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La Clave Mayor Del Rey Salomón

 

TRADUCIDA Y EDITADA DE MANUSCRITOS

DEL MUSEO BRITANICO POR

S. LIDELL MACGREGOR MATHERS

 

Y ahora por Primera Vez en

Formato HTML

En la lengua Castellana

Gracias a

Frater Alastor

4 de Julio del 2003
PREFACIO

 

AL PRESENTAR esta célebre obra mágica al estudiante de la ciencia oculta, son necesarias algunas notas a modo de prefacio.

La Clave del Rey Salomón, salvo por algunas copias in­completas y mutiladas publicadas en Francia en el siglo XVII, nunca ha sido publicada, sino que ha permanecido por siglos en manuscritos inaccesibles salvo para pocos in­vestigadores afortunados, para quienes se abrieron los nichos más recónditos de las bibliotecas. Por esto me considero alta­mente honrado al ser el individuo que tuvo la fortuna de presentarla a la luz del día.

Fuente primordial y reservorio de la Magia Cabalística, y origen de mucha de la magia ceremonial de los tiempos medievales, la Clave ha sido siempre estimada por escritores ocultistas como una óbra de la más alta autoridad; y es de señalarse que en nuestros días Eliphas Lévi la ha tomado como el modelo en ~el cual basó su Dogma y ritual de la alta magia. Debe ser evidente para el lector iniciado de. Lévi, que la Clave de Salomón fue su libro de estudio, y al final de este libro, doy un fragmento de un manuscrito hebreo antiguo de la Clave de Salomón traducido y publi­cado en la Filosofía oculta, así como una invocación llamada La invocación cabalística de Salomón, que tiene una ana-logia muy cercana con una que aparece en el Primer Libro, la cual fue construida en la misma manera, sobre el es­quema del Sefiroth.

La historia del original hebreo de la Clave de Salomón se da en las introducciones, pero hay mucha razón para suponer que está enteramente perdida, y Christian, el discí­pulo de Lévi, dice lo mismo en su Historia de la Magia.

No encuentro razón para dudar de la tradición que asigna la paternidad de la Clave al Rey Salomón, ya que entre otros, Josefo, el historiador judío, menciona especialmente las obras mágicas atribuidas a ese monarca. Esto está con­firmado por muchas tradiciones orientales, y su excelencia mágica es mencionada frecuentemente en Las mil y una noches.

Hay, sin embargo, dos obras sobre Magia Negra, el Gri­morium Verum y la Clavicola di Salomone ridolta, que han sido atribuidas a Salomón, y que han sido en algunos casos mezcladas especialmente con la presente obra, pero que en realidad no tienen nada que hacer junto a ella; estas obras están llenas de magia diabólica, y yo no podría prevenir lo suficiente al estudiante contra ellas.

Hay también otra obra llamada Lemegeton o La Clave Menor del Rey Salomón,* que está llena de sellos de varios espíritus, y no es la misma que el libro presente. Sin em­bargo, es extremadamente valiosa en su propia especialidad.

Al editar este volumen he omitido uno o dos experimen­tos que caen evidentemente dentro del terreno de la magia negra, y que obviamente han derivado de las dos obras góé­cicas mencionadas arriba. Debo además prevenir al practi­cante coñtra el uso de la sangre; la oración, el pantáculo y los perfumes, usados correctamente, son suficientes, mas la primera se acerca peligrosamente al sendero del mal. Aquel que, a pesar de las advertencias de este volumen, determine trabajar con el mal, esté seguro que éste se le revertirá y que será golpeado por la corriente regresiva.

Esta edición se ha preparado a partir de diversos manus­critos antiguos que se encuentran en el Museo Británico, los cuales difieren todos entre sí en diferentes puntos: algunos dan lo que otros omiten, pero lamentablemente todos con­cuerdan en un punto: la execrable mutilación de las pala­bras hebreas por la ignorancia de quienes las transcribieron. Mas es en los pantáculos donde el hebreo es peor; las letras están tan vilmente garabateadas que son prácticamente in­descifrables en la actualidad en algunas partes, y ha sido parte de mi trabajo durante varios años el corregirlas y res­tituirlas al hebreo correcto junto con los caracteres mágicos en los pantáculos. El estudiante, por lo tanto, puede con­fiar en que en la presente reproducción están lo más co­rrectamente que ha sido posible. Así, he corregido, donde he podido, el hebreo de los nombres mágicos en los con­juros y los pantáculos, y donde no ha sido posible hacerlo, los he puesto en la forma más usual, comparando cuidado­samente un manuscrito con otro. Los capítulos están clasi­ficados un poco diferente en varios manuscritos, en algunos casos el material contenido en ellos está traspuesto, etcétera. Donde ha sido necesario he añadido notas.

Los manuscritos a partir de los cuales se ha editado esta obra son: Add. 10862; Sloane 1307 y 3091; Harleian 3981; King 288 y Lansdowne 1202 y 1203, según su clasificación en el Museo. Británico; siete códices en total.

De todos éstos, el manuscrito Add. 10 862 es el más an­tiguo; data de cerca de fines del siglo XVI; el Harleian es probablemente de mediados del siglo XVII; los demás son bastante posteriores.

El manuscrito Add. 10 862 está escrito en latín abreviado, y es difícil de leer, pero contiene capitulos que faltan en los demás, así como una importante introducción. Su len­guaje es más conciso. Su título es cortó, simplemente: La Clave de Salomón, traducida de la lengua hebrea al latín. Una copia exacta de la firma del autor del manuscrito se da en la figura 93. Los pantáculos están muy mal dibu­jados.

Los manuscritos Harleian 3981, King 288 y Sloane 3091, son similares y contienen el mismo material y casi las mis­mas palabras; pero el último tiene muchos errores de trans­cripción. Todos están en francés. Los conjuros y las pala­bras con que están escritos están más completas que las de los manuscritos Add. 10862 y Lansdowne 1202. El título es La Clave de Salomón, rey de ¡os hebreos, traducida de la lengua hebrea a la italiana por Abraham Colorno, por orden de su SerenLfima Majestad de Mantua, y reciente­mente puesta en francés. Los pantáculos están mucho mejor dibujados, en tintas de color, y en el caso del manuscrito Sloane 3091, se emplearon el oro y la plata.

El manuscrito Sloane 1307 está en italiano; su título es La Clazicola di Salomone. Redotta et epilo gata n~lla nostra materna un gua del dottissrirno Gio Peccatrix. Está llena de magia negra y es una mezcla de la propia Clave y los dos libros mencionados de magia negra. Los pantáculos están mal dibujados. Sin embargo, da parte de la introducción al Add. 10862, y es el único manuscrito que lo hace, salvo el comienzo de otra versión italiana que está unida con el primer manuscrito, y lleva el título Zecorbenei.

El manuscrito Lansdowne 1202 es Las claves verdaderas del rey Salomón, por Armadel. Está bellámente escrito, con sus letras iniciales pintadas, y los pantáculos están cui­dadosamente dibujados con tintas de color. Es más conciso en su estilo, pero omite varios capítulos. Al final hay al­gunos extractos cortos del Grimorium Verum con los sellos de espíritus malignos, que, como no pertenecen a la Clave de Salomón misma, no los he dado, ya que la clasificación evidente de la Clave es en dos libros y no más.

El manuscrito Lansdowne 1203 es Las verdaderas da-. ves de Salomón traducidas del hebreo al latín por el rabí Abognazar (¿Aben Ezra?). Está en francés exquisitamente escrito en letras de molde, y los pantáculos están cuidado­samente dibujados con tintas de color. Aunque contiene ma­terial similar al de los otros, el arreglo es completamente diferente; está todo en un libro y no existe la división en capítulos.

La antigüedad de los sellos planetarios está demostrada por el hecho de que entre los talismanes gnósticos del Museo Británico existe un anillo de cobre con los sellos de Venus, que son exactamente los mismos dados por los escritores medievales sobre magia.

En lo que se refiere a los Salmos, en todos los casos he dado la numeración inglesa y no la hebrea.

En algunos lugares he sustituido la palabra Azoth por “Alfa y Omega”. Por ejemplo, en la hoja del cuchillo de mango negro, de la figura 62. Quiero hacer notar que la espada mágica puede usarse en muchos casos en lugar del cuchillo.

En conclusión sólo mencionaré, para beneficio de los no hebraístas, que el hebreo se escribe de derecha a izquierda, y por su naturaleza consonántica requiere menos letras que el inglés para decir la misma palabra.

Aprovecho la oportunidad para expresar mis agradecimientos al doctor Wynn Wescott por la valiosa asistencia que me ha dado en la reconstrucción del hebreo de los pantáculos.

