Site hosted by Angelfire.com: Build your free website today!

VI. MARCO CONCEPTUAL


 

LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN.

 

En latín, calidad es QUALIS que denota la índole o naturaleza de las cosas; lo cual equivale a "el modo de hacer las cosas".

Ultimamente el término se ha tomado del medio industrial relacionado con "control" o medición de resultados y no análisis de procesos.

Si tomamos así la calidad de Educación, según Mariluz Restrepo4, esta sería solo cuantitativa, por ello es necesario retomar el sentido original y hablar de la calidad de Educación como su forma de ser, su sentido, lo cual implica definir el para qué de la Educación y su dirección en el contexto sociocultural del país.

Para que una Educación se considere de calidad debe satisfacer necesidades fundamentales como protección, afecto, conocimiento, participación, subsistencia, creación, ocio, identidad y libertad, lo cual se materializa en ideas, valores actitudes, conocimientos, habilidades, destreza, hábitos, formas de pensar, actuar, estar y tener, que corresponden al desarrollo de las potencialidades humanas posibilitando al hombre satisfacer sus carencias.

La calidad de la Educación, tal como la concibió el sistema de Evaluación de la Calidad en 1992, "depende de posibilidad de generar un proceso comunicativo mediando por la cultura a través de la escuela, organizando en función del desarrollo integral de cada alumno y de la elaboración de saberes con miras a posibilitar la conquista de su autonomía y con ello la vinculación activa a la transformación de su medio" , en general es indispensable para el desarrollo y progreso de un país, ya que para la exploración de sus riquezas es prioritaria la capacidad humana, su empuje e interés por transformar su mundo. La formación integral del individuo es importante desde los primeros años "Los padres de familia son los primeros educadores de los niños y de los jóvenes" , de ahí la transcendencia que tiene el buen desempeño de los padres en su función formadora y su colaboración con la escuela en esta misión, lo cual tendrá más factibilidad si en la institución se "curriculariza la Escuela de Padres".

La formación del ser humano debe entenderse como edificación, ya que está en continuo desarrollo, no está completo, su estado es de devenir, es proyecto, por algo es el "objeto" de la Educación, él ha de irse haciendo permanentemente; por lo tanto el desarrollo humano, es un proceso de construcción referido siempre al sentido que el hombre le da a su mundo y a sí mismo como individuo y como sociedad, tarea que se adquiere a través de los procesos de formación llevados a cabo por los diferentes agentes educativos: "familia, medio de comunicación, funcionarios públicos, artistas, comerciantes, autoridades, en fin la sociedad entera educa o des educa con su comportamiento y con su ejemplo, con el testimonio de su vida" , en los cuales es primordial la forma como se relaciona entre si y con el saber, es por ello que la Misión Ciencias, Educación y desarrollo nos invita a todos los colombianos a tomar conciencia de los efectos educativos de nuestro desempeño y a actuar como país educador y ciudades y familias educadoras.

La formación del maestro y su accionar restringido al aula de clase no corresponden a como debe ser su labor: Promotor, gestor y artífice de transformaciones de la realidad y formador de hombres nuevos, ya que "el conocimiento no sólo empieza cuando el niño juega a la escuela, ni se agota en lo que allí aprende"5, porque no es sólo el maestro quien debe enseñar, orientar y formar, ni es sólo al niño a quien debe facilitarle éstos procesos, el compromiso también es de los padres de familia y la comunidad, y no sólo con los alumnos, sino también con los mismos padres, Es un compromiso de todos con todos.

La Educación de las nuevas generaciones es una labor compleja, ya que se trata de incentivar, desarrollar y formar el carácter, la inteligencia y la personalidad, de modo que se integren en la vida social como factores positivos de bienestar, mejoramiento y progreso humano.

Pensar el concepto de calidad de la Educación desde el porqué, para qué y cómo, nos invita a identificarlos con la búsqueda de logros como la formación de personas críticas e íntegras, para que así la Educación responda a la demanda de una sociedad postmoderna.

En consecuencia el compromiso es de formar ciudadanos críticos, participativos y responsables de su destino; Colectivos capaces de definir su historia, elaborando su proyecto de vida.

De ahí que el eje de acción del maestro sea la sociedad entera, y la escuela el espacio social principal generador, no el único; pero si estratégico para la producción de la calidad de vida afectiva y una configuración de una nueva cultura, en otras palabras la generadora de una buena calidad de la Educación.

Para lograr la calidad de la Educación es necesario concertar con todos los agentes de la comunidad educativa, especialmente con los padres de familia, apropiarnos del problema y compenetrarnos en la búsqueda de las soluciones, con el fin de que las acciones sean innovadoras y transformadoras.

