
Aquel día nada hacia presagiar el tremendo suceso. Era un viernes por la noche, había reunión y el chifa del Paisa era el punto de encuentro. Todos habían llegado ya, sólo faltaba el famoso miembro fundador que se encontraba en camino y mientras se dirigía al Chifa pensaba el modo de desenmascarar al ladrón de sus bookmarks y tallybags, aquel que había sido su tormento desde hace mucho, ante la perdida constante de sus tan preciadas pertenencias.
El plan de Tally era perfecto. Llevaría hartas chucherías como tallybags, bookmarks, cards, posters y demás, y luego fingiría dejar tirado todo este
botín, que quedaría al alcance del misterioso ladrón mientras el observaría escondido desde el baño. Era una carnada irresistible y de hecho el plan tendría éxito.
Al llegar al chifa se encontró con la escena típica de los viernes. Todos sentados tomando cerveza y picando del chaufa que alguno de ellos había pedido
mientras hablaban de las cosas de siempre. El Paisa estaba en el mostrador viendo la tele como de costumbre,siendo interrumpido ocasionalmente por alguien que gritaba: "Carlos un chaufa!!"
Tallyman contemplaba la escena y a pesar que esto ya lo había visto muchísimas veces (por algo era miembro fundador) le pareció que había algo diferente, algo nuevo en el ambiente nocturno del pequeño restaurante.
Sí, sentía la extraña presencia del ladrón. De pronto sintió que sus sentidos se hipersensibilizaban y podía notar como lo envolvía la esencia del ambiente
chifero. Creía que cada instante,cada acción de aquel lugar, entraba por todos los poros de
su cuerpo. Finalmente, descubrió que se había fusionado con el chifa y ahora ambos eran uno solo.
Tally había llegado a un nivel de éxtasis infinito, cuando de repente Zoortecho lo regresó a la realidad: "¡Oye que haces en la puerta, ven y sientate!"
La interrupción lo sacó de su meditación, pero no le importó. Ahora que se había fusionado, su nivel de entendimiento había traspasado el umbral de lo
racional, de lo humano. Tally era un nuevo ente, podía sentir el psique de todo aquello que
estuviera dentro del chifa, incluso podía ver la esencia de los arrocitos tirados sobre las mesas.
Lentamente comenzó a avanzar, creyó detectar el pánico del grupo, incluso de los ancianos, se sentó y no dijo nada.
Mientras, el grupo continuaba en lo suyo. Ocram con sus oportunas intervenciones, el Pato y su natural estado eufórico, Charlie y Zoortecho con sus
historias.
Tally trataba de controlar al espíritu del chifa que se había fusionado en él, no podía disimularlo, necesitaba un respiro así que se paró y se fue al baño dejando sus cosas sobre la mesa. Sin quererlo, el plan entraba en acción, una vez escondido en el baño espiaría desde ahí quien se llevaba sus cosas.
Repentinamente volvió a sentir esa extraña sensación que tuvo al entrar al chifa, pero ahora era
distinta. Era el baño, lo llamaba, lo invitaba a unirse a él. Tally no entendía lo que pasaba, extrañas
sensaciones lo invadían.
Finalmente, un terrible vértigo lo tumbó en el piso del baño, creyó morir, abrió los ojos y se encontró pegado al techo del chifa, cual mosca, encima de la mesa de los listeros. Desde ahi vió lo que ocurría, sus cosas estaban siendo saqueadas, vió quien era el ladrón de los bookmarks, quiso despegarse del
techo y no pudo, quiso gritar y no pudo, entró en tal grado de desesperación que perdió el conocimiento.
Cuando despertó de esta tétrica visión,vió que aun seguía en el piso del baño, se levantó rapidamente y salió. Corrió a la mesa y hecho una furia comenzó
a acusar a todos.
- ¡Malditos, ya los descubrí, ya sé quien es el ladrón!!!
- Tranquilo, Tally ¿Qué te pasa?, le preguntó RAS.
- ¡MI BOOKMARK, ahi está!!!!. Tally se tiró sobre el jarro cervecero de Zoortecho confundiéndolo con su bookmark.Trataron de agarrarlo pero era imposible.
- ¡Ahi está el HEAVY METAL!!!!- dijo mientras señalaba el vaso de Mauricio.
- ¡Pero que es lo que han hecho con mis tallybags!!!, dijo, mientras caía arrodillado frente a las cortinas del chifa.
Ya que era imposible detenerlo,se tuvo que usar la fuerza combinada de los viejos, los nuevos, el paisa y sus ayudantes, finalmente lograron controlarlo y
maniatarlo.
Media hora después, Tally recuperó la cordura,vió a todos y dijo:
- ¿Que me pasó?
- Perdiste la razón, comenzaste a gritar y creías ver las cosas perdidas, le dijo Charlie.
- Incluso mi Heavy Metal, intervino Jonathan
- Hasta llegaste a decir que Francisco Peñaloza era el misterioso ladrón, agregó Ovnio
- Que locura, no entiendo porque lo hice, cómo pude acusarlos de esa manera, ustedes son mis amigos, ¿nunca me harían daño,cierto?
- Claro que no, Tally. Nosotros nunca te haríamos daño, exclamó Ocram mientras esbozaba
una sonrisa macabra.
Todos los demas tambien comenzaron a sonreír. El
Paisa cerró la puerta del chifa, Tally se puso nervioso.
- ¿Qué sucede muchachos?, preguntó tímidamente.
Todos cogieron sus tenedores y rodearon a Tally. Ahora realmente estaba asustado, tenía tanto miedo que no se dió cuenta cuando el cuchillo de cocina del Paisa se le clavó en el cuello. Inmediatamente todos se le tiraron encima y comenzaron a picarlo con
los tenedores.
Aquella fría noche la calle estaba desierta, nadie escuchó los gritos desgarradores que salían de aquel pequeño restaurante. Lo único que se recuerda de
aquella noche es que el Paisa en un acto de generosidad sirvió una ronda gratis de chaufas
con mucha carne para todos los miembros de la lista reunidos ahí, y que al día siguiente Tally era sólo un recuerdo perdido en el mar...