Mis Pasatiempos

Lectura.

Es mi principal pasatiempo. La lectura me ha acompañado en todo momento, me ha hecho pensar, me ha influenciado en mi forma de ser, y me ha permitido cultivar mi imaginación.

Quizás uno de mis anhelos mas secretos, es llegar a ser escritor. Es algo que no descarto del todo, y aspiro algún día a inscribirme a la escuela de escritores, y tal vez llegar a escribir un libro.

Los autores mexicanos mas importantes en mi vida son los siguientes:

1.- Rius: desde muy joven, leí los Supermachos, y luego los Agachados. Mas adelante leí muchos de sus libros. Este autor influyó demasiado en mi vida. Mis principales ideas de la vida han tenido su fundamento en las lecturas de Rius: el vegetarianismo, mi alejamiento del catolicismo y mi simpatía por el socialismo.

2.- José Agustín: las cosas que leí de él, me marcaron profundamente, y me gustaría llegar a escribir como él. Tengo un ejemplar de "La Tumba", que conseguí hace poco tiempo en una librería de viejo, y es uno de mis libros mas apreciados.

3.- Carlos Fuentes: aprecio muchísimo su estilo narrativo.

4.- Jorge Ibargüengoitia: fue un escritor que me pareció notable por su sentido del humor. Su muerte fue irreparable.

5.- Armando Ramírez Rodríquez: su libro "Chin chin el teporocho" me dejó una marca muy importante.

6.- Luis Spota: sus libros siempre fueron muy sabrosos, pero prefiero "Casi el paraíso" y su secuela "Paraíso 25". Es un escritor criticado, pero que en su momento me gustaba.

7.- Gustavo Sainz: "La princesa del Palacio de Hierro", un libro muy interesante.

8.- René Avilés Fábila: Su influencia ha sido definitiva, como columnista de Excelsior, como director del Buho y como escritor, lo admiro mucho.

9.- Carlos Ramírez: el columnista del Universal que siempre ha resultado muy acertado, y que se ha vuelto una lectura imprescindible para entender la realidad mexicana.

De los autores extranjeros, selecciono a los siguientes:

1.- Frederich Nietzche: su libro del "Anticristo" fue la influencia mas notable que he tenido en mi punto de vista religioso.

2.- Herman Hesse: durante años me consideré una especie de "Lobo estepario".

3.- Franz Kafka: su forma de narrar me parece extraordinaria.

4.- Hebert Marcuse: "El hombre unidimensional" siempre me ha parecido una lectura de referencia muy importante.

5.- Milan Kundera: "La insoportable levedad del ser" es un libro sensacional.

6.- Ray Bradbury: el mejor en Ciencia-Ficción.

7.- Issac Asimov: el mejor en divulgación científica. Me gusta mucho su "Introducción a la Ciencia".

8.- Alvin Toffler: Mucho mas que el "Shock del Futuro", me impresionó la "Tercera Ola".

9.- Harold Robbins: Durante mucho tiempo me interesaron sus libros. Me escandalizaban, pero me atraían.

10.- Ian Fleming: Las aventuras de 007, lectura juvenil determinante.

11.- Mario Vargas Llosa: desde luego "La ciudad y los perros".

12.- Enrique Jardiel Porcela: mi libro favorito: "Esperame en Siberia, Vida mía".

Infancia:

De mi época de niño recuerdo con mucho gusto las colecciones: "El libro de Oro de los Niños", "El Tesoro de la Juventud" y una colección de diez tomos de cuentos, que incluían: "Las mil y una noches", "Las fábulas de Lafontaine", "Alicia en el Pais de las maravillas", "Blanca Nieves", "La Bella durmiente", etcétera. Todos esos libros los leí innumerables veces.

Juventud:

En secundaria me gustaba ir a la biblioteca a leer a Shakespeare, a Cervantes, a Alejandro Dumas, las aventuras de Ivanhoe de Walter Scott, o las aventuras de Robin Hood. Con mi amigo Siordia leía a Sherlock Holmes de Connan Doyle, a Julio Verne y a Lobsang Rampa.

Mas tarde descubrí la literatura de la onda: José Agustín, Parménides García Saldaña, Armando Ramírez. Los combinaba con libros eróticos como las memorias de Fanny Hill. Me gustaba el humor de Jardiel Poncela, de Alvaro Laiglesia y de Marco Antonio Almazán. Leía a Dovstoyevzki y a Martín Luis Guzmán, así como a Ian Fleming. Compraba muchos libros de relatos cortos: de ciencia ficción, de Alfred Hitchcock, la colección Duda, compilaciones de Bruguera y novelas cortas.

