Site hosted by Angelfire.com: Build your free website today!

De la legislación pasada, el número de diputadas sólo aumentó en uno. Las mujeres son el 10.7% de la Asamblea Legislativa.


A pesar que el voto de la mujer fue decisivo en las elecciones pasadas, las diputadas de todos los partidos coinciden ñeque el crecimiento de su participación política en cargos públicos y de poder es lento.

 

Según el perfil de los votantes del pasado 16 de marzo, elaborado hace pocos días por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el 51.62 por ciento del millón 345 mil 194 de votantes totales fueron mujeres. Esto significa que un contingente de 43 mil 494 mujeres más que hombres se volcó a las urnas, mayoritariamente con edades que oscilan entre los 25 y los 39 años.

 

A la vista de estas cifras, se hace evidente que su participación fue decisiva a la hora de inclinar la balanza hacia el triunfo o fracaso en 19 alcaldías del departamento de San Salvador, donde se concentró la mayor parte de las votantes: el 53.71 por ciento. Por ejemplo, el actual alcalde de Apopa ganó por 439 votos, en un municipio en el  que votaron 2 mil 626 mujeres más que hombres. En otros lugares, si bien la votación del sector femenino no superó el margen por el que se decidió la victoria electoral, sí representa un porcentaje significativo en comparación con ése, siempre superior al de los hombres.

 

Carmen Elena Calderón de Escalón, diputada de ARENA, que encabezó la lista de su partido por la plancha nacional, ve con optimismo estos números, pero señala con recelo que la participación de la mujer en la política “no ha sido tan acelerada ni dentro ni fuera” de su partido. Su argumento no está tirado al vacío, por ejemplo, en la Asamblea Legislativa electa en marzo pasado sólo hay nueve mujeres entre un total de 84 diputados. En la anterior legislatura eran ocho.

 

“Es que las mujeres confían en la elección política de hombres por estereotipo”, argumenta Calderón. “Y ya es tiempo de que estemos donde está el poder en los partidos y en las mismas comisiones de la Asamblea, para desde ahí cambiar algo por la mujer”.

 

La diputada del FMLN Violeta Menjívar comparte la opinión de su oponente. “Aunque en 1996 se implementó la política de género en mi partido, el crecimiento de la participación es lento”, admite. La falta de capacitación y una cultura de la “mujer apoyo” son dos de las causas que señala para ello.

 

El interés de ellas por participar en las elecciones ha aumentado en los últimos dos años, pero eso no se concreta en cargos. Según un sondeo hecho un mes antes de estas elecciones por el Instituto de Opinión Pública de la UCA (IUDOP), el 68.4 de las mujeres pensaba votar. En las elecciones de 2000, era el 52 por ciento.

 

 

 

 

 

 

Cuadro de texto: Mujeres jóvenes decidieron las elecciones del 2003
Siguen siendo la minoría en los espacios de poder

Fuente: Rotativo “La Prensa Gráfica”, Sábado 12 de julio de 2003.

Página Principal       |         Naturaleza y Misión        |        Líneas de Acción    |    Datos Estadísticos de Violencia  |    Investigaciones   

Mini-Noticias |    Archivo