

Las leyes que mueven el mundo externo, son las mismas que mueven
el universo interno. Si tenemos en cuenta que en nuestro cuerpo físico
hay cientos de millones de células que nacen y mueren, segundo a
segundo y los estados de ánimo siempre son diferentes, podremos
entender que los organismos celulares tendrán un desarrollo distinto si
estamos en un estado de éxtasis o de angustia.
De esta manera podemos percibir,
como este organismo superior que
somos nosotros para estas células,
influirá en su desarrollo individual. De
la misma forma, si notamos que
formamos parte de un ser superior,
que en este caso es la Tierra,
seguramente tendríamos un nivel de
conciencia diferente y nuestra relación
con el entorno natural, sería más
respetuoso.
Nos permitiríamos pensar que destruir
un bosque es atacar el órgano vegetal,
que depredar sin justificación, nos
sirve únicamente para atacar el
órgano animal, que las acciones
agresivas sólo nos conducen a la
autodestrucción.
En base a estas consideraciones es que proliferan los profetas del
Apocalipsis y encontramos que nos anuncian catástrofes y desgracias,
circunstancia con la cual lucran los medios comerciales de difusión y
estos mismos elegidos como mensajeros de la desgracia.
La Astrología como Ciencia Oculta, jamás pretendió darle al ser
humano una herramienta que le permita juzgar o decidir por los demás.
Si bien Reyes, Emperadores, Faraones y hoy Presidentes, siempre
consultaron y consultan a los astrólogos, esta ciencia no fue creada con
el fin de envilecerla al punto de situarla como una herramienta de
pequeños Dioses.
Cuando sabemos del orígen de la Astrología como Ciencia Oculta,
notamos que ésta jamás habría podido surgir en estas épocas de la
humanidad, pues hoy vemos que se trata de reducirla a simples
conocimientos estadísticos, los cuales llevan a algunos investigadores a
perder años de su vida tratando de encontrar resultados
infructuosamente.
Por otro lado los detractores de la Astrología se apoyan siempre en las
predicciones equivocadas de supuestos astrólogos, o en los
"horóscopos" que se publican en periódicos o revistas. Tal vez, lo más
importante a considerar, es que cuando nos enfrentamos a los
detractores de la Astrología, y les preguntamos sobre sus
conocimientos, descubrimos que invariablemente, no han investigado
una sola palabra sobre este tema
*Ir a ver las caracteristicas de cada uno de los signos*


