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MAYORDOMÍA CRISTIANA

 

Por: Daniel Regordi

 

 

TEXTO: 2 Co. 5:10 "Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo".

 

ORACIÓN: Señor, Enséñame a ser un buen mayordomo de todos los bienes que me has confiado.

 

INTRODUCCIÓN: Mayordomo, es la persona que ejerce administración sobre los bienes que un dueño le confía.

 

1- DIOS ES DUEÑO ABSOLUTO

 

Desde el principio la Biblia enfatiza la posición divina:  

En el capítulo 1 de Génesis encontramos 31 versículos y 31 vez está registrada la palabra Dios, en el segundo capítulo 13 veces más, haciendo un total de 44 veces Dios. Dios, Dios, Dios, ¿Porqué tanta repetición? ¿Se equivocó Moisés cuando escribía? ¡NO! Dios puso su sello en la creación, todo sigue siendo de Dios y nunca transmitió su derecho a nadie, pues El tiene un heredero que es Cristo, Col.1:16. Mas o menos tres mil quinientos años más tarde, Dios sigue reclamando lo suyo y en el Salmo 50:10-12 dice: Porque mía es toda bestia del bosque y los millares de animales en los collados, conozco a todas las aves de los montes y todo lo que se mueve en los campos me pertenece; mío es el mundo y su plenitud.

 

2- EL HOMBRE UN SIMPLE MAYORDOMO

 

No elegimos ser o no ser mayordomos, nacemos para administrar lo que es de Dios. ¿Qué lugar ocupa el hombre? Dios lo puso a administrar sus obras. Fructificad-Multiplicad-Señoread la tierra, que labrara y cuidara el huerto, que pusiera nombre a los animales y esta mayordomía continúa hasta el día de hoy y llegará el día que rendiremos cuenta de todo lo que El nos dio para administrar: 

David, era un buen mayordomo y así lo expresa en el Sal. 8 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que Tú formaste... Digo: ¿Qué es el hombre y el hijo del hombre para Tu lo visites? Le hiciste señorear sobre las obras de Tus manos, todo lo pusiste debajo de sus pies.

 

3- LAS RIQUEZAS QUE DIOS NOS DIO PARA ADMINISTRAR

 

¿Dónde comienza la administración? En nuestro propio ser:  

Dios nos ha dado riquezas para desarrollarnos:  

Debemos administrar el tiempo que Dios nos da:

 

Hay un proverbio que dice que el tiempo es oro. Así debemos valorarlo. Aprovechando bien el tiempo porque los días son malos. Para no vivir el tiempo que resta en la carne, sino conforme a la voluntad de Dios, 1 P. 2:3-7 pues el fin de todas las cosas se acerca; Sed pues sobrios y velad en oración.

 

Matusalén: El hombre que más vivió y no hizo nada importante.

 

Cristo: En tan solo 3 1/2 años no alcanzarían los libros para hablar de tanto que hizo.

 

4- MAYORDOMÍA DE LOS BIENES

 

• Toda riqueza que tengamos, desde un vaso de agua, hasta una propiedad son de Dios y nosotros debemos administrarlos con sabiduría, poniéndolas a disposición del Señor.

 

• ¿Qué es el dinero? Es la expresión de los bienes. Todo capital o bien se traduce en dinero. El dinero expresa el capital poseído. El dinero expresa el valor del bien.

 

• ¿Qué representa el dinero? Trabajamos una cantidad de horas por día, gastando tiempo y vida ¿Para qué? Para recibir un sueldo o jornal. Es parte de nuestra vida; invertimos tiempo, para recibir dinero. El dinero representa vida. Cuando damos dinero, damos parte de nuestro tiempo y vida.

 

• ¿Condena la Biblia ganar dinero? ¡NO! Pero si enseña que debemos ganarlo con honradez, Tito 1:7 No debemos desperdiciar las oportunidades que Dios nos da, Pr. 10:22,

 

• ¿El dinero es la raíz de todos los males? ¡NO! El amor al dinero si lo es, 1 Tim. 6:7 ¡Cuidado! Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y son traspasados de muchos dolores. No te afanes en hacerte rico; se prudente y desiste. Pr. 23:4.

 

• El dinero está bien puesto en la billetera, pero mal puesto en el corazón.

 

• El crecimiento material debe ir acompañado con el espiritual, Job.1:1-3 nunca debemos recurrir a tácticas mundanas para hacer más dinero. Dios quiere bendecirte y lo prueba con Isaac, Gn. 26:3.12-14 (Sembró y cosechó... Ciento por uno)

 

• Dios tiene mejores caminos Pr. 22:4; Mt. 6:33-34. Dios quiere honestidad en nuestras ganancias. El asunto no es ganarlo... Sino como lo ganamos.

