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Gaudi Thesis

Gaudí como creador de su propio universo LA TESIS: El arquitecto Gaudí tiene papel como creador del espacio en el mismo sentido que tiene Dios como creador del universo. Se puede hacer paralelos entre la religion y Dios con la naturaleza y Gaudí. Me voy a probar como Gaudí ha creado un espacio nuevo, como Dios, en la Casa Milà (La Pedrera) en Barcelona. Introducción La religión de Dios tiene unos elementos principales que incluyen el sacrificio, la belleza, el paraíso, la naturaleza y la vida, y la imitación de las obras de Dios en forma de procreación. La arquitectura de Gaudí tiene los mismos elementos, incluso las innovaciones de la modernidad que no occurren en la naturaleza. Las dos son conectados en que el arquitecto imita lo que ha hecho Dios en crear el universo, para crear un espacio nuevo por los habitantes o los visitantes. Como el creador del modernismo catalana, Gaudí construyó el último edificio civíl de su carrera, la Casa Milà entre los años 1906-1910. Hay la unión de la Cataluña vieja, popular, y nuevo en esta obra. A mirar la fachada hacia la vista del techado, se puede ver que es una obra con vida, con elementos fantásticos y reales, y con su propia ambiente. La casa tiene su propio estilo con los elementos de la naturaleza, la cosa más importante para la arquitectura, según John Ruskin, un arquitecto inglés. La naturaleza es la obra creado por la mano de Dios, y para imitarla es el modo en que el arquitecto puede acercarse a la divinidad. Nacio en Reus (cerca a Tarragona) en 1852, Antonio Gaudí i Cornet fue el hijo menor de cinco hijos de Francisco Gaudí i Serra y Antonia Cornet i Bertrán. Durante su juventud tenia una curiosidad sobre la naturaleza y la estudiaba por toda la vida suya. En la época de Gaudí, la segunda mitad del siglo XIX, Cataluña fue el centro de la industria con una economía exitosa. Con la excepción de Galicia y el País Vasco, el resto de España adolecía de la decadencia de la época y despues de unos años, Cataluña fue sobrepoblada a causa de la gente que habían venido en busca de una vida mejor. Los catalanes no querian que asociar con los castellanos y rechazó la idea del poder centralizado en España. Querían una Cataluña separada por la raza, la cultura, y la tradición, haciendo demandes para tratamiento especial del gobierno. Había un sentido fuerte del nacionalismo catalán que hizo la región una isla en el país. Gaudí fue producto de esta actitud de Catalanismo que había surgido de las dificultades entre los catalanes y los castellanos. A causa de estos elementos cruciales, Gaudí hizo una juxtaposición de todo en que la religión y la naturaleza tomaban los mayores partes de sus obras. La escritura de John Ruskin, también se influyo mucho pero tenía su propia originalidad sobre todo. La Casa Milà es una hazaña arquitectónica que prueba que no es necesario a tener la estructura clasical ni a las paredes internales porque imita la naturaleza que usa y forma la luz en una manera favorable. Tiene la juxtaposición del sacrificio y placer en una manera similar al universo de Dios porque el Gaudí ha puesto la vida en la obra. Además, la Casa es algo original entre límites para que los habitantes puedan disfrutar la impresionante obra. Las influencias de Gaudí Antonio Gaudí i Cornet fue nacido a la época en que la muerte del neoclacisismo cedó el paso a un florecimiento de un movimiento de art nouveau en Cataluña. Habían muchos movimientos pequeños dentro del movimiento, de los restauradores, los adaptadores, y finalmente, los modernistas que tenían el movimiento modernista con más soltura que los otros países europeos. Basada en el eclecticismo, el modernismo catalán venía de muchas tradiciones en que primero, rompó el molde tradicional en modos radicales. No buscó por las ideas de fuera sino su propia identidad. Habían factores culturales, sociales, políticos, y económicos que fueron necesarios para hacerlo diferente. El renacimiento cultural, “Renaixença,” dio una contribución grande al movimiento porque los catalanes querían su propia cultura para que no estar asociados con los castellanos por el mundo. Los catalanes tenían un actitud suficiente a los castellanos a causa del éxito económica, en que la burguesía catalana estaba la clase social más creciente en España. Veían a los castellanos como gente pesimista, orgullosa, y