que es para la mujer. Así
no se niega la utilidad del producto, pero se ingresa a otro
segmento que no tiene nada que ver con el producto (al menos
en imagen). Se sigue diciendo que los productos de belleza,
como cremas para la piel y el cabello, algunos tipos de champús,
Etc. son productos femeninos o dirigidos para la mujer. Pero
los gerentes de marketing de estas marcas saben que tienen una
población, pequeña pero que existe, de hombres
que utilizan esos productos de belleza. Sin embargo la publicidad
nos dice que están hechos exclusivamente para mujeres
sin que nos digan que prevén en su elaboración
su uso por parte de los consumidores masculinos. El líder
político debe aprender a vivir agradando a Dios y al
Diablo sin que esta ambigüedad sea causa de algún
desenmascaro por parte de su(s) opositor(es).
El líder
es un producto del marketing político, que trata de innovar
agradar y conquistar lo mayor parte de segmentos de la población.
Utiliza lo mezcla de producto, precio, plaza y de promoción.
Uno los tiene en los medios como en un supermercado, los medios
sirven corno góndolas para el consumidor de ideologías,
para que el comprador escoja cuál es el que va a llevar
de acuerdo a sus necesidades. A veces tendrá que elegir
entre políticos que sirven para lo mismo, pero algunos
tienen mejor empaque o mejor publicidad, otras veces usarán
el que "todo el mundo usa" (para evitar riesgos),
pero las grandes marcas seguirán fabricando ideologías
"para todo tipo de cabeza".
Si la elaboración
de un líder político sigue los lineamientos y
características de la creación de un producto,
toda la parafernalia de productos que vemos en un supermercado
es comparable a uno lista de congresistas o a alguna plancho
presidencial (ofertas hay en todos lados y no sietnpre los productos
están unidos con cinta adhesiva amarilla).
Un político
se desligo de la culpa de sus actos pues tiene la carga, simbólica,
de las preocupaciones por el bienestar nacional o el bienestar
de su grupo objetivo. Así no es comparable al resto de
ciudadanos que actúan de forma similar. Nuevamente podemnos
usar el símil de nuestro producto en la góndola
de un stipermnerccido: El producto envasado, etiquetado y profusamente
marketeado no puede costar menos que uno expendido en la calle
y sin la seguridad del caso. El político tiene un envase
que lo protege de todo tipo de contotn mación y su ideología
es lo marca registrada que soporto cualquier defecto de fabricación.
El producto que está en la calle puede tener los mismas
sustancias nocivas que el del supermercado, pero informal o
el expendido en ambulante es más susceptible de convertirse
en chivo expiatorio de los problemas que acarree su uso.
Es labor
del que manejo el mercado político hacer creer al usuario
que el producto ~líderTM es necesario para el bienestar
de él y de los suyos, hacer ~propiaTM la idea del consumidor
que el producto es lo que la gente necesita y que comente y
propague esanecesidad creada por los publicistas. El discurso
que noes otra cosa que publicidad, en el caso de los productos
del supermnercado y propaganda en el caso de los líderes
políticos.
Así
como los productos, los líderes no proporcionan ni 1cm
seguridad ni el cambio de un orden establecido. Los estrategias
son los mismos, lo que suele cambiar son los mercados donde
se ofrecen éstos.
MIGUEL
VILLALOBOS