FESTIVIDADES DE NOVIEMBRE
| El día de
muertos es una tradición dedicada a rendirle culto a la muerte. Es una
combinación de espiritualidad precolombina y de la cristiandad. La
celebración como hoy la conocemos, se debe al Beato Sebastián de Aparicio,
quien la estableció en el año de 1563, en la hacienda de Careaga en las
inmediaciones de Azcapotzalco, D.F., encontrando esta costumbre, fácil eco
entre los indios quienes consideraban que de alguna manera había que honrar
a sus difuntos. El Papa Gregorio IV, en el año 835 de nuestra era, instituyo la fecha 1 de Noviembre, como el día de Todos los Santos, para honrar a todas las almas de las personas justas, por su parte en el año 998, San Odilio, abad del monasterio de Cluny, en el sur de Francia, añadió la celebración del día 2 de Noviembre, para orar por las almas de los fieles difuntos. Los misioneros dominicos durante su evangelización inculcaron estas fechas a nuestros abuelos, con el fin de que las adoptaran, y recordaran a sus difuntos en estas ocasiones Desde el periodo preclásico, en 1500 años antes de cristo, todos los pueblos de Mezo América tenían ya la costumbre de solemnizar a su muertos, ya que el concepto que tenían de que al morir una persona del clan su espíritu viajaba a una parte desconocida para ellos, por lo tanto al fallecer una de estas personas lo enterraban con sus ofrendas que consistían en vasijas llenas de comida o bebida para el supuesto viaje al mas allá . Antes de la conquista de los mexicas y otras tribus celebraban las fiestas,los mexicas (o los ascendientes de los aztecas) creían que las almas de los niños difuntos regresaban primero y luego les seguían los demás. Eran ritos de gran conmemoración y de felicidad. Los niños muertos a la que llamaban micailhuitontli, (fiesta de los muertitos pequeños) ese día les ofrendaban chocolates, cera, aves, semillas, frutas y comidas a todos los niños y niñas vivos, los brujos de la tribus a todos estos niños los trasquilaban, les pintaban la cara y el cuerpo, los ungían, los bañaban y finalmente les ponían colgadizos adornándoles el cuerpo y así espantar los malos espíritus, todas estas ceremonias eran vistas con agrado por las madres de los pequeños las cuales no encontraban que regalarles a los hechiceros por su trabajo en este ritual. En el décimo mes del año azteca, celebraban las fiestas de los muertos de personas adultas y mayores, xocotlhuetzi, (fiesta de los muertos grandes), estas fiestas eran muy solemnes ya que los sumos sacerdotes se ponían sus mejores galas para este día a demás que los templos eran adornados suntuosamente en este día hacían sacrificios humanos como parte de la ofrenda de sus difuntos, a demás ofrecían a todas las personas chocolate, copal, frutas, flores, comida y el famoso desde aquel tiempo, "la bebida de los dioses" el pulque, el cual estaba prohibido para todos los jóvenes, en cambio las personas mayores en ese día se emborrachaban para celebrar con mas pompa estas festividades. Los indígenas afirmaban que existía una dualidad en la vida. Para ellos habían dos mundos de una misma importancia: el mundo de los vivos y el de los muertos. Nuestros ancestros no creían ni en el cielo ni en el infierno. En su opinión no era como vivías lo que determinaba tu destino final sino la manera en que morías. Por ejemplo, los guerreros que perdían la vida en combate o las mujeres que morían dando a luz iban al paraiso de Tonátiuh, el dios del sol. Los comerciantes que fallecían asaltados en sus rutas también iban a dar al mismo lugar. Las personas que perecían por causas relacionadas con el agua iban a Tlalocan, el paraíso de Tláloc el dios del agua. Aquellos que morían de causas naturales iban a Mictlán, el inframundo que existía en el centro de la tierra. Este lugar estaba dividido en nueve secciones. Ahí las ánimas vagaban hasta que encontraban sus respectivas moradas. No podían faltar representaciones de los cuatro elementos de la vida (tierra, viento, fuego y agua) en la celebración del ciclo de la vida