EL  PERFUME  DEL  INCIENSO

 

En Exodo 30: 34 al 38 tenemos la descripción de un perfume que Jehová Dios mandó a hacer a  Moisés.  Este se componía de varios ingredientes que incluía el incienso puro.  El perfume del incienso fue parte de las ordenanzas para el ceremonial del tabernáculo. Se habría de presentar por los sacerdotes  quemándolo  en  un  altar delante de Dios

Los primeros cristianos dejaron la práctica de ofrecer incienso  junto con las otras prácticas del ritual judaico.  Pero quedó entre ellos, como lo ha estado entre los cristianos de todos los tiempos, el significado del ofrecimiento del incienso que Dios mandó que se hiciera. )Qué tiene que ver el ofrecimiento del perfume del incienso contigo y conmigo?  Tiene que ver mucho.  Lo has de ver.  Lo he estado viendo. Para mí, esta palabra que te he de compartir, ha sido y continúa siendo fuente de vida. 

Le pido al Señor que también lo sea para ti.  (Amén!

 

El  Altar  del  Incienso

 

En Exodo 30: 1 al 10  leemos las direcciones que Jehová Dios le dio a Moiséspara hacer un altar donde se ofrecería el perfume del incienso que vemos descrito en Exodo 30: 34 al 38.


Este altar con todas sus partes, nos habla de Cristo.  Debía de ser hecho de madera de acacia  y cubierto de oro.  Se dice que la madera de acacia es incorruptible, que  resiste  las  inclemencias del tiempo.  No se pudre.  Es simbólico esto de la humanidad incorruptible,  impecable de Cristo.

La  cubierta  de  oro  representa la Deidad de Cristo.  La que fue anunciada por el obsequio de oro que ofrecieron los sabios que vinieron de Oriente a adorar al niño Jesús  [Mateo 2:11].

Las brasas para  quemar  el incienso  eran  tomadas  del  fuego  del altar del holocausto - del sacrificio. Del fuego encendido por Dios y que debía permanecer encendido perpetuamente.  Este altar representa además la cruz y el sacrificio  de  Cristo el Cordero de Dios - por el pecado  del hombre.  El sacerdote llenaba una vasija llamada incensario con las brasas y el perfume y se depositaban sobre el altar del incienso. Mientras el sacerdote que oficiaba, ofrecía el incienso, el pueblo oraba fuera. Lo que luego se solía hacer también en el atrio exterior del templo [Lucas 1:10].  Las  horas de ofrecer el incienso eran en la mañana y el anochecer [Ex.30: 7-8]. Estas eran llamadas horas de la oración.  Las oraciones subían con la fragancia y el humo del incienso. Es por esta razón que el incienso y la oración están íntimamente ligados.  De hecho, el incienso fue y es considerado símbolo de la oración.


Suba mi oración delante de ti como el incienso [Salmo 141:2].

 

En Exodo 30: 25 al 30 se nos dice que toda parte del tabernáculo, también  el  sumo  sacerdote y  los sacerdotes,  debían ser ungidos con  el  óleo santo que Dios  mandó a preparar.  Vamos a recordar lo que mencionamos en la enseñanza del "Aceite de la Santa Unción". 

Esta unción nos habla de la impartición del Espíritu Santo sobre Cristo y su iglesia. Con el propósito de ser consagrados para ministrar - esto es,  servir, funcionar  bajo  el  poder  y  la  autoridad de Dios.

La unción que vino sobre Cristo como "altar del incienso" lo consagró para su ministerio de intercesor perpetuo a los que por él se  acercan a  Dios  [Hebreos 7: 24-25].  Que  fue  también  anunciado por el   incienso  llevado por los sabios  de  Oriente  al  niño  Jesús  [Mt. 2:11].

Intercesor significa: alguien que aboga, pide, suplica, interviene a favor de, o por el perdón de otra persona.  En otras palabras, es Cristo el que intercede por nosotros al Padre.  Yo ruego por ellos, no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son. [Juan 17: 9-26].  Esta oración de intercesión que encontramos en este pasaje de Juan 17, está de continuo depositada en el "altar del incienso".


Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre  [1 Timoteo 2 : 5].

Cristo también es "incensario", no solamente lleno de oración de intercesión  por nosotros, sino también de nuestras oraciones que El  recoge y las pone sobre sí mismo - altar del incienso.