vago, mientras veían a su mismos como trabajadores. Después del disastre del país, la pérdida de las colonias, había una imigración hacia Cataluña. Opositores del centralismo, los catalanes querían la autonomía del resto de España. La autonomía de Cataluña en 1901, trayo un fin gradual al modernismo hacia el novecentismo, la simplificación del modernismo (Terry 55). Dijo que la naturaleza fue “el Gran Libro, siempre abierto, que todo el mundo debe leer (Hughes 468).” Tenía mucha influencia en la vida de Gaudí desde lo que comio, hasta las obras. Con puertas en forma las células de vegetales, escaleras que dan vueltas en espiral como las conchas, y columnas que parecen como árboles, las obras de Gaudí reflejan su afición para la naturaleza. La religión tambien fue un elemento importante y hizo las obras religiosas muy temprano en su carrera. Años después, hizo unas conneciones entre la naturaleza y la religión con su obra. Se puede ver, muchas veces, los elementos de la religión en las obras sin hacer caso de que tipo de edificio es (sagrada o secular). El tercer elemento importante que tiene peso en el estilo de Gaudí son las pensamientos de John Ruskin, un arquitecto inglés que escribio “Las siete lámparas de la arquitectura” durante la época. Las lámparas son los siguientes: 1a: La lámpara del Sacrificio- el arquitecto debe hacer el sacrificio del tiempo, los materiales, y el dinero que necesita para que pueda crear la cosa mejor posible. 2a: La lámpara de la Verdad- el arquitecto no debe hacer engaños en la obra, con los materiales o los métodos artificiales para lograr el producto más rapidamente. 3a: La lámpara del Poder- poder y majestud están dentro de la naturaleza sublime y hay que hacer la imitación de la divinidad de Dios en la arquitectura. 4a: La lámpara de la Belleza- fundada en las leyes de las formas naturales, una cosa es frecuente y copiado porque es bello. La importancia es adaptarla en vez de copiarla a la letra. 5a: La lámpara de la Vida- todas las cosas son nobles igual a su llenosidad a la vida intelectual. La imitación de la vida se tiene que ver con la franquesa y audaz. 6a: La lámpara de la Memoria- el edificio esta construido para que dure. 7a: La lámpara de la Obediencia- no hay libertad completamente. Hay que crear y tener la originalidad entre los límites para que hay algo familiar en la obra para los visitantes de la obra. La filosofía gaudiana Gaudí fue saga para quienes le escuchaban y tenia unos pensamientos específicos que reflejó las influencias suyas que están mencionados en la otra sección. Tenia opiniones muy específicos sobre temas de la arquitectura, la naturaleza, la vida y otras cosas relacionadas. La calidad de la aprensión espacial está evitado por Gaudí porque, según él mismo, tiene un linaje de herreros en su familia. Es importante para el espacio porque los herreros saben el concepto del espacio y pueden visualizarlo en una manera que es imposible para los albañiles. Mientras los albañiles sacan el volumen de los materiales, los herreros traen el volumen a los materiales y los hacen en tres dimensiones: espacio, circunstancia, y visualización (Collins and Nonell 41). Habían unas veces que Gaudí explicaba que no fue revolucionario sino tradicionalista. Eso es importante para su obra porque habían sentimientos antitradicionalistas en Cataluña al momento. Vuelve a la naturaleza con la religión porque Dios es el creador. Se encuentra la armonía y el equilibrio en la naturaleza que no existe en el mundo revolucionario (Collins and Nonell 42). Esta creencia pertenece a dos de las lámparas de Ruskin: Poder, y Belleza. El Poder es importante para la naturaleza sublime en que hay poder espiritual en las proporciones (Ruskin 71). La belleza es algo intuitiva y resemblace la naturaleza. Las lineas bellas son adaptivas de los que son lo más comunes en la creación external y la belleza, según Ruskin, está fundada en las leyes de las formas naturales (105). Gaudí pensaba tambien que hay regiones del mundo que fueron específicas para la arquitectura. Hizo un contraste entre los noruegos y los mediterráneos que incluyaba un elemento del catalanismo. La palabra, mediterráneo, significa el centro de la Tierra. “Hay el florecimiento de las culturas artísticos a causa del equilibrio de la luz: ni tanta ni poca porque los dos extremos les dejan ciego y los hombres ciegos no ven (Collins