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Martes, 16 de Abril de 2002 11:48:35 a.m.

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El Planeta X, enemigo del futuro?

por Beatriz Ontaneda Portal

Investigación: Rose Marie Paz Wells

COSMOS

Nuevas evidencias acerca de un cuerpo celeste que supuestamente se estaría aproximando a nuestra casa, con un ejército de asteroides y meteoritos a cuestas, han impulsado a varios científicos a desempolvar 1a vieja discusión del planeta X. Cuidado, después de leer esta nota, usted podría engrosar las filas de los paranoicos de fin del milenio.

Revista "Somos" No. 700 - Mayo 6 del 2000 - Lima, Perú - Existe el planeta X? Desde hace unos siglos, esa pregunta ha venido quebrando las cabezas de muchos científicos. La teoría de su existencia surgió con el descubrimiento de Urano, en 1781. Los expertos no comprendían cómo Urano se mostraba demasiado rápido y después demasiado lento, rompiendo las leyes de gravitación de Newton. Entonces se concluyó que debía existir un décimo planeta desconocido, al borde de nuestro sistema, que ejercía una poderosa atracción sobre Urano y causaba su órbita loca. Así se fue descubriendo en el trayecto Neptuno, Plutón y varios asteroides más. Sin embargo, las anomalías han empeorado. El astrofísico Norman Murray, de la Universidad de Toronto, sostiene que nuestro sistema solar está pasando por cierto período de caos, pues las distorsiones de las órbitas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno están aumentando. ¿Existe algo que está jalando a estos planetas y los empuja a comportarse de una manera ímpredecible?

EXISTENCIA DEDUCIDA

El inglés John Murray, astrónomo de la Open University, ha deducido la existencia de un cuerpo inédito estudiando las perturbaciones en las trayectorias de ciertos cometas. "Es un planeta más grande que Júpiter que estaría ingresando a nuestro sistema.". De igual forma, John Matese, de la Universidad de Lousiana ha llegado a la misma conclusión. Añade que ese planeta invisible, o quizá enana marrón (estrella oscura) posee una órbita en sentido contrario a los planetas conocidos. A raíz de estas declaraciones, el debate del planeta X ha vuelto a ponerse sobre el tapete. John Anderson, del Jet Propulsion Laboratory de Califomia, sostiene que el décimo planeta debe tener un recorrido elíptico que lo hace periódicamente indetectable, pero que al ingresar a nuestro sistema causa grandes disturbios. En esa línea se ubica la teoría Némesis, propuesta por Matese. El plantea la existencia de un gigantesco planeta radiactivo, cuya sola cercanía es capaz de provocar catastróficas lluvias de asteroides sobre la Tierra. Se dice que es posible que Némesis ya exista en los catálogos de las estrellas opacas sin que nadie se haya percatado. Así, quizá pueda ser el TMR-1C, visto por el Hubble en el 98, un planeta con un filamento luminoso tras de sí. 0 tal vez sea el cuerpo que tapó a la estrella HD209458 y que vio Geoffrey Marcy de la Universidad de Berkeley. 0 el extraño objeto cósmico que nadie sabe qué es, hallado por George Djorgovski del Instituto Tecnológico de Califomia. En fin, quién sabe.

ARMAGGEDDÓN

En junio del año pasado, el astrónomo chileno Carlos Muñoz Ferrada declaró, en el documental Hercóbulus, difundido en un canal portorriqueño, que existe un enorme planeta de cola luminosa que está produciendo perturbaciones en nuestro sistema. "Este planetacometa que se viene acercando hacia nosotros es la causa de extraños resplandores en Júpiter y Saturno, pues está recargado de una gran energía cósmica que lo envuelve en un colosal campo electromagnético que atrae cometas, asteroides y meteoritos. No chocará con nosotros, pero pasará cerca generando catástrofes geofísicas y humanas en la Tierra. Las tradiciones lo llaman Hercóbulus". Los sumerios le decían Nibiru. Muñoz Ferrada, que tiene su propio observatorio cerca de Santiago, agrega que Hercóbulus es difícil de observar por su opacidad, pero fácilmente deducible por sus efectos..

