
Desde siempre, desde que se inició la violencia en Colombia, los gobiernos que este hermano pueblo ha sufrido han hecho siempre todo lo que está a su alcance por atizarla, por mantenerla vigente. La oligarquía, que es la que pone y quita los gobiernos, siempre ha sabido sacarle provecho. Al fin y al cabo, no son sus vidas las que peligran. Para ellos, la buena vida está asegurada.
Uribe es como decir la fase superior de los gobiernos puestos por la oligarquía. Mucha sangre ha corrido bajo los puentes y esto no es una metáfora. Vale la pena que hagamos un recuento de los últimos. Carlos Lleras Restrepo fue célebre por su promesa electoral de dotar de vehículo a cada uno de sus conciudadanos, promesa que, obviamente, nunca se cumplió. Con él comienza el llamado "Pacto Institucional", algo así como el "Pacto de Punto Fijo", que garantiza el reparto del poder entre liberales y conservadores. Misael Pastrana Borrero gana en unas elecciones donde solamente se presentaron candidatos conservadores, entre ellos el ex dictador Rojas Pinilla siendo la diferencia de 2%, y que alegando fraude sirvió para que algunos de sus seguidores fundaran el Movimiento 19 de Abril (M-19). La siguiente elección también fue memorable por ser los tres candidatos hijos de presidentes: María Eugenia Rojas, hija de Rojas Pinilla, Álvaro Gómez Hurtado, hijo del dictador Laureano Gómez y quien ganó, Alfonso López Michelsen Uribe, hijo de Alfonso López Pumarejo quién había renunciado en 1946 a la presidencia de la república ante acusaciones de corrupción entre otras las cometidas por su joven hijo López Miquelsen con motivo de haberle sacado provecho personal a la expropiación de empresas alemanas (durante la II guerra mundial) por lo cual recibió el apodo de "Mesías de Haendel". López Miquelsen hizo campaña haciéndose llamar "el pollo" y prometiendo un "mandato claro" que en la práctica se convirtió en un "mandato caro" que condujo a que en 1977 le hicieran el primer paro cívico nacional que fue reprimido con balas. Los hijos de Miquelsen siguieron el ejemplo de su padre como en el conocido caso de la hacienda "La Libertad" donde validos de información confidencial compraron a precio de gallina flaca una hacienda que luego se revalorizó por una autopista que estaba proyectada por esos predios. El siguiente presidente fue Julio César Turbay Ayala, maestro de la represión, la tortura, el genocidio, iniciador del narcotráfico, máximo entreguista de la soberanía, famoso por su torpeza e ignorancia, en todo solamente superado por el actual presidente Uribe. Célebre por el estado de sitio permanente y el famoso Estatuto de Seguridad, mediante el cual se violaban todos los derechos humanos. También es anecdótico que su ministro de la defensa (Camacho Leyva), responsable de los mayores genocidios y violaciones a los derechos humanos, después de haber gobernado durante el gobierno de Turbay (fue vox populi que era él realmente quien gobernaba) fue recompensado con una embajada en un sitio tranquilo: la Santa Sede. Belisario Betancourt Cuartas fue célebre por la masacre del palacio de justicia donde tomada por el M-19 y luego bombardeada y asediada por el ejército cuando en una situación de hecho el comando del ejército tomó el poder y bombardeó el palacio, asesinando luego a los sobrevivientes. Hasta la fecha no hay responsables por la masacre. El siguiente presidente Virgilio Barco Vargas era un miembro directo de la oligarquía, miembro de la familia que fue privilegiada con las concesiones petroleras. Durante la siguiente campaña electoral surgió un candidato con pensamiento progresista, Luís Carlos Galán Sarmiento, desprendido del liberalismo con un nuevo movimiento llamado Nuevo Liberalismo, denunciaba la corrupción y el imperialismo. Como siempre, la oligarquía se encarga de abortar cualquier posibilidad de cambio mandándolo a asesinar. Como consecuencia, terminó siendo candidato y ganando las elecciones el segundo a bordo del Nuevo Liberalismo (luego que el Dr. Rodrigo Lara Bonilla fuera asesinado por el narcotráfico siendo ministro de Justicia durante el gobierno de Belisario), César Gaviria, quien luego de ganar las elecciones resultó ser un servil al imperialismo, traidor a su pueblo y complaciente con la corrupción. Los venezolanos tenemos referencias de este personaje durante su gestión como Secretario de la OEA. Siguió Ernesto Samper Pizano, muy célebre por haberle sido retirada la visa de EUA por supuestos vínculos con el narcotráfico. Durante esa época la DEA habló de por los menos 120 congresistas vinculados con el narcotráfico. Luego vino Andrés Pastrana Arango, hijo de Misael Pastrana, conservador, único presidente que realmente creyó e hizo realidad un verdadero proceso de paz, pero que posteriormente fue vencido por las presiones de la oligarquía y el imperialismo que lo obligaron a romper los acuerdos y anunciar que su "copa se había rebozado" con el secuestro del senador Jorge Eduardo Gechen Turbay del partido liberal en febrero de 2002 (aunque ni inmutó cuando los paramilitares asesinaron al diputado de la UP Octavio Sarmiento en octubre de 2001), cuando ya los aviones militares hacía rato estaban bombardeando los campamentos guerrilleros en la "zona de distensión". Por último, la estrella, Uribe, hijo de extraditable asesinado por el M-19.
