15 de junio del 2002
Traducción de la carta enviada al Presidente de los EUA
por Robert Bowan, Obispo de la Iglesia Católica de Florida,
Teniente Coronel y ex combatiente de Vietnam:
"Señor
Presidente: Cuente la verdad al pueblo Sr. Presidente, sobre
el terrorismo. Si los mitos acerca del terrorismo no son destruidos,
entonces la amenaza continuaría hasta destruirnos por
completo.
La verdad es que ninguna de nuestras millares de armas nucleares
pueden protegernos de esa amenaza. Ni el sistema de "guerra
en las estrellas" -no importa cuan técnicamente
avanzado sea ni cuantos trillones de dólares se hayan
gastado en el año- podrían protegernos de un arma
nuclear traída en un barco, avión o auto alquilado.-
Ni siquiera ningún arma de nuestro vasto arsenal, ni
siquiera un centavo de los u$s 270.000.000.000.000.- (si, esos
mismos doscientos setenta billones de dólares) gastados
por año en el llamado "sistema de defensa"
puede evitar una bomba terrorista; esto es un hecho militar.
Como Teniente coronel retirado y frecuente conferencista en
asuntos de seguridad nacional, siempre sito el salmo 33 "Un
rey no estará a salvo por su poderoso ejército,
así como un guerrero no estaría a salvo por
su enorme fuerza". La reacción obvia es: "¿Entonces,
que podemos hacer? ¿No existe nada que podamos hacer
para garantizar la seguridad de nuestro pueblo?
Existe. Pero para entender eso, precisamos saber la verdad sobre
la amenaza.
Sr. Presidente, Ud. no contará al pueblo americano la
verdad sobre por que somos el blanco del terrorismo, cuando
explicaría por que bombardearíamos Afganistn
y Sudán. - Ud. dijo que somos blanco del terrorismo porque
defendemos la democracia, la libertad y los derechos humanos
del mundo.
Es absurdo, Sr, Presidente!
Somos blanco de los terroristas porque, en la mayor parte del
mundo, nuestro gobierno defendia la dictadura, la esclavitud
y la explotación humana.- Somos blancos de los terroristas
porque somos odiados. Y somos odiados porque nuestro gobierno
ha hecho cosas odiosas. ¿En cuantos países
agentes de nuestro gobierno depusieron a líderes
popularmente elegidos, sustituyendolos por dictadores militares,
marionetas deseosas de vender a su propio pueblo a corporaciones
norteamericanas multinacionales?
Hicimos eso en Iran cuando los marines y la CIA derrocaron a
Mossadegh porque el tenía la intención de
nacionalizar el petróleo. Y lo sustituimos por el Sha
Reza Palhevi y armamos, entrenamos y pagamos a su odiada guardia
nacional -la Savak- que esclavizaban y embrutecian al pueblo
iraní para proteger el interés financiero de nuestras
compañías de petróleo.
Después de eso, ¿será difícil
de imaginar que existan en Irán personas que nos odien?
Hicimos lo mismo en Chile, hicimos lo mismo en Vietnam, más
recientemente intentamos hacerlo en Iraq. Y claro, cuantas veces
hicimos eso en Nicaragua y en otras repúblicas de América
Latina.
Una vez tras de otra, hemos destituido líderes populares
que deseaban que las riquezas de su tierra fueran repartidas
entre el pueblo que las generan
Nosotros los reemplazamos por tiranos asesinos que venderían
a su propio pueblo para que, mediante el pago de abultadas propinas
para engordar sus cuentas particulares, las riquezas de su propia
tierra pudiera ser tomada por la Dominación Sugar, la
United Fruit Company, la Folgers, y por ahi va todo.
En cada país, nuestro gobierno obstruyeron la democracia,
sofocan la libertad y pisotean los derechos humanos. Es por
eso que somos odiados en todo el mundo. Es por eso que somos
el blanco de los terroristas.- El pueblo de Canadá disfruta
de la democracia, la libertad y los derechos humanos, así
como el pueblo de Noruega y Suecia.- ¿Ud. escuchaba hablar
de embajadas canadienses, noruegas o suecas siendo bombardeadas?
Nosotros no somos odiados porque practicamos la democracia,
la libertad o los derechos humanos. Somos odiados porque nuestro
gobierno niega esas cosas a los pueblos de los países
del tercer mundo, cuyos recursos son codiciados por nuestras
corporaciones multinacionales.
Ese odio que sembramos se volvia en contra nuestra para asombrarnos,
en forma de terrorismo y, en el futuro, el terrorismo nuclear.-Una
vez dicha la verdad sobre por que existe la amenaza y una vez
entendida, la solución se torna obvia.
Nosotros necesitamos cambiar nuestras costumbres. Libremonos
de nuestras armas nucleares (unilateralmente si es preciso)
y mejorar¡amos nuestra seguridad. Alterando drá¡sticamente
nuestra política exterior la aseguraría.-
En lugar de enviar a nuestros hijos e hijas a todo el mundo
para matar árabes de modo que podamos tener el petróleo
que existe debajo de sus arenas, deberíamos mandarlos
para que reconstruyan sus infraestructuras, proveerlos de agua
limpia y alimentar a sus nietos hambrientos.
En vez de continuar matando diariamente a millares de nietos
iraquíes con nuestras sanciones económicas,
deberíamos ayudar los iraquíes a reconstruir
sus usinas eléctricas, sus estaciones de tratamiento
de agua, sus hospitales, y todas las otras cosas que destruimos
y les impedimos reconstruir con sanciones económicas.
En lugar de entrenar terroristas y escuadrones de la muerte,
deberíamos cerrar la Escuela de las Américas.
En vez de sostener las revueltas, la desestabilización,
el asesinato y el terror alrededor del mundo, deberíamos
abolir la CIA y dar el dinero que lla gasta a agencias de asistencia.
Resumiendo, deberíamos ser buenos en lugar de malos,
y de serlo, ¿Quien irá a intentar detenernos?¿Quien
nos irá a odiar? ¿Quien nos irá a querer
bombardear?
Esa es la verdad, Sr. Presidente.
Eso es lo que el pueblo norteamericano precisa escuchar.
ROBERT BOWAN
101 MISIONES DE COMBATE EN VIETNAM.- ACTUALMENTE ES OBISPO DE
LA UNITED CATHOLIC CHURCH EN MELBOURNE BEACH, FLORIDA