
La guerra se libra en también en el frente diplomático. Antes de iniciar la ofensiva sobre Afganistán, Estados Unidos tuvo que buscar aliados entre los países árabes consciente de que, sin su apoyo, no podía atacar un país musulmán
Los
bombardeos generaron en Afganistán y otros países árabes un sentimiento
anti-norteramericano

Los dos grandes aliados -militar y diplomáticamente- de Bush son Tony Blair y el presidente de Pakistán, general Musharraf

Como respuesta de Al Qaeda, uno de sus dirigentes advirtió de futuros atentados y amenazaron a las fuerzas desplegadas en Afganistán

Un grupo de integristas islámicos recogen fondos para la Yihad en las calles de Islamabad (Pakistán)