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Islas Griegas 2008 | ||||||||||||||||||||||||||||||||
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Rodas, Samos y Lesbos | ||||||||||||||||||||||||||||||||
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12 de julio, sábado. Tesalónica. Disfrutamos tanto el año pasado en Santorini, Milo,
Folegrandos, Miconos y Naxos que regresamos de nuevo al Egeo para
conocer otras islas y de paso recorrer las calles de
Tesalónica, la segunda ciudad más importante de Grecia y capital de la
provincia de Macedonia.
La Torre Blanca es el símbolo de la ciudad y fue construida en 1535, sobre una torre bizantina, en tiempos de Solimán el Magnífico. Luego, durante el siglo 19, la llamaron la Torre Roja, por las innumerables torturas y ejecuciones llevadas a cabo. Sobre el paseo marítimo, más allá de la Torre Blanca, presenciamos a las 10 un musical del tipo opera rock futurista sobre un barco de estilo siglo XVI. Cantan y tocan en directo y evolucionan sobre las velas de la nave. Se deja ver aunque el idioma es una gran barrera. 13 de julio, domingo. Tesalónica. Hoy nos dedicamos a ver lo más sobresaliente de la ciudad. Tiramos
por la calle Gounari y llegamos a las ruinas del Agora
Romana, del siglo III a.C.
Las iglesias cristianas romana y ortodoxa se escindieron allá por el 1054, ¿Las razones? Estaba cantado: ante la amenaza bárbara, Constantino el Grande, decidió trasladar, en el año 313, la capital de Roma a Constantinopla. Con semejante distancia de por medio, era inevitable que con el paso del tiempo, las diferencias en los ritos orientales y occidentales fueron cada vez más grandes y ninguna de las dos iglesias reconociera la autoridad de la otra. En definitiva, no se podían ni ver. El rito ortodoxo difiere bastante del romano, lo más aparente para nosotros es que hombres y mujeres se sientan separados durante la misa, y que la gente se lleva para su casa unos buenos trozos de hogaza de pan en lugar de hostias. ¿Más diferencias? Pues que los clérigos ortodoxos se pueden casar, permiten el divorcio hasta tres veces, emplean pan natural en la misa, no reconocen a la Virgen María como libre del pecado original y lo más importante de todo: consideran que el Espíritu Santo sólo procede del Padre pero no del Hijo. ¡Ah!, y otra cosa: todos los clérigos lucen barba y sufren de sobrepeso; dicen que ambas cosas reclaman el respeto de los feligreses. Seguimos nuestro camino y visitamos la iglesia Panagía Achiropíitos, que contiene un ícono de la Virgen "no hecho por la mano del hombre", luego la Rotonda, el Arco de Galerio y el museo arqueológico. Después de comer y echar una pequeña siesta, subimos hasta Santa Sofía y de camino a las murallas de la ciudad alta, pasamos por el barrio judio, bastante reducido después de la segunda guerra mundial, ya que no regresaron muchos de los campos de concentración nazis. Desde la torre de la Cadena, las vistas de la ciudad son espléndidas. Regresamos a pie hasta el paseo marítimo donde siempre hay animación. Cenamos una ensalada griega, croquetas de calabacín y anchoas fritas ¿cómo consiguen ligar la masa de calabacín, queso feta y cebolla al freirlas sin rebozarla en harina?, ¿alguien me envía la receta? 14 de julio, lunes. Vergina. Nos acercamos hasta la Oficina de Turismo en Tsimiski nº 136 para que
nos orienten como llegar hasta la tumba de Filipo II en
Vergina, a 80 km. de Tesalónica. Por 0,5 €, el autobús nº 12 nos
lleva hasta la estación de autobuses y, desde allí, por 9 € ida y vuelta
otro nos conduce hasta Veria. Desde Veria hay autobuses, pero no con la
frecuencia deseada, así que tomamos un taxi (11 €) hasta las tumbas de
Vergina. 15 de julio, martes. Rodas. Desde el avión se puede ver la fantástica fortaleza de la Ciudad de los
Caballeros de Rodas. En cuanto bajas del avión se hace omnipresente el chirrido zumbante de los machos de las cigarras. Basta
unas docenas de ellas para producir un ruido ensordecedor.