y de la muerte. La cempazúchil (flor de los cuatrocientos pétalos o flor de muerto) simbolizaba la tierra. Esta flor representaba la muerte por su olor fuerte y desagradable. Es más, los mexicas creían que los colores vivos de las flores permitían que los difuntos encontraran el camino a sus hogares. (Los aztecas tenían una gran pasión por las flores. Estas eran indispensables para los antiguos rituales porque las flores eran muy simbólicas y las asociaban con distintas deidades.) Los antepasados prendían fogatas para iluminar el camino del mundo de los muertos al mundo de los vivos. A fin de cuentas, el camino era muy largo. Por lo mismo, se ponía agua para las almas sedientas porque se les secaban los labios después de un viaje tan largo. Habían dos maneras de representar el viento, poniendo una flauta o cosas que revoloteaban en el aire como papel picado de amate o pieles de venado decorativas. Todas estas costumbres aparentemente cambiaron a la llegada delos religiosos, cuando llegaron los misioneros españoles durante la conquista de México, se horrorizaron al ver los rituales "paganos". Para "salvarles" las almas a los indígenas, los misioneros usaron sus estrategias para evangelizarlos. Por ejemplo, reemplazaron cada imagen de un dios con una imagen de un santo. De esta manera pudieron convertir a los nativos sin que hubiera tanta resistencia. De la misma forma les dijeron que podían seguir recordando a sus queridos difuntos pero ahora de diferente modo. Desde ese momento en adelante estas celebraciones se iban a llamar “el día de todos los santos” y “el día de los fieles difuntos”. Estas festividades se observarían el día primero y el día dos de noviembre respectivamente. Les inculcaron un modo diferente de ver la vida y la muerte, explicándoles el destino de las almas al morir las personas, y de cuerdo a su comportamiento bueno o malo mientras vivían así era su destino, ya que también les enseñaron que había cuatro lugares diferentes a donde podía ir su alma, que son: el limbo, el purgatorio, la gloria y el infierno. Desde entonces hasta el presente esta tradición ha evolucionado pero los elementos básicos siguen. Los mexicanos dedican dos días a recordar sus seres queridos que se han ido de este mundo. El día primero de noviembre la gente va al panteón a limpiar y a decorar las tumbas de sus niños difuntos (los niños que fallecen se convierten en santos o “angelitos” porque los niños no cometen pecados.) Ya que la mayoría de los mexicanos son católicos, muchos van a misa. Dentro de las festividades del día de todos los santos se incluyen desfiles y danzas tradicionales. Por ejemplo, la danza de los viejitos es muy típica en el estado de Michoacán. El dos de noviembre las personas regresan nuevamente al campo santo a limpiar y a decorar las tumbas de los otros seres queridos. En esta temporada los mexicanos elaboran y decoran altares u ofrendas. Ellos ponen altares en las casas, escuelas y en otros lugares públicos. La gente saca sus manteles largos y trata de recibir a sus seres queridos con lo mejor que tienen de acuerdo a sus posibilidades económicas. |
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| LOS ALTARES El altar-ofrenda es un rito respetuoso a la memoria de los muertos, su propósito es atraer su espíritu. Consiste en obsequiar a los difuntos que regresan ese día a convivir con sus familiares, con los alimentos y objetos preferidos por ellos en vida, para que vuelvan a disfrutarlos durante su breve visita. En la ofrenda o altar de los muertos no deben faltar la representación de los cuatro elementos primordiales de la naturaleza. Tierra, representada por sus frutos que alimentan a las ánimás con su aroma. Viento, representado por algo que se mueva, tan ligero como el viento, empleándose generalmente papel picado o papel de china Agua, un recipiente para que las ánimas calmen su sed después del largo camino que recorren para llegar hasta su altar. Fuego, una vela por cada alma que se recuerde y una por el alma olvidada.
