No se sabe con exactitud la procedencia de la guitarra, pero
parece haber sido introducida en Occidente por los moros, los conquistadores
árabes de España en plena Edad Media.
Según los musicólogos
e historiadores, este instrumento fue creado por los árabes e introducida por
ellos mismos a España.
Hay otra corriente que
afirma lo contrario, que coincide en que el origen de la Guitarra es
grecorromana, por transformaciones sucesivas de la Khetara griega a través de
la Cítara romana y la Chrotta, que termina en la guitarra latina conocida en
España en el siglo XVII, pero que paralelamente los Moros determinaron también la forma de la llamada
guitarra Morisca.
Antiguamente el número
de cuerdas de este instrumento varió entre cuatro y seis. Además se observaron dos formas de guitarra
o modelos: una de forma oval, con incrustaciones y diseños arábigos, que podría
decirse, sin lugar a dudas, que era la guitarra musulmana, y la otra de forma
de ocho, más bien de aspecto romano.
Las cuerdas de la
guitarra moderna, regularmente son revestidas de hilo metálico o nylon, y se
tocan desde siempre con los dedos de las manos.
Los más famosos
concertistas de este instrumento son en su mayoría españoles, destacando entre
ellos Joaquín Rodrigo, Fernando Sor, Andrés Segovia, Narciso Yepes, Francisco
Tárrega y Regino Sainz de la Maza.
Asimismo, figuran
otros concertistas: Antonio Vivaldi,
Luigi Bocherini, Niccolo Paganini, Héctor Berilos, Claude Debussy, Mangoré y
Alirio Diaz.