Se propone la " curriculación de la Escuela de Padres", para posibilitar la calidad de la Educación, ya que algunas de las necesidades básicas se satisfacen desde el nacimiento, por eso la familia es la llamada a desempeñar esta labor desde los primeros años, pero por diversas circunstancia ella no está preparada para hacerlo y muchas veces los padres ignoran su responsabilidad.

Es pertinente a través de la Escuela de Padres concientizarnos sobre la importancia y trascendencia que ellos tienen en el proceso educativo de sus hijos, en la vinculación y apoyo a la escuela y mediante un trabajo integrado escuela - familia, propiciar las herramientas necesarias para que puedan cumplir cabalmente su función de padres copartícipes en la formación integral de sus hijos "recobrando así la familia su razón de ser, su integridad y su presencia, de esta manera la sociedad encontraría apoyo en ella para renovar y disponer sus valores con grandeza de ideales y de realizaciones"6.

Todos sabemos que la crisis que vive actualmente América Latina sólo se soluciona buscando alternativas y planeando estrategias que propicien elevar un alto grado la calidad de la Educación a través de la interacción escuela-familia, acercando la cultura escolar a la cultura comunitaria, haciendo del currículo el medio para valorizar y hacer suyas la forma de pensar, sentir y actuar de la comunidad, afianzando la formación permanente, fruto de la capacidad analítica e imaginativa para inventar el futuro, enfrentar y dar sentido a la cotidianidad y afrontar con altura y dignidad los retos de la postmodernidad. Es por esto que se requiere la vinculación de los padres de familia a la institución educativa y así hacer más efectiva y dinámica su participación en el proceso educativo de sus hijos y en el proyecto Educativo Institucional (PEI) tanto en los procesos pedagógicos y de dirección administrativa como en la toma de decisiones disciplinarias y académicas.

 

Retomando el análisis anterior, podríamos preguntarnos Existen parámetros para evaluar la calidad de la Educación? Aún no se han inventado calidómetros, pero si una comunidad no mejora la calidad de vida, sino que por el contrario ésta se degrada, entonces podremos concluir que el Sistema Educativo le ha faltado capacidad transformadora, ha estado ausente de los problemas y conflictos de interés social y público, tampoco ha investigado, por lo tanto es incapaz de dar propuestas razonables que aporten soluciones. En otras palabras el Sistema Educativo no está exonerado de su responsabilidad, no ha ofrecido una Educación con la calidad requerida para la época y acorde con las necesidades e intereses del país.

 

PARTICIPACIÓN. En la última década, el término participación ha adquirido significados y conceptualizaciones muy diversas, como procesos claves para el desarrollo social.

Participar es "tomar parte, intervenir y colaborar en una acción conjunta"7. De ahí que la participación debe ser considerada como un proceso de cambio, en el que las personas trabajan juntas para conocer su realidad, superar sus dificultades y ganar más control sobre sus problemas y toma de decisiones. Además de generar procesos de autonomía, autogestión y autocontrol para proyectarse al espacio local, regional y nacional, todo esto implica el apoyo a la solidaridad en la materialización de potencialidades y la satisfacción de necesidades, dentro de contextos culturales específicos donde la participación no es sólo presencia física, es actitud y es compromiso.

A manera de aproximación se podía decir, que la participación es la intervención consciente, sincera, crítica, activa, creativa y comprometida de los miembros de una comunidad generando acciones transformadoras en la misma.

Si, analizamos las palabras del Dr. Ciro Angarita Barón, encontramos que el hombre sigue limitado por las imposiciones gubernamentales, es decir, las leyes pregonan una participación democrática en todos los órdenes de la existencia social, como lo dice el artículo 40 de la Constitución Nacional de1991, sin embargo, "Una institución democrática debe permitir la proliferación de procesos participativos en todos los órdenes de la existencia social y la multiplicación de los canales y mecanismos que le permitan a los distintos actores participar activamente en las decisiones que los afectan"8.

Pero sobre todo, implica que los ciudadanos estén dispuestos a participar, que vean en ese sistema un cambio para el logro de sus objetivos personales y colectivos; un factor de potenciación de sus capacidades, un instrumento para el afianzamiento de la libertad y del bienestar personal y social. Algunas instituciones sólo desean mantener, controlar, canalizar y cohibir al hombre sin permitirle un desarrollo político, el cual sería un paso trascendental en el proceso de formación de hombres nuevos, participativos y creativos dado que éste es un ser político y un ser social.