and Nonell 42).” Al norte, la luz entra en una manera horizontal que es la causa de tanto sentimiento. La falta de la claridad produce fantasmas en la obra. Por eso, los noruegos deben hacer el análisis, las ciencias, y la industria. Al sur, hay tanta luz que causa la falta de la razón que produce monstros y los espíritus abstractos. Sin embargo el equilibrio existe al centro de los dos, el Mediterráneo, donde la gente son observadores de la naturaleza. Por eso, la arquitectura es de la región a causa de la armonía de la luz. “La proporción, o el ley de la relación de los partes del todo, podemos definirlo sin la digresión. La estudia de la Naturaleza nos da una cierta intuición, pero la estudia de los desarollos y los materiales imponen una especial característica para cada ojo y cada edificio (Gaudí).” Gaudí usa la naturaleza como modelo de los edificios porque han resistido los elementos del tiempo. La columna de la estructura helicoidal la derive del tronco del árbol y hace la columna fuerte sin tanto necesidad por el apoyo. A la vez de imitar la naturaleza, ha puesto inovaciones y elementos de su propia imaginación en la obra como los azulejos rotos en forma de un mosaico, o trencadís en catalán. Con los colores brillantes, los columnas parecen como pasteles o una “arquitectura comestible”, según Salvador Dalí (Kent and Prindle 65). Dice Gaudí que “la naturaleza no nos presenta con ningún objeto en monocromo ni uniformidad, con el respeto al colorido”. Según él, se puede encontrar el espectro completo de los colores en la naturaleza. Por eso, el arquitecto está obligado a usar todos los colores para crear los contrastes porque la policromía desaparecerá, a causa del paisaje del tiempo (Collins 44). La franquesa mayor es el uso de los materiales en que la estructura y el orden están dejado completamente exposados (Collins 44). Sin encultar ellos con colores que posiblemente los sugieron como otros materiales y objetos, es importante para el arquitecto, porque, según Ruskin, los engaños arquitectónicos no son útiles del arquitecto verdadero (35). Por eso Gaudí usa los materiales mejores para las obras suyas, en que cada uno tiene lugar específico. Por ejemplo, en la Casa Milà, hay un pilar de marmól que no tiene más funciona que muestrar las riquezas que tiene la familia a la gente andando por la calle. Finalmente, en la estética gaudiana, la belleza está asociado con la divinidad (Collins 43). Las obras tienen que dar placer a los que viven en, miran a, y construyen la arquitectura. La universalidad de la belleza de las obras las da la verdad que viene de Dios. Por eso, si el constructor sigue los siete lámparas de la arquitectura (Sacrificio, Verdad, Poder, Belleza, Vida, Memoria, y Obediencia), los que andan por el calle y ven la obra y disfrutan la imágen, y los habitantes tienen cariño por el edificio, es Arquitectura, según Ruskin. Para Gaudí, entonces, la obra está asociado con la divinidad si el arquitecto puede crear algo nuevo entre los límites que ha dado Ruskin. La Casa Milà Durante los años 1900 y 1910, no siguió los estilos periodísticos sino construyó sus obras más importantes: el Park Güell, la Casa Battló, y la Casa Milà. Tomó las ideas del nuevo arte, pero las dio su propia originalidad. Gaudí tenía interés en las problemas de la estructura y en lo gótico. En el año 1906, empezó el trabajo en la Casa Milà. Roser Guardiola fue la viuda de José Guardiola i Grau, a murir en 1901, que casó con Pere Milà i Camps en 1903. Había gente que dijo que Milà tenía más interés en la guardiola de la Viuda que la viuda de Guardiola a causa de la diferencia entre los edades de la pareja. Guardiola había dado una parcela de tierra en la esquina del Passeig de Gràcia y Carrer de Provença a su esposa. En esta esquina, Milà y su nueva esposa comisionaron a Gaudí construir un edificio de apartamientos más impresionante que los otros edificios de la época, de si mismo y de los otros arquitectos, Domènech y Puig que habían contruido obras en la misma calle, Passeig de Gràcia. Durante los años de construcción, Gaudí se propuso que el edificio fuese un cosa única, en que sostuviera, torciera y se extendiera viviente. Por eso, Gaudí tenía que hacer una solución para las problemas con la estructura porque quería una estructura que pudia tener los elementos plásticos de su imaginación. El enginiero del proyecto había usado una armadura de acero para soportes de la piedra en el edificio. Terminó el trabajo en la obra en 1910 después de que perdió interés Gaudí en la Casa, posiblemente a causa de la petición de la viuda Guardiana a Gaudí para prevenir la instalación de una estatua de la Virgen María en el techado. Quería poner una medallón en bronce de Roser Milà, cuatro metros de altura, que miraría desde el techado, al través de la ciudad, hacia el puerto. En 1909, durante la Setmana Tragica, había la quemadura de las iglesias y conventos por toda la ciudad. Los Milà temían que su casa estaría equivocado como convento, pues un objetivo para los bombardeos, y cancelaron la estatua del Virgen. La Casa Milà resemblace muchas cosas de la naturaleza. Llamada “La Pedrera” por unos, parece como riscos del mar con cuevas para que gente pueda vivir en ella. A la vez, recemblace el mar, con las olas ondulante por la fachada y los balcones de hierro que parecen como la alga. Tiene aspectos femininos y masculinos en que el masculino está en la mayor parte del edificio, y la feminina está en el techado. El espectador no puede verlos juntos, sino desde la calle, sólo puede ver el grueso del edificio mientras en el techado, sólo puede ver la protección maternal de las chimeneas y las ventiladores en forma de soldados guardando la Casa. El plan de la Casa Milà abandona el estilo típico del barrio Eixample en Barcelona, usando una estructura nueva y audaz con soportes de las columnas de ladrillo, piedra, y la incorporación del acero para evitar las paredes de tanto peso. Eso produce una sensación de difusa transparencia espacial. Da una liberación total a la distribución a cada de los cinco pisos, en que dominan los planos rotos y ondulados, siempre formando una perspectiva curvilíneo. La fachada es una ola de piedra impresionante que vio Gaudí como una ola petrificada. La dureza y el solidez de los materiales tienen un contraste con la sensación del movimiento en las olas en el mar de piedra. El rollo de los balcones, la marcación de los techos de yeso, y los azulejos hexagonales de las estrellas del mar que cubren la acera son indicaciones de la preocupación que tenía Gaudí con el mar. Las ventanas y las puertas parecen como están excavados del montón de piedra y están arreglados por el hierro forjado con formas vegetales en los balcones y las verjas refinados en las puertas. El techado está formado de desvanes sobre la estructura de los arcos parabólicos de alturas variables con un mansard (techado con dos inclinaciones por todoa lados, lo que está más bajo tener la inclinación más abrupto) de mármol con ventanas pequeñas que hacen puntos en el. En la terraza escalonado, como una sorpresa elegante, están las escaleras enormes de la salida que están espirales escultados coronados por los cuatro cruzes repetidos que están revestido con los azulejos rotos. Las chimeneas traen a la memoria los soldados o caballeros que ponen las viseras. Todo esto hace un espacio fantastico que han llamado la gente expresionista, o la anticipación del surrealismo. El ascenso al universo nuevo La entrada de la Casa Milà ofrece una bienvenida del universo nuevo a los visitantes. Andando sobre una alfombra de flores de azulejos, el visitante tiene el sentido de entrar un lugar completamente distinto que la cuidad que dejan por detrás. Gaudí ha transformado y sintetizado un jardín de flores cerámicas para que pueda seducir la gente a entrar. Un arco de flores alcance de arriba como el paso fuera de la ciudad sobrepoblada, sucio, y parte de la España decadente. No importa si usa el acensor en el vestíbulo o las escaleras. Las dos maneras de entrar al mundo de Gaudí tienen sus propios impactos al visitante, tanto si sube al primer piso por una ascensión ligero, como si sube por las escaleras, seguiendo las flores que hacen puntos sobre las paredes. Una vez dentro de la casa, en la planta baja, se puede ver los dos patios de luz, uno en el Carrer de Provença, y el otro en el Passeig de Gràcia. La experiencia parece como si se ha entrado en un bosque, con los elementos de la luz y el aire que filtran por las columnas de soportes que parecen casí como los troncos de árboles. En todas las cinco plantas hay detalles que recuerden al visitante que es otro mundo, de la fantasía y de la funcionalidad. Ha entrado al paraíso en que los visitantes puedan recibir con placer el mundo vivo, bello, y con el sacrificio de Gaudí, el creador. Ha incorporado los motivos geométricos y vegetales en cosas de la vida diario en que hay el sentido de estar en un lugar familiar, pero a la vez, el lugar es algo que la gente nunca han visto en el anterior. Usando los medios del cemento, ladrillo vitrificado, vidrio de las botellas de cava rotas, cristales de todos colores, ceramica, y porcelana en color, Gaudí ha sintetizado las imágenes de la imaginación suya para crear una función nueva de un lugar ya establecida como una casa. El sacrificio del arquitecto “La arquitectura es el arte que dispone y adorna los edificios construidos por el hombre, por cualquier uso, que la vista de ellos contribuye al salud mental, el poder, y el placer (Ruskin, 8).” En el mismo sentido que tiene Dios el sacrificio, Gaudí hace los sacrificios en la obra con los materiales, el tiempo, y el puesto de los elementos de las obras. Usando los dos medios comunes y raros en la arquitectura, hace los sacrificios en lo que usa en la ornamentación de la Casa Milà. Los azulejos rotos usado en el trencadís dan los colores a los flores en la entrada, haciendolos bellos, parte del placer. El largo tiempo que el arquitecto está obligado de crear los diseños, de encontrar los colores perfectos, y de juntarlo todo en una obra magnífico es verdaderamente un gran sacrificio. Los mosaícos, los detalles de la ornamentación, y la obra entero son los testimonios del precio del tiempo que está necesario para hacerlos bien. Con la atención en los detalles más pequeños, el espectador tiene que pensar en lo siguiente: El tiempo, el trabajo, y lo que resulta de todo: ¿qué es lo más importante? Según Ruskin, “Dios pide por nada más que el corazón (12),” y “la majestuosidad de un edificio no es igual a la piedad. El sacrificio debe reponer la majesdad, porque Dios nunca olvide el trabajo de la alma (20).” Es decir que lo más importante son el tiempo y el trabajo. El arquitecto tiene que hacer todo lo que permite la capacidad, y el trabajo aparente es igual a la belleza del edificio. Gaudí ha logrado todo el sacrificio por su trabajo intricado y la majestad de la Casa Milà no compete contra el Templo de la Sagrada Família. La belleza La naturaleza y la vida La luz, el alma de la arquitectura, tiene mucha importancia porque el arquitecto la integra en sus obras. Entonces, el arquitecto usa el espacio que crea para hacer ilusiones, hacer evidente la armonía entre la luz y la sombra, y hacer su propia lugar en que la luz tiene papel distinta que todas las otras obras. La imitación de las obras de Dios Sobre todo, Gaudí ha abrido un nuevo horizonte de belleza que depende de la fuerza de una invención pictórica. Viene de la naturaleza, en que las formas bellas ya están allí, y usa los materiales en una manera invadora. Usa los materiales del derribo para construir imágenes bellas. La cohesión de la obra entera tiene mundos individuos que pueden ver las existencias solos o juntos, en la misma manera que se puede ver el universo. Todo depende en el otro, pero hay una independencia que permite las plantas del edificio quedarse solos. Hay la falta de la repetición de motivos en que hay motivos similares pero tienen elementos que les hacen desiguales. La obra, la Casa Milà, penetrado por el arte y la espontaneidad, tiene su propia vida en que la fachada casi respira. Es algo viva que tiene en la transparencia los intercambios entre formas internas y externas en la misma manera que los hace el universo con las hojas de los árboles y la luz tienen sus interacciones. La luz y las hojas son los entidades separados pero se dependen en unas a otras porque la luz da la vida a los árboles mientras las hojas sintetizan el oxígeno para que todos los organismos pueden vivir en la tierra. Casa Milà 92, Passeig de Gràcia Metro L3, L5 (Diagonal or Passeg de Gràcia) Buses 7, 16, 17, 22, 24, 28 Tel. (93) 484 59 80 Collins, G.R., and Juan Bassegoda Nonell. The Designs and Drawings of Antonio Gaudí. New Jersey: Princeton University Press, 1983. Hughes, Robert. Barcelona. New York: Vintage Books, 1993. Kent, Conrad, and Dennis Prindle. Hacia la arquitectura de un paraíso: Park Güell. Madrid: Hermann Blume Ediciones, 1992. Ruskin, John. The Seven Lamps of Architecture. Kent: George Allen, 1880. http://www.op.net/~jmeltzer/gaudi.html Gaudí, Antonio. Su diario personal en el museo municipal de Reus. Martinell 1967, 475