Entramos en la ciudadela por la Puerta de la Libertad; el empedrado de cantos rodados de las calles no es lo mejor para tirar de maletas con ruedecillas, parece que se fueran a destartalar en cualquier momento. El callejero tridimensional del interior de la fortaleza que se ofrece gratis en el aeropuerto no lo entienden ni los propios lugareños; algunos se ríen las muelas cuando nos ven pasar mientras damos vueltas al plano, aún así, llegamos al hotel Domus Rodos, muy bien situado...cerca de modernos bares de alterne con música de última hornada. Si buscas una zona tranquila dentro de la ciudadela, hazme caso, el barrio judio es lo ideal. Comemos en Romios, en la plaza Aegeos. Cuando despertamos de la siesta, la temperatura es mucho más agradable y la brisa ayuda a callejear. La adecuada iluminación nocturna da un toque mágico a cada rincón de la ciudad medieval. 16 de julio, miércoles. Rodas. A las 9:30 recepcionamos el coche de alquiler en la Puerta Marina, lo aparcamos fuera de la muralla y regresamos a la ciudadela porque hoy vamos a pasar la mañana en el Palacio del Gran Maestre. Este palacio fue la sede del Gobierno de los Caballeros. ¿Y cuál es la historia de estos Caballeros? Pues, a grandes rasgos, ahí va: la fundación de la orden de los Caballeros de San Juan (Bautista) de Jerusalén se remonta al siglo XII y era una institución mitad religiosa, mitad militar, que se hizo con una enorme riqueza y combatió junto con los Templarios contra la expansión musulmana. En 1290 los musulmanes les expulsaron de Palestina y se asentaron en Chipre donde no se sentían cómodos, ya que eran súbditos del rey y no podían actuar a sus anchas.
La visita al Palacio es muy interesante: los mosaicos procedentes de Kos y la sillería son excelentes, también se muestran restos de aparatos utilizados por las mujeres de aquella época para realzar su belleza, pequeñas vasijas con agua de propiedades milagrosas que los peregrinos traían de Tierra Santa, o cómo cambiaron las costumbres funerarias con el tiempo, etc. Pero lo que más me ha gustado es la sección dedicada al Coloso de Rodas , ¿existió o no existió? Veamos lo que dicen los carteles explicativos: "Los rodianos, después de resistir el asedio del macedonio Demetrio Poliorcetes, el 304 a.C., decidieron construir una estatua triunfal en bronce del dios Sol, o Helios en griego, para proclamar el poder de la ciudad. De acuerdo con fuentes antiguas, el Coloso costó 300 talentos y fue realizado por Chares de Lindos. Midió 32 m. de alto y fundir el bronce y montar las partes llevó 12 años. Según Plinio, el Coloso se mantuvo 66 años hasta el terremoto de 227 a.C., cuando colapsó por las rodillas. Aunque Ptolomeo mandó el dinero para su reparación, nunca se reconstruyó ya que el Oráculo de Delfos lo desaconsejó. Los restos del Coloso fueron vendidos en el 653, cuando los árabes tomaron Rodas, a un judio de Edessa, quien empleó 900 camellos para transportarlos. En Europa circuló el bulo de que el Coloso esperaba a la entrada del puerto de Mandraki con las piernas abiertas. Pura hipótesis, sin ninguna base documental, ni técnica. Muchos escritos antiguos mencionan el Coloso, pero ninguno describe su forma o su situación. Sólo Florentino Buondelmonti, que pasó ocho años en Rodas, dió la vaga información de que el Coloso estaba "dentro de las murallas". Después de repetir en el restaurante Romios y echar una reparadora siesta, estrenamos el coche acercándonos hasta Psinthos para ver los peces endémicos Gizanis (Ladigesocypris Ghighi), que sólo se dan en la isla de Rodas. En la plaza del pueblo nos orientan como dar con ellos, porque no hay indicación de ningún tipo. El camino hasta la balsa está flanqueado por nogales, limoneros, naranjos, granados, membrillos y parras. Los peces se hallan en un pequeño estanque y estéticamente poco se diferencian de nuestras bermejuelas de río.
Por la calle principal no se puede ni respirar de los humos que despiden los tenderetes ambulantes; la estrella gastronómica es, sin duda, el pincho moruno, con o sin pimiento intercalado; no dan abasto. El cura del pueblo también tiene su protagonismo, ¡cómo no! Una fila de gente aguarda su turno, ante una pequeña iglesia, para besar la figura de la Virgen María y sale por otra puerta tan contentos con un buen trozo de hogaza bendecida en la mano. 17 de julio, jueves. Rodas.
