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El bańo: (sólo si es necesario) para evitar irritaciones en los ojos y los oídos, usa un champú para bebés diluido en agua. Dale un masaje, enjuaga con agua tibia, y seca con una toalla afelpada. Los ojos: con la ayuda de un algodón empapado en agua templada, limpia suavemente alrededor de los ojos. Las orejas: se limpian con un algodón humedecido en aceite para nińos. Los movimientos deben ser circulares y ascendentes, sin penetrar en el área del oído. Cepillado final: en primer lugar, pásale a contrapelo un peine de goma para retirara el pelo muerto y, después, otro de cerdas, esta vez en el sentido natural de su pelaje. Además, de vez en cuando, puedes aplicarle unas gotitas de acondicionador para el cabello. |
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Puesto que administrarles remedios a los gatos es casi una misión imposible, el método que casi siempre se utiliza es el de mezclarles la medicina con la comida; pero está técnica, aunque muy confundida, no es la más efectiva. Lo mejor que puedes hacer para llevar a cabo esta tarea es: ˇ Toma la cabeza del gato entre el índice y el pulgar y tírala suavemente hacia atrás. Presiona ligeramente la mandíbula para que abra la boca. ˇ Pon la tableta sobre la lengua, lo más adentro posible. ˇ Ciérrale la boca y, con mucha suavidad, masajéale la garganta; de esta manera se verá obligado a tragar la píldora. ˇ Si se mueve demasiado, procede de la misma manera, pero sosteniendo la parte trasera del animal con las rodillas; tu gato debe estar apoyado en el suelo. ˇ Si le debes administrar un jarabe, lo mejor será hacerlo con una jeringa desechable sin aguja. Sosteniéndolo de la misma forma, introdúcele la jeringa en la boca y vacía el contenido para evitar que se atragante. |
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Los gatos no generan tantas complicaciones como los perros, pero tenerlos implica tomar algunas precauciones en el hogar. En casi como tener un nińo en casa y ello supone ser muy precavidos con nuestras mascotas. ˇ En primer lugar, por su salud y la de quienes convivan con él, vacúnalo contra la rabia ˇ Cuida de no dejar a su alcance carnes con hueso o algún pescado. ˇ Ten en un lugar seguro los medicamentos, polvos, pinturas o tóxicos. Recuerda que ¨ la curiosidad mató al gato ¨. ˇ Protege las ventanas y balcones con rocío repelente para gatos. ˇ Revisa cajones y armarios antes de cerrarlos. ˇ El cable de una lámpara puede ser una tentación; es mejor que lo arrimes contra la pared. ˇ Finalmente, usa sobre su piel solamente productos indicados para gatos; los perros en estos casos tienen mayor tolerancia. |