 

S.   LIDELL MACGREGOR MATHERS

Londres, octubre de 1888


DISCURSO PRELIMINAR

 

 

Del manuscrito Lansdowne 1203, Las verdaderas clavículas de Salomón, traducidas del hebreo a la lengua latina

por Rabí Abognazar’

 

Todos en la actualidad sabemos que desde tiempo inme­morial Salomón poseía un conocimiento inspirado por las sabias enseñanzas de un ángel, quien se le apareció muy sumiso y obediente, que además del presente de sabiduría

            que él pidió, obtuvo profusamente todas las otras virtudes; lo cual sucedió para que el conocimiento digno de preser­vación eterna no se enterrara con su cuerpo. Estando, por así decirlo, cerca de su fin, dejó a su hijo Roboam un testamento que contenía toda (la sabiduría) que había po­seído antes de su muerte. Los rabinos, que tuvieron el cui­dado de cultivar (el mismo conocimiento) después de él, llamaron a este testamento la Clavícula o Clave de Sa­lomón, la cual hicieron grabar en (pedazos de) corteza de árboles, para que pudiera ser preservada en el templo que aquel sabio rey había mandado construir.

Este testamento fue traducido en tiempos antiguos del hebreo a la lengua latina por Rabí Abognazar, que lo llevó con él a la ciudad de Arles, en Provenza, donde por un golpe dç buena fortuna la Clavícula hebrea antigua, es decir, esta preciosa traducción de ella, cayó en manos del Arzobispo de Arles, después de la destrucción de los judíos en esa ciudad, quien del latín la tradujo a la lengua vul­gar, en ios mismos términos que aquí siguen, sin haber cam­biado o añadido nada a la traducción original del hebreo.


 

INTRODUCCIÓN

 

 

Del manuscrito Add. 10 862, La Clave de Salomón,

• traducida al latín del idioma hebreo

 

—Atesora ¡ oh hijo mío Roboam! la sabiduría de mis palabras, viendo que yo, Salomón, la he recibido del Señor.

Entonces contestó Roboam y dijo: ¿ Cómo he merecido seguir en tales cosas el ejemplo de mi padre Salomón, quien ha sido encontrado digno de recibir el conocimiento de to­das las cosas vivientes por (las enseñanzas de ) un ángel de Dios?—. Y Salomón dijo: —Escucha ¡ oh hijo mío! y recibe mis enseñanzas, y aprende las maravillas de Dios. Pues, cierta noche, cuando me acostaba a dormir, invoque el mas santo nombre de Dios, Iah, y rogué por la sabiduría inefa­ble, y cuando empezaba a cerrar los ojos, el ángel del Señor, el mismo Homadiel, aparecio ante mi, me habló muchas cosas cortesmente, y dijo “Escucha, Salomon’ la oración ante el Altísimo no es en vano, y como tu no has pe­dido larga vidá ni grandes riquezas, ni las almas de tus ene­migos sino sabiduria para impartir justicia, esto dijo el Señor De acuerdo con tu palabra, te he dado un corazón sabio y comprensivo, de tal manera que antes de ti no hubo ninguno igual, ni surgirá uno igual en lo futuro»”.

—Y cuando comprendi el discurso dirigido a mi, entendi que en mí estaba el conocimiento de todas las criaturas, tanto de las cosas que están en los cielos como de las cosas que están bajo ellos, y vi que todas las escrituras y la sabi­duria de esta edad presente eran vanas y fútiles, y que ningún hombre era perfecto. Y compuse cierta obra en la que refiero el secreto de los secretos, y en la que los he preser­vado ocultos, y también he ocultado en ella todos los secretos de las artes mágicas de muchos maestros; y principalmente todos los secretos y experimentos de estas ciencias que de una forma u otra son dignos de realizarse. También los he es­crito en esta Clave, para que de la misma manera que una llave abre el cofre de un tesoro, de la misma manera esta (Clave) sola pueda abrir el conocimiento y entendimiento de las artes mágicas y de las ciencias.

—Por esto, ¡ oh hijo mío! puedes ver cada experimento mío o de los demás, y que todas las cosas sean apropiada­mente preparadas para ellos, como puedes ver todo prepa­rado adecuadamente por mí, tanto día como noche, con todas las cosas necesarias; ya que sin esto sólo habrá fal­sedad y vanidad en este mi trabajo; donde se ocultan todos los secretos y misterios que pueden realizarse; y lo que está (puesto) de acuerdo a una sola adivinación o experimento, lo mismo pienso yo, para todas las cosas concernientes al universo, y que han sido y que serán en tiempo futuro.

—Por lo tanto, ¡ oh hijo mío Roboam! te ordeno, por la bendición que esperas de tu padre, que hagas un cofre de marfil y en él pongas, guardes y escondas esta mi Clave, y cuando yó haya pasado a reunirme con mis padres, te ruego lo pongas en mi sepulcro, sobre mí, para que en otro tiempo no pueda caer en manos de los malvados---. Y como lo ordenó Salomón, así fue hecho.

Y cuando, por lo mismo, (los hombres) habían esperado mucho tiempo, vinieron al sepulcro ciertos filósofos de Ba­bilonia, y cuando se hubieron reunido formaron consejo y decidieron que un cierto número de hombres renovaran el sepulcro en su honor (de Salomón), y cuando el sepulcro se excavó y fue reparado, fue descubierto el cofre de marfil, y que dentro de él estaba la Clave de los Secretos, la cual tomaron con mente regocijada, y cuando la abrieron nin­guno de ellos pudo entenderla, por la oscuridad de las pa­labras y su disposición oculta, y el carácter encubierto del sentido y el conocimiento, ya que no eran merecedores de poseer ese tesoro.

Por esto, con el tiempo surgió uno entre los hombres más digno (que los otros) tanto a la vista de los dioses como por razón de su edad, que fue llamado lohé Grevis, 1 y dijo a los demás: “A menos que vengamos y pidamos la interpretación al Señor, con lágrimas y ruegos, nunca lle­garemos al conocimiento de esto”. Luego, cuando todos ellos se habían retirado a dormir, lohé, cayendo de cara a la tierra, comenzó a llorar, y golpeando su pecho, dijo:

¿ Qué he merecido (sobre los demás), viendo que tantos hombres no pueden interpretar ni entender este conocimien­to, aun cuando no hubiera algo secreto en la naturaleza que el Señor hubiera ocultado de mí? ¿ Por qué son estas palabras tan oscuras? ¿ Por qué soy tan ignorante?”

Y luego, sobre Eus rodillas dobladas, levantando las ma­nos al cielo, dijo:

“¡ Oh Dios, el creador de todo, tú que sabes todas las cosas, que diste tan grande sabiduría á Salomón, el hijo del rey David, concédeme, te suplico, oh Santo Omnipo­tente e inefable Padre, el recibir la virtud y la sabiduría, para que con tu ayuda sea merecedor de alcanzar el enten­dimiento de esta Clave de Secretos!”

E inmediatamente apareció ante mí 2 el ángel del Señor diciendo: “Recuerda que si los secretos de Salomón apare­cen ocultos y oscuros para ti, es porque el Señor lo ha de­seado así, para que tal sabiduría no caiga en manos de los malvados; por lo tanto, ¿juras ante mí que no estás de­seando que tal sabiduría llegue nunca a cualquier criatura viviente, y que si la revelas a los demás les harás saber que deben guardarla para ellos mismos, pues de otra manera los secretos son profanados y no pueden tener ningún efecto?”

E lohé contestó: “Juro ante ti que no las revelaré, excepto para el honor del Señor, y con mucha disciplina, a (per­sonas) penitentes, creyentes y discretas”.

   Entonces contestó el ángel: “Ve y lee la Clave, y las pa­labras que eran oscuras se manifestarán ante ti”.

Después de esto el ángel ascendió a los cielos en una len­gua de fuego. Entonces lohé estuvo contento, y trabajando con mente clara, entendió lo que el ángel del Señor le había dicho; y vio que la Clave de Salomón había cambiado, de tal manera que apareció clara ante él en todas sus partes. E lohé entendió que esta obra podía caer en manos de ig­norantes, y dijo: “Conjuro a aquel en cuyas manos este secreto pudiera caer, por el poder del creador y su sabiduría, que en todas las cosas que pueda desear, intentar y rea­lizar, que este tesoro no caiga en manos de una (persona) indigna, ni la manifestará a un ignorante, ni a uno que no tenga temor de Dios, y que si lo hace de otra manera, ruego a Dios que nunca logre el fin deseado”. Y de esta manera él depositó la Clave, que Salomón había preservado, en el cofre de marfil. Pero las palabras de la Clave son como siguen, divididas en dos libros, y presentadas en orden.