TAMBIEN ES INDISPENSABLE QUE LLEVE OTROS ELEMENTOS. LA SAL: Elemento de purificación , sirve también para que el cuerpo no se corrompa invitación al banquete, elemento de sabiduria. EL CIRIO: Nuestros ancestros utilizaban rajas de ocote, pero en la actualidad se utiliza el cirio ( velas , veladoras, ceras) la flama que produce significa luz, fé y esperanza. Simbolo de amor eterno, llamarada de triunfo, por que él alma pasa de ésta vida a otra, a la inmortalidad, a lo misterioso. la iglesia nos lo señala como la presencia de Cristo. COPAL O INCIENSO: Los indigenas ofrecian el copal por que el incienso aun no se conocia, ofrenda a los dioses elemento que sublima y trasmite a la oracion o alabanza, alcanzando el holocausto ( entre el que ofrece y aquien se ofrece) perfume de reverencia soberana, y para alejar a los espiritus. LAS FLORES:Las flores blancas ( alheli y nube ) estan relacionadas con el alma de los niños ; el color blanco de la flor significa pureza y ternura, es por eso que se les ofrece a las ánimas infantiles y su presencia en la o frenda el 31 de octubre es indispensable. Las flores amarillas ( cempazúchitl) significa riqueza, flor de oro relacionadas con el alma de los adultos . EL PETATE:Antiguamente el petate tenia varios usos, por ejémplo se utílizaba como cama, mesa y para amortajar a los muértos. Es un objeto de la ofrenda para el descanso, para merecer el banquete. JUGUETES: ( perrito izcuintle ) los juguetes estan relacionados con las animas de los infantiles, para que a su llegada se sientan contentos . Por otro lado , el perro izcuintle, ayudaba a las animas a pasar un río muy caudaloso (chiconahuapan), último paso para llegar al mictlán ( lugar delos descarnados ). EL PAN: En otra época , el itacate o tamales. El pan es lo que sele invita al hermano es un elemento que se comparte ,el ofrecimiento fraternal ya que se cree que las animas son nuestros hermanos. La iglesia lo presenta como el cuerpo de Cristo. EL GOLLETE Y LAS CAÑAS: Este pan en forma de rueda se coloca en la ofrenda sostenido por un trozo de caña. Podriamos relacionar estos elementos con el zompantli; los golletes bien pudieran ser los craneos y las cañas donde se ensartaban . Para los guerreros significaban el triunfo. una foto de la persona difunta,comida, efectos personales del mismo, y cosas que le gustaban al muerto cuando aún estaba en el mundo de los vivos. El altar también lleva calaveras de azúcar y representaciones de los cuatro elementos de la vida. |
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| LOS ZAPOTECOS Y
LA MUERTE Para los zapotecas antiguos, el culto a sus muertos, no terminaba en el sepulcro, para ellos era la continuidad del ciclo cósmico; dentro de sus rituales, tenían una fecha especial para recordarlos, ya que según sus creencias, sus seres queridos fallecidos gozaban del permiso de los dioses para retornar en forma espiritual al mundo terrenal, en esos días. Los zapotecas al igual que los demás pueblos mesoamericanos, se valían de un sistema de calendarios cruzados para el manejo de su tiempo, uno de ellos era el del año solar de 365 días llamado Iza, que utilizaban para sus fines agrícolas y civiles, y el otro el del año lunar de 260 días, llamado en el zapoteco del valle Piye, y en el zapoteco del istmo Biguiee, este calendario era utilizado para sus fines religiosos, y constaba de trece meses, de veinte días cada uno, y cuyo inicio coincidía con el 8 de Febrero del calendario actual, fecha que señalaba el principio de las primeras tareas agrícolas del año, conocido entre ellos como uzi' guiee, y finalizaba el 25 de Octubre, con el periodo conocido como uzi' baa, tiempo en que se descansaba de las tareas del campo y se iniciaba el ciclo festivo, en el se marcaban las fechas de todos los rituales que celebraban, entre estos el de sus muertos, que se realizaba en el ultimo día de este calendario, o sea el 25 de Octubre y que por singular coincidencia es una fecha que se aproxima a las que señala el actual calendario gregoriano para estos festejos. Se preparaban con tiempo para la recepción, cazando gran cantidad de animales y aves silvestres, que eran utilizados para la elaboración de los exquisitos tamales (Gueta guu). Estos manjares junto con otras ofrendas se colocaban sobre una especie de mesa rústica, que acondicionaban como altar, donde se los ofrecían a los espíritus de sus difuntos. El sagrado lugar era ornamentado con ramas y flores silvestres como el guieebigua o cempasúchil conocida también como flor de muerto, y perfumado con incienso de copal "guxu Bidoo-aroma de los dioses".