Todos conocemos ya las noticias que hablaban del descubrimiento de varios NEO (Near Earth Objets) que podrían chocar aquí: el Toutatis, en el 2004, y el Icaro, en el 2006, según los astrofísicos de la Academia de Ciencias de Rusia; y el XF11 en el 2028 según los científicos norteamericanos. Agreguemos el descubrimiento de investigadores ingleses del AN10, con probabilidades de choque para el 2027. Sin embargo, este es sólo el comienzo de una larga cadena de hallazgos que empiezan a incrementarse y que dejan entrever que algo peculiar está comenzando a suceder alrededor de nuestro hogar. Así, no es casual que otro visitante inoportuno se acabe de descubrir: un nuevo asteroide que tal vez colisione con la Tierra en el 2022, clasificado como BF19. La bomba de Hiroshima sería un rasguño si la comparamos con el impacto de cualquiera de estos grandes asteroides.

Y si continuamos con el recuento de raros fenómenos en nuestra atmósfera, no podemos dejar de mencionar los bloques de hielo que cayeron el pasado enero en tierra española. El Consejo Superior de Investigación Científica española piensa que es un fenómeno meteorológico inusual originado en la estratósfera. Pero el presidente del Instituto Nacional Meteorológico de España responde, furibundo: ¿Cómo han podido llegar a una conclusión tan absurda? En la estratósfera existe un mínimo de humedad que no bastaría para crear esos trozos de hielo. Él prefiere creer que se tratarían de desprendimientos de la cola de un cometa, pues se ha encontrado amonio en su composición química, un elemento común de los cometas. Otra hipótesis, como que los bloques salieron de los waters de los aviones, no resistió al análisis. Mientras los científicos españoles se jalan los pelos averiguando qué rayos está ocurriendo, no han faltado chistosos que han tirado pedazos de hielo de su refrigeradora a sus vecinos, por fregar. ¿Y los verdaderos, qué son? ¿Aerohielitos provenientes de un minicometa, granizo gigante de un clima loco o bluff de los mass media?

BOLAS DE FUEGO

Sin embargo, esto es sólo el comienzo. Observemos las noticias: El 27 de agosto cayó una bola de fuego en Texas, en el pueblo de Monahaus. El 22 de noviembre, dos personas vieron cayendo una del tamaño de una luna llena en Cayo Hueso, Miami. Igual sucedió el 28 de' noviembre en las islas británicas. Hoy, el meteorito se halla en el Museo de Historia Natural de Londres. El 14 de diciembre, en Australia, cayeron tres meteoritos seguidos. El 21 de enero cayó un meteorito verde que causó un espectáculo de luces y ruido en las montañas de Yukón, Alaska. El 25 del mismo mes se informó que habían caído bloques de hielo en Padua, Treviso, Ancona y Milán, Italia, producto de un fenómeno meteorológico inusual. El 26 y 27 de enero cayeron, con temblor y truenos, varios meteoritos en Chaco, Argentina. El 1 de febrero, en Ottawa, Canadá, cayó un bloque de hielo de cinco kilos sobre el techo de un tranquilo poblador. El 5 de febrero, un grupo de astrónomos aficionados vieron dos meteoritos en el cielo de La Florida. Ojo, la mayoría de los meteoritos caen al mar o se disuelven en contacto con la atmósfera. La probabilidad de que caigan en zonas pobladas es muy poca. Es decir, deben estar cayendo un montón para que haya tanta información sobre ellos. Cabe remarcar una noticia última: la NASA ha mandado la sonda Near para estudiar al meteoro Eros. ¿Amor a la astronáutica o los primeros pasos para estudiar al enemigo del futuro? ¿Acaso las bolas de fuego serán la pesadilla de nuestros hijos?

Este artículo fue posible gracias a la información del Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias, que viene investigando el tema de Hercóbulus desde hace una década.

Uno de los extraños "aerohielos" caído en España

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