Hoy vamos a Visitar el museo arqueológico emplazado en el Hospital de los Caballeros. Este
Hospital se comenzó en 1440 y su construcción duró 49 años. Los Caballeros lo destinaron al cuidado
de los enfermos, de los huérfanos y de los pobres. Como consecuencia de la guerra italo-turca, Rodas
pasó a manos italianas y el Hospital se empleó como residencia de verano para el dictador Benito Mussolini,
quien lo convirtió en un lugar muy kitsch por la absurda mezcla de estilos escultóricos.
Como ayer, nos acercamos hasta Psintos, esta vez no para visitar a los peces gizani, sino el restaurante Pigi Fasoulí donde pedimos unas chuletas de cordero, croquetas de calabacín y panacotta (flan). Vale la pena acercarse hasta el bosque de las mariposas de Petaloúdes, a 30 Km. de Rodas capital. Desde mediados de junio hasta principios de septiembre es el tiempo para ver estas mariposas nocturnas que son atraídas por el olor de la resina del árbol de la goma dulce, vuelan muy poco durante el día y mejor así, que se estén tranquilas porque las hay a millones. El paseo se realiza a lo largo de la orilla de un riachuelo que baja en pequeñas cascadas. Si te fijas verás muchos carramarros de agua dulce en las orillas, inmóviles a la espera de alguna presa. Las mariposas se concentran en los rincones sombreados y frescos, sobre las rocas y cortezas de los árboles con musgo. Es un magnífico lugar para pasear ya que hay mucha sombra y vegetación. Antes de regresar a Rodas capital, visitamos el parque Rodini: abundante vegetación y sombra, estanques con peces chinos, pavos reales... Este parque ya era popular en tiempo de los romanos. En la amplia terraza del bar unos locos bajitos celebran un cumpleaños mientras la animadora les entretiene los juegos con populares canciones del folclore español; "Baila el chiqui-chiqui... con las bragas en la mano" de un tal Rodolfo Chiquilicuatre... y después ..."dale a tu cuerpo alegría Macarena..." 18 de julio, viernes. Rodas. Salimos de Rodas a las 11 en dirección a Lindos y aunque parezca mentira, tardamos casi una hora en llegar ya que las señales de
tráfico te mandan por todos los recovecos de Rodas capital. La señalización vial parece un endemismo más de la isla, fíjate: la carretera
general tiene un stop para ceder el paso a los que salen del pueblo de Lindos. Lo nunca visto. Y mucho cuidado al circular en
carreteras secundarias, nunca sabrás bien quien tiene prioridad en los cruces. Menos mal que casi no hay tráfico, que sino... 19 de julio, sábado. Rodas. La playa de Prasonisi es grande y su arena de buena calidad, sin embargo, es poco frecuentada por los adoradores del sol;
Los que sí la disfrutan a tope son los amantes del wind y kitesurfing. En el sur de la playa aprenden los principiantes y en la del norte los veteranos navegan a velocidades de vértigo. Aparentemente, el windsurfing no parece demasiado complicado ya que tras unos vacilantes comienzos, casi todos se las arreglan para navegar al de pocos minutos de tomar contacto con la tabla, aunque siempre hay alguno al que se le atraganta. Hay que alabar la fuerza de voluntad de algunos, como la de un señor muy mayor con cara de popeye: lleva las rodillas desolladas y un rasponazo en el antebrazo pero él sigue erre que erre; aparentemente su peso es liviano para el paracaídas que gasta y no encuentra forma de frenarlo. Varias veces tienen que lanzar la panga para recogerle a cientos de metros de la orilla. Seguimos hasta Monolithos y pasamos la tarde en una cala cercana a Agios Georgios. Por la noche, regresamos a Pefkos atajando por Apolacia-Vati-Genadio. 20 de julio, domingo. Rodas. Disfrutamos de otra maravillosa mañana leyendo tirados en la playa
de Charaki, de guijarros, desde aquí se ven las ruinas del
castillo de Feraklos, utilizado por los piratas antes de la llegada
de los Caballeros de San Juan. 21 de julio, lunes. Rodas. Salimos un poco tarde del hotel y ponemos rumbo a Epta Piges o
siete riachuelos. Siete... igual son una exageración, quizá en invierno, cuando llueva... Ahora, en verano, parece que con uno basta. El lugar
dispone de senderos entre pinares que harán la delicia de los andarines.