Llegada la noche en torno al altar de pie o sentados, todos los miembros de la familia velaban el sagrado lugar, orando y pidiendo a los espíritus de sus muertos, que mediaran por ellos ante sus dioses, para que les concedieran salud, buenas cosechas y prosperidad en todas sus cosas. Tenían tanto respeto a estos cultos, que durante sus plegarias nadie se atrevía a levantar la vista hacia el altar, por temor a incomodar a los espíritus que pudieran encontrarse ahí. Al día siguiente, después de haber cumplido con este ritual, se daban los parabienes, las ofrendas que se habían expuesto en el santuario, en algunas ocasiones se regalaban a los pobres, en el mayor de los casos se tiraban en el río o se enterraban en algún lugar oculto, se dice que la razón de estas ultimas acciones, se debía a que los espíritus ya habían extraído la parte nutritiva de ellas, dejándolas sin jugo, y por el hecho de haber sido tocadas, eran consideradas sagradas. En el año 1522, con la presencia de los españoles en el istmo, una nueva raza germino y una nueva cultura empezó a crearse en la región. Con la llegada después de los misioneros dominicos, los zapotecas fueron convertidos a la fe cristiana. Podemos resumir que la actual celebración del Xandu, en Juchitán y en gran parte de la región del Istmo de Tehuantepec, se les conoce en la lengua de los zapotecas como Xandu', (termino zapotequizado que según deriva de la palabra santo) o día de muertos, tienen dos orígenes que a través del tiempo se fueron mezclando: el autotoctono y el cristiano. Nuestros ancestros ca' binniza, le llamarían a esta celebración "Biguiee", ya que la palabra Xandu' como ya se determino, es un termino zapotequizado que fue empleado después de la llegada de los españoles, y por lo tanto nuestros abuelos no conocían la palabra santo, por lo que en lugar de decir: ma zedaa Xandu, ellos dirían: ma zedaa Biguiee o che gune biguiee, o ma candaa naxhii biguiee, que era el termino mas conocido y apropiado con respecto al nombre de su calendario ritual. Juchitán de Zaragoza, es una comunidad de origen zapoteca establecida en la región del Istmo de Tehuantepec, que se a distinguido de los otros pueblos hermanos, quizás debido a que muchas de las costumbres de nuestros ancestros los Binniza, aun prevalecen vivas en este lugar. A los difuntos que ya se les cumplió con su Xandu Yaa (primer todo santo), sus familias ahora les organizaran su Xandu Iropa, o sea el segundo. Se dice que en el caso particular de los festejos a los muertos, los juchitecos aun llevamos a cabo esta costumbre mas apegada a la que ellos realizaban, por ejemplo: aquí se realiza en los días 30 y 31 de octubre, y no el 1 y 2 de Noviembre, este acontecimiento se cumple en la casa de los dolientes y no en el panteón y la ofrenda que mas se dedica es el biguiee y no el altar, como los demás poblados lo acostumbran. Muchos nos hemos preguntado del porque en estos días 30 y 31, pero nadie a podido dar una buena razón, se podría decir que es la fecha mas cercana al día 25 de Octubre, cuando los binniza recordaban a sus difuntos. Se dice que Juchitán es la única comunidad de la región que evoca este acontecimiento los días 30 y 31 de Octubre, ya que los demás pueblos lo hacen el 1 y 2 de Noviembre. Existen algunas versiones aunque no muy claras, del porque en Juchitán este festejo se hace en estos días, una de ellas cuenta, que en la época de la revolución de 1910, las diferencias sociales y políticas también se vivieron en Juchitán, la población se encontraba dividida en dos grupos: uno de ellos eran los verdes, que era la gente rebelde contraria al Gobierno Porfirista y los rojos, gente acomodada que apoyaba a este gobierno, quienes geográficamente separados por que hoy es el mercado municipal, acordaron una tregua en estas sagradas fechas, señalando que los del partido verde, habitantes de la parte sur, realizarían sus xandus el día 30, y los rojos, habitantes de la parte norte, lo harían el día 31. Estos novenarios generalmente se inician a partir del día 22 de Octubre, para los finados del lado sur, y el día 24, para los finados del lado norte. LIGA
