EUTICO

 

 

Ya sea individual o corporalmente, ciertos personajes de la Biblia representan en alguna forma al pueblo de Dios . En esta ocasión estaremos compartiendo sobre Eutico, un personaje que es mencionado en el libro de los Hechos de los Apóstoles. Es mi oración que podamos prestar la atención debida no solo a la persona de Eutico sino muy en especial al ambiente y circunstancias que le rodeaban al momento de ser mencionado.  Estoy segura que con la necesaria ayuda de la dirección del Espíritu de Dios hemos de aprender mucho y seremos edificados.

En el capítulo 20 del libro de los Hechos, se nos narra una de las visitas del apóstol Pablo al Asia Menor.  Muy en especial su estadía en Troas en donde se quedó junto a sus compañeros de viaje por una semana. [Hechos 20: 1-6].

El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.  Y había muchas lámparas en el aposento alto donde estaban reunidos.  Y un joven llamado Eutico que estaba sentado en la ventana rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto. 

[Hechos 20: 7-9].

Las Lámparas

 


Y había muchas lámparas en el aposento alto donde estaban reunidos  [v. 8].  Al escudriñar las Escrituras hemos de darnos cuenta que en ciertas ocasiones vamos a encontrar mención de situaciones que aunque no parezcan tener significado alguno para nostros - sí tienen.  Este es el caso que vemos en el verso 8 de este capítulo 20 de los Hechos. Fueron muchas las veces que me pregunté por qué el autor del libro de los Hechos tenía que decir que en ese lugar donde estaba reunida la iglesia para escuchar al apóstol Pablo, había muchas lámparas.  Es lógico que las hubiera.  Era de noche.  De hecho, se nos dice que Pablo habló hasta la medianoche.

Un buen día me fue revelado por el Espíritu que allí en ese lugar ciertamente había muchas "lámparas".  Cada uno de los hijos de Dios allí presentes era una lámpara encendida.  )No nos ha dicho el Señor Jesús que somos la luz del mundo?

[Mateo 5: 14].  Luz  para dar luz a los que habitan en tinieblas  [Lucas 1: 79].  Para manifestar la Luz verdadera, que es Cristo, que alumbra a todo hombre . . . [Juan 1: 9; 8:12]

Eutico estaba allí.. El también era una de las lámparas encendidas en aquel aposento alto.

El Aposento Alto

 

El diccionario nos dice que aposento quiere decir habitación.  Esta habitación donde estaban reunidos los hermanos de Troas para escuchar a Pablo, quedaba en un lugar alto.  De hecho, era un tercer piso [v. 9]. (Qué interesante!  Fue precisamente en un aposento alto donde el Señor Jesús se reunió con sus doce discípulos a celebrar la Pascua en la última semana de su ministerio en la tierra  [Lucas 22: 1-13].  Fue también en un aposento alto donde se reunieron los discípulos el día de Pentecostés cuando descendió sobre los allí presentes el Espíritu Santo [Hch.1: 13-14].

Me ha hablado mucho todo esto.  En la visión que tuvo el profeta Ezequiel  del  templo  de  Dios pudo  ver  que  éste  tenía  tres pisos [Ez. 41: 6]. 


No entraremos en muchas explicaciones en cuanto a lo que pueda significar el número 3 en las Escrituras.  Algunas no vienen al caso en esta ocasión. Solo queremos mencionar  el  hecho  que tanto el tabernáculo  en  el  desierto como el templo en Jerusalén tenían 3 partes:  el atrio, el lugar santo y el lugar santísimo.  Creo que sabemos que el lugar santísimo representa el lugar alto - la misma presencia de Dios.  Es el lugar donde habita Dios.  Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita en la eternidad, y cuyo nombre es el Santo:  Yo habito en la altura y la santidad. [Isaías 57:15a].