Una posibilidad de diversión la ofrece un túnel muy estrecho que
hace de cauce de un riachuelo. Pero, ¡atención!: es muy angosto y sólo
cabe una persona, por tanto, tiene un único sentido de circulación, por
eso, cuidado con cruzarlo descalzo y dejar los zapatos a la entrada porque
no se puede regresar por el túnel sino por los senderos de tierra y
piedras del parque.
Nos acercamos hasta las bodegas Emery, a las afueras de Embonas, para degustar sus famosos vinos blancos y visitamos también unas bódegas subterráneas en el centro del pueblo. Para comer, nos arrimamos a la costa y en Skala Kamirou nos zampamos unos salmonetes; nos hubiera gustado más hincar el diente alguno de los santiaguiños (85 €/kg) que ves en el vivero de la foto, pero el presupuesto no alcanza. Escogemos el hotel Ocean View como alojamiento para esta noche, cerca de Kamiros Al atardecer, conducimos hasta la ciudadela de Rodas capital para cenar en el restaurante Melathron, en un palacio restaurado de la calle Sócrates; recomendable, distinguido y de precio muy ajustado. 22 de julio, martes. Samos.
Siempre es agradable sentir en la piel los primeros rayos de sol de la mañana, así que nos
levantamos temprano para pasear por la larga playa de guijarros próxima al hotel y disfrutar
lo más posible de nuestra estancia en Rodas; en pocas horas volaremos hacia otra isla.
23 de julio, miércoles. Samos.
Son las 9 y nos plantamos los primeros a la entrada de las ruinas
del templo de Hera, antes que lleguen los autobuses con turistas
desde todos los rincones de la isla.
Regresamos a Pytagorio para visitar el túnel Efpalinion, en realidad, un acueducto que ya suministraba agua a Samos en el 524 a.C. Quince años de trabajo costó excavar este túnel y los dos equipos coincidieron con una diferencia de apenas unos centímetros. Nos acercamos también hasta el Monasterio de Panagia Spiliani, donde la sacerdotisa Filo pronunciaba sus oráculos. Tras la dura mañana se impone un poco de relax; en la piscina se está de maravilla, leemos, y de vez en cuando, nos remojamos haciendo unos largos. Por la noche paseamos por el muelle; las mesas de los restaurantes llegan hasta el borde del agua, sobre la playa de guijarros. Por cierto, en el muelle hay una estatua en homenaje a Pitágoras (siglo V a.C.), cuyo discípulo Hipaso de Metaponto demostró el famoso teorema. Pitágoras era de Samos, al igual que el primer hombre en afirmar que la Tierra giraba alrededor del Sol: el astrónomo Aristarco, en el siglo III a.C. 24 de julio, jueves. Samos.
Veamos que dicen los cartelitos del museo sobre el imponente kouro de la foto: "El muslo izquierdo de esta colosal estatua de mármol - la mayor de Grecia - se encontró en 1973, el torso en 1982 y la cara en 1984; el antebrazo izquierdo se uso como peldaño de una cisterna romana. Su influencia oriental es palpable en su torso. El análisis de los restos indica que estaba pintada en color ocre y otros detalles, como el pelo, los labios, el vello púbico o los ojos, pintados en otros colores. Aún no se sabe bien cual es el significado de esta estatua, algunos dicen que puede representar algún heroe mítico ya que los aristócratas griegos remontaban sus orígenes a dioses o héroes semidivinos y éste bien podría ser uno de ellos. El culto a Hera se prolongó hasta el siglo IV d.C." Callejeamos por las laberínticas callejuelas empinadas del barrio de Bati, a la entrada de Samos.
Después de comer en Samos capital nos acercamos hasta la playa de arena de Psilis Amos, desde aquí se ve de maravilla la costa turca, de hecho sólo nos separan 3 Km. Esta playa es de arena y cuando sopla el viento como hoy, echas de menos las de guijarros. Y si crees que exagero, mira a estos dos de la fotografía que se han subido la toalla al tamarisco para evitar las proyecciones de arena que no te dejan tranquilo. El viento es tan intenso que sujetamos las toallas con piedras. 25 de julio, viernes. Samos.