LOS AZTECAS Y EL CULTO A LA MUERTE La fiesta de muertos está vinculada con el calendario agrícola prehispánico, porque es la única fiesta que se celebraba cuando iniciaba la recolección o cosecha. Es decir, es el primer gran banquete después de la temporada de escasez de los meses anteriores y que se compartía hasta con los muertos. En la cultura Náhuatl se consideraba que el destino del hombre era perecer. Este concepto se detecta en los escritos que sobre esa época se tienen. Por ejemplo, existe un poema del rey y poeta Netzahualcóyotl (1391-1472): Somos mortales / todos habremos de irnos, / todos habremos de morir en la tierra... / Como una pintura, / todos iremos borrando. / Como una flor, / nos iremos secando / aquí sobre la tierra... / Meditadlo, señores águilas y tigres, / aunque fuerais de jade, / aunque fuerais de oro, / también allá iréis / al lugar de los descansos. / Tendremos que despertar, / nadie habrá de quedar. Este sentimiento de la representación del destino se debe entender en el sentido de que el pueblo azteca se concebían como soldados del Sol, cuyos ritos contribuían a fortalecer al Sol-Tonatiuh en su combate divino contra las estrellas, símbolos del mal y de la noche o de la oscuridad. Los aztecas ofrecían sacrificios a sus dioses y, en justa retribución, éstos derramaban sobre la humanidad la luz o el día y la lluvia para hacer crecer la vida. El culto a la muerte es uno de los elementos básicos de la religión de los antiguos mexicanos. Creían que la muerte y la vida constituyen una unidad. Para los pueblos prehispánicos la muerte no es el fin de la existencia, es un camino de transición hacia algo mejor. Esto salta a la vista en los símbolos que encontramos en su arquitectura, escultura y cerámicas, así como en los cantos poéticos donde se evidencia el dolor y la angustia que provoca el paso a la muerte, al Mictlán, lugar de los muertos o descarnados que esperan como destino más benigno los paraísos del Tlalocan. El sacrificio de muerte no es un propósito personal; la muerte se justifica en el bien colectivo, la continuidad de la creación; importa la salud del mundo y no entraña la salvación individual. Los muertos desaparecen para volver al mundo de las sombras, para fundirse al aire, al fuego y a la tierra; regresa a la esencia que anima el universo. Los sacrificios humanos se consideran como el tributo que los pueblos vencedores pagaban a sus dioses, y ellos a su vez alimentaban la vida del universo y a su sociedad. Por otro lado, cuando alguien moría, organizaban fiestas para ayudar al espíritu en su camino. Como en la antigua cultura egipcia, los antiguos mexicanos enterraban a sus muertos envueltos en un "petate", les ponían comida para cuando sintieran hambre, ya que su viaje por el Chignahuapan (del náhuatl: nueva apan, en el río; o "sobre los nueve ríos"), parecido al purgatorio, era muy difícil de transitar porque encontrarían lugares fríos y calurosos.
EL ALTAR OTOMI Mictlantecuhtli, "señor de la región de los muertos" y miembro del panteón nahua, es uno de los principales puntos de partida de la antiquísima tradición nahuatl consistente en la dualidad vida-muerte, principio fundamental que inspiraba a la cosmogonía y cosmovisión de aquel entonces. Las fiestas del mes de Tepeíhuitl y del mes de Quecholli, en las que se honraba a los ahogados o en los que se quemaban flechas y teas en los sepulcros, fueron los antecesores de lo que incluso en Yucatán bajo la influencia maya y durante la época independiente se denominó como el Uahil col, fiestas en las que los ascendientes se agasajaban en banquetes con sus difuntos descendientes. Cuando alguien moría, tenía diversos destinos de acuerdo a distintos factores que podían atender a su propia condición o bien, a las circunstancias en las cuales pereció. Así, generalmente los muertos iban a Mitlan o lugar de los muertos; aquellos que morían ahogados iban al Tlalocan o lugar de Tlaloc; quienes morían en parto o batalla, tenían como destino la casa del sol, y para los adúlteros era Tezcatlipoca quien aguardaba. Para Querétaro, suelen existir dos altares más representativos, los cuales son elaborados por los otomíes, uno, y otro por los concheros. Este primero es hecho básicamente en las comunidades de Tolimán, Amealco, Pueblito y Santa María, el cual tiene rasgos muy particulares. La música que acompaña a estos festejos tiene sus raíces en la oralidad y son los alabanceros quienes se han encargado de que ésta perdure desde tiempos prehispánicos hasta nuestros días. En específico, el altar otomí consiste en diversos elementos característicos: El altar se compone de siete escalones, forrados con tela negra, los cuales representan los siete pecados capitales. En un espacio anterior al altar, se coloca un camino de arena alumbrado con veladoras, por donde pasará el difunto. Al pie del altar se coloca un espejo con el cual se purificará el alma del muerto, mientras que un vaso de agua bendita calmará la sed de éste por el largo recorrido que haya realizado. En su primer escalón, se coloca el santo de la devoción del occiso, el segundo es para las almas del purgatorio. El tercer escalón correspondía a la sal en favor de los niños que estuvieran en el limbo. En el cuarto se colocaba pan de muerto y vino elaborado por los familiares del muerto, en consagración. Al siguiente correspondían los alimentos preferidos del muerto, siguiendo en el sexto la fotografía del difunto. Finalizando en el séptimo con un rosario elaborado con limas y tejocotes, con su respectiva cruz. Por un lado del altar es colocada una olla de barro con hierbas aromáticas puestas a hervir tales como tomillo, mejorana, laurel, entre otras, la cual se tapa con una penca de nopal dejando salir el vapor por unos orificos hechos a la misma. Se coloca una mesa con cuatro sillas donde se sientan tres parientes del muerto y el lugar adicional se destina para el propio difunto, al lado del altar. Las calaveras MIXQUIC El pueblo de MIXQUIC , esta situado al sureste de la Ciudad de México Y forma parte todavia del D.F. Pertenece a la Delegacion de Tláhuac, proxima al limite de el estado de México distancia 38.3km. De la capital. MIXQUIC significa “en el mezquital “o” en el mezquite”. Es el unico centro ribereño del valle de México que rompe con el modelo cronologico de la región. Carente de restos arcaicos como los teotihuacanos,la fundacion de MIXQUIC se puede remontar hacia el periodo de 1160 a 1168, durante la epoca del postclásico que inaugura culhuacan, correspondiente a los tiempos de la expansión en la primera fase de los aztecas. Los pobladores de MIXQUIC estaban vinculados étnicamente con los toltecas, chichimecas y mantenian cierto parentezco con los chalcas y los cuitlahuács. Sin embargo, sé constituyeron como un señorio independiente. Durante el primer año de gobierno de acamapichtli en tochtitlan (1376) comienzan incursiones aztecas de la conquista en el valle de México en xochimilco ,MIXQUIC , (1378) cuitlahuac en (1396). Se conoce de seis pueblos situados al rededor de la laguna, llamados iztapalapa., churubusco , mexicalzingo, culhuacan, cuitlahuac, MIXQUIC. Los textos chalcas registran un ataque mexica dirigido contra cuitlahuac, MIXQUIC en 1403, en la conquista definitiva de MIXQUIC tuvo lugar mas tarde, durante el gobierno de izcoatl, (serpiente de nubes). sometidos, los mexicas rindieron tributos a los tlatoanis de teotihuacan, convirtiéndose MIXQUIC en un centro ceremonial de importancia, donde la celebración principal era el sacrificio de prisioneros capturados en los alrrededores de MIXQUIC. Los pobladores de mixquic, enterraban a sus muertos en chinampas a un lado de sus casas, donde se les ponian sus ofrendas, las cuales consistian en agua,sal,rajas de ocote y pescado fresco,copal.etc. la fecha en que se colocaba la ofrenda no era un dia determinado, sino al momento en que la persona fallecia. En los primeros cuatro dias después de enterrada, se le llevaban nuevas ofrendas, que es cuando se consideraba que el alma del difunto caminaba hacia el Mictlan, el mundo de los muertos; posteriormente, a los ochenta y ciento sesenta dias, se le ofrendaba de nueva cuenta, como evidencia de la puesta de la ofrenda en este periodo, y a causa de la inexistencia de un cementerio formalmente construido, tenemos restos encontrados. Como algunas osamentas halladas que aparecen con los brazos abiertos , sujetando objetos con las manos, además de otros utensilios a su alrededor; otras osamentas se encuentran en posición fetal. Todos estos restos demuestran que los antiguos pobladores de mixquic eran sepultados en sus propias chinampas. LA ALUMBRADA EN MIXQUIC Todas las familias por una rigurosa fe , tienen que estar junto a la tumba para despedir a las almas que regresan al cielo .Al ir encendiendo sus velas se va iluminando el camino de regreso. El incienso que con abundancia se quema en los sahumerios , lleva la fragancia espiritual de sus oraciones. Los corazónes llenos de amor y de fe que sienten la despedida y sus caras felices de gratitud por que las almas de sus seres queridos estuvieron con ellos en sus ofrendas y se reunieron otra vez con su familia como se reunirán algún dia en el ciélo. Durante el transcurso de la noche se permanece al lado de las tumbas de quienes recuerdan . En mixquic hay muchas flores. La noche del primero al dos de noviembre el cementerio es muy impresinante, las flores sobre las tumbas son muchisimas. Pero las velas encendidas sobre las mismas , son increibles. 31 DE OCTUBRE A las 12:00 p.m. Inicia la celebración místico religiosa de el día de muertos. Este momento es anuncíado con 12 cámpanadas de la parroquia de San Andrés Apóstol a las que sigue un repique solemne que anuncian el instante en que llegan las almas de los niños . A esta hora ya se encuentra un altar preparado en todos los hogares católicos para que en él vaya presentando gradualmente la ofrenda ; el lugar se encuentra aseado y bien arreglado en primer término se prende un cirio pequeño. Se pone el vaso de agua, la sal, las flores blancas, señalando que se esta recibiendo a las ánimas de los niños,y se riegan petalos de flores blancas desde la puerta hasta el altar. La ofrenda de los niños va aumentando al paso del dia ; a las 3:00 p.m. Hay repique de campanas invitando a oración; anexando a la ofrenda frutas, pan, tamales de dulce, chocolates, atole, juguetes, incienso y se prenden más cirios pequeños. 1 DE NOVIEMBRE La mañana de este dia a las 8:00 a.m. Se le pone su desayuno a las ánimas de los niños este obsequio también es anunciado por repiques de campanas , a las 11:00 a.m. Hay misa de gloria para despedir a sus ánimas. Siendo las 12:00 p.m. llaman 12 campanadas de la iglesia anunciando que se van los niños y doblan las mismas en señal de que llegan las ánimas de los adultos. A partir de esta hora la flor cambia, en lugar de flor blanca se ponen flores amarillas de cenpasúchil en la ofrenda y en la entrada de la casa; asi mismo , en las horas ya indicadas hay doblar de campanas invitando a oración y a recordarnos. Al terminar la oración cada uno de los presentes enciende una vela , la coloca en la ofrenda y dice que esa vela es para un difunto en particular. Finalmente se enciende una vela por las ánimas olvidadas. La ofrenda se complementa con frutas de temporada como naranja, caña, manzana y alimentos propios tales como tamales de chile , pan pulque o vinos y sus gustos en vida. Cuando la mesa no es suficientemente para la ofrenda, se utiliza el petate . Tambien se colocan cosas que utilizaron en vida , como su ropa, ayate, utensilios de trabajo, pala, hoz , azadon , etc. Apartir de las 7:00 p.m. doblan las campanas anunciando la hora del campanero esta costumbre data de la antigüedad y se va perdiendo poco a poco, se juntan grupos de niños llevando consigo una campanita y un costal , visitando los hogares de parientes, amigos y vecinos , en ellos cantan y rezan y piden ofrenda cantando. 2 DE NOVIEMBRE Por la mañana se vuelve a ofrecer todo tipo de alimentos, todo el dia se escucha el doblar de las campanas, que indican oración. El cementerio se vuelve la casa de todos los vivos y muertos, las tumbas se limpian, quedando listas para ser adorndas con las flores de cempasúchil, alheli en el dia y alumbradas durante la noche. Posteriromente a las 6:00 p.m. empieza a llegar al panteón llevando gran cantidad de velas, flores, incienso todo el panteón presenta un super espectáculo, pues hay en el misticismo , oración y comunión entre la vida y la muerte. |
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