Ciertamente nosotros - en Cristo - somos también "incensarios" llenos del incienso que son nuestras oraciones [Ap.5: 8].  Oraciones encendidas  por  las  brasas del altar de Dios que puestas sobre Cristo suben en él con olor fragante a Dios el Padre.

A pesar de los muchos años que llevo en el Señor, aún estoy aprendiendo a orar.  El pasaje de Exodo 30: 34 al 38 es uno de tantos que el Espíritu Santo ha estado usando para enseñarme a orar conforme a la voluntad de Dios. 

Deseo hacerte partícipe de lo que hasta aquí he podido ver a través del perfume del incienso.

 

Los  Ingredientes

 


Exodo 30: 34 - 35:  Dijo además Jehová a Moisés: Toma especias aromáticas, estacte, y uña aromática, y gálvano aromático e incienso puro; de todo en igual peso, y harás de ello el incienso, un perfume según el arte del perfumador, y bien mezclado, puro y santo. 

Sabemos ya lo que significa para nosotros este perfume - es la oración.  Cada uno de estos ingredientes nos hablan de algún aspecto o elemento de la oración que agrada a Dios.  La que está en su voluntad. Todos los ingredientes deben estar bien mezclados  y ser de igual peso.  Quiere decir esto, que todos tienen la misma importancia delante de Dios.

 

Cuando el Señor Jesús le dijo a sus discípulos: Vosotros pues oraréis así: [Mateo 6: 8-13], nos dejó una guía, una oración modelo.  No para que la repitamos siempre que oremos como muchos piensan que  debe ser.  Nos la enseñó para que sepamos que la oración tiene diferentes aspectos o ingredientes.  En esta corta oración hay declaración de alabanza, de adoración.  También hay acción de gracias. Y petición por necesidades. Y confesión de pecado . . .  Todo esto y algo más encontramos en el llamado "Padre Nuestro".

 

Observemos de cerca los ingredientes del santo perfume del incienso . . .

 

Estacte

 


El estacte es una resina de un árbol llamado Aestora@ que abundaba en Galilea.  Se dice que esta resina es transparente y sumamente fragante. El significado en el original de la palabra estacte es:  destilar o gotear gradualmente.  También significa:  hablar por inspiración,  (Hablar por inspiración! 

Un significado para inspiración es: soplar, hacer penetrar aire. 

(Oh, Aleluya!  (El "aire" - el Espíritu Santo soplando y haciéndose penetrar en nuestro espíritu!  (Penetrando consigo mismo la Palabra  viva,  revelada  de  Dios!  Para que la aprendamos y no olvidemos lo que el Señor ha dicho [Juan 14:26].  El Espíritu Santo va goteando, destilando la Palabra en nuestro espíritu.  Un poquito aquí, otro allá como nos dice Isaías 28:10.  Gradualmente  vamos aprendiendo por la Palabra qué hemos de decir y cómo decirlo cuando oremos. Mientras más nos va penetrando el aire del Espíritu Santo con el soplar de su revelación, más iremos aprendiendo a orar en la voluntad de Dios.  Porque oraremos conforme a lo que dice la Palabra y no conforme a nuestro parecer.


El Espíritu Santo no es un maestro que se apresure.  Los que hemos creído tampoco nos apresuremos dice Isaías 28:16.  En ocasiones oramos apresuradamente.  Porque quisiéramos decirle tantas cosas al  Señor  que  no podemos  ni  sabemos  callar  para  esperar  por la  dirección  del  Espíritu  en  cuanto  a  qué  declarar  en  nuestra oración.  Ciertamente como dice el Salmo 37:7, tenemos que aprender a guardar silencio ante Jehová.  (Esto también es orar en la voluntad de Dios!

Te podría dar muchos ejemplos de como aprender a orar esperando que el Espíritu nos inspire la Palabra.  Que nos la sople y la haga penetrar.  Me limitaré a uno que ha ido formando parte de mi aprendizaje.

Es la palabra en 1ra. de Tesalonicenses 5:18:  Dad gracias en todo porque  esta  es  la  voluntad de Dios  para  con  nosotros  en Cristo Jesús. 

En Efesios 5:20 se nos dice:  Dando gracias por todo al Dios  y  Padre  en  el  nombre de nuestro Señor Jesucristo.