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

 

 

Del Manuscrito Lansdowne 1203, Las Verdaderas Clavículas

de Salomón traducidas del hebreo a la lengua latina

por Rabí Abognazar

 

¡ Oh, hijo mío Roboam! viendo que entre todas las cien­cias no hay  ninguna más útil que el conocimiento de los movimientos celestes, he pensado que es mi deber, estando cerca de la muerte, dejarte una herencia más preciosa que todas las riquezas que yo he atesorado. Y para que entiendas cómo he llegado a este grado (de sabiduría) es necesario decirte que un día, cuando estaba meditando sobre el poder del Ser Supremo, el ángel del gran Dios apareció delante de mí, mientras estaba yo diciendo. “¡ Oh, qué maravillosas son las obras de Dios!” y repentinamente vi, al final de la espesa sombra de los árboles, que tenía a la vista, una luz en forma de una estrella llameante, que me dijo con voz de trueno: “Salomón, Salomón, no desmayes, el Señor desea satisfacer tu deseo, dándote el conocimiento de aquello que más te plazca. Te ordeno le pidas lo que desees”. Luego de recobrarme de mi sorpresa le contesté al ángel que, de acuer­do con la voluntad del Señor, sólo deseaba el don de la sabiduría, y, por la gracia de Dios, obtuve en adición el disfrutar de todos los tesoros celestiales y el conocimiento de todas las cosas naturales.  Es por estos medios, hijo mio, que poseo todas las vir­tudes y riquezas de las que me ves ahora disfrutando, y para que nazca en ti el deseo de estar atento a todo lo que estoy a punto de decirte, y puedas retener con cuidado todo lo que te voy a decir, te aseguro que las gracias del gran Dios te serán familiares, y que las criaturas celestes y te­rrestres te obedecerán con una ciencia que sólo funciona por la fuerza y poder de las cosas naturales y de los ángeles que las gobiernan, de los cuales te dará los nombres en or­den, más tarde sus ejercicios y oficios particulares a los que están destinados, junto con los días sobre los cuales presiden especialmente, para que puedas llegar a un dominio de todo lo que encontrarás en este mi testamento; en todo lo cual te prometo éxito, a condición de que todas tus obras tiendan solamente a la honra de Dios, que me ha dado el poder para gobernar no sólo sobre las cosas terrestres, sino tam­bién celestiales, es decir, sobre los ángeles, de los que puedo disponer de acuerdo con mi voluntad, y obtener de ellos ser­vicios muy considerables.  Primeramente, es necesario para ti entender que Dios, ha­biendo creado todas las cosas, de modo que estén sometidas a él, ha deseado llevar sus obras a la perfección, haciendo una que participara de lo divino y de lo terrestre, es decir, el hombre, cuyo cuerpo es tosco y terrestre mientras su alma es espiritual y celestial, a quien ha sometido la tierra com­pieta y sus habitantes, y le ha dado medios por los que puede convertir a los ángeles en sus familiares, como llamo yo a esas criaturas celestiales que están destinadas: algunas a regular el movimiento de las estrellas, otras a habitar los elementos, otras a ayudar y dirigir a los hombres, y otras, de nuevo, a cantar continuamente las glorias de Dios. Tú puedes, entonces, por el uso de sus sellos y signos, volverlos familiares a ti, siempre que no abuses de este privilegio pi­diéndoles hacer cosas contrarias a su naturaleza; porque es maldito quien toma el nombre de Dios en vano, y quien em­plee para propósitos malignos el conocimiento y lo bueno con que él nos ha enriquecido.  Te ordeno, hijo mio, que grabes cuidadosamente en tu memoria todo lo que te digo para que nunca te abandone.

Si no intentas usar para un buen propósito los secretos que aquí te enseño, te ordeno que mejor arrojes mi testamento al fuego a que abuses del poder que tendrás de mandar a los espíritus, porque te prevengo que los ángeles bené­ficos, hastiados y fatigados por tus demandas ilícitas, eje­cutarán, para tu amargura, los mandamientos de Dios, tanto como contra todos los que, con malas intenciones, abusen de los secretos que ha dado y revelado para mí. No pien­ses, oh hijo mío, que no se te permitirá ganar con la buena fortuna y felicidad que los espíritus divinos puedan traerte; por el contrario, les proporciona gran placer hacer servicio a los hombres, para quien muchos de estos espíritus tienen gran afinidad e inclinación, habiéndolos destinado Diós para la preservación y g.uía de las cosas terrenas que están some­tidas al poder del hombre.  Hay diferentes tipos de espíritus, de acuerdó con las cosas sobre las que presiden: algunos de ellos gobiernan los Cielos Empíreos, otros el Primum Mobile, otros el Primero y Se­gundo Cristalino, otros el cielo estrellado; hay también es­píritus del cielo de Saturno, a los que yo llamo saturninos, hay jupiterinos, marcianos, solares, venéreos, mercuriales y lunares; hay también (espíritus) en los elementos tanto como en el cielo, hay algunos en la región del fuego, ótros en el aire, otros en el agua, y otrós sobre la Tierra, los cuales todo s pueden servir al hombre que tenga la buena fortuna de entender su naturaleza. y• saber cómo atraerlos.

Aún más, deseo hacerte entender que Dios ha destinado a cada uno de nosotros un espíritu, que nos vigila y tiene cuidado de nuestra preservación; éstos son llamados Genios, que son elementales como nosotros y que están más dispuestos a prestar servicio a aquellos cuya naturaleza está formada por el elemento que estos genios habitan; por ejemplo, si fueras tú de temperamento fogoso, es decir, sanguíneo, el genio sería de la naturaleza del fuego y estaría sometido al imperio de Bael. Además de esto, hay tiempos especiales reservados para la invocación de estos espíritus, en los días y las horas en que tienen poder e imperio absolutós. Es por esta razón que verás en las siguientes tablás a qué planeta y a qué ángel cada día y cada hora están sometidos, junto con los colores que les pertenecen, los metales, hierbas, plantas, animales —acuáticos, aéreos y terrestres— y el incienso que es propio a cada uno de ellos, como también en cuál cuarto del universo deben ser invocados. Nada está omitido, ni los conjuros, sellos, signos y letras divinas que les pertenecen, por medio de los cuales recibimos el poder para armonizar con estos espíritus.

 

 


INTRODUCCIÓN

 

NOTA DEL EDITOR

 

 

 

ESTAS tablas han sido confrontadas y comparadas con los varios ejemplos tanto de los manuscritos como de los im­presos. Deben usarse así: suponiendo que el estudiante desea descubrir las propiedades de la hora de las 12 a la 1 p.m. eñ un martes, vea en la Tabla de las Horas Planetarias y habiendo encontrado la hora marcada 1 en la columna ti­tulada Horas de la medianoche a la medianoche verá en la columna Horas de la puesta del sol a la puesta del sol, en la misma línea, el número 8, lo cual significa que es la octava hora del día, y en la columna titulada Martes, el nombre Marte, lo cual muestra que está bajo el dominio de ese planeta. Al consultar la Tabla de los nombres má­gicos de las horas, encontrará bajo el número 1 el nombre Beron, y en la columna Martes, el nombre del ángel Za­mael contra el mismo en la misma línea, mostrando que el regente de la hora es el ángel Zamael, y que su nombre mágico es Beron. Adelante, refiriéndose a la tercera Tabla, verá que el martes está bajo el dominio del planeta Marte, cuyo arcángel es Khamael, su ángel Zamael, su metal el hierro, y su color el rojo. Igualmente se encontrará que la hora de las 10 a las 11 p.m. en sábado es la sexta hora de la noche, bajo el dominio del Sol, que su nombre má­gico es Caerra, y que la gobierna el ángel Michael; mien­tras que el mismo sábado está bajo el dominio del arcángel Tzaphqiel, del ángel Casiel y del planeta Saturno; su metal es el plomo, y su color el negro.

El texto siguiente está tomado de los manuscritos siguien­tes, confrontados y comparados entre si’: Sloane 1307, Sloane 3091, Harleian 3981, Add. 10862, King 288, Lansdowne 1202.

También se han hecho extractos del manuscrito Lans­downe 1203, que difiere considerablemente de los otros en el arreglo general, pero contiene material muy similar.

En los casos donde los manuscritos varían unos de otros, he tomado la versión que parecía más correcta, en algunos casos mencionando las lecturas diferentes en notas al pie. También, he corregido, donde ha sido posible hacerlo, los nombres hebreos en los encantamientos, ya que éstos estaban en algunos casos tan deformados que- era muy difícil reco­nocerlos; por ejemplo: estaba escrito Zenard, por Tzabaoth, etcétera.

 

 

 




 

 


LIBRO 1

 

 

CAPITULO 1

 

DONDE SE TRATA DEL AMOR DIVINO QUE SE DEBE

TENER PARA LA ADQUISICIÓN DE ESTE CONOCIMIENTO

 

 

 

SALOMÓN, hijo de David, rey de Israel, ha dicho que el principio de esta Clave es el temor a Dios, adorarlo y hon­rarlo con contrición del corazón e invocarlo1 en todas las cosas que deseemos llevar a cabo y operar con gran devo­ción, ya que de esta manera Dios nos llevará por el camino correcto. Por lo tanto, cuando se desee adquirir el cono­cimiento de las artes y ciencias mágicas, es necesario tener conocimiento de las horas y los días, así como de la posición de la Luna, sin lo cual no se podrá llevar a efecto ninguna operación, pero si se observa con diligencia, podrá fácil­mente realizarse y lograr el efecto buscado.

