

He brotado por fin en la semilla,
he mirado por alto del destino,
hoy que ahogan las luces del recuerdo
hoy que callo en silencio mi misterio.
He corrido sin nombre en el Universo,
apresado por siglos y destellos,
enredando palabras en montañas
sepultando la vida ultraterrena
que surgida de bosques celestiales
hoy he visto correr por los desiertos,
por los mares, los lagos y el silencio.
He llegado a decir con honda pena:
que se apague la luz en mi cuaderno,
que se agoten los salmos evocados
¡trás el mágico mundo con que sueño!
Esta noche he llamado como niño,
pidiendo por favor mi corazón,
ese que una noche de verano,
arrancaste con dulzura y sin dolor.
Esta noche he pedido al quieto río,
que se pare en corriente por favor,
y le pida a mi amada que regrese
a este sitio tan lleno de dolor.