)Cómo podemos dar gracias a Dios en todo y por todo siempre, cuando  creemos que la situación  por  la que estamos  pasando no es la mejor para nosotros?  (Obedeciendo lo que el Espíritu Santo nos ha inspirado! 

Al principio lo hacemos porque queremos ser obedientes a lo que dice la Palabra. Ya después que la Palabra ha ido penetrando y haciéndose vida en nosotros, lo hacemos porque sabemos que es la voluntad de Dios para con nosotros.  (Y es nuestro anhelo orar en su voluntad!  (Gracias Señor!

 


Oramos  no  solo  inspirados  por  el  Espíritu,  sino  que  también oramos con el espíritu.  Esta es la oración que el apóstol Pablo describe en  1ra de  Corintios 14: 2:  Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque  por  el  Espíritu  habla  misterios.  Nadie nos entiende, ni nosotros mismos, a menos que por el Espíritu recibamos la interpretación.  (Pero Dios nos entiende! (Le estamos hablando en lenguas  angélicas! [1 Corintios 13:1]. 

Por experiencia propia te digo que es algo sublime el poder orar y cantar con el espíritu.  (Es el mismo Espíritu de Dios - que es uno con nuestro espíritu [1Co. 6:17 ] intercediendo en  y  por nosotros! 

Y de igual manera el Espíritu  nos  ayuda  en nuestra debilidad; pues que hemos de pedir como conviene, no lo sabemos,   pero el Espíritu mismo  intercede por nosotros  con  gemidos  indecibles [Ro.  8:26]. 

Desgraciadamente hay  pueblo  de  Dios  que  piensa  que  esto  no es para ellos. Que solo fue posible para la iglesia del Nuevo Testamento.  No lo creas así.  Las lenguas  son una señal para todo creyente [Marcos 16:17 ].  Es  también  uno  de los dones del Espíritu  [1 Co. 12: 10]. 

Nos dice el Espíritu de Dios por medio del profeta Isaías [cap. 28:11-12],  que él hablaría a su pueblo  por  lengua de tartamudos . Que esa lengua sería nuestro reposo y refrigerio. Pero no quisieron oír y aún hoy muchos tampoco quieren oír.


Cristo es nuestro reposo y refrigerio.  La manifestación de las lenguas angélicas, así como de todo don del Espíritu, es Cristo siendo  manifestado en  y   por  medio  nuestro [1 Co. 12: 4 -11]. Si aún no estás gozando de esta bendición que Dios tiene para ti y  la anhelas,  (pídela  en  oración!  Es orar  en  la  voluntad  de Dios.  Pero pide con  fe,  creyendo sin dudar que has de recibir.  Cuando la  pedí  para  mí,  (no solté al Señor por toda  una  noche  hasta  que me bendijo!  (Aleluya!

 

El estacte es transparente.  En todo momento sea así nuestra oración.  Que se vea a través de ella que es perfume agradable a Dios.  También sea  en  todo  momento  nuestra  oración  inspirada por el Espíritu de Dios.

Te preguntas - pero,  )es que podemos orar en otra forma?  Sí que se puede.  Es la oración que el mismo Señor describe en Mateo 6: 5-7.  Es la oración del hipócrita. En ella hay mucha palabrería y vanas repeticiones.  Es la oración de los que aman ser vistos y oídos de los hombres.  Es inspirada  por la mente carnal y  no por  el  Espíritu.  La  hacen  los  que buscan  el  reconocimiento de los hombres y no el de Dios.

 

Uña  Aromática

 

La uña aromática es una escama de una concha o caracol marino oriundo del Mar Rojo.  Al quemarla produce un olor fragante.


El significado en su raíz primaria es: rugir, rugir como el león.  La palabra Aleón@ significa: traer hacia alguna cosa con fuerza.  Rugir es el sonido que emite el león por su boca.  Es su "voz".  El rugido del león es para mostrar su fuerza y poderío.

El León de la tribu de Judá - Jesucristo [Ap. 5:5] también "ruge".  Muestra su fuerza, poderío y autoridad.  Y nos atrae hacia con fuerza pero con amor [Oseas 11:4]. 

Cuando Jesucristo estuvo en la tierra,  los que le escuchaban se admiraban de  su doctrina  porque su palabra era con autoridad [Lucas 4:31].