 

 

CAPITULO II

 

DE LÓS DIAS, HORAS Y VIRTUDES DE LOS PLANETAS

 

 

 

Cuando2 desees hacer un experimento u operación, primero debes preparar antes que todo, todos los requisitos que se encuentran descritos en los siguientes capítulos, como: ob­servar los días, las horas y otros efectos de las constelaciones, los cuales se encuentran en este capítulo.

Por lo tanto será aconsejable saber que las horas del día y de la noche juntas son 24 y que cada una está gobernada’. por uno de los siete planetas en orden regular, comenzando desde el más alto y terminando en el más bajo. El órden de los planetas es el que sigue: SHBTHAI, Shabbathai, Sa­turno; bajo Saturno está TzDQ, Tzedeq, Júpiter; bajo Júpiter está MADIM, Marte; bajo Marte está SHMSH, Shemesh, el Sol; bajo el Sol está NVGH, Nogah, Venus; bajo Venus está KVKB, Kokav, Mercurio, y bajo Mercurio está LBNH, Levanah, la Luna, la cual es el más bajo de los planetas.

Por lo tanto debe entenderse que los planetas tienen su dominio sobre el día que les es atribuido; por ejemplo, Sa­turno sobre el sábado, Júpiter sobre el jueves, Marte sobre el martes, el Sol sobre el domingo, Venus sobre el Viernes, Mercurio sobre el miércoles y la Luna sobre el lunes.

Los planetas rigen sofre cada hora comenzando a la caída del Sol y terminando a, la salida en el día que toma el nombre de tal planeta, y el planeta que le sigue en orden rige sobre la hora siguiente. De esta manera en sábado la primera hora es regida por Saturno, mientras la ‘segunda es regida por Júpiter, la tercera por Marte, la cuarta por el Sol, la quinta por Venus, la sexta por Mercurio y la séptima por la Luna, y Saturno vuelve a regir la octava y los otros en el mismo orden nuevamente, manteniendo siempre este mismo orden.

Debes notar que cada experimento u operación mágica debe llevarse a cabo bajo el planeta y generalmente bajo la hora que se relaciona con tal operación; por ejemplo:

En los días y horas de Saturno pueden llevarse a efecto experimentos para invocar las almas del Hades, pero sólo aquellas que han muerto de muerte natural. También en estos días y horas se puede operar para atraer buena o mala fortuna a construcciones, para tener espíritus familia­res que cuiden el sueño, para causar éxito o fracaso en los negocios, posesiones, bienes, semillas, frutas y cosas simila­res y para adquirir conocimiento, para atraer destrucción y causar muerte y para sembrar odio y discordia. Los dias y horas de Júpiter son propios para obtener honores y adquirir riquezas, hacer amistades, preservar la salud y lograr todo aquello que se desee.

En los días y horas de Marte se pueden llevar a cabo operaciones concernientes a la guerra, lograr honores milita­res, adquirir valor, vencer enemigos, causar ruinas, asesinatos, crueldad, discordia, herir y causar muerte.

Los días y horas del Sol son muy buenos para llevar a efecto operaciones relacionadas con el bienestar mundano, esperanza, ganancias, fortuna, adivinaciones, obtener favores de príncipes, disolver sentimientos hostiles y conseguir amis­tades.

Los días y horas de Venus son buenos para hacer amistades, para el amor, para hechos joviales y placenteros y para viajes.

J~os días y horas de Mercurio son buenos para operaciones de oratoria e inteligencia, diligencia en los negocios, ciencia y adivinación, maravillas, apariciones y preguntas relaciona­das con el futuro. También se puede operar bajo este planeta en cosas como robos, escritos, mercaderías, etcétera.

Los días y horas de la Luna son buenos para embajadas, viajes, envíos, mensajes, navegación, reconciliaciones, amor y adquisición de mercancías por agua.

Debes observar cuidadosa y puntualmente todas las instruc­ciones contenidas en este capítulo si deseas obtener éxito, viendo que la verdad de la ciencia mágica depende de esto.

Las horas de Saturno, de Marte y de la Luna son buenas también para comunicarse y hablar con las espíritus. Las de Mercurio son buenas para recobrar por medio de ellos cosas robadas.

Las horas de Marte son buenas para invocar las almas del Hades2 en especial las de aquellos muertos en batalla.

Las horas del Sol, Júpiter y Venus son propias para ope­raciones relacionadas con el amor, la ámabilidad, la invi­sibilidad, como se muestra ampliamente más adelante, a las cuales se les debe añadir otras cosas de naturaleza similar contenidas en esta obra.

Las horas de Saturno y Marte y también los días en los cuales la Luna se encuentra en conjunción con ellos o cuando esté en oposición o cuadratura son excelentes para hacer las operaciones de odio, enemistad y discordia y otras ope­raciones similares descritas en este trabajo

Las horas de Mercurio son buenas para llevar a cabo ex­perimentos relativos a juegos de azar, deportes y cosas si­milares.

Las horas del Sol, Jupiter y Venus son particularmente buenas en sus días que rigen y pueden llevarse a efecto operaciones desconocidas, extraordinarias y fuera de lo común.

Las horas de la Luna son propias para hacer operaciones relativas a recuperar propiedades robadas, para obtener vi­siones nocturnas, para invocar espíritus en el sueño y llevar a cabo operaciones relativas al agua.

Las horas de Venus son propias para preparar venenos y todo lo relacionado con Venus, para preparar polvos provo­cadores de locura y cosas similares.

Para llevar a efecto las operaciones de este arte debes trabajar no sólo en las horas sino también en los días de los planetas, ya que de esta manera se tendrá mayor éxito, previa observación de las reglas que se darán más adelante, ya que la omisión de una sola de estas condiciones representará un fracaso completo en este arte.

Para las cosas que pertenecen a la Luna, tales como la invocación de espíritus, trabajos de necromancia, recupera­ción de propiedades robadas, etcétera, es necesario que la Luna se encuentre en un signo zodiacal terrestre, por ejem­plo: Tauro, Virgo o Capricornio.

Para el amor, la gracia, la invisibilidad, la Luna debe estar en un signo de fuego, por ejemplo: Aries, Leo o Sa­gitario.

Para odios, discordia, destrucción, la Luna debe estar en un signo de agua, como Cáncer, Escorpión y Piscis.

Para experimentos de naturaleza peculiar que no estén clasificados bajo ninguna de estas naturalezas, la Luna debe estar en signo de aire: Géminis, Libra o Acuario.

Pero si estas cosas te parecen demasiado difíciles de lo­grar, debes observar, por lo menos, que la Luna se encuen­tre después de combustión, o de su conjunción con el Sol

(nueva), especialmente cuando empieza a hacerse visible, que que entonces es buena para operaciones de todo tipo. . Por esto es que el tiempo de la Luna nueva a Luna llena es bueno para operar cualquier experimento de lo que hemos hablado arriba. En el menguante es buena para la guerra odios y discordias. También cuando se encuentra casi sin luz es buena para la invisibilidad y la muerte. Abstente inviolablemente de comenzar nada mientras la luna se encuentre en conjunción con el Sol, ya que es extremadamente desafortunado y no se puede efectuar ninguna operación; mientras que en creciente se puede llevar a efecto todo tipo de operaciones siguiendo las instrucciones de este capitulo.

Si desea conversar con los espíritus, debe hacerse en el día y a la hora de Mercurio, cuando la Luna y el Sol se encuentren en un signo de aire.

Retírate entonces a un lugar secreto, donde nadie pueda verte o sorprenderte mientras la operación se esté llevando a cabo, ya sea que se opere de día o de noche. Si se desea operar de noche y no se termina el trabajo, debe fina­lizarse en la noche siguiente; si se opera de día y no se acaba, debe terminarse al día siguiente, pero la hora de comenzar debe ser siempre la hora de Mercurio.

    Ya que ningún experimento para conversar con los es­píritus puede hacerse sin un círculo, cualquier operación de conversación que desees llevar a cabo debes hacerla den­tro de un círculo. Debes aprender a construir un círculo en particular. Una vez hecho este círculo, rodéate con un círculo de arte para mayor precaución y eficacia.

 

LIBRO 1

 

 

CAPITULO III

 

LO QUE CONCIERNE AL ARTE

 

 

 

Si DESEAS tener éxito es necesario hacer las siguientes ope­raciones en las horas y días apropiados, con la solemnidad requerida y el ceremonial contenido en los siguientes capítulos.

Las operaciones son de dos tipos. Las primeras son aque­llas que se pueden llevar a cabo sin necesidad de un círculo y en cuyo caso no es necesario observar más que lo que se encuentra en los capítulos apropiados. La segunda clase de operaciones no pueden llevarse a cabo de ninguna forma sin Círculo, y para lograr esto a la perfección es necesario ob­servar la preparación que el Maestro del Arte y sus discí­pulos deben hacer antes de construir’ el Círculo.