 

La visión de Ezequiel nos habla individualmente a cada uno de nosotros como templo del Dios vivo  [1 Corintios 3: 16].  Somos un templo que tiene 3 "pisos" - espíritu, alma y cuerpo [1 Tes. 5:23].  Un templo que  tiene  su  aposento  alto en  el  "tercer  piso".  En el espíritu que nos  fue  dado  por  Dios  creador  nuestro  para  El  poder  venir  a hacer  morada  en  nosotros.  Para   que   seamos   uno   con   su  Espíritu. [1 Co. 6: 17]. 

A este aposento es que el Señor Jesús nos manda  a  entrar  y  a  cerrar  la  puerta  cuando  oremos  al  Padre  que  está  en  secreto;  y  tu Padre que  está en secreto te recompensará en público  [Mateo 6: 6]. 

He recibido que lo que el Señor nos enseña aquí es que nuestras oraciones se originen en el "aposento alto" - en la morada del Espíritu de Dios - y no en nuestra mente carnal como suele suceder en ocasiones. 

(Cuantas veces escuché decir que ese aposento al que el Señor nos mandaba a entrar era un cuarto en especial que pudiéramos cerrar la puerta y escondernos a orar!  Pero no es así.   No creo que es de una habitación en lo natural de la que Jesús nos habla. Es del  aposento,  de  la  habitación  del Espíritu.

 

El apóstol Pablo decía que había sido arrebatado al tercer cielo, donde había escuchado palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. 

[2 Cor.12: 1-5].  El tercer cielo nos habla de la misma presencia de Dios.  Es el "tercer piso."  Es donde está el Aposento Alto. Es la habitación del Altísimo. 

Es donde moramos juntamente  con  el  Alto  y  Sublime, en  los  lugares  celestiales con Cristo Jesús  [Efesos 2: 6].

 


Tenía que ser en un aposento alto la celebración de la Pascua de el Señor Jesús con sus discípulos.  Para que ahora sepamos que es en el Aposento Alto, en la misma presencia de Dios, que celebramos nuestra Pascua, que es Cristo [1 Co. 5: 7]. Reconociendo que ciertamente Cristo es el Cordero pascual que se sacrificó por nosotros y que por su sangre nos salvó, nos redimió y nos dió vida eterna. 

[Ef. 1: 7;  Ro. 5: 9;  Ap. 5:12;  7:10].

 

Tenía que ser en  un aposento alto  que  los  discípulos se  reunieran a  esperar la venida del Espíritu Santo  [Hechos 1: 13-14; 2:1-4].  Para que ahora entendamos que es solo allí - en el Aposento Alto, en la misma presencia de Dios que somos impartidos de la unción sobre nosotros.  De la unción que nos hace manifestar el poder de Dios y nos hace ser verdaderos testigos del Altísimo  [Hechos 1: 8].

 

Tenía que ser en un aposento alto que Pablo se reuniera con la iglesia en Troas.  Para que ahora veamos que es en el Aposento Alto, en el tercer piso, en el tercer cielo, donde el Señor quiere que se reúnan las lámparas encendidas con el fuego de su Espíritu. 

El lugar físico donde nos reunamos no importa.  Puede ser en algún edificio, en una casa, o al aire libre. (Pero el verdadero lugar de reunión de los santos del Señor es en el tercer piso . . . es en su presencia!  (Aleluya!

 

La Ventana

 


Tal parece que el lugar donde estaban reunidos los hermanos de Troas no era suficiente para acomodar a todos.  De forma tal que hubo quien se sentó en una ventana, como fue el caso del joven Eutico.  Quizá  podríamos  pensar  que  también  por la aglomeración de gente hacía mucho calor y por eso Eutico en particular optó por sentarse en una ventana.  Así podría disfrutar del aire fresco que venía de afuera.  Troas era una ciudad marítima situada en  la costa del  mar  Egeo.  Así que no solo la extensa disertación de Pablo, sino la brisa que soplaba desde el mar causaron que Eutico se durmiera.  Esto le hizo perder el balance y cayó desde el tercer piso abajo adonde le levantaron muerto.

