|
No dejes de dar
gracias a Dios por haberte
permitido llegar al final de un
año más.
A
légrate de ser
poseedor de lo que Dios te ha
dado y da siempre
gracias por ello.
Visita a aquéllos a
quienes has dejado
"abandonados" todo el año y
comparte con ellos.
Ignora los malos pensamientos
y lleva en mente nuevas metas y propósitos para el año
venidero.
D a al necesitado un
poco de lo poco o mucho
que Dios te ha
dado.
Abre tu corazón y tu
mente y deja que entre el
espíritu navideño y te llene de
dicha de esperanza y
amor.
Disfruta la dicha
de poder compartir con tus
amigos y familiares, y así mantén
viva la
tradición de tan bonita fecha.
|