Dejamos el hotel Naftilos temprano y ponemos rumbo al norte, con la idea de alojarnos
en algún lugar del norte de la isla. Pasamos de largo por las playas de Kokkari y Lemonakia,
bastante atractivas estéticamente aunque llenas de tumbonas, incluida Tsamadou, la única
oficialmente nudista en toda la isla.
Por la tarde subimos a Manolates, un pueblo pintoresco, lleno de artistas que venden sus creaciones en cerámica o pinturas y donde te espera una sorpresa en cada esquina. Manolates es un magnífico lugar para escritores o artistas que se quieran aislar en busca de inspiración. Sus coloridas casas, calles empedradas y multitud de detalles “creativos”, como este calabacín que asoma sobre un barandal, hacen que la visita resulte entretenida. Al atardecer, las vistas desde el Belvedere son fantásticas. Cenamos en la taberna más concurrida de San Constantino, sobre los guijarros de la playa, bajo un cielo estrellado y el suave sonajero de las piedras mecidas por las olas. Y para cenar: ensalada griega, sardinas asadas sobre ascuas y la típica bebida local: ouzo rebajado con agua. Volvemos a nuestro hotel paseando tranquilamente... 26 de julio, sábado. Samos. Otra luminosa mañana tirados en la playa de San Nicolás, leyendo, remojándonos de vez en cuando,
Luego, nos acercamos hasta Agios Konstantinos, a comer uno de esos pulpos que ves colgados al sol, a la brasa. Mientras descansamos en la piscina del hotel, observamos que una pareja llega y sube a su habitación, cuyo balcón da a la piscina. La puerta está abierta y la cortina ondula en el umbral. Al de poco tiempo se oyen unos jadeos... tremendos. Lo oigo y no lo creo; los jadeos, -de ella-, son exagerados, parecen amplificados por algún megáfono escondido. Mi mujer y yo nos miramos, ¿oyes lo que yo o estoy soñando? Los dueños del hotel que charlan con unos amigos alrededor de una mesa también se miran como asustados. Es como un coito radiado de una pareja muy, muy extrovertida. Semejante volumen de jadeos plantean la duda: ¿no será fingido? Según parece, la traca final no se produce así que presumo que ella no llegó al orgasmo... Él seguro que sí, claro, es sabido que estos jadeos nos excitan sobremanera. Al atarceder nos acercamos hasta Mitilene, la capital de Samos, para ver el ambiente, que resulta más bien anodino y el olor a cloaca que despiden las aguas del puerto te invitan a escapar de allí cuanto antes. A la vuelta, nos encontramos con Kokkári en fiestas, La verdad es que estas fiestas que arman los griegos son modélicas, muy familiares. Se visten toda la familia con la ropa de domingo, se sientan en la plaza del pueblo a tomar unos pinchos morunos y los más atrevidos salen a bailar. Esta fiesta, a diferencia de la que vimos en Paradisi, cuenta con grupo musical bastante solvente que alarga las canciones en función de la aceptación de cada una. Son canciones netamente griegas, nada de éxitos comerciales internacionales, de hecho, en las emisoras que sintonizamos en el coche apenas se escucha algo que no suene a folclore griego. La forma de alargar las sílabas del cantante me recuerda enormemente a Jaume Sisa, del que soy un incondicional admirador. 27 de julio, domingo. Samos.
Como nos gustan las playas más recogidas, echamos un vistazo y enseguida divisamos una atractiva cala a unos dos kilómetros, en dirección al cabo de San Doménico. La cala resulta de fácil acceso con el coche aunque no está señalizada. En realidad, es la desembocadura de una escorrentía ahora seca. Al lado, andan construyendo un edificio muy aparente, probablemente un restaurante. Pasamos la tarde con la única compañía de un matrimonio de holandeses y sus hijos. 28 de julio, lunes. Samos. Otro día de relax total: piscina y un poco de lectura ligera (El grito de la lechuza de
Patricia Highsmith). Al mediodía nos acercamos a Cleopatra a comer y pedimos taramosaláta
y madiraki. La taramosalata es una crema de color rosa hecha de huevas de pescado y migas de pan y los madiraki
son peces pequeños fritos, no confundir madiraki con gavros, éstos últimos son más grandes y menos sabrosos. 29 de julio, martes. Lesbos.
