* Utilizando el título de Pierce Bordieu: Horno Videns
Aparecer en la televisión se ha vuelto tan importante
para la política que la pugna que existe actualmente,
sobre los medios y su parcialización, se circunscribe
a los medios televisivos y a algunos radios.
Y es que
"no aparecer" en ninguno de estos medios es casi como
"no ser", "no existir" en la contienda política
o electoral. Esto obliga a los políticos a conocer más
sobre éstos y su dominio.
La televisión
dramatiza y deviene a una escenificación o puesta en
escena las actitudes o los discursos de tal o cual candidato,
logrando con esto una especie reificación de que lo que
vemos u oímos en ellos: es real, es lo que en realidad
es.
A lo largo
de estos años hemos visto cómo se puede ir convirtiendo
un político por los medios. Si bien es cierto antes de
Alan García se utilizaba a la televisión tan sólo
para emitir los famosos comunicados, aburridisimos y largos
comunicados, leídos en un atril, era porque los discursos
de "plaza" se trasladaban para entrar a todos los
hogares mediante la señal de TV.
Álan
García tuvo un mejor manejo de medios que sus antecesores.
No en vano conocía de "imagen" y del efecto
que ésta hacía a los millones de televidentes
pero su fuerte era la masa.Manejada directamente y desde el
balcón,sin entregarse totalmente al manejo de un público
totalmente televisivo. Por eso su lenguaje guarda siempre la
racionalidad, entre lógica, típica de un discurso
escríto/hablado y la "mítica", considerando
la mítica como el romanticismo político, heredado
de las canteras de su partido.
Con Fujimori
pasa lo contrario. No se ocupa de un manejo de masas. No "baja"
a la plaza. Se conjuga en él una serie de factores que
transforman la relación de los medios con el Gobierno.
Primero su poca capacidad de discurso lo hace utilizar formas
que apoyen a su imagen:
emplea con fruición los spots televisivos, los "reportajes"
, etc. Después el problema del terrorismo lo hace seguir
una política de medios, en los que logra autocensurar
los temas sobre atentados, sembrando la semilla de lo que luego
veremos como un árbol ramificado por toda la base de
los medios.
Pronto nos
dimos cuenta del séquito de Geishas que lo seguían.
Lo que ahora existe es un trabajo de relojería que orquesta
todos los medios y produce lo que para Bordieu es "lo que
hace que sea un "Best Seller".
7
Hubieron momentos en los que la opinión pública
presionó al gobierno para que los medios fueran "transparentes".
Luego no se pudo ocultar más. Se dice que Fujimori acapara
la televisión y que Toledo es quien arrasa con la prensa
escrita (haciendo una discriminación, provocadísima
por cierto, entre diarios "serios" y la prensa "chicha")
No le sirve de mucho que Toledo tenga un ejército de
medios escritos con "El Comercio" como buque insignia.
Sabemos que la televisión es lo más importante
y que el resto de pasquines que utilizan la propaganda en los
titulares son una "guerra de guerrillas", que no vence
nunca, pero que lastima y baja la moral.
La segunda
vuelta cae como una prueba para el partido de gobierno, y es
que no se debe abandonar el discurso de plaza del todo: Para
la orquesta siempre es necesario que el público aplauda.
Esto hizo que Fujimori "salga" de nuevo, viaje, haga
mítines y redescubra los inicios de la propaganda: Los
escenarios, las luces, los cánticos, la mística
y la plaza.
Para Fujimori
será un trago difícil el reconocer que los medios
no son lo que parecen: la panacea del gobierno. Nunca lo fue,
sino tan sólo una herramienta como cualquiera de esas
que pueden golpearte un dedo, por casualidad.
MIGUEL
VILLALOBOS