Antes de comenzar las operaciones, tanto el maestro como los discípulos deben abstenerse con gran continencia, du­rante el espacio de nueve días, de los placeres sensuales y de la conversación yana, como se asienta en el Libro II, Ca­pítulo IV. Habiendo transcurrido seis de estos días, debe recitarse frecuentemente la oración y la confesión que se dará posteriormente; en el séptimo día, el Maestro, estando solo, entrará en un lugar secreto, se desnudará y se bañará de la cabeza a los pies en agua consagrada y exorcizada diciendo devota y humildemente la oración “Oh Señor Ado­nai”, etcétera, como está escrito en el Libro II, Capítulo II.

Habiendo finalizado la oración, el Maestro debe salir del agua y ponerse vestidura inmaculada de lino blanco. Después deberá ir con los discípulos a un lugar secreto y mandarles desnudarse y ordenarles tomar agua exorcizada y vaciarla sobre sus cabezas de modo que corra a través de su cuerpo hasta los pies, bañándolos completamente. Mien­tras hacen esto, el Maestro debe decir: “Sean regenerados, renovados, lavados y purificados”, etcétera, como se dice en el Libro II, Capítulo III.

Habiendo hecho esto, los discípulos deben vestirse como el Maestro, con ropas limpias de lino blanco. Los tres úl­timos días, el Maestro y sus discípulos deberán ayunar, ob­servando las formalidades y oraciones marcadas en el Libro II, Capítulo II.

Obsérvese que los últimos tres días deberá haber tiempo tranquilo, sin viento y sin nubes que cubran el cielo. En el último día debe ir el Maestro con sus discípulos a una fuente secreta de agua corriente o a un arroyo donde deben desnudarse y lavarse can la debida solemnidad, como se in­dica en el Libro II. Una vez limpios y puros, cada quien debe ponerse sus vestiduras de lino blanco, limpio y puro, usando las ceremonias y oraciones descritas en el Libro II, después de lo cual el Maestro debe decir la confesión solo. Habiendo terminado, el Maestro deberá dar un beso2 en la frente de sus discípulos en señal de penitencia y cada uno de ellos se besará mutuamente de la misma mánera. Enseguida el Maestro extenderá sus manos sobre los dis­cípulos en señal de absolución, los bendecirá y los absolverá. En seguida les distribuirá a cada uno los instrumentos nece­sarios para el arte mágico, los cuales llevará dentro del círculo.

El primer discípulo portará el incensario, los perfumes y las especias; el segundo discípulo portará el libro, los perga­minos, las plumas, tintas y demás materiales impuros; el tercero llevará el atamé, la lámpara y las velas; el cuarto los salmos y el resto de los instrumentos; el quinto el crisol o bracero y el carbón o combustible. Es necesario que el Maestro lleve en su mano la espada o la vara mágica o el cetro. Una vez dispuestas estas cosas, el Maestro avanzará con sus discípulos hacia el lugar escogido, donde construirán el Círculo para las artes mágicas y operaciones, repitiendo en el camino las oraciones que se encuentran en el Libro II.

Una vez que han llegado al lugar escogido, el Macro debe encender la flama del fuego y habiéndolo exorcisado como se muestra en el Libro II, debe encender la vela y ponerla en el candelero, el cual uno de los discípulos debe tener siempre en la mano para alumbrar al Maestro en su trabajo. Ahora el Maestro del Arte, cada vez que tenga ocasión para hablar de algún propósito particular con los espíritus, debe ocuparse de formar ciertos círculos diferentes relacionados directamente con la operación particular que quiera llevarse a cabo. Si se desea tener éxito en la forma­ción correcta del Círculo Mágico, para mayor seguridad y eficacia debe construirse en la siguiente manera:

 

CONSTRUCCIÓN DEL CÍRCULO MÁGICO

 

Tómese el atamé o la espada mágica previamente consa­en la forma en que se indica en el Libro II. Con este atamé o espada píntese un círculo adicional al que ya se habrá hecho, a la distancia de 30 centímetros, teniendo ambos el mismo çentro.1 Dentro del espacio de 30 centíme­tros de ancho, entre la primera y la segunda circunferen­cia,2 deben trazarse hacia los Cuatro Cuartos de la Tierra los símbolos sagrados y venerables de la santa letra Tau.

Entre el primero y segundo círculos, que debes dibujar tú mismo con los instrumentos del arte mágico, debes hacer los pantáculos6 hexagonales y entre ellos escribir los cuatro tremendos nombres de Dios:


Entre el Este y el Sur, el nombre supremo IHVH: Te­tragrammaton.

Entre el Sur y el Oeste, el nombre AHIH: Eheieh.

Entre el Oeste y el Norte, el nombre de poder ALIVN: Elión.

Entre el Norte y el Este, el gran nombre ALH: Eloah,

 

Cuyos nombres son de suprema importancia en la lista de los Séphirot y sus equivalentes soberanos.

Aún más, debes dibujar alrededor de estos círculos dos cuadrados, cuyos ángulos deben estar apuntados a los cua­tro puntos cardinales; el espacio entre las lineas interiores y exteriores del cuadrado debe ser de 15.2 centímetros. Los ángulos extremos del cuadrado exterior deben convertirse en el centro de cuatro círculos, la medida de cuyo diámetro será de 30.5 centímetros. Todo esto debes dibujarlo con la daga o el instrumento consagrado del arte. Dentro de estos cuatro círculos debes escribir estos cuatro nombres del Dios santísimo en este orden:

 

Al Este AL, EL;

Al Oeste IH, Yah;

Al Sur AGLA, Agla;

Al Norte ADNI, Adonai.

 

Los manuscritos varían los lugares de los nombres. Creo que éste es el Correcto.

Entre los dos cuadrados debe escribirse el nombre Te­tragrammaton como se muestra en la figura 2.

Mientras se construye el Círculo, el Maestro debe recitar los Salmos u, LIV, cxm, LXVII, XLVII y LxvIII. También puede recitarlos antes de trazar el Círculo.

Habiéndolo terminado e incensado, como se indica en el capítulo respectivo del Libro II, el Maestro debe dirigirse

-a sus discípulos animándolos y fortificándolos y conducirlos a los sitios correspondientes del Círculo del Arte, donde debe colocarlos en los cuatro puntos cardinales, exhortándolos a no temer nada y mantenerse en el lugar que se les ha asig­nado. El discípulo situado al Este debe tener pluma, tinta, papel, seda, algodón blanco, todo esto limpio y apropiado para el trabajo. Aún más, cada uno de los acompañantes debe tener una espada nueva en la mano (además de la espada mágica del Arte), y debe mantener su mano descan­sando sobre el mango y bajo ningún pretexto debe moverse de su sitio.

Después de esto el Maestro saldrá del Círculo, prenderá el combustible o el carbón y lo pondrá en los incensarios en los cuatro puntos cárdinales. Debe tener en su mano la vela de cera consagrada, encenderla y colocarla en un lu­gar Secreto u oculto previamente preparado para esto. Ter­minando esto, volverá a entrar y cerrará el Círculo.

El Maestro exhortará nuevamente a sus discípulos indicán­doles todo lo que tienen que hacer y observar, cuyos man­datos ellos prometerán cumplir. Luego el Maestro deberá re­petir la siguiente

 

ORACIÓN

 

Cuando entramos aquí con humildad, que. Dios el todopo­deroso entre en este Círculo por el éxtasis de una felicidad eterna, de una prosperidad divina, de una alegría perfecta, de una caridad abundante y de un saludo eterno. Que todos los demonios se alejen de este lugar, especialmente aquellos que se oponen a este trabajo, y que los ángeles de paz cuiden y protejan este círculo del cual se aleje la dis­cordia. Magnífica y extiende sobre nosotros, oh Señor, tu más santo nombre y bendice nuestra conversación y nuestra asamblea. Santifica, oh Señor nuestro Dios, nuestra humilde entrada, tú el bendito y santo de las edades eternas. Amén.

 

Después de esto, el Maestro dirá de rodillas la siguiente

 

ORACIÓN

 

 

Oh Señor Dios, todopoderoso y todo misericordioso, tú que no deseas la muerte del pecador, sino que se arrepienta de su maldad y viva, danos tu gracia consagrando y bendi­ciendo esta tierra y este círculo marcado aquí con los más altos y poderosos nombres de Dios, Y a ti, oh tierra, te conjuro por el más santo nombre de Asher Eheieh a entrar dentro de este círculo compuesto y hecho con mi mano. Y que Dios y Adonai bendigan este lugar con todas las vir­tudes del cielo, para que ningún espíritu repulsivo o im­puro pueda tener el poder para entrar en este círculo o perturbar a persona alguna que se encuentre en él, por el Señor Dios Adonai que vive eternamente por los siglos de los siglos. Amén.

Yo te ruego, oh Señor Dios todopoderoso y todo misericor­dioso, que te dignes bendecir este círculo y todo este lugar y a todos los que se encuentran en él, y que nos protejas a nosotros que te servimos y que referimos las maravillas de tu ley, la cual es nuestro buen ángel guardián; quita de nosotros todo poder adverso y presérvanos del mal y ayú­danos para que descansemos en este lugar con seguridad plena, por ti, oh Señor, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

Ahora el maestro debe levantarse y poner sobre su ca­beza una corona hecha de papel o cualquier otro material apropiado, sobre la cual deben escribirse (con los colores y otras cosas necesarias que serán descritas más adelante) con letras grandes estos cuatro nombres: AGLA, AGLAI, AGLATA, AGLATAI Estos nombres serán colocados en el frente, en la parte de atrás y a los lados de la cabeza.