Salimos de Campos temprano y llegamos a Pytagorio con tiempo suficiente para tomar
el avión a Lesbos. A las 13:00 aterrizamos en Lesbos, la isla de la poetisa Safo
o Décima Musa. Safó nació hace 2600 años y pertenecía a la oligarquía de Lesbos ya
que su padre era un rico empresario comerciante de vinos. Conspiró para asesinar al
tirano Pítaco y fue desterrada seis años en Siracusa, Sicilia. Cuando regresó a Lesbos
fundó una academia para mujeres donde enseñaba literatura, canto y danza. Algunas se
convirtieron en sus amantes y les dedicó unos poemas lírico-eróticos que han quedado
como modelo para poetas posteriores. También tuvo amantes
masculinos, era natural en aquella época no hacer distingos. Sin embargo, las
generaciones posteriores no toleraron bien tanto amor por sus alumnas y en el 1073 d.C.,
el Papa católico Gregorio VII, ordenó quemar todos sus poemas.
Molivos es un pueblo de pasado medieval con estrechas, empinadas y laberínticas callejuelas, poco apto para el tráfico rodado. ¿Y qué tiene de particular este pueblo? Bueno...Molivos fue declarada ciudad protegida en 1965 y desde entonces la han restaurado de cabo a rabo y han dejado una ciudad muy pintoresca y con mucho encanto. Al atardecer sorprendemos en la terraza a nuestra vecina de habitación en la clásica postura de loto, quizá sea una de las asistentes a las clases de yoga que se imparten en Eftalou, un pequeño pueblo costero a 4 Km. de Molivos. 30 de julio, miércoles. Lesbos. Durante el desayuno, descubro una capacidad de mi mujer que hasta ahora me había pasado
inadvertida: mata avispas con facilidad pasmosa, con la servilleta, con el vaso o lo que tenga más a mano, van cayendo en cantidades
para mi, preocupantes. ¿No dicen que éstas se comunican estre sí? A ver si se va a chivar alguna y nos ataca el resto de la tribu al completo. 31 de julio, jueves. Lesbos.
Dejamos Molivos y hacemos una paradita en Petra para ver la Iglesia de los Besos Dulces,
la leyenda cuenta que un pescador perdió su icono favorito de la Virgen María que llevaba siempre
en el cuello a todas partes. Cuando ya lo había dado por perdido, pasó lo inesperado: un día, estaba
pescando en el mar y observó una suave luz verde encima de la roca y cuando subió, encontró su apreciado
icono. Tras este milagro se construyó en 1747 la mencionada iglesia de los Besos Dulces. Dentro de la
iglesia se encuentra un icono de plata de la Virgen María rodeado por las típicas plegarias de gente
con graves problemas de salud que vive esperando un milagro. El 15 de agosto es la fiesta de Petra, así que
si andas por aquí, no dejes de visitarles.
Hemos pasado tanto calor en el Bosque que entramos en la primera taberna que pillamos abierta en Sigri para beber algo y de paso, pedimos unos calamares y un vegetal silvestre llamado Horta que se recoge en las montañas y es muy parecido a las espinacas. Como atracciones, Sigri cuenta con un fuerte turco que se construyó durante la ocupación otomana y por supuesto, el museo del bosque petrificado, gracias a él recalan los pocos turistas que aparecemos por aquí. Por la tarde somos los únicos disfrutadores de la piscina del hotel Vision, hasta que llegan cuatro mozalbetes del pueblo en estado algo salvaje que se dedican durante media hora a imitar a nuestros ancestros, salpicando y haciendo el mayor ruido posible. Cuando el propietario se da cuenta les reconviene y abandonan sus jueguecitos. 1 de agosto, viernes. Lesbos. Conducir por las viradas carreteras es divertido y el paisaje
interesante, excepto al aproximarse a poblaciones como Calloni, el mayor
caos de tráfico hasta la fecha, ¡hasta un señor para el coche en el
mismísimo centro del pueblo, se pone a hablar con su móvil justo enfrente
del coche de la policía de tráfico!. Lo dicho: un caos. 2 de agosto, sábado. Lesbos. Es nuestro último día en las islas y el tiempo es similar a los 18
anteriores; fácil trabajo para el hombre del tiempo. 3 de agosto, domingo La buseta del hotel no funciona en domingo y el desayuno empieza a las
7:30, así que sin desayunar tomamos un taxi que nos acerca al
aeropuerto. Para los interesados en el tema de los precios y otros detalles del viaje: Vuelos: Alquiler de coches: Otros precios: | ||||||||||||||||||||||||||||||||
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