 

• ¿Agradará al Señor la ofrenda que traigas, producto de robo, estafa, juegos ilícitos, o venta de drogas?

 

• ¡Dar dinero bien ganado es dar parte de nuestra vida!

 

• ¿Cómo administrar lo que Dios nos da?: Un buen mayordomo pide a Dios sabiduría para gastar, el malo, gasta todo desordenadamente.

 

• Jesús enseñó economía: Junten lo que sobró para que no se pierda nada, Jn. 6:12.

 

• Debemos ayudar a otros con la abundancia que Dios nos da, Is. 58:7-10; Stg. 2:15-17.

 

• Hay pobres que serán siempre pobres, gastan todo y luego piden prestado.

 

5- RECONOCIENDO AL DUEÑO

 

¡Dar es una gracia! Pablo la coloca en una buena altura ( 2 Co. 8:1-7), algunos argumentan ¿Para qué dar dinero al Señor?

 

• Porque a El le pertenece todo: Todo es tuyo y de lo recibido de tus manos te damos 1 Cr. 29:14; Hag. 2:8

 

• Porque Dios establece dar: Cada uno de como propuso en su corazón, Dios ama al dador alegre, 2 Co. 9:7.

 

• Porque el hombre necesita dar: Dando... escapa de la codicia y avaricia, Mt. 13:22; Lc. 18:22-24.

 

• Porque Dios quiere bendecir al dador y a su dádiva: porque más bienaventurado es dar que recibir, Hch. 20:35; Ecl. 11:1. Sin forzar a nadie, sin obligación.

 

• El amor nos impulsa a dar.

 

6- DIOS QUIERE MAYORDOMOS HONRADOS

 

¿Cómo reconocer nuestra mayordomía? ¡¡¡Dando al dueño lo que al dueño le pertenece!!! No somos buenos mayordomos porque decimos o pensamos que lo somos, sino que lo seremos solo cuando lo cumplamos. Toda persona que toma un mayordomo hace un contrato con él. Este contrato puede ser 50% y 50% o 70% y 30%. ¿Existe algún contrato entre nosotros y Dios? ¡SI! Dios hizo un convenio en épocas pasadas con el hombre, exactamente en la época patriarcal. Luego lo afirmó en la ley y en la gracia nos dejó el mismo ejemplo.

 

A- Época patriarcal

 

Primeramente los hombres se acercaban a Dios a través de ofrendas, Dios enseñó a Adán y luego su hijo Abel agradó a Dios. En el cap.14 del Génesis, Abram le dio a Dios una porción definida. Lógicamente... No lo inventó Abram, Dios le inculcó a su siervo un convenio o contrato de dueño a mayordomo.

 

En otras palabras Dios le habría dicho algo así: El 90% para vos mayordomo y el 10% para mi. ¡¡¡Que bueno es Dios!!! El pone todo y lleva el mínimo, nosotros no ponemos nada y llevamos el máximo. Este convenio debió ser al revés, 10% al hombre y 90% a Dios.

 

Seguramente Abram se habrá asustado: ¿Qué voy a hacer con el 90%? Porqué bien administrado esto es una barbaridad. La Biblia relata este hecho como algo natural, como algo lógico; Dios grabó en el corazón de su siervo esta porción definida, llamada diezmo, sin dar muchas explicaciones y sin hacer una gran introducción. Abram le dio el diezmo a Melquisedec, nosotros tenemos a uno más grande que Melquisedec... Y es ¡Cristo Jesús!

 

Luego en el Cap. 28 de Génesis, Jacob nieto de Abram promete a Dios la misma porción (diezmo) pues lo había aprendido de sus padres, como algo establecido por Dios y con mucha lógica.

 

Los mandamientos o pactos eran una sucesión de padres a hijos.

 

B- Época de la ley

 

La ley apareció 430 años más tarde desde Abram, ¿Por qué apareció la ley? Fue por causa de los transgresores y desobedientes a los convenios y pactos de Dios con el hombre, Gal. 3:17-19. Cada uno hacía como bien le parecía, y así les fue.

 

¿La ley inventó los diezmos? ¡NO! Solo los hizo obligatorios, Lv. 27:30-32. ¿Por qué será que algunos dicen: Yo no doy el diezmo porque eso es cosa de la ley...? Si los hombres hubieran sido fieles como Abram... La ley nunca hubiese aparecido. Recuerde: la ley no inventó los diezmos, solo los hizo obligatorios.

 

La ley tuvo un período, apareció y desapareció, tú y yo somos mayordomos de Dios, antes de la ley, durante la ley y después de la ley, todo sigue siendo de Dios.