Aún más, el Maestro deberá tener con él en el Círculo los pantáculos o medallas que son necesarios para su pro­pósito, los cuales se describen más adelante, y que deberán construirse de acuerdo con las reglas dadas en el capítulo sobre Pantáculos. Éstos deberán ser hechos sobre pergamino virgen con la pluma,. tinta, sangre o colores preparados se­gún la regla que será descrita en el capítulo sobre esta materia. Será suficiente tomar los pantáculos que se re­quieran y que deben ser cosidos al frente ..de lá túnica de lino, sobre el pecho, con la aguja consagrada del arte y con un hilo que haya sido tejido por una niña.

Después el Maestro deberá voltearse hacia el este (a menos que se le indique lo contrario, o que vaya a llamar espíritus que correspondan a otro punto cardinal) y pronun­ciar en voz alta el conjuro que se encuentra contenido en este capítulo. Si los espíritus son desobedientes y no apa­recen, entonces debe levantarse, tomar la daga del arte exorcisada con la que ha construido el Círculo y levantarla hacia el cielo como si quisiera golpear el aire y conjurar. a los espíritus. Después de esto pondrá su mano derecha . y la daga sobre los pantáculos que tiene ceñidos o cosidos en el pecho y repetirá de rodillas el siguiente

 

CONJURO

 

 

Oh Señor, escucha mi oración y permite que mi ruego lle­gue a ti. Oh Señor Dios Todopoderoso, que has reinado antes del comienzo de las edades y por tu infinita sabiduría has creado los cielos, la tierra y el mar y todo lo que hay en ellos, todo lo que es visible y todo lo que es invisible, con una sola palabra; yo te imploro, te bendigo, te adoro, te glorifico y te rezo ahora en el tiempo presente para que seas misericordioso conmigo, yo, miserable pecador, ya que soy el trabajo de tus manos. Sálvame y dirígeme por tu santo nombre, tú, para quien nada es difícil y nada es imposible, líbrame de la noche de mi ignorancia y permí­teme salir de ella, ilumíname con una chispa de tu infinita sabiduría, aleja de mis sentidos el deseo y la iniquidad de mis palabras. Otorga a tu siervo un entendimiento sabio, un corazón penetrante y sutil, para adquirir y comprender todas las ciencias y artes. Dame capacidad para escuchar y fuerza en la memoria para retener, para que pueda lograr mis deseos, entender y aprender todas las ciencias difíciles, también para que pueda comprender los secretos ocultos de las sagradas Escrituras. Dame la virtud para concebirlas, para que pueda pronunciar mis palabras con paciencia y humildad, para la instrucción de los demás, como tú me has ordenado.

Oh Dios, el Padre, Todopoderoso y Todo misericordioso, que has creado todas las cosas, que las conoces y las concibes universalmente, y para quien nada está oculto y nada es imposible, yo pido tu gracia para mí y para tus siervos, porque tú ves y sabes bien que no llevamos a cabo esta operación para atentar contra tu fuerza y tu poder, sino para saber y entender la verdad de las cosas ocultas, te ruego tengas la bondad de sernos favorable, por tu esplen­dor, tu magnificencia y tu santidad y por el santo, terrible e inefable nombre Iah, ante el cual todo el mundo tiem­bla y por el temor por el que todas las criaturas te obe­decen, otórganos, OH Señor, el que seamos recipientes de tu gracia para que a través de ella tengamos una total confianza y conocimiento de ti para que los espíritus se descubran y se muestren aquí en nuestra presencia y que aquellos que son amables y pacíficos vengan a nosotros para que sean obedientes a tu mandato, por ti, oh Santísimo Adonai, cuyo reino perdurable y cuyo imperio durará por los siglos de los siglos. Amén.

 

Después de haber dicho estas palabras devotamente, el Maestro se levantará y pondrá sus manos sobre los pan­táculos mientras uno de los discípulos sostiene el libro abierto ante él, levantará los ojos al cielo y volteando a los cuatro cuartos del universo dirá:

 

Oh Señor, sé para mí una torre de fortaleza contra la aparición y asaltos de los espíritus malignos.

 

Después de esto se volverá a los cuatro puntos y dirá las siguientes palabras:

 

Sean éstos los símbolos y los nombres del Creador que pue­den traer terror y miedo a ustedes. Por lo tanto, obedéz­canme, por el poder de estos santos nombres y por estos sím­bolos misteriosos del Secreto de los Secretos.

 

Habiendo hecho y dicho esto, el Maestro podrá verlos acer­carse y llegar de todas partes. Pero si se ocultan, se de­tienen o están ocupados en alguna otra cosa que no les permita venir, o si no quieren hacerlo, entonces, se harán otra vez y habiendo tocado los discípulos sus espadas, por orden especial, habiéndolos animado el Maestro, debe re­hacer nuevamente el Círculo Mágico con la daga del Arte y levantando la daga hacia el cielo, hará como que golpea el aire. Después de esto colocará su mano sobre los pantácu­los y arrodillándose ante el Altísimo repetirá con humildad la siguiente confeiión, lo cual también podrán hacer los dis­cípulos, y la recitarán en voz baja y humilde, para que apenas puedan ser oídos.

 

LIBRO 1

 

CAPÍTULO IV

 

CONFESIÓN

 

 

OH SEÑOR del cielo y de la tierra, ante ti confieso mis pe­cados y los lamento y me humillo en tu presencia. Por.que he pecado ante ti por orgullo, avaricia,, desenfrenados deseos de honores y riquezas, por pereza, gula, codicia, libertinaje y embriaguez; porque te he ofendido con todo tipo de pe­cados de la carne: adulterio y perversiones, que he cometido yo mismo y consentido que otros cometan, por sacrilegios, robos, rapiña, violaciones, homicidios, por el uso de maldad por la que he obtenido mis posesiones, por los pecados que he cometido contra la esperanza y la caridad, por mis con­sejos malignos, por la mala distribución que he hecho de los bienes que he poseído, por rechazar y maltratar al pobre en la distribución de los bienes que se me han encargado, por afligir a quienes se encuentran bajo mi autoridad, por no visitar a los prisioneros, por no, enterrar a los muertos, por no recibir a los pobres, por no dar alimento a los ham­brientos ni bebida a los sedientos; por no haber guardado el Sabbath ni Otras,, fiestas, por no vivir castamente en esos días, por haber dado fácil consentimiento a aquellos que me incitaron al mal, por injuriar en lugar de ayudar a los que demandaban mi ayuda, por no escuchar el lamento de los pobres, por no escuchar a los viejos, por no respetar mi palabra, por desobedecer a mis padres, por ser ingrato con los que me han tratado amablemente, por abandonarme a los placeres sexuales, por comportarme irreverentemente en el templo de Dios, por entrar en él sin respeto, por palabras vanas e inútiles, por no respetar los vasos sagrados de la iglesia, por ridiculizar las Santas ceremonias, por tocar y comer la hostia sagrada con labios impuros, con manos profanas y por la negligencia con que he hecho mis oraciones y adoraciones.

También detesto los crímenes que he cometido por pen­samientos malignos, meditaciones vanas e impuras, falsas sos­pechas y juicios infundados, por el consentimiento maligno que he dado al consejo del malvado, por mi lujuria y pla­ceres impuros y sensuales, por mis falsas palabras, mentiras y engaños, por mis falsos votos, por mis Continuas calumnias.

También detesto los crímenes que he cometido por dis­cordia, que he incitado, por curiosidad, avaricia, falsas pa­labras, violencias, maldiciones, calumnias, blasfemias, insultos, simulaciones, por pecar contra Dios faltando a los diez man­damientos por negligencia en el cumplimiento de mis de­beres y obligaciones, por la falta de amor a Dios y al prójimo.

Aún más, odio los pecados que he cometido con mis sentidos, como por la vista, por el oído, por el gusto,. por el olfato, por el tacto, en todas las formas en que el ser humano puede ofender al Creador, por mis pensamientos car­nales, hechos y meditaciones.

Por todo esto humildemente confieso que he pecado y reconozco yo mismo ser ante la ‘vista de Dios el más cri­minal de todos los hombres.

Me acuso a mí mismo ante ti, oh Dios, y te adoro con toda humildad; y ustedes, oh ángeles de Dios, y criaturas de Dios, en su presencia publico mis pecados para que mis enemigos no tengan ventajas sobre mí y no puedan repren­derme en el último día y para que no pueda decirse que he ocultado mis pecados y que no seré acusado en presencia del Señor sino para que, por el contrario, haya fiesta y ale­gría en el cielo como por el justo que confiesa sus pecados en tu presencia.