Era fanático de ir a las librerías de viejo, donde conseguía unas buenas ofertas.

Después vinieron Spota, "El Amo del Juego" de Sydney Sheldon, Harold Robbins, Carlos Fuentes, Ibargüengoitia.

Hace algunos años compré una colección de libros juveniles para mis hijos, que poco les han llamado la atención. Hay uno que me gustó mucho, se llama "Tres hombres en una barca".

Otros libros decisivos: "La Antidieta" y "El Placer de correr".

He leido a Rulfo, la prosa de Octavio Paz y poco a García Márquez. A Borges no lo entiendo. Intenté leer a Marx, con pocos resultados. Pero he leido mas bien lo de Engels y un poco a Lenin. Tengo las biografías de Jim Morrison, de Steve Jobs y de Lee Iacocca, así como "En busca de la excelencia". Best sellers y libros de superación personal (incluso ya leí "Juventud en éxtasis"). De todo un poco.

Por último y por si fuera poco, tengo muchos libros y manuales técnicos relacionados con mi profesión.

Revistas:

Rolando el Rabioso, Memín Pinguín, Kalimán, Los supermachos y los Agachados, Pop, Notitas musicales, Contenido, Sucesos, el Teleguía, Siempre!, Ciencia y Tecnología, las Aventuras del Pantera, Ambiciones, Proceso, La crisis.

Para mi, la revista mas destacada que he leído: El Cuento.

Revistas de computación: PCmedia, PC Computing, PC Magazine.

Revistas en inglés: PC Magazine, Byte, Runner's World, Mad.

Periódicos:

Empecé comprando el Sol de México, por recomendación de mi maestra cuando estaba en sexto año (que vergüenza), luego nos llegaba el periódico local: el Carteles del Sur en Oaxaca. Cuando llegué a México, empecé por el Esto, pero pronto pasé al Excelsior de la época de Julio Scherer, hasta que lo corrieron. Luego el Universal, y mas adelante el Financiero. Aquí en Guadalajara al principio leía el Informador, hasta que descubrí el Siglo 21 que después degeneró y ahora soy devoto seguidor del Público. Tengo una colección casi completa del suplemento Ocio, donde ya apareció una colaboración mía.

Lecturas actuales:

Disfruto mucho de ir al baratillo, un mercado de cosas usadas a conseguir libros viejos.

No me pierdo los artículos de Carlos Ramírez, y por extensión leo a los otros columnistas del Universal: Pulso Político, Felix Fuentes, Nino Canún, Angel Trinidad Ferreira y Ricardo Alemán. Los sábados busco a los editorialistas del Excelsior: a René Avilés Fábila, a Carlo Coccioli y a Marcelino Perello. Los domingos, cuando tengo oportunidad me gusta leer el Buho, para mi gusto el mejor suplemento cultural que hay en México.

En este año he leido libros de José Luis Cuevas, de Paco Igancio Taibo II y de Rafael Pérez Heredia.

Acabo de leer un libro de Angeles Mastreta: "Arrancame la vida", ella se me figuró a Luis Spota, pero en femenino.

Ahora estoy leyendo de Emilio García Riera, un libro llamado: "Polvo enamorado", que me parece excelente: me pone a recordar cosas, me hace reir, pero también me pone a pensar. Emilio tiene justamente la edad de mi padre, y a mi me parecía un buen crítico de cine, pero como escritor me ha resultado una verdadera sorpresa.

Música.

En mi vida, ha habido tres intérpretes de época:

1.- Oscar Chávez, con su música me identificaba cuando tenía veinte años. Tenía tres tipos de canciones: tradicionales, con mensaje político y humorísticas. Tuve un album suyo de un concierto que dió en Bellas Artes, el cual copié a dos cassetes, y que oí muchísimas veces. Además tenía otros cassetes de él.

2.- Chico Ché, lo descubrí en 1981, cuando tenía veinticinco años en San Andrés Tuxtla. Conseguí un cassete que me encantaba. Después compré la mayor parte de sus discos, de hecho conservo una colección muy completa. Lo vi a ver personalmente en tres ocasiones: en Puerto Escondido, Oax., en Poza Rica, Ver. y en Tlapacoyan, Mor. Me asombraba que sus gustos musicales fueran tan afines a los míos. El día que falleció me sentí muy triste.