 

Cuando Jesús oraba por alguien, no hacía oraciones indeterminadas ni indecisas.  El ordenaba con autoridad, y todo lo ordenado era hecho. Es que él era el Verbo de Dios encarnado.  Y todas las cosas por El fueron hechas  [Juan 1: 1-3].

. Los enfermos sanaban al sonido de su voz - aún a la distancia. 

  Di la palabra y mi criado sanará.  Esto le dijo el centurión a Jesús  [Mateo 8: 5-10].

. Los sordos oían, los ciegos veían, los cojos andaban. 

  [Mateo 11: 5]. 

. Los mudos hablaban [Mateo 12: 23].

. Los endemoniados quedaban libres por el poder de su palabra.  

[Mateo 4: 24; Mr. 1:27].


. Los muertos resucitaban al oír su "rugido". 

  (Lázaro ven fuera! [Juan 11: 41- 44). 

. Los vientos y el mar obedecían a su voz  [Mateo. 8:27].

En el  pasaje de la tentación en el desierto, vemos al diablo derrotado por el poder y la autoridad de su palabra  [Mateo 4: 1-11].

 

Es bien importante saber que el diablo no es león.  En muchos pasajes en la Escritura él aparece como león.  También trata de atraernos hacia él.  El anda  como león rugiente buscando a quien devorar  [1 Pedro 5:8]. 

A ese "león" nos corresponde taparle la boca  [Hebreos 11:33].  (Amén!

Al Jesús establecer los doce apóstoles les dio autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios [Mr. 3: 14-15].  Jesucristo nos dejó dicho:  De cierto, de cierto os digo:  El que cree en mí, las cosas que  yo  hago, él  las  hará también;  y aún mayores hará,  porque  yo voy  al  Padre  [Juan 14:12].


)Qué significa esto?  Dos cosas he podido entender por esta declaración del Maestro. Luego de su partida al Padre, habrían de recibir  la  impartición del  poder  de Dios por medio de  la  venida del Espíritu Santo sobre ellos [Hechos 1:8]. Impartición que les capacitaría  para hacer las mismas cosas, y aún mayores que las que hizo Jesús. Esta impartición  también  viene  sobre  nosotros con el mismo propósito. En esto habíamos ya abundado en la enseñanza del Aceite  de  la  Santa  Unción..

La otra es la que dice Pablo en  Efesios 1: 19 - 23:  Que el poder de Dios resucitó a Cristo y lo sentó a la diestra del Padre en lugares celestiales.  Desde ese  dominio espiritual, Cristo señorea sobre todo principado, autoridad y señorío. 

Y sobre todo nombre.  Y sobre su iglesia.

En Efesios 2:6,  Pablo  añade  que  juntamente  con El nos resucitó y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales  en  Cristo Jesús. 

Allí  estamos - en  la  misma presencia del Padre. Como Jesús quiso que fuera. )No dijo él en Juan14: 2 - 3,  que  cuando  se fuera  al  Padre  iba  a preparar  un lugar para nosotros para que donde él estuviera nosotros también estuviéramos?  

En Juan 17:24 dice el Señor:  Padre, a aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado.

El se fue al Padre, pero el mismo poder de Dios que le resucitó, nos resucitó - nos dio vida cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados [Ef. 2:1], y nos llevó con él al mismo lugar donde él está.  Para que desde allí juntamente con él y en él podamos hacer las cosas que él hizo y aún mayores. 

(Para que veamos su gloria manifestada! 


Desde ese lugar en el Espíritu en que estamos, "rugimos", hablamos, oramos como el León de la tribu de Judá.  Nuestra oración no es solamente inspirada por el Espíritu, también está sometida a la autoridad  y señorío  de  Jesucristo.

(Es solo así que podemos tener dominio sobre toda circunstancia!  (Porque es la voz del León "rugiendo" por medio nuestro manifestando la voluntad de Dios!  (Aleluya! 

Si  el  león  ruge )Quién no temerá?  Si habla Jehová el Señor,  )Quién no profetizará?  [Amos 3: 8].