 

Por desobedientes y avaros, Dios les exigió mucho más:

 

• El diezmo a Dios en primer lugar, Lv. 27:30-32; Dt. 14:22

 

• Un diezmo extra para el rey, 1 S.8:11-15-17

 

• Cada 3 años otro diezmo para el pobre, Dt. 26:12; 14:28-29

 

• Primicias o primeros frutos

 

• Cinco ofrendas obligatorias: Por el pecado, por la culpa, por a paz, oblación y holocausto

 

• Ayuda para pobres, huérfanos, viudas, extranjeros y necesitados llamadas: Limosnas y rescates.

 

• Ofrendas voluntarias, para construir y reparar templos y muros. Daban mas o menos un 33% de sus ingresos.

 

Además, si alguien quería usar por algún tiempo el diezmo que era de Dios (por una emergencia) al devolverlo, tendría que agregar la 5ta. parte es decir, un 20% de intereses, Lv. 27:31

 

Y hoy ¿Cobrará Dios intereses?  Si no te gusta pagar interés... No pidas prestado y menos a Dios.

 

C- Época de la gracia

 

En los días de Jesús: ¿Pagó Él los diezmos? ¡¡¡SI!!! De otra manera hubiese sido acusado por los religiosos de su época, quienes lo perseguían para enterarse en qué infringía la ley. En esta época los fariseos eran fanáticos en dar el diezmo, no solo de lo que ganaban, sino también de los arbustos o yuyos (casi sin valor) como la menta, el eneldo y el comino, Mt. 23:23. Jesús dio a entender que había que pagarlos, y dijo: a César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, Lc. 20:25.

 

En los días de Jesús no se habló mucho del diezmo porque lo daban con jactancia y lo decían públicamente como aquel que oraba en la congregación: Ayuno 2 veces por semana... Doy diezmo de todo lo que gano, Lc. 18:12.

 

Cristo vino a cumplir con la ley y los profetas, pero también a superarlos, por medio del amor y la misericordia.

 

En los días de la iglesia primitiva, si que eran mayordomos honrados, no sólo el diezmo (10%) hasta el 100% daban a Dios. Vendían sus propiedades y la ponían a los pies de los apóstoles. Bernabé dio el 100% a la obra del Señor. Daban más allá de sus fuerzas y no había necesitados en medio de ellos. Los que robaban, morían como Ananías y Safira (hoy nos quedarían pocos miembros en las congregaciones si Dios actuara de igual modo). Otros les pedían al Apóstol Pablo les concediera el privilegio de ofrendar ¿Escuchó algo así? 2 Co. 8:4

 

En nuestros días hay mucha discusión. ¡Cuántos pastores hacen lo inverosímil para juntar una ofrenda! Hay que tocar los sentimientos, otros recurren a la venta de empanadas, bizcochos o tortas, viajes, excursiones, rifas. Parece que si no se vende alguna pizza, los hermanos no largan un $$. Hay congregaciones en las que se percibe más el olor a frituras, que al aroma de la presencia del Espíritu Santo.

 

No nos parecemos en nada a la iglesia primitiva, Dios sigue diciendo: Probadme y veréis, Mal.3:10.

 

• El diezmo es lo aconsejable por ser bíblico.

 

• Es razonable: Cumplimos con lo que Dios manda.

 

• Es equitativo: Pone a los creyentes a la misma altura. El que gana poco o mucho, todos dan en la misma manera.

 

• Es deseable: Estabiliza el programa de la iglesia.

 

• Es lo que Dios dice: Traed los diezmos (no es una ofrenda). Los diezmos deben ser llevados al alfolí, la iglesia, no donde queramos, pues son de Dios y así a El agrada.

 

Este cuadro marca la diferencia entre un diezmo y una ofrenda.

 

• Diezmos y ofrendas:

 

Ofrenda es la que sale de nuestras 9 partes, diezmo es la décima de Dios. Si das ofrenda como diezmo no has aprendido mayordomía; si quieres dar ofrenda no la saques del diezmo, sino de la parte que Dios te dejó a ti.  

       

        •Diezmo                         Es la prueba de Mayordomía

 

        •Ofrenda                        Es la prueba de amor

 

        •Diezmo                         No es lo que uno siente dar

 

        •Ofrenda                        Es lo que uno siente dar

 

         

• Los diezmos deben ser colocados en el alfolí.

 

• Las ofrendas pueden tener varios usos.

 

 CONCLUSIÓN: No debemos considerar el dar como un deber, sino como un ¡privilegio! Del que gozan aquellos mayordomos honrados que dan. No somos buenos mayordomos porque lo pensamos o lo decimos, lo seremos cuando lo cumplamos, dando al Dueño lo que le pertenece.

 

 

                    


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