Es preciso ante todo educar y reeducar al ciudadano para obtener de él un acertado comportamiento, fruto de la Educación, esto lo podemos explicar por medio del siguiente enunciado:

"Una acción transformadora de la estructura social, comprendida como tarea de responsabilidad popular, estando más auténtica y eficaz cuanto más establecida esté sobre la viabilidad de la participación movilizada y crítica de sus agentes"9.

Para que la comunidad pueda conquistar y desarrollar acciones transformadoras, debe pasar a niveles de acción colectiva materializada en la curricularización de la Escuela de Padres, cada vez más organizada, amplia y crítica; ello implica la creación de grupos capaces de actuar como agentes conscientes y reflexivos del proceso de cambio, repercutiendo en la formación integral de sus hijos e incidiendo en la calidad educativa. La participación de los padres en la actividad escolar en estos momentos es trascendental, ya que abre espacios dinámicos, para que ellos acompañen todo este proceso y tomen conciencia de su misión como primeros formadores de sus hijos.

es por ello, que en el valor de la participación "Uno" existe, por la participación del "Otro" esto implica pensar en una escuela que brinde grandes posibilidades de participación y evite las actitudes pasivas y de improductiva obediencia, procurando desde la vivencia cotidiana, las prácticas de solidaridad, cooperación, responsabilidad, disciplina y ante todo de provocación sensible al saber, único garante del aprendizaje transformador y transformable.

en la actualidad es de urgente necesidad aprovechar la coyuntura social y política, para iniciar a la familia en la participación de los procesos educativos por medio de la curricularización de la Escuela de Padres, donde todos pueden aunar esfuerzos para el mejoramiento de la calidad de vida, tanto familiar como educativa.

La integración ,participación e interacción de los padres de familia con la escuela posibilita un encuentro, donde todos los implicados en la Educación de los hijos reflexionen su misión y se haga práctico el sentido de una participación democrática, elemento que debe ser proyectado en el núcleo familiar.

 

CURRICULARIZACIÓN. En la perspectiva de curricularizar la Escuela de Padres, es de vital importancia reconocer el soporte que nos brinda la Ley General de Educación en su artículo 76, donde enfatiza el concepto de curricularización como la integración de teoría y práctica en el que hacer pedagógico, evidenciada en el proyecto Educativo Institucional.

En el proceso educativo, "El resultado de la formación no se produce de la misma manera que los objetos técnicos, sino que surge de un proceso interior que se encuentra en constante desarrollo y progresión"10. La Educación con esta visión de formación hace referencia a la realización humana, retomando las condiciones de existencia de un ser no determinado, que vive en una constante búsqueda, siendo una de ellas, la identidad cultural a nivel local, regional y nacional.

En la curricularización se reconocen tres dimensiones: la traducción, la articulación y la proyección, dimensiones que deben estar latentes en todo diseño curricular, de tal manera que la traducción, permita interpretar el contexto, donde se desarrollan las prácticas pedagógicas, el acervo cultural y las experiencias vividas, en acciones de formación con sentido. En este mismo ámbito, la articulación requiere de un diseño, de la construcción de estructuras dinámicas y flexibles que permitan nuevas configuraciones, donde los procesos educativos evidencien intencionalidad formadora. En el proceso curricular, la proyección parte de lo existente para posibilitar el futuro, ya que permite la puesta en escena de practicas con sentido, las cuales permanentemente se re-interpretan, para fortalecer de nuevos los procesos curriculares.

Aún más, el currículo es proyectivo porque ofrece la posibilidad de múltiples y variadas imágenes que desarrollan la sensibilidad, enriquecen la imaginación y permiten la comprensión de sí misma, en donde los actores de estos procesos, continúen creando mundos impensados pero posibles; siendo los maestros gestores de vida a partir de la cotidianidad, apoyados en la autonomía curricular, que brinda el artículo 77 de la Ley General de Educación.

Gimeno Sacristán al referirse a la práctica del curriculum, la señala como "una realidad previa muy bien asentada a través de comportamientos didácticos, políticos, administrativos, económicos etc., detrás de los cuales se encubren muchos supuestas teorías parciales, esquemas de racionalidad, creencias, valores, etc. que condicionan la teorización de curriculum".

Siendo necesario para ello tener en cuenta que para el análisis de las diferentes acepciones del curriculum, existen varios ámbitos formalmente diferenciados:

El punto de vista sobre su función social, en tanto que es el enlace entre la sociedad y la escuela, entendido como proyecto educativo pretendido o real, compuesto, de diferentes aspectos; experiencias, contenidos, principios y fines de la institución, los recursos docentes y didácticos disponibles y necesarios que contribuyen a la formación integral de los educandos, teniendo en cuenta las condiciones sociales, económicas y culturales de su medio.