 

De  cierto  os  digo  que  todo  lo  que   atéis  en  la  tierra, será atado en el cielo;  y todo lo que desatéis en la tierra será desatado en el cielo [Mt. 18: 18 - 19].  Esta palabra es solo un ejemplo de lo que sucede cuando "rugimos" con la autoridad que Dios nos ha dado en Cristo Jesús.  Autoridad que nos viene a través del nombre del Señor Jesús.  En el nombre de Jesús, que significa salvación, está  implicada  la misma  naturaleza  de  Dios,  el  poderío  y  la autoridad  de  Dios [Mt.1:21; Hch. 4:12].  Ese  nombre se lo dio el Padre  al  exaltarlo  hasta  lo  sumo  para que  ante  ese  nombre se doble toda rodilla y confesemos que Jesús es el Señor [Fil.2: 9 - 11]. 


Cuando oramos y decimos: en el nombre de Jesús, es la naturaleza divina en nosotros [2 Pedro 1:4] la que ora,  la que declara  la palabra. (Es la misma autoridad y poderío de Dios hablando  por nuestra boca!

 

Hubo  una  ocasión  en  que  los  discípulos  le  dijeron  a  Jesús: Señor aún los demonios se sujetan en tu nombre [Lc. 10:17 ].  . La oración de autoridad en el nombre de Jesús  liberta.

. También sana a los enfermos.

.  Resucita  muertos - en lo físico  y en lo espiritual.  

. Efectúa toda clase de milagros.

. Es esta la oración de fe,  que  al  "rugir"  llama  las  cosas  que  no  son  como  si fueran  [Romanos 4:17 ]. 

Cuando declaramos las cosas por fe, creemos que será hecho lo que hemos dicho  [Mr.11: 22 - 24].  Porque la fe que hemos ejercitado es la fe del Hijo de Dios, que es la que agrada al Padre. La que nada duda [Santiago 1:6-7].  Es la fe que es dada por el  Espíritu  [1Co. 12: 9]. Es la que cuando se manifiesta en nosotros hay certeza de lo que se espera y convicción de lo que no se ve  [Hebreos 11:1].

(Dios quiere que "rujamos"  con el mismo "rugido" del León de la tribu de Judá!  Esta es su voluntad para con nosotros. En ocasiones me he preguntado por qué la manifestación de la autoridad de Dios no se ve más a menudo en medio de gran parte de la iglesia del Señor.


)Será que aún no se ha entendido bien esta palabra o será falta de conocimiento de la Palabra? 

 

Gálvano  Aromático

 

El gálvano aromático es una resina que se obtiene del tallo y raíces de la planta del mismo nombre.  Es oriundo de Persia y Siria. Entre los significados que he podido encontrar para el galvano, me han llamado la atención éstos: que mana suavemente, y sin ruido.  Que puede moverse con velocidad, pero con suavidad.  La acción de pasar  suavemente  de  una  parte  a  otra.

El "galvano" es lo que nos lleva a la petición, al ruego,  a la plica  y a la intercesión de los unos por los otros. Pasando suavemente de nosotros al Señor y de El a nosotros en su respuesta. 

(En muchas  ocasiones  hemos  de ver  como  nuestras  peticiones, ruegos, plicas e intercesión a Dios toman tiempo en ser contestadas!  De la boca de Dios mana la respuesta suavemente  y sin ruido.  A veces ni cuenta nos damos cuando la recibimos.  Quizá porque el Señor en su sabiduría eterna nos ha contestado en una forma diferente a como esperábamos.  Es que solo El conoce verdaderamente  de  qué  tenemos  necesidad.


El "galvano" también se mueve con velocidad.  Cuando es una petición urgente.  Creo que sabemos lo que esto significa. 

Todos los hijos de Dios hemos orado así en alguna ocasión.  Y hemos visto la manifestación  de la respuesta manando del trono de la gracia con la velocidad con  que solo Dios puede actuar.

 

En  el Salmo 37:4 he encontrado algo bien necesario y que considero una especie de requisito no solo para este aspecto de la oración sino para toda oración que agrada a Dios: Deléitate así mismo en Jehová, y El te concederá las peticiones de tu corazón.

(Deleitémonos,  gocémonos,  disfrutemos  de la presencia de Dios en donde ya estamos! (Alabémosle!  Porque suave y hermosa es la alabanza.  [Salmo 147: 1] 

(Adorémosle!  (Porque El es digno de toda  adoración!     (Reconozcamos su grandeza y su señorío! (Postrémonos ante el Rey! Esto también es perfume de incienso que sube  en  olor fragante al Padre.


En Filipenses 4:5-7 tenemos una palabra muy significativa. Son advertencias que consideramos necesarias para cuando presentamos nuestras peticiones y ruegos al Señor.  Algo bien importante es que estemos conscientes de la cercanía del Señor cuando nos dirigimos a El.  El no está "allá" lejos de nosotros.  Está en nosotros y con nosotros.

Esto significa el estar conscientes de la presencia del Señor.

Se nos dice aquí en este pasaje, que no estemos afanosos. Y que toda petición y ruego vaya acompañada de la acción de gracias.

Me regocijo al ver el resultado  de  todo este quehacer en nuestra  vida  de  oración:  La paz de Dios, que sobrepasa  todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús [Fil. 4: 7].

El Señor Jesús fue bien enfático en sus direcciones en cuanto a cómo presentar nuestras peticiones. Nos señaló ciertas condiciones para recibir el resultado de su respuesta.

. Debe ser en su nombre que pidamos  [Juan 14:13-14;15:16, 24].  Ya sabemos lo que esto significa.  Recordemos  nuevamente que cuando así lo hacemos es la misma naturaleza de Dios en nosotros  la  que  ora. Y es la autoridad de Dios la que se manifiesta tanto en la petición como en la respuesta. En ningún momento sea nuestra oración producto de nuestra naturaleza carnal.


. En Juan 15:7 nos advierte el Señor que para recibir lo que pedimos  debemos  permanecer  en  El  y  sus  palabras  permanecer  en nosotros.  Luego añade en el verso 16 del mismo capítulo:  Os he puesto para que llevéis fruto,  y  vuestro fruto permanezca; para  que  todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre,  El os lo dé. 

El apóstol Juan enfatiza sobre estas condiciones en su primera epístola capítulo 3: 20 al 22:  Si  nuestro  corazón  no nos reprende, confianza tenemos en Dios;  y  cualquiera cosa que pidiéremos  la  recibiremos  de  El.  )Por qué podemos estar seguros que recibiremos?  Porque guardamos sus mandamientos,  y  hacemos  las  cosas  que   son   agradables  a  El.

. Hay algo muy necesario que también señala el Señor.  Y es para cuando  presentamos  petición  por  el  perdón de nuestras faltas.  En  Marcos 11: 25 y 26 nos dice el Señor que  cuando  así  hacemos, perdonemos  primeramente  si tenemos algo contra alguien.  Ya esto lo había dicho en la oración modelo.  Lo repite, porque es de suma importancia.  Para que no lo olvidemos.

Así nos dice el Señor: Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias [Col. 4:2].  Orando  en todo tiempo, con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos  [Efesios 6:18].


 

Hay una clase de oración que no puedo dejar de mencionar.  Es la que señala Santiago 4: 2 y 3,  en la que se pide para gastar en nuestros deleites. Para satisfacer los deseos de la carne.  La carne tiene sus necesidades.  Aún  por  esto  el  Señor  nos  dice  que  no  nos afanemos.  El sabe que hay necesidades físicas y materiales que suplir.  

Mas  buscad  primeramente  el  reino  de  Dios  y  su justicia,  y todas estas cosas os serán añadidas  [Mateo 6: 25 - 33].

Me preocupa grandemente el ver sectores del pueblo de Dios envueltos en este tipo de oración.  Han mal interpretado la palabra y piensan que todo es cuestión de pedir lo que ellos quieran - sin discernimiento.  Sin pensar siquiera si eso es en realidad lo que necesitan. 

Un ejemplo: Escuché hace un tiempo a un pastor expresarse así:  Que no esté lejano el día en que el parking de nuestro templo se vea lleno de "Mercedes Benz," "Cadillacs" "Volvos"  y  "BMWs".   Esto  demostraría,  decía  él,  que  Dios  les estaba  bendiciendo  y prosperando.  El que pueda tener,  digamos un Cadillac, pues bien.  Pero esto no significa que si nuestro automóvil no es de una marca costosa, Dios no nos esté bendiciendo y prosperando. 

)O es que nuestra prosperidad se basa solamente  en  los  bienes  materiales que poseemos? A esto el Señor le llama avaricia  [Lucas 12:15].  La  mal llamada doctrina de la "prosperidad" que está arropando a gran  parte del  pueblo de Dios  es  la  que tiene a muchos orando fuera de la voluntad de Dios.  


(Señor, una intervención directa tuya, por tu Espíritu, que nos haga ver y entender tu voluntad para con nosotros  tu pueblo!

 

Incienso Puro

 

El incienso puro es también una resina que brota de árboles conocidos como de la especie "boswella."  Estos son oriundos de Arabia del Sur, Etiopía e India.  Fue llevado a la tierra judaica desde Saba [Is. 60:6,  Jer. 6:20].  El incienso puro se usaba para hacer perfumes [Cnt. 3:6].  Pero aparece más frecuentemente en la Biblia en el contexto de las prácticas del ritual religioso. Su significado es:  libre de impureza. 

A los demás ingredientes del perfume había que agregarle incienso puro.  Este era como el componente que lo completaba.  De hecho, Dios le dio su nombre al perfume ya terminado.  Completar significa: perfeccionar, acabar,  hacer de algo un entero. No nos cabe duda que el incienso puro representa a Cristo.  No hay otro libre de impureza. 

 


En Apocalipsis 8: 3 y 4 se nos narra la escena de la apertura  del  séptimo sello  donde  se  dice que  a  un ángel se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

Aquí podemos ver a Cristo, incienso puro, añadido a nuestras oraciones. Completándolas, perfeccionándolas  en  El  para que  éstas  suban  en  olor fragante a  la  presencia de Dios Padre.  Ha sido posible esto,  por medio de su ofrenda y sacrificio por nosotros en la cruz.  Porque a través de ello y por su sangre nos abrió el camino para entrar al Lugar Santísimo, a la misma presencia de Dios  [Hebreos 10: 1-22].

Se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante  [Ef. 5: 2]. (Gracias, Señor Jesús!

 

Todo lo que hasta aquí hemos visto sobre la oración nos lleva a la persona de Cristo.  (El es la oración que agrada a Dios Padre!  Cuando su olor sube en nuestra oración es que verdaderamente oramos en la voluntad del Padre.

Al igual que con el aceite de la santa unción, este perfume sería consagrado para Dios.  Tampoco podían hacer otro semejante para ofrecerlo en ofrenda a Dios.  Y si lo hacían ni siquiera podían olerlo [Ex. 30:38].  Sería cortado del pueblo el que así lo hiciera.

. Coré y sus  seguidores  murieron  al  intentar  ofrecer  incienso  por  su cuenta [Nm. 16:1- 40].


. El  rey  Usías  quedó  lleno  de  lepra al  hacer lo mismo. 

[2 Cr. 26: 16 - 19]. 

. Nadab y Abiú  murieron  por ofrecer incienso que Jehová no había mandado - con fuego extraño - no tomado del altar de Dios [Lv. 10: 1 -2]. 

. Dios rechazaba el incienso, si el corazón no era recto delante de El.  [Isaías 1: 13-17]. 

. Dios se enojaba  cuando  su  pueblo  ofrecía  incienso  a  otros  dioses  [1 Reyes 12: 32-33].

. Solo Aarón y  su descendencia podían quemarlo  [Ex. 30:7; 

1Cr. 23:13].  Aarón, que es un tipo de Cristo como sumo sacerdote, y su descendencia, que es tipo de la iglesia, son los únicos autorizados a presentar el perfume santo del incienso ante Dios el Padre.  Ningún extraño puede hacerlo. Tampoco podemos componer otro perfume del incienso que no sea el ordenado por Dios.  Nuestras oraciones  no pueden  ser  de otra  forma.  No  intentemos  ponerle otros ingredientes ni otro fuego que no sea el fuego perpetuo del Espíritu de Dios. 

No descuidemos tampoco la advertencia que Dios rechaza el incienso, la oración,  del corazón que  no es recto delante de El.

 


En ocasiones decimos cosas en nuestras oraciones, prometemos otras, que no están conforme a la palabra de Dios.  Ya sea por desconocimiento o  porque  se lo oímos  decir a alguien,  nos  gusta y lo repetimos.

Mi exhortación es que vayamos a la palabra.  Dejémonos llenar de ella.  Que el Espíritu la inspire a nuestro espíritu.  Para  que se  cumpla  también en  nosotros  la  Palabra: Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo  [2 Pedro 1:21]. 

(Haya corazón recto y obediente al Señor cuando presentemos nuestras oraciones!

(Señor,  queremos  seguir  aprendiendo  a  orar  conforme a tu voluntad!  (Amén! 

 

Nidia Nadina    Seda

a 8 de septiembre de 1995