Oh Padre Todopoderoso, dame por tu infinita misericor­dia el poder para conocer y ver a todos los espíritus que invoco, para’ que por estos medios logre mi voluntad y mi deseo, por el Gran Soberano y por la inefable y eternal gloria, tú que eres y serás para siempre el Padre inefa­ble y puro de todo.

 

Habiéndose terminado la confesión con gran humildad y con el sentimiento interno de corazón el Maestro recitará la siguiente

 

ORACION

 

Oh Señor Todopoderoso, eterno Dios y Padre de todas las criaturas, derrama sobre mí la divina influencia de tu mi­sericordia ya ue yo soy tu criatura. Te ruego me defiendas de mis enemigos y confirmes en mí una fe inquebrantable.

Oh Señor, someto mi cuerpo y mi alma a ti y no pongo mi confianza en nadie que no seas tú; es solamente en ti que me apoyo, oh Señor mi Dios, ayúdame, oh Señor, es­cúchame en el día y la hora en que te invoco. Te rezo y por tu misericordia no me pongas en el olvido, tampoco me alejes de ti. Oh Señor, sé mi socorro, tú que eres el Dios de mi salvación, oh Señor, dame un nuevo corazón de acuer­do con tu misericordia. Éstos, oh Señor, son los dones que espero de ti, oh mi Señor y mi maestro, tú que eres eterno y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Dios Todopoderoso que has creado en ti la ine­fable sabiduría y coeterno contigo mismo ante las inconta­bles edades, tú que en el nacimiento del tiempo has creado el cielo y la tierra, el mar y todas las cosas que ellos con­tienen, tú que has vivificado todas las cosas con el aliento de tu boca; te ruego, te bendigo, te adoro y te glorifico. Sé propicio a mí que soy un miserable pecador y no me des­precies, sálvame y socórreme a mi que soy el trabajo de tus manos. Te invoco y te llamo para que por tu santo nombre desvanezcas de mi espíritu la oscuridad de la ignorancia y me ilumines con el fuego de tu sabiduría, saca de mí los deseos malignos y no permitas que mi palabra sea como la de un tonto. Oh tú, el Dios viviente cuya gloria, honor y reino se extiende por los siglos de los siglos. Amén.

 

CAPITULO V

 

 

ORACIONES Y CONJUROS

 

ORACION

 

OH SEÑOR Dios, Santo Padre poderoso y misericordioso, que has creado todas las cosas, que conoces todas las cosas y puedes hacer todas las cosas, a quien nada le está oculto y para quien nada es imposible; tú que sabes que no lle­vamos a cabo estas ceremonias para atentar contra tu po­der, sino para poder penetrar en el conocimiento de las cosas ocultas, te rogamos por tu sagrada misericordia nos permitas llegar al conocimiento y entendimiento de las cosas secretas de la naturaleza que sean, por tu ayuda, oh Santo Adonai, cuyo reino y poder no tendrán fin, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Habiendo terminado la oración, el exorcista pondrá sus manos sobre los pantáculos, mientras uno de sus discípulos mantiene abierto ante él el libro en donde las oraciones y conjuros propios para el dominio y control de los espíritus estarán escritos. Después, el Maestro, volviéndose hacia cada punto cardinal y elevando sus ojos al cielo, dirá:

 

Oh Señor, sé ante mí una fuerte torre de refugio, contra la vista y asalto de los espíritus malignos.

Después de esto se volverá a los cuatro puntos de la Tierra y hacia cada uno de ellos pronunciará las siguientes palabras:

 

Observen los símbolos y nombres del Creador, que les in funden miedo y terror para siempre. Obedezcan, por la virtud de estos santos nombres, y por estos Misterios de Misterios.

 

Después de esto verá los espíritus venir de todos lados Pero en caso de estar ocupados en otros sitios, o que no puedan venir, o que no deseen venir, comience a invocarlos de nuevo de la siguiente manera, y esté seguro el exorcista que aunque estén encadenados con hierro y con fuego, no podrán resistirse a venir a cumplir su voluntad.

 

 

 

EL CONJURO 1

 

Oh espíritus, yo los conjuro por el poder, sabiduría y vir­tud del espíritu de Dios, por el increado Conocimiento Di­vino, por la vasta misericordia de Dios, por la fuerza de Dios, por la grandeza de Dios, por la unidad de Dios, y por el santo nombre de Dios EHIEH, que es la raíz, el tronco, la fuente y origen de todos los demás nombres divinos, de donde toman su vida y virtud, que habiéndolos invocado Adán, adquirió el conocimiento de todas las cosas creadas.

Yo los conjuro, por el nombre indivisible de Dios, IOD que marcó y expresó la simplicidad y la unidad de la natu­raleza divina, el cual habiéndolo invocado Abel, mereció escapar de las manos de Caín su hermano.

Yo los conjuro, por el nombre Tetragrammaton Elohim, que expresa y significa la grandeza de tan alta Majestad, el cual habiéndolo pronunciado Noé, se salvó a sí mismo y se protegió con su familia de las aguas del Diluvio.

 

Yo los conjuro, por el nombre más poderoso de Elohim Gibor, que muestra la fuerza de Dios, de un Dios Omni­potente, que castiga los crímenes de los malvados, que observa y castiga las iniquidades de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación, el que invocó Isaac y fue hallado digno de escapar a la espada de Abraham su padre.

Los conjuro por el nombre de Dios EL, fuerte y maravi­lloso, que denota la misericordia y la bondad de su divina majestad, al que habiendo invocado Abraham fue encon­trado digno de llegar de la Ur de los caldeos.

Los conjuro y exorcizo, por el nombre más santo de Eloah Va-daath, que invocó Jacob, cuando estando en gran pro­blema, fue encontrado digno de llevar el nombre de Israel, que significa “Vencedor de Dios”, y fue liberado de la furia de Esaú, su hermano.

Los conjuro por el nombre más potente de El1 Adonai Tzabaoth, que es el Dios de los Ejércitos, que rige en los cielos, que invocó José, y fue encontrado digno de escapar de las manos de sus hermanos.

Los conjuro por el nombre más potente de Elohim Tza­baoth, que expresa piedad, misericordia, esplendor y cono­cimiento de Dios, que invocó Moisés, y fue encontrado digno de liberar al pueblo de Israel, cautivo en Egipto, de la ser­vidumbre del Faraón.

Los conjuro, por el más potente nombre de Shaddai, que significa “haciendo el bien para todos”; que invocó Moisés, y habiendo golpeado el. mar, lo dividió en dos partes iguales a derecha e izquierda. Yo los conjuro, por el nombre santísimo de EL CHAl, que es el del Dios viviente, por virtud del cual se hizo la alianza y se logró la redención, que al invocar Moisés las aguas regresaron a su estado normal envolviendo a los egipcios, de tal manera que ninguno de ellos escapó para llevar las noticias a la tierra de Mizraim.

Por último, los conjuro a todos, espíritus rebeldes, por el más santo nombre de Dios, Adonai Melekh, que invocó Josué y detuvo el curso del Sol en su presencia; por la virtud de Methratton,’ su principal imagen, y por las tropas de ángeles, que no dejan de decir noche y día, Qadosch, Qadosch, Qadosch, Adonai Elohim Tzabaoth (Santo, Santo, Santo Señor Dios de los Ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria); y por los diez Ángeles que presiden los diez Séfirots, por medio de los cuales Dios comunicó y extendió su influencia sobre las cosas más inferiores, que son Kether, Chokmah, Binah, Gedulah, Geburah, Tiphereth, Netzach, Hod, Yesod y Malkuth.

Los conjuro de nuevo, oh espíritus, por todos los nom­bres de Dios y por todas sus obras maravillosas, por los cielos, por la tierra y por el mar; por la profundidad del abismo y por el firmamento que el mismo espíritu de Dios ha movido, por el Sol y por las estrellas, por las aguas y por mar, y por todo lo que contienen, por los vientos, los remolinos y las tempestades, por .la virtud de todas las hier­bas, plantas y piedras, por todo lo que está en los cielos, sobre la tierra y en todos los abismos de las sombras.

Los conjuro de nuevo y poderosamente los llamo, oh De­monios, en cualquier parte de la tierra donde se encuen­tren, para que no puedan permanecer en .aire, fuego, tierra, agua o en cualquier Otra parte del universo, ó en cualquier lugar que los pueda atraer por placentero, sino que vengan pronto para cumplir mis deseos y todo lo que demande de su obediencia.

Los conjuro nuevamente por las dos Tablas de la Ley, por los Cinco Libros de Moisés, por las Siete Lámparas Ardientes en el Candelabro de Oro ante la faz del Trono de la Majestad de Dios, y por el Santo de los Santos, donde sólo al KOHEN HA-GADUL, es decir, al Alto Sacerdote, le era permitido entrar.

Los conjuro por el que ha creado los cielos y la tierra, y ha medido los cielos en el hueco de su mano, y encerró la tierra en tres dedos, que está sentado sobre los querubines y los serafines; y por el querubín que es llamado Kerub, que Dios constituyó y puso para guardar el Árbol de la Vida, armado con una espada flamígera, después que el hombre fue arrojado del paraíso.

Los conjuro nuevamente, apostatas de Dios, por el que ha obrado maravillas, por la Jerusalén Celestial, y por el más Santo Nombre de Dios de Cuatro letras, y por el que iluminó todas las cosas y brilló sobre todas las cosas por su nombre inefable y venerable, Eheieh Asher Eheieh, que vengan inmediatamente a ejecutar nuestro deseo, sea el que sea.

Yo los conjuro y los mando absolutamente, oh Demonios, en cualquier parte del universo que se encuentren y pór la virtud de todos estos Santos Nombres: 1 Adonai, Yah, Hoa, El, Eloha, Elohinu, Elohim, Eheieh, Maron, Kaphu, Esch, Innon, Aven, Agla, Hazor, Emeth, Yaii, Ararita, Yova, Ha­Kabir, Messiach, Ionah, Mal-Ka, Erel, Kuzu, Matzpatz, El Shaddai, y por todos los santos nombres de Dios que han sido escritos con sangre en señal de la eterna alianza.

Los conjuro nuevamente, por los otros nombres de Dios, Más Santo y Desconocido, por la virtud de cuyos nombres tiemblan ustedes todos los días: Baruc, Bacurabón, Patacel, Alcheeghel, Aquachai, Homorión, Eheieh, Abbatón, Che­vón, Cebón, Oyzroymas, Chai, Eheieh, Albamachi, Ortagu, Nale, Abelech (o Helech), Yese (o Sechezze), a que vengan rápido y sin retardo a nuestra presencia, de cualquier parte o clima del mundo donde puedan estar, para ejecutar lo que podamos mandarles, en el Gran Nombre de Dios.

 


Notas Capitulo V:

 

1.Hay una invocación con el título de La Invocacion Cabalistica de Salomon, dada por Eliphas Lévi, que difiere en muchos puntos de la dada arriba, pero es similar en muchos Otros. La de Lévi está más evidentemente construida en el plan indicado en la Siphra Dtzenioutha c. 111. su, anotación 5, sub 8, 9, mientras la de arriba sigue más, a la dada en ibid, 5 sub 3. No hay razón para suponer que la de Lévi no es auténtica. El lector cabalista notará que el conjuro anterior repite los nombres divinos de los 10 Sefirots.

2.En francés, “merita d’échapper”.

 

1.Más frecuentemente el nombre Tetragrainmaton Tzbaoth se atribuye a la

Séptima Sefira.

2.El arcángel, también llamado el Príncipe de los Rostros.

1.Se han escrito estos nombres tan correctamente como fue posible, ya que en la mayoría de los manuscritos originales el hebreo está demasiado mu­tilado. Algunos son títulos ordinarios de Dios, otros son mágicos y cabalísticos, compuestos de iniciales de frases, otros son variaciones de otros.

2.Doy los nombres como se encuentran. No parecen ser todos hebreos, algunos de ellos sugieren el estilo de los nombres bárbaros del Papiro Mágico greco-egipcio.

 


 

 

LIBRO 1

 

 

CAPTTULO VI

 

MUY FUERTE Y POTENTE CONJURO

 

ESTA bien si aparecen de inmediato, pero si no, que el Maestro descubra los Pantáculos consagrados que haya he cho para obligar y mandar a los espíritus, los cuales debe usar atados alrededor de su cuello, sosteniendo. y mostrando las medallas o pantáculos en su mano izquierda, y la daga consagrada en la derecha, y animando a sus compañeros debe decir en voz alta.:

 

DISCURSO

 

Aquí están los símbolos de las cosas secretas, los estandartes, las insignias, los escudos de Dios Conquistador, y las armas del Todopoderoso, para obligar a las Potencias Aéreas. Los mando absolutamente, por su poder y virtud, a que vengan cerca de nosotros, a nuestra presencia, de cualquier parte del mundo donde se encuentren, y que no se demoren en obedecer en cualquier cosa, que podamos mandarles, por la virtud de Dios el Poderoso. Vengan pronto y no se retarden y contéstennos con humildad.

Si aparecen ahora, deben mostrarles los Pantáculos y re­cibirlos con amabilidad, gentileza y cortesía; el exorcista pre­guntará y hablará con ellos y les mandará todas las cosas que se haya propuesto. Pero si, por el contrario, no hacen presencia ni aparecen, tomando la daga consagrada en la mano derecha y descubriendo los Pantáculos —quitándoles su cubierta consagrada— golpée el aire con la daga como deseando comenzar un combate, reanime y exhorte a los compañeros; luego, en voz alta repita el siguiente CONJURO’

 

Nuevamente yo los conjuro y apremio, demando, fuerzo y obligo y los exhorto, por el más poderoso nombre de Dios, El fuerte y maravilloso, y por Dios, justo y recto, los exor­ciso los mando para que en ninguna forma se demoren y vengan inmediatamente, en este instante, ante nosotros, sin ruido, deformidad o pestilencia, sino en forma toda generosa y amable

 

 Los exorciso de nuevo y poderosamente los conjuro, mandándolos con fuerza y violencia por el que habló y fue hecho, y por todos estos nombres: El Shaddai, Elohim, Elohi, Tza­baoth, Elim, Asher, Eheieh, Yah, Tetragrammaton, Shaddai, que significa Dios el Alto y Poderoso, el Dios de Israel, por quien tomando todas nuestras operaciones, prosperaremos en todas las obras de nuestras manos, viendo que el Señor está ahora y siempre con nosotros, en nuestro corazón y en nuestros labios; y por sus santos nombres, y por la virtud del Dios Soberano lograremos nuestra obra.

Vengan inmediatamente, sin pestilencia o deformidad, ante nosotros. Vengan sin apariencia monstruosa, en figura o for­ma graciosa. Vengan, pues los exorcisamos con vehemencia, por el nombre de Iah y On que Adán pronuncio; por el. nombre El, que escucho Noé, y se salvó con su familia del Diluvio; por el nombre Iod, que escuchó Noé y conoció a Dios Todopoderoso; por el nombre Agla, que escuchó Jacob y vio la escalera que tocaba el cielo, y los ángeles que ascendían y descendian por ella, de aqui que llamara al lugar La Casa de Dios y La Puerta del Cielo; y por el nombre Elohim y en el nombre Elohim, que Moi­sés nombré e invocó y escuchó en Horeb, la montaña de Dios, y fue encontrado digno de escucharlo hablar desde la zarza ardiente; y por el nombre AIM Soph, que Aarón escuchó y fue hecho al instante elocuente y sabio; y por el nombre Tzabaoth que Moisés habló e invocó y todos los arroyos y ríos fueron cubiertos con sangre en toda la tierra de Egipto; 1 y por el nombre lod, que Moisés nombró e invocó y golpeando sobre el polvo de la tierra, hombre y fieras fueron atacados con enfermedades; 2 y por el nombre y en el nombre de Primeumaton, que Moisés llamó e invo­có y cayó un gran granizo con tormenta en toda la tierra de Egipto, destruyendo las viñas, los árboles y los bosques que había en ese país; y por el nombre Iaphar, que Moisés escuchó e invocó e inmediatamente comenzó una gran peste en toda la tierra de Egipto, matando los bueyes, los asnos y las ovejas de los egipcios, de tal manera que todos mu­rieron; y por el nombre Abaddón, que Moisés invocó y lanzó el polvo hacia el cielo, e inmediatamente cayó tal cantidad de lluvia sobre los hombre; el ganado y los re­baños, que murieron todos en la tierra de Egipto; y por el nombre Elión, que Moisés invocó y cayó tal tormenta como no había caído desde el principio del mundo en ese tiempo, de tal manera que todos los hombres y rebaños que se encontraban en el campo, murieron en toda la tierra de Egipto; y por el nombre Adonai, que habiéndolo invocado Moisés aparecieron gran cantidad de langostas sobre la tierra de Egipto, y devoraron todo lo que había quedado de la tormenta; y por el nombre Patheon, que habiéndolo invocado apareció una oscuridad tan gruesa, tan espesa, y tan terrible en toda la tierra de Egipto, por el espacio de tres noches y tres días, que casi todos los que habían que­dado, murieron; y por el nombre Yesod, y en el nombre de Yesod, que invocó Moisés y a la medianoche todos los primogénitos de hombres y animales murieron; y por el nombre Yeshimon, que Moisés nombró e invocó y el Mar Rojo se dividió y se separó en dos; y por el nombre Hesion, que Moisés invocó y todo el ejército del Faraón se hundió en las aguas; y por el nombre de Anabona, que al escu­charlo Moisés sobre el Monte Sinaí, fue encontrado digno de recibir las tablas de piedra escritas con los dedos de Dios el Creador; y por el nombre de Erygión, que ha­biéndolo invocado Josué cuando peleó contra los moabita; los derrotó y alcanzó la victoria; y por el nombre Hoa, y en el nombre Hoa, que invocó David y fue liberado de la mano de Goliath, y por el nombre Yod, que habiendo invo­cado Salomón fue encontrado digno de pedir y obtener en sueños la inefable sabiduría de Dