Paniquida

Oficio de conmemoración

de los muertos

 

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Por las intercesiones de nuestros santos padres, Señor Jesucristo, nuestro Dios, ten piedad y sálvanos.

¡Gloria a Ti, Dios nuestro, gloria a Ti!

Rey del cielo, Paráclito, Espíritu de Verdad, Tú que estás presente en todo lugar y llenas todo, Tesoro de bienes y dador de vida ven y habita en nosotros, purifícanos de toda mancha y salva nuestras almas, Tú que eres bondad.

Amín.  Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.  (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

 Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros, Señor, purifícanos de nuestros pecados; Maestro, perdona nuestras iniquidades; Santo, visítanos y cura nuestros debilidades por causa de Tu Nombre.

Señor, ten piedad. (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y a el Espíritu Santo.

 Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín. 

Padre nuestro, que estas en los cielos, santificado sea Tu Nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase Tu voluntad así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día dánosle hoy. Perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación, más bien líbranos del maligno.

Señor, ten piedad. (12 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y a el Espíritu Santo. 

 Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín.

 

Ectenia de la paz

D:  Rogamos en paz al Señor.

C: Señor, ten piedad. (se repite tras cada plegaria)

Por la paz de lo alto y la salvación de nuestras almas, rogamos al Señor.

Por la remisión de los pecados y la eterna memoria de tu siervo (N.), rogamos al Señor.

Por el siervo de Dios (N.) y su descanso eterno, paz y bienaventurada memoria, rogamos al Señor.

Le sean perdonadas todas sus transgresiones voluntarias e involuntarias, rogamos al Señor.

Diríjase sin condenación hacia el temible trono del Señor de la gloria, rogamos al Señor.

Por cuantos lloran, sufren, y esperan el consuelo de Cristo, rogamos al Señor.

Alcance alivio de toda dolencia, tristeza y pena.  Sea digno de morar en el resplandor del rostro de Dios, rogamos al Señor.

Con tal que el Señor, nuestro Dios, conduzca su alma hacia la morada luminosa de abundancia y de paz, hasta aquí, este santuario de todos los santos, rogamos al Señor.

Reúnase con cuantos reposan en el seno de Abraham, Isaac y Jacob, rogamos al Señor.

Líbranos de toda aflicción, ira y tribulación, rogamos al Señor.

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, O Dios, por tu gracia.

Pedimos para él/ella, divina clemencia, el reino de los cielos y el perdón de sus pecados por ello nos encomendamos nosotros mismos, los unos a los otros, y toda nuestra vida a Cristo Dios.

C: A ti,  Señor.

P: Eres la resurrección, la vida y el descanso de tu siervo (N.), Cristo nuestro Dios, y te glorificamos con tu Padre sin comienzo y con tu Santísimo Espíritu, Bondadoso y Vivificador, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

C: Amín.

 

Aliluya

D: (Eco 8º)  Aliluya.  Dichosos tus elegidos, Señor, y cuantos has recibido en tu gracia.

C: Aliluya, Aliluya, Aliluya.

Estribillo: Su memoria perdure de generación en generación. C: Aliluya, Aliluya, Aliluya.

Estribillo: Su alma morará entre los santos. C: Aliluya, Aliluya, Aliluya.

 

Tropario

Eco 8º

C:  Sostienes toda la creación con profunda sabiduría y amor para el hombre.  Das a cada uno lo merecido para bien de su alma.  O Creador, concede alivio, Señor, al alma de tu siervo que en ti puso su esperanza, su Creador, su Hacedor y nuestro Dios.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín.

Eres para nosotros amparo y puerto seguro.  Intercedes sin cesar, O Theotokos sin desposar, como perfume de agradable aroma ante Dios a Quien le diste el nacer.  Eres la salvación de tus fieles.

 

Troparia

Eco 5˚

Estribillo: Bendito seas, Señor, inculca en mí tus mandmientos.

C: El coro de los Santos encuentra el hontanar de vida y las puertas del paraíso.  Sea yo también conducido por el camino mediante mi arrepentimiento.  Soy la oveja descarriada, llama mi nombre y sálvame, O Salvador.

Estribillo: Bendito seas, Señor, inculca en mí tus mandmientos.

Vosotros santos, predicasteis el Cordero de Dios y siendo inmolados como corderos, habeis sido trasportados a la vida gloriosa y eterna.  Rogad sin cesar, vosotros, O mártires, ante el Cordero de Dios que conceda el perdón de nuestros pecados.

Estribillo: Bendito seas, Señor, inculca en mí tus mandmientos.

Concede, Señor Dios, el descanso a tu siervo y condúcelo hasta el paraíso donde los Coros de los Santos y los justos respandecen como soles.   Trae la paz a tu siervo y perdónale los pecados.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo.

Con temor ensalzamos el Triple Resplandor de Una Deidad, diciendo: Eres Santo, Padre sin comienzos con Tu Hijo Eterno y el Espíritu Divino.  Ilumina a cuantos te invocamos con fe y sálvanos del ardor eterno.

Ahora y siempre y por siglos de los siglos.  Amín.

Alégrate, O Toda-Pura.  Dios Mismo toma de tu vienta la materia para encarnarse con tal de salvarnos.  Por ti el género humano alcanza la salud.  Por tus intercesiones, Inmaculada y Santa Theotokos, seamos dignos de entrar en el paraíso.

Aliluya, Aliluya, Aliluya, gloria a Ti, O Dios. (3 veces)

 

Ectenia menor

D: Aún y nuevamente, en paz rogamos al Señor.

C: Señor, ten piedad.

D:  Rogamos por el descanso del alma del siervo de Dios (N.)  Perdona sus pecados, ya sean voluntarios o involuntarios.

C: Señor, ten piedad.

D:  El Señor Dios condúzca su alma hasta este santuario donde moran los justos.

C: Señor, ten piedad.

D:  De Cristo pedimos la divina clemencia, el reino de los cielos y el perdón de sus pecados, porque es el Rey Inmortal y nuestro Dios.

C: Concede, Señor.

D: Rogamos al Señor.

C: Señor, ten piedad.

P:  Para tu siervo (N.), eres la resurrección, la vida y el alivio, Cristo nuestro Dios, y te glorificamos con tu Padre sin comienzo y tu Santísimo Espíritu, Bondadoso y Vivificador, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. C: Amín.

 

Plegaria

Eco 5˚

C:  Concede, O Salvador nuestro, reposo a tu siervo en este santuario de los justos y habite en tu morada según tu promesa.  Tacha, O Bondadoso, todas sus faltas voluntarias e involuntarias, cometidas con conocimiento o por ignorancia, porque eres Amigo del hombre.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo. 

Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín.

Iluminas al mundo, O Cristo Dios, al nacer de la Virgen para manifestar a través suyo que somos hijos de la luz.  Ten piedad de nosotros..

 

Himno

P:  Concede, Señor, descanso al alma de tu siervo.

El coro repite

P: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

C: Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín.

 

Oda 3ª

C:  No hay más santo que tú, eres mi Señor y mi Dios.  Porque eres Bondadoso, fortaleces a tus fieles y nos anclas en la roca de tu recta doctrina.

P: Concede, Señor, descanso al alma de tu siervo.

El coro repite

P: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

C: Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín.

 

Oda

C:   Contemplando como el torbellino de las pasiones turba el mar de la vida, hacia tu puerto sereno me conduzco, diciendo:  Salva mi vida del fango, clementísimo Señor.

Ectenia menor

D: Aún y nuevamente, en paz rogamos al Señor.

C: Señor, ten piedad.

D:  Rogamos por el descanso del alma del siervo de Dios (N.)  Perdona sus pecados, ya sean voluntarios o involuntarios.

C: Señor, ten piedad.

D:  El Señor Dios condúzca su alma hasta este santuario donde moran los justos.

C: Señor, ten piedad.

D:  De Cristo pedimos la divina clemencia, el reino de los cielos y el perdón de sus pecados, porque es el Rey Inmortal y nuestro Dios.

C: Concede, Señor.

D: Rogamos al Señor.

C: Señor, ten piedad.

P:  Para tu siervo (N.), eres la resurrección, la vida y el alivio, Cristo nuestro Dios, y te glorificamos con tu Padre sin comienzo y tu Santísimo Espíritu, Bondadoso y Vivificador, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. C: Amín.

 

Contaquio

Eco 8˚

C: Conduce, O Cristo, el alma de tu siervo hasta la morada de los Santos, donde no conocerá más tristeza, ni dolor, ni angustia, y alcanzará la vida interminable.

Eres el único inmortal.  Has creado y formado al hombre. Cuantos hemos sido plasmados de arcilla, volverémos al mismo según tus designos, O Creador, que lo has establecido así:  Polvo eres y a polvo volverás.  Es el destino de todos los hombres volver al son de salmos: Aliluya, Aliluya, Aliluya.

 

P: Concede, Señor, descanso al alma de tu siervo.

El coro repite

P: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

C: Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín.

D:  A la Theotokos y Madre de la Luz, con cánticos, magnificamos.

C:  De todo corazón y con toda el alma te magnifica este santuario de los justos, Señor.

Oda 9ª    

C:  Es Dios y es invisible a ojos de los hombres e insoportable para los ángeles que ni se atreven a contemplarte.  Es el Verbo encarndado que se manifiesta al género humano; junto con las huestes celestiales, O Toda-Pura, te magnificamos.

 

Padrenuestro

Padre nuestro, que estas en los cielos, santificado sea Tu Nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase Tu voluntad así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día dánosle hoy. Perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación, más bien líbranos del maligno. 

C  Señor, ten piedad. (12 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y a el Espíritu Santo. 

C   Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín.

 

Troparia

Eco 4

C:  Concede, O Salvador nuestro, reposo al alma de tu siervo en este santuario de los justos y consérvala para la dulce vida que de ti procede, O Amigo del hombre.  Condúcelo, Señor, hacía este santuario de tu delicias y el alivio de la morada de los santos.  Da descanso a nuestras almas, somos tus siervos, porque eres el único Amigo de hombre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Desciendes, O Dios, hasta Hades y rompes los grilletes de los cautivos; concede el alivio al alma de tu siervo.

Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín.

Eres la pura y casta Señora que sin semilla varonil engendras a Dios.  Intercede por la salvación del alma de tu siervo.

 

Ectenia de Ferviente Súplica

D:  Ten piedad de nosotros, Dios, por la grandeza de tu misericordia, te rogamos, escúchanos y ten piedad.

C: Señor, ten piedad. (3 veces tras cada invocación)

D:  Una vez más, pedimos descanso para el alma del siervo de Dios (N.) y perdón de sus pecados, voluntarios e involuntarios.

El Señor Dios permita a su alma encontrar reposo en este santuario de los justos.

Pedimos a Cristo, divina clemencia, el reino de los cielos y el perdón de sus pecados.  Eres el Rey Inmortal y nuestro Dios.

C: Concede, Señor.

D: Rogamos al Señor.

C: Señor, ten piedad.

P:  Eres el Dios de los espíritus y de la carne.  Vences la muerte y derrocas al diablo.  Tú eres Quien vivificas a este mundo tuyo, Señor.  Concede reposo al alma de tu siervo (N.) en el resplandor de ésta, tu morada luminosa, en la abundancia de ésta tu morada, en el alivio de ésta tu morada.  Aquí, desvanece toda pena, toda angustia y todo llanto.  Tu perdonas todos sus pecados cometidos, de palabra, obra o pensamiento, porque eres Dios.  Eres Bondadoso y Amigo del hombre.  No hay hombre que no peque mientras viva.   Eres el único Inmaculado, tu verdad es verdad por los siglos, y la verdad es tu Logos.

Eres Cristo nuestro Dios, la resurrección, la vida y el descanso de tu siervo (N.) y te glorificamos con tu Padre sin comienzo y con tu Santнsimo Espíritu, Bondadoso y Vivificador, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

C: Amín.

 

Apolysis

D: Sabiduría.

P:  Santísima Theotokos, sálvanos!

Eres más venerable que los querubines e indiscutiblemente más gloriosa que los serafines, pues sin mancha has engendrado a Dios Verbo.  Eres en verdad la Theotokos y te magnificamos.

P: Gloria a ti, Cristo Dios.  Eres nuestra esperanza, gloria a ti.

C: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amín.

C: Señor, ten piedad. (Tres veces)  En el nombre del Señor, bendice, padre.

P:  Eres el resucitado de entre los muertos, Cristo, nuestro Dios verdadero.  Por las plegarias de tu Madre Toda-Pura, gloriosa y siempre-Virgen María, de los Santos Apóstoles, de nuestros santos padres y de todos los santos, conduce el alma de tu siervo (N.) hasta la morada de los justos.  Concédele el reposo en el seno de Abrahán.  Cúentala entre tu Santos y ten piedad de nosotros, porque eres Bondadoso y el Amigo del hombre.

C: Amín.

 

Memoria eterna

D:  Concede a tu siervo (N.), O Señor, el descanso eterno en este santuario de tu gloria y sea suya la memoria eterna.

C: Memoria eterna. (3 veces).

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