3.- Café Tacuba. Si tuviera que escoger el mejor disco que he escuchado, indudablemente que escogería "Re". Cada vez que escucho sus discos encuentro algo nuevo o algo interesante. Me sorprende la fusión de corrientes que hacen, pero mas me sorprende que cada estilo que introducen me hace sentir emociones diferentes. Lástima que no saquen discos mas seguido.

Rock en español.

Yo empecé a escuchar el radio cuando tenía seis o siete años, y mi estación predilecta era Radio Variedades. En 1962 escuchaba a los Teen Tops, a los Rebeldes del Rock, a los Hooligans. Luego me interesé por Angélica María, Rocío Durcal, Mayté Gaos y desde luego Julissa. Por otro lado, Oscar Madrigal, Enrique Guzmán, Cesar Costa y Alberto Vázquez.

Después nos fuimos a Oaxaca, donde no se oía Rock. Entonces solía escuchar radionovelas: Kalimán, Arandú, el Vengador. Por las noches sintonizaba alguna estación de México, la que mejor se oía era la XEW, así que oía la Hora del Aficionado, el Dr. IQ, el Risámetro y el Cochinito. Después hubo una estación: Radio Hits donde tocaban música mas moderna: los Yaqui, los Johny Jets, Roberto Carlos. Había un programa de los Beatles a las doce de la noche, que nunca podía oir. Cuando viajaba a México, me la pasaba oyendo radio, todo lo que no se oía en Oaxaca.

Rock en inglés:

Llegué a México en 1970, y empecé a desquitarme de todo lo que dejé de oir en Oaxaca. En esa época los Beatles ya se habían desintegrado y cada uno cantaba como solista. Compré varios sencillos de ellos, un disco de los Yorsy's y otro de la Fresa Acida. Después apareció la onda chicana. Primero surgió la Revolución de Emiliano Zapata, luego los Locos y después el Peace and Love, la Tinta Blanca, Love Machine, los Dug dugs, el Three Soul in my Mind, y sobre todo el Ritual.

Por otro lado, estaba de moda el Credence Clearwater Revival. Escuchaba de todo: Led Zeppelin, Santana, Mungo Jerry, los Carpenters, los Doors, el Grand Funk Railroad y por supuesto Chicago, a quienes tuve oportunidad de ver en el Auditorio Nacional en 1975.

Por esas fechas escuchaba música en español en la DF, en radio Mil, en Radio Variedades o en Radio Felicidad. La música en inglés era en radio 590 la pantera, 660 radio Juventud, 780 radio Exitos o en 1260 de radio Capital.

La música folclórica.

Después me dio por la música folclórica, a raiz del descubrimiento de Oscar Chávez y de las peñas. Compré discos de los Folcloristas, de Mercedes Sosa, de Soledad Bravo, de Victor Jara, de Amparo Ochoa, de Atahualpa Yupanqui y de un grupo chileno llamado los Cuatro Cuartos que del otro lado traía a las Cuatro Brujas. Incluso compré música de Alberto Cortés y de Facundo Cabral. Mi estación favorita era Radio Educación.

También alternaba con José José, Roberto Carlos, Rocío Durcal y hasta con Juan Gabriel cuando me llegó mi época romántica; o los BeeGees, Donna Summer, Village People y en general la música disco.

La música tropical.

Luego le entré a lo tropical. Empecé por descubrir la música afroantillana, y luego pasé a la cumbia colombiana. Después vino el descubrimiento de Chico Ché y llegué a la cúspide. Sin embargo, jamás me interesó mucho la Sonora Santanera, en todo caso prefiero a la Matancera.

Por otra parte, de mis idas a Reynosa me traje muchos cassetes con música tex-mex, la cual me llama mucho mas la atención que la música country que le gusta a Marilú, la música norteña o la música grupera. Desde luego que me hice fanático de Selena, mucho antes que fuera conocida por acá.

La era posmoderna.

Ahora vivo en la nostalgia mas bien. Los grupos actuales que me llaman la atención son Café Tacuba, la Maldita Vecindad y el Tri. Hay otro grupo colombiano que me parece sensacional: los Aterciopelados. He comprado muchos discos de mariachi, y los disfruto mucho. Tengo ahora muchos cassetes de música que siempre quise tener; y que ahora son nostalgia: Billy Joel, John Lennon, Donna Summer hasta los Chicanos, los Angeles Negros y los Pasteles Verdes.

