¿Cómo se manifiestan los tipos de Suicidio ?
El suicidio egoísta se manifestará por un estado de apatía y de ausencia de apego a la vida, el suicidio altruista por la energía y la pasión; y el suicidio anómico se caracterizará por un estado de irritación y de disgusto, irritación vinculada con las múltiples ocasiones de decepción que la existencia moderna ofrece, un disgusto que es resultado de que se ha cobrado conciencia de la desproporción entre las aspiraciones y las satisfacciones.
Los suicidios son fenómenos individuales, que responden esencialmente a causas sociales. Hay corrientes suicidógenas, que recorren la sociedad.
Estas corrientes se originan no en el individuo, sino en la colectividad y son causa real o determinante de los suicidios.
Si tales o cuales individuos se suicidan, ello responde probablemente al hecho de que estaban predispuestos por su constitución psicológica; las circunstancias sociales que crean las corrientes suicidógenas, determinan estas predisposiciones psicológicas.
El ejemplo más notable o más elocuente es precisamente el de las corrientes sociales que impulsan a los hombres a la muerte, de modo que cada uno cree obedecer sólo su propio impulso, cuando no es más que el juguete de fuerzas colectivas.
Para extraer las consecuencias prácticas del estudio del suicidio, conviene examinar el carácter normal o patológico de este fenómeno.
Para Durkheim el delito es un suceso socialmente normal; lo cual no quiere decir que los criminales a menudo no sean psíquicamente anormales, y que el delito no merezca ser castigado o condenado; pero en toda sociedad se comete cierto número de delitos, y por consiguiente, si consideramos lo que ocurre regularmente el delito no es un fenómeno patológico.
Asimismo podemos considerar normal cierta tasa de suicidio.
Pero Durkheim cree que
el aumento de la tasa de suicidios en la sociedad
moderna, es un fenómeno patológico, o aún que la tasa
actual de suicidios revela ciertos rasgos patológicos de
la sociedad moderna. Como se sabe la sociedad moderna
se caracteriza por la diferenciación social, la
solidaridad orgánica, la densidad de la población, la
intensidad de las comunicaciones y de la lucha por la
vida; Durkheim indica que las sociedades modernas
presentan ciertos síntomas patológicos, ante todo la
integración insuficiente del individuo en la
colectividad. Por lo tanto, es muy posible, y aún
verosímil, que el aumento de los suicidios se origine en
un estado patológico que va de la mano ahora con la
marcha de la civilización, pero sin ser su condición
necesaria.