El curriculum, como expresión de forma considerado como cierto activismo, que se articula en un proyecto para luego materializarse.

El curriculum entendido como un campo práctico. El entenderlo así, supone la posibilidad de:

* Analizar los procesos instructivos y la realidad de la práctica, desde una perspectiva que les dota de contenido.

* Estudiarlo como territorio de intersección de prácticas diversas que no sólo se refieran a los procesos de tipo pedagógico, sino a todas las intersecciones y comunicaciones educativas.

* Vertebrar el discurso sobre la interacción entre la teoría y la práctica en Educación.

También se refieren al Curriculum quienes ejercen un tipo de actividad discursiva académica e investigadora sobre estos temas. Se debe tener presente, que en el curriculum no es una realidad abstracta al margen del sistema educativo en el que se desarrolla y para el que se diseña. Se describe, es la concreción de las funciones de la propia escuela y la forma particular de enfocarlas en un momento histórico social determinado, para un nivel o modalidad de Educación en un entramado Institucional. El Currículo es una praxis que durante su proceso está en un constante cambio y renovación.

El comprender el currículo como función social, es lo que permite la articulación de la participación de la familia en la labor educativa, específicamente en la Escuela de Padres, surge entonces el interrogante, Qué es verdaderamente una Escuela de Padres?. Interpretando las ideas de transformación social que requiere la actual sociedad, los padres de familia conforman el estamento de mayor incidencia en la labor educativa, ya que es desde la familia donde se generan proyectos de vida, por lo tanto la Escuela de Padres, como espacio de reflexión de padres y maestros, deberá posibilitar procesos de formación y acción como oportunidades de mejoramiento en la calidad de vida del alumno y de los padres.

De ahí que la familia y la escuela como grupos sociales que interactúan, tienen la misión de desarrollar procesos de orientación social, partiendo de un diagnóstico que permita traducir necesidades, intereses y problemas para articularlos en un diseño curricular pertinente y contextualizado, donde "El papel del docente no sea el de simple transmisor de teorías, sino de investigador"11, que plantee alternativas de solución con participación de los padres en la problemática socio- educativa presente y les permita vislumbrar un hombre nuevo para la postmodernidad: reto de la Educación.

 

LA EVALUACIÓN. La evaluación cualitativa tiene como principio fundamental la hermenéutica ya que ésta hace una interpretación del objeto a evaluar, en este caso nos referimos a la Escuela de Padres, la cual exige además de dar una interpretación, una lectura del contexto referida a necesidades, intereses, problemas y sentires, no sólo de los Padres, sino también de los alumnos y la escuela.

Es necesario reconocer en todo proceso evaluativo-educativo, el medio para que se involucren todas las actividades que permitan al evaluador del proceso entretejer intenciones y acciones para articular los sentidos de la acción educativa; posibilitando así la comprensión de los eventos con miras a construir el presente y proyectar la edificación del futuro a través de la curricularización de la Escuela de Padres.

Es importante para la evaluación tener en cuenta el contexto nacional, departamental, municipal, regional, institucional; como vía de identificación del hombre colombiano.

Para ello se deben tener en cuenta referentes antropológicos, psicológicos, filosóficos, Epistemológicos y culturales; que permitan redefinir el concepto de Educación no como un proceso homogenizador, sino como la acción que debe propiciar la apropiación de los códigos culturales , estimular la exploración de las más diversas formas de sensibilización, donde el hombre sea capaz de gestar y evaluar su proyecto de vida. Por esto, hoy se exige un replanteamiento sobre las concepciones de: hombre como ser trascendente e inacabado; "la apertura y la accesibilidad a la obra o al proyecto del hombre, en cuanto tal, son las que fecundan la persona, brindándole su horizonte de humanidad, entendida ésta como totalidad que hay que construirse día a día"12; el hombre sigue siendo tarea para sí mismo y de sí mismo.

La evaluación es el proceso de investigación permanente; que incide directamente en los procesos de calidad de la Educación, también es considerada como elemento retroalimentador que recoge información permanente para el análisis y toma de decisiones pedagógicas importantes, posibilitando el constante mejoramiento cualitativo de las actividades de padres, estudiantes y directivos, permitiendo reconocer las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. Por lo tanto evaluar los procesos de curricularización de la Escuela de Padres, es abrir espacios de permanente reflexión y comprensión, que posibiliten el replantear el papel de la escuela y familia en la construcción de la nueva sociedad acorde con los principios de la nueva Constitución Política de Colombia, la Ley General de la Educación y los albores del siglo XXI.

 

SIGUIENTE