Cuando voy a México mi estación favorita es Radio Universal. Aquí en Guadalajara escucho Señal 90 y Éxtasis digital, aunque también oigo EstereoRey pues ahí pasa el noticiero de Pedro Ferriz. Prefiero la música de los clásicos en inglés, pues practico el idioma.

Juegos.

Siempre me han gustado los juegos en la computadora, pero esa afición muchas veces se me ha convertido en addición o vicio. Desde la época del Atari, me hice fanático de los juegos de video. Solía desvelarme jugando.

Con la primera PC, una Columbia Printaform portátil, venía un juego llamado Space Commanders. Luego conseguí el PC Arcade, el Loderunner, el Digger, un ajedrez, el simulador de vuelos de Microsoft y varios juegos mas. Incluso, yo hice algunos programas, uno para jugar picas y famas, y otro para ayudarme a resolver criptogramas.

Cuando me operaron del apéndice, y estaba convaleciente, me la pasaba jugando ajedrez.

Cuando iba a Estados Unidos traía mas juegos. Santiago Paredes Jr. me regaló el Empire. Se puso de moda el tetris, el block-out que es una variación del mismo en tercera dimensión y últimamente el rammer y el textris.

En IGSA jugaba con los juegos del Entertainment Pack de Windows, una colección de alrededor de 100 solitarios que traje de Estados Unidos, y otro juego de Santiago: Donde está Camen Sandiego?

También hice programas para llevar los resultados de los campeonatos mundiales de futbol. Estos programas solo los uso cada cuatro años, y empecé en 90.

Sin embargo, en ciertos momentos, me he visto sorprendido por esa extraña adicción, y he tenido que tomar decisones drásticas. Los juegos que me han impactado mas, son los siguientes:

1.- Brick breaker: En un diskette llamado PCArcade, venían diez juegos que se cargaban en nuestras primeras PCs y usaban la pantalla en modo texto. Mi favorito era el Brick Breaker, una especie de Ping-Pong donde se iban rompiendo ladrillos hasta terminar la pantalla y pasar al siguiente nivel. Lo jugaba tanto, y me tenía tan tenso que un día tuve que ver a un doctor quien me diagnosticó una neuritis. Me dí cuenta que mi adicción al juego me había provocado ese problema, y lo dejé.

2.- Digger. Luego me hice aficionado al Digger, pasaba horas y horas jugando. Incluso, me llegué a quedar toda la noche alternandome la computadora con Marilú hasta que la madrugada nos sorprendía. El colmo fue un día que se me hizo noche y me quedé en Logomática. Me la pasé jugando yo solo toda la noche. En la madrugada me fui a la casa en el camión, y llegué a dormir. También decidí dejarlo.

3.- Lode runner. Me tardé años en poder pasar los primeros seis niveles. Yo veía que Carlos mi hermano lo jugaba, pero a mi no me llamaba la atención. Luego me empezó a gustar, encontré la forma de pasar a practicar cualquier nivel y me hice un buen jugador. Un día empecé a jugar a las dos de la tarde, a las ocho de la noche me levanté a cenar y luego seguí jugando. Cerca de las dos de la mañana, perdí todas mis vidas; ese día llegué al nivel ochenta y tantos, con lo cual rompí todos mis records anteriores. Pero otra vez me espanté y decidí no volverlo a jugar.

4.- Empire. Un juego de estrategia que ahora me parece enajenante. Un partido típicamente puede llegar a durar veinte horas o mas, la única ventaja es que se puede salvar, y se puede continuar en otra ocasión. En Toluca empecé a jugarlo, y a hacerme adicto. Cuando Marilú se iba a Reynosa, jugaba unos partidos larguísimos. Es un juego que siempre gano, pero que no me canso de jugar. Lo he dejado por temporadas, pero de repente vuelvo a jugarlo. Ya no juego mas, por temor a picarme. De por si estoy invirtiendo mucho tiempo en Internet, no tengo el menor deseo de seguir perdiendo el tiempo en juegos.

Otras diversiones:

El baile.

Siempre me ha gustado el baile, pero siendo joven no sabía yo bailar. Poco a poco he ido aprendiendo, y hoy en día ya no lo hago tan mal, gracias a Marilú, que me ha tenido paciencia y con quien me he llegado a acoplar. No salimos a bailar muy seguido, pero cuando salimos o vamos a fiestas, nos la pasamos bailando todo el tiempo.

