Derogación
de las reformas impuestas por el Consejo Universitario el 9 de junio de
1997.
Creación
de un espacio de diálogo y resolución sobre los problemas
que enfrenta nuestra Universidad.
Retiro
de cualquier tipo de sanción en contra de estudiantes, maestros
o trabajadores que participamos en este movimiento. Desmantelamiento
del aparato de represión implementado por el Rector Barnés
de Castro.
Recuperación
de los días de clases y extensión de las fechas de los trámites
administrativos.