Durante todos los períodos presidenciales siempre se ha hablado de paz, en algunos se han llevado procesos en los que se ha llegado a firmar acuerdos y los guerrilleros han entregado sus armas para dedicarse a la vida familiar, social y política. Un caso fue el del M-19, en el que se firmó un acuerdo de paz y algunos guerrilleros entregaron las armas. Muy poco tiempo después fue asesinado impunemente en Bucaramanga uno de sus dirigentes, el Dr. Carlos Francisco Toledo Plata, quien se había dedicado a ejercer su profesión, la medicina. Otro caso fue el de las FARC, quienes firmaron un acuerdo el 28 de mayo de 1985, siendo presidente Belisario Betancourt, dando lugar a un nuevo partido, la Unión Patriótica, movimiento de oposición a la línea liberal-conservadora. En 1986 participó en las elecciones obteniendo 5 senadores, 9 representantes a la cámara, 14 diputados departamentales, 351 concejales y 23 alcaldes. Y entonces comienza lo que se conoce como el genocidio de la UP. De 1985 a 1986 son asesinados 243 miembros del partido. El 30 de agosto 1986 es asesinado el representante a la Cámara Leonardo Posada y el senador Pedro Nel Jiménez el 1º de septiembre del mismo año. El senador Pedro León Valencia es asesinado el 14 de agosto de 1987 y el 11 de octubre del mismo año asesinan a Jaime Pardo Leal, presidente del partido y candidato presidencial. El 14 de diciembre es asesinado el representante Octavio Vargas Cuéllar. 1987 alcanza la cifra de 150 dirigentes asesinados. El año 1988 cobra la vida de más de 300 dirigentes. Deciden participar en las elecciones y a pesar de la campaña de exterminio logran colocar 13 diputados, 15 alcaldes y 256 concejales. La campaña continúa sistemáticamente y son eliminados cinco diputados, 45 concejales y 4 alcaldes; además de nueve candidatos a Concejo, cinco a la Alcaldía y uno a Diputado. Durante 1.989 la campaña de exterminio toma la dimensión de las masacres contra las poblaciones que apoyaban a la U.P., año en el cual se produce quizá el mayor desplazamiento de líderes de esta organización política. Las FARC anuncian el retiro de sus representantes en la U.P., y la continuidad de su lucha armada. Este año son asesinados José Antequera, el tres de marzo de 1.989, en cuyo atentado resultó herido el entonces senador Ernesto Samper Pizano, quien se acercó a saludarlo casualmente. Gabriel Jaimes es asesinado el 27 de octubre. El 22 de marzo de 1.990 fue asesinado Bernardo Jaramillo Ossa, candidato presidencial de la U.P., constituyéndose en el 2º candidato presidencial asesinado. En 14 de septiembre fue asesinado el diputado Carlos J. Vélez. El año 1.992 fue adelantado el plan Golpe de Gracia con la continuidad del exterminio de las comunidades de las bases políticas de la U.P. Durante el año 1.993 fueron asesinados 129 líderes de la U.P., y se adelantó el Plan Retorno, el cual consistía en la criminalización de los líderes de la U.P. que continuaban su lucha legalmente y la utilización de los "Mocha-cabezas", a fin de crear el terror en los simpatizantes de la U.P. El 9 de agosto de 1.994 fue asesinado el senador de la U.P. Manuel Cepeda Vargas. Ya habíamos mencionado el asesinato del diputado de la UP Octavio Sarmiento en octubre de 2001. El número total de víctimas de la campaña de exterminio supera las 5.000 personas. Pero los asesinatos todavía no han terminado. Solamente durante los tres primeros años del gobierno de Álvaro Uribe Vélez han sido asesinados más de 150 miembros de la U.P. y del Partido Comunista Colombiano.
Hemos hecho este breve recuento para que el lector pueda hacerse conciencia de lo difícil que resultaría convencer a los dirigentes de las FARC para que se sienten en una mesa de negociaciones y acepten de buena gana deponer las armas. Pero la situación es mucho peor. El presidente Pastrana mostró bastante voluntad al comienzo siendo el proceso de paz su principal oferta electoral, sin embargo, al final no aguantó las presiones y terminó dándole la patada a la mesa y bombardeando los campamentos guerrilleros. Recordemos que pastrana firmó la entrega de la soberanía colombiana a los EUA mediante el Plan Colombia al tiempo que hacía las negociaciones, lo cual evidencia que en la práctica no había ningún interés.
La oferta electoral de Álvaro Uribe fue la aniquilación de la guerrilla mediante la "guerra total" con la ayuda militar norteamericana que se convirtió de hecho en una invasión y el uso del territorio colombiano como plataforma para conspirar contra Venezuela. Mientras tanto agilizó el indulto de los mercenarios paramilitares que le estaban saliendo oneroso a la oligarquía, puesto que se trataba de un ejército a sueldo. De esta manera, el pueblo colombiano pudo contemplar como se oficializaba el mayor ejercicio de impunidad que se haya conocido para el grupo mercenario más criminal del mundo. Los paramilitares se habían originado en los medios del narcotráfico para exterminar al M19 que había encontrado la manera de obtener fondos secuestrando a familiares de los capos. El primer grupo paramilitar se conoció como "Muerte a Secuestradores" (MAS). Muy pronto fueron apareciendo otros grupos utilizados para la guerra sucia y finalmente fueron ensamblados en lo que se conoció como Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), cuyos líderes gozaban de muy buenos sueldos en dólares, además del producto del saqueo, las actividades de abigeato, contrabando, narcotráfico, etc. El ejército de EUA suministra información de inteligencia al ejército colombiano y este se la suministraba a los paramilitares quienes llevaban a cabo las masacres. También se utilizaron los paramilitares para incidir en las elecciones, haciendo amenazas de muerte (que todo mundo sabe en Colombia que son veraces) a individuos y a comunidades enteras. Si en los resultados se encuentran votos en contra de Uribe el pueblo paga las consecuencias con sangre. Los mismos paramilitares anunciaron que ellos consiguieron un 30% de los votos que obtuvo Uribe.
Más de 50 años de guerra civil, pérdida total de valores, salvajismo extremo, endurecimiento de la conciencia, ambición desbordada de las clases pudientes, total impunidad, total irresponsabilidad. Pero sobre todo, el hábito que adquirió la oligarquía de sacarle provecho a la violencia. En este lúgubre panorama se le ocurrió al presidente Chávez meterse a tratar de mediar entre las partes.
Todo mundo sabe a ciencia cierta que Uribe no es ningún pacifista, de hecho su oferta electoral fue de guerra, que su gobierno se ha caracterizado por la violencia, que para él la vida de una persona no vale nada si no es del imperio y tampoco es de la oligarquía, que para lograr sus objetivos es capaz de cualquier trampa, maestro del disimulo. Una de las estrategias utilizadas para capturar vivos o muertos a los líderes guerrilleros es la oferta millonaria en dólares abierta a cualquier grupo mercenario de cualquier parte del mundo. De hecho, se afirma que uno de estos grupos caza recompensas fue el que atacó el campamento guerrillero en donde murieron los 11 diputados en hechos recientes.
Uribe siente desprecio, celos y envidia por el vecino venezolano que vive en paz, que lleva a cabo un proceso de cambios que le está permitiendo sacudirse el yugo del imperialismo al tiempo que le permite también atender mejor a las clases pobres con un proyecto social que tiende a la igualdad y a la democracia. Para Uribe esto es paja, lo único que vale es el negocio y quien quiera abandonar la pobreza que compita y trabaje.
Sin embargo, los gobiernos colombianos no han hecho otra cosa que beneficiarse de sus vecinos. Veamos.
1. Los desplazados y la reducción de la pobreza.
A lo largo de los años de violencia en Colombia, millones de colombianos de las clases más pobres han debido abandonar el país en una diáspora sin retorno que los ha llevado a todos los puntos del planeta. A Venezuela, por ejemplo, han cruzado la frontera no menos de 5 millones de colombianos, la mayoría de ellos llevando solo la pobre ropita que trajeron puesta. Todos los gobiernos colombianos se desentendieron olímpicamente de sus compatriotas que debieron luchar en los países que los acogieron para reconstruir su vida, hacer una familia y criar a sus hijos. Para los gobiernos colombianos este éxodo no solamente ha significado unos bienes que se quedaron sin dueño o que fueron vendidos apresuradamente a precio de regalo y poco a poco se acumulan ya sabemos en que tipo de manos, sino el deshacerse de una obligación de asistencia social, de educación de los hijos, de salud, vivienda, jubilación, etc. Toda la carga fue trasladada a los países receptores mientras las autoridades colombianas pulían sus cifras estadísticas destacando una "disminución de la pobreza" que no era más que una exportación de la pobreza. En Venezuela hoy en día suman entre 9 a 12 millones de colombianos y su descendencia. Es muy difícil encontrar un venezolano que no tenga algún ancestro colombiano. Todos estos colombianos que ahora son venezolanos y a Venezuela la quieren de todo corazón miran su patria con indiferencia, una patria que los sacó a empujones y se olvidó de ellos no se merece otra cosa. Los hijos de europeos en Venezuela se ocupan de que la nacionalidad original les sea reconocida a sus hijos. Los hijos de colombianos ni siquiera lo han pensado.
2. Las remesas de los exiliados
Del ahogado el sombrero, dice un dicho colombiano. No quieren al exiliado, pero si ayuda mucho el dinerito que manda a sus familiares.
3. El contrabando de extracción
Desde la época de CAP, Colombia se ha beneficiado del contrabando de extracción desde Venezuela. Gasolina, leche, huevos, pollos, alimentos para animales, etc. Ha sido común encontrar latas de leche subsidiada en las estanterías de Bogotá mientras en Venezuela hay que hacer cola para comprarla, cuando la hay. De gasolina diariamente pasan la frontera millones de litros mientras los venezolanos en la frontera sufren los rigores del racionamiento. De qué manera la economía colombiana depende de este flujo continuo de bienes venezolanos se puede comprobar cuando las ciudades colombianas se sacuden por cierres fronterizos que solamente han durado un par de semanas.
4. El narcotráfico.
Vaya que mueve dinero. Cuando mataron al ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla fue porque el ministro leyó por televisión una lista de personajes de la vida social y política colombiana que eran capos de la droga, entre ellos Pablo Escobar Gaviria quien ocupaba el cargo de Senador suplente en el congreso de la república. Luego del asesinato el gobierno se vio obligado a perseguir a los capos, pero como estos estaban sobre aviso volaron todos y se llevaron sus dólares. Al poco tiempo Colombia vivía una recesión memorable. Los ingresos del narcotráfico, gracias al denominado "lavado de dinero" que lo legaliza es como un colchón sobre el cual se sustenta la economía colombiana. Obviamente, los vecinos otra vez se ven afectados al ser utilizados como puente para el tráfico y para el lavado de dólares constituyendo uno de los mayores focos de corrupción.
5. Los paramilitares.
Como ya vimos, los paramilitares son simplemente asesinos a sueldo. La mayoría de ellos está bien capacitado para esta tarea, pero es la única que sabe desempeñar. Al recibir el indulto presidencial con que Uribe los premió por sus buenos servicios quedaron desempleados. Los fascistas venezolanos, que son bien cobardes han comenzado a traérselos para eliminar o amedrentar a sus enemigos. Ellos no tienen idea de en que manera están jugando con candela. La presencia de sicarios paramilitares en territorio venezolano constituye uno de los mayores peligros para la estabilidad democrática y de los peores daños que ha causado el gobierno colombiano a sus buenos vecinos.
6. El uso del territorio para agredir a los vecinos
La oligarquía colombiana sabe muy bien que el ejemplo venezolano terminará por contagiar al pueblo colombiano y más temprano que tarde les estará rindiendo cuentas y les estará exigiendo sus derechos, su jornada de 6 horas, su seguridad social, etc. Sabe la oligarquía que la bonanza por la privatización de los recursos de la nación no durará mucho, que el TLC beneficiará solamente a los que estaban "en el cuarto de al lado" en las negociaciones y que cuando transcurran unos años y se acabe la plata y ya no haya nada que privatizar, la gente mire al vecino tal vez un poco más modesto, con hábitos poco consumistas, pero tranquilo porque los recursos son suyos, entonces van a tener que salir corriendo con su plata para Miami que es a donde corren todos los corruptos de estas tierras.
Por esa razón la oligarquía, que no tiene patria, somete la soberanía colombiana para que los yanquis la pisoteen y la utilicen para montar bases contra Venezuela, y el gobierno y el territorio se preste para la conspiración. Con tal de acabar con el ejemplo venezolano. Estamos seguros que el gobierno y los altos mandos colombianos junto con sus amos los gringos ya tienen listos planes de intervención contra el pueblo venezolano. También sabemos que el pueblo colombiano hermano nuestro de sangre se resistirá a que su patria sea utilizada para tal fin.
Home