Bailamos de todo, pero lo que mas me gusta es el Rock and Roll, el cual bailamos al estilo chilango, y que llama la atención aquí en Guadalajara. Otro estilo que nos gusta es el de la música disco, que bailaba John Travolta en los setentas. No nos sale tan mal. Ahora están de moda: la Macarena, el Caballo Dorado y el Meneaíto, los cuales bailamos sin mayores contratiempos.

Para empezar a bailar, me gustaba tomarme unas copas. Sin embargo últimamente he podido bailar sin tener que recurrir al alcohol, lo cual me ha sorprendido gratamente.

El alcohol.

Llevo tres meses retirado del alcohol, y me siento raro. Era uno de mis entretenimientos favoritos. Salir a tomar la copa, o servirme algo aquí en la casa y ponerme a charlar con Marilú. Durante esos momentos, se aclaraban algunos puntos, salían a flote algunas inquietudes y aunque algunas veces salíamos de pleito, la mayor parte de las veces operaba en mi un efecto de desahogo. El alcohol me desinhibía y me soltaba la lengua.

Ahora que lo he dejado, no lo extraño mucho, pero me doy cuenta que en ocasiones se puede disfrutar de una buena plática, acompañado de un buen trago, siempre y cuando uno no se exceda. El problema es que es difícil establecer un límite, y uno tiende a sobrepasarse. Por lo tanto, espero seguir manteniendome alejado del alcohol, al menos por una buena temporada.

Los paseos.

Por último, debo decir que uno de mis grandes pasatiempos es salir a caminar. Desde que vivimos en Guadalajara yo me siento en vacaciones permanentes. Rara vez salimos de la ciudad, pues aquí hay muchas cosas para disfrutar. A veces voy a caminar al centro, a Tlaquepaque, o a Zapopan. A veces solo, y otras veces acompañado. Me gusta mucho sentarme en algún parque, ver a la gente o simplemente caminar.

Los domingos son los días que mas camino. En la mañana normalmente voy a correr a Los Colomos o al Parque Metropolitano. Luego caminamos mucho en el baratillo, el mercado donde acostumbramos ir a conseguir libros usados, revistas y discos. En ocasiones vamos a Santa Tere, otro mercado donde conseguimos ropa y zapatos. Vamos también a compra la fruta y la verdura al mercado del Agua Azul. Después de comer, vamos al supermercado por los abarrotes de la semana, y en ocasiones vamos a alguna plaza o a Zapopan a oir la banda.

Antes de casarme solía irme de vacaciones a Puerto Escondido, o a alguna playa, generalmente del Pacífico. Me gustaba la pesca y el buceo, incluso tenía yo una lancha con un remolque que llevabamos hasta allá. Cuando me casé, cambié mis hábitos, pues todas las vacaciones vamos a Reynosa, y por lo regular pasamos a Estados Unidos, donde generalmente aprovechamos para efectuar compras.

Antes de vivir en Guadalajara, me gustaba mucho salir a acampar, ir a algún balneario, o en su defecto ir a pueblear. Las Estacas era mi balneario favorito. En Toluca nos gustaba mucho la carretera a Metepec, Tenango, Tenancingo, Ixtapan de la Sal y Tonatico. Ahora me he vuelto mas sedentario, pero espero que muy pronto nos podamos organizar para ir con frecuencia a la playa, por lo menos.

Cine y Televisión.

No soy muy aficionado al cine actualmente, pero he visto muchas películas, sobre todo cuando era adolescente. Me gustan todavía las películas mexicanas de los años sesentas: Enrique Guzmán, Cesar Costa, Angélica María, Alberto Vázquez. También me gustan las películas de acción: Arnold Zwachzenegger, Bruce Willies, Sylvester Stallone, Chuck Norris, Jean Claude Van Damme y Steven Seagal. Pero mi actor favorito es Michael Douglas. Mi película favorita: "Dos bribones tras la esmeralda perdida" con Katheleen Turner. Recientemente ví "Forrest Gump" y me gustó mucho.

Mi programa de televisión favorito de todos los tiempos: "Luz de Luna" con Bruce Willies. He visto algunas telenovelas, y la mejor que he visto es: "Nada Personal". Me gustan mucho los programas de los "Protagonistas", y prefiero ver TVAzteca que Televisa. Actualmente me gusta ver "Desde tempranito" los fines de semana con Annette Michel que es mi ídola.

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