 

Toda  esta  historia  tiene  mucho  significado  para  nosotros.  Para todos aquellos que hemos creído,  nos  hemos  identificado  y  vivido lo que significa morar en el Aposento Alto.  Eutico sentado en la ventana se nos muestra como una advertencia que todos debemos atender con sumo cuidado.

Eutico  significa:  Estar  en  condición  o  circunstancia  favorable.  Estar en prosperidad, disfrutar de riqueza. 

)Podemos ver a los "Euticos" de hoy día?  (Pueblo que ha recibido tanto del Señor!  (Han sido bendecidos al máximo en todo!  Y se encuentran  acomodados en una ventana recibiendo las corrientes de la brisa que viene de fuera del Aposento Alto.  Recibiendo y disfrutando de la corriente del mundo [Ef. 2: 2)]. Lugar donde anduvimos antes de habernos allegado y morado en  el  Aposento  Alto. 

La brisa del  mar  de doctrinas  e  influencias  mundanas  es  la  que  tiene  dormidos  a muchos  "Euticos"  en  la  iglesia.  Lo  que  duele  es  saber  que algunos  de  ellos  fueron  lámparas  encendidas  que  al   igual  que  los  Gálatas  comenzaron  por  el  Espíritu  y  han  terminado  por la carne [Ga. 3: 3].  De forma tal están, que la exposición de la Palabra los duerme en lugar de alumbrarlos tal como dice el Salmo 119: 130: La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples. 

Hay personas en las iglesias que ya no les gusta  mucho  la ministración de la palabra.  Encuentran esto muy extenso y latoso.  Prefieren que se les ofrezca otras cosas que les satisfaga a sus sentidos naturales.  El conocimiento humano mezclado con la palabra es lo que está predominando en ciertos sectores de la iglesia.  Esto lo decimos por testimonio de muchos. Andan “claudicando entre dos pensamientos”[1Reyes18:21]. Entre el pensamiento de Dios que reciben dentro del Aposento Alto y el pensamiento carnal que le ofrece la corriente del mundo que entra por la ventana.


Su condición me recuerda a la iglesia de Laodicea que dice:  Yo soy rico y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo [Ap. 3: 17-19]. 

Esta iglesia necesita arrepentirse.  De lo contrario le espera lo  mismo que  al  Eutico  de la historia . . .

 

El Sueño . . .  La  Caída de Eutico

 

Eutico se durmió y cayó desde el tercer piso.  Pueblo de Dios que se esté quedando dormido acariciado por la brisa de este mundo corre el mismo peligro.  Es por eso que estamos advertidos no solo por Eutico sino por esta palabra: 

Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga  [1 Corintios 10.12].

El Señor Jesús nos enseña en la parábola del trigo y la cizaña lo que sucede cuando nos quedamos dormidos [Mateo 13: 24-30]. 

Dice el Señor:  El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró  buena  semilla en su campo;  pero mientras  dormían los hombres,  vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo y se fué.  Cuando  leemos  el resto  de  la parábola nos damos cuenta de la consecuencia del sembrar  la  semilla del enemigo [el diablo] en el campo de trigo del Señor que es su iglesia [individual y corporalmente].  La cizaña crece juntamente con el trigo . . . y da fruto.

 


Se nos advierte en 1ra de Tesalonicensess. 5: 1-10, que no durmamos como los que andan en tinieblas.  Porque somos hijos de luz. . . Hijos del día.  Que velemos. El Señor nos quiere (alertas!  Velando y orando para que no entremos en la tentación del sueño [Mt. 26: 40]. 

Creo que entendemos que no estamos hablando del sueño en lo natural que sabemos nuestros cuerpos necesitan.  Hablamos del sueño que causa  la  brisa  mundanal  que nos hace  caer  dormidos espiritualmente hablando.  Sueño que nos hace perder el balance y al igual que Eutico podemos caer desde el tercer piso donde nos hemos estado gozando en la presencia de  Dios.

 

En Apocalipsis 6:13 se nos habla de las estrellas del cielo que cayeron sobre la tierra.  Me he sentido dirigida por el Espíritu a aplicar esta  palabra a la enseñanza. Las estrellas,  las lumbreras, las lámparas encendidas cayendo desde el tercer cielo hasta la tierra. (Cuantas estrellas han caído y continúan cayendo! No pensemos solamente en los grandes ministerios que hemos visto caer por haberse envuelto en las riquezas y el poder que el mundo les ha ofrecido.  Pensemos en nosotros. En tí y en mi.  (Estemos alertas,  vigilantes  como  atalayas!  No  vayamos  a  caer  en  la tentación  del  sueño  y  venga  el  enemigo y siembre  su  semilla  en nuestras vidas y caigamos a tierra. A  la esfera terrenal donde el diablo mora y es príncipe.

 

Si  acaso  al  escudriñarte  encuentras  que  andas dormitando  por estar sentado[a] en una ventana donde estás recibiendo la brisa de la corriente del mundo, el Señor te dice: Despiértate tú que duermes  y  levántate  de  los  muertos  y te alumbrará  Cristo [Efesios 5: 14].  (Amén!

 

La Muerte de Eutico

 


Eutico fue levantado muerto. El  Señor le dice a la iglesia de Sardis, también ejemplo de los "Euticos" de todos los tiempos, pero muy en especial los de hoy día:  Yo conozco tus obras que tienes nombre de que vives y estás muerto.[

[Ap. 3: 1- 4]. 

La  semilla  que  el  enemigo  de  Dios  siembra  en  su  pueblo  da fruto de muerte. Por tal razón el fruto de los "Euticos" caídos es obra muerta.  Obra en la carne. Producto de la esfera terrenal a la que han caído.  Sus obras no son las buenas obras que Dios preparó para nosotros desde antes de la fundación del mundo para que caminásemos en ellas [Ef. 2: 10]. (Estas son las obras vivas!  Que manifiestan la vida de Dios  en  y  a través  de nuestras  vidas. Las que dejan ver el fruto del Espíritu  [Ga. 5: 22,23].  Son las obras de las cuales se agrada Dios.

 

Tienes nombre de que vives  y  estás  muerto.  "Eutico"  lleva  en su nombre semejanza de vida.  Tiene apariencia de prosperidad.  Está en condiciones )favorables?  Así está una buena porción del pueblo de Dios. Con apariencia de vida pero están muertos.  Precisamente eso es muerte:  ausencia de vida. 

)Qué les dijo el Señor Jesús a los fariseos?  Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados [Mateo 23: 27].  Mucha blancura,  pureza y apariencia de piedad por fuera pero por dentro solo hay muerte. . .

Lámpara  de  Jehová  es  el  espíritu  del  hombre  [Pr. 20: 27]. 

(El aposento alto, el espíritu, la lámpara de tantos en la iglesia está apagada!  Su "luz" solo puede manifestar muerte, oscuridad, tinieblas  [Mateo. 6: 22-24].

 

La Resurrección de Eutico

 

)Hay esperanza para los "Euticos" caídos que como consecuencia han muerto?  (Sí que la hay!  (Gloria a Dios!  Nos dice la Palabra de Dios:  Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano. 

[Salmo 37 : 24].


(Me siento tan bendecida y edificada cada vez que leo el pasaje de la resurrección de la hija de Jairo!  No está muerta, sino duerme [Mt. 9: 24].  Puedo  ver a los "Euticos" caídos, a la porción de la iglesia que hemos dado por muerta.  Muerta porque no está manifestando la vida de Dios. Pero el Señor nos dice: Hay esperanza . . . No está del todo muerta, solo duerme . . .

 

Hace unos años escuché a la hermana Priscila Patacsil  decir:  El Cuerpo de Cristo - su iglesia -  yace en sepulcros de tradiciones, de leyes y costumbres de hombres. En sepulcros de indolencia, de conformismo. . .

No recuerdo cuantos sepulcros más oí mencionar a Priscila.  Pero sí recuerdo claramente la palabra que mencionó en Mateo 24: 28:  Allí donde estuviere el cuerpo  muerto allí se juntarán las águilas.  Nos enseñó  el Señor por medio de la Hna. Priscila que esas águilas son los santos del Señor que  moran en las alturas. Los hijos de Dios que El está preparando para que se alleguen a donde hay muerte en el Cuerpo de Cristo - su iglesia.  Para que seamos instrumentos de impartición de la vida de Dios allí donde falta.  Tal como hubo quienes lo hicieron con nosotros los que una vez nos contamos entre los muertos dentro del pueblo de Dios.

He  podido  ver  la  manifestación  de  estos  santos  águilas  en  el ejemplo del apóstol Pablo.  Entonces descendió Pablo y se echó sobre él y abrazándole dijo:  No os alarmeis, pues está vivo [Hechos 20: 10].  Pablo fué instrumento para impartir vida a Eutico.  Pero primeramente le abrazó, le amó . . . no le rechazó.  Le manifestó el amor de Dios.  No le regañó.  No le dijo: )Qué hacías sentado en esa ventana?  )Te caíste y encontraste la muerte?  Tú te lo buscaste.  No,  Pablo no hizo nada de esto 

Nosotros  tampoco  debemos  hacerlo.  Si  acaso  caemos  y  como  consecuencia  no hemos estado  manifestando  la  vida  Dios, lo  que  necesitamos primeramente son  vidas  llenas  del  Señor  que  nos  muestren  Su amor.  Y que nos lleven al arrepentimiento... Que seamos restaurados con espíritu de mansedumbre .

[Gálatas 6: 1]. 


Pablo  descendió  desde  el  tercer  piso a  impartirle  vida  a  Eutico.  Así también nos corresponde hacer.  Bajemos del nivel del tercer piso donde estamos gozándonos y disfrutando de la realidad de la vida de  Dios  y  en  Su nombre  vayamos  a  impartirla  a  quienes  la han perdido.

(Vamos a abrazar al "Eutico" caído, vamos a manifestarle el amor de Dios! (Vamos a hacerle partícipe de la vida de Dios!  Aquella que estamos recibiendo en el Aposento Alto que está en el tercer piso . . . en el tercer cielo. 

(En la presencia del Altísimo!  (Aleluya! 

 

Tengamos sumo cuidado que después que descendamos a impartir la vida de Dios a los muertos, no nos vaya a caer la tentación de quedarnos abajo, en la esfera terrenal.  Pablo volvió a subir al tercer piso.  Allí partió el pan y comió con los hermanos con él reunidos.  Y continuó ministrando la Palabra hasta el amanecer  [v. 11].  No olvidemos que es en el Aposento Alto que se nos dá a comer el Pan de Vida.  Allí es donde este es partido para alimentar nuestro espíritu.  Nuestro pan de vida es Cristo [Juan 6: 48].  El es nuestro alimento verdadero.  Alimento que solo es servido arriba, en la esfera celestial del Aposento Alto. 

(Allí donde habita el Alto y Sublime!  (Amén! 

De cierto, de cierto os digo:  Viene la hora, y ahora es cuando los muertos oirán la voz de Dios;  y los que la oyeren vivirán  [Juan 5: 25].

 

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Agradecemos la colaboración en esta enseñanza a quienes también son parte de este ministerio:  mi amado esposo Darío Ortiz a quien el Señor le ha ministrado grandemente con la persona de Eutico; y los hermanos en Cristo e hijos espirituales Carlos y Yamilet Ramírez.

 

Nidia Nadina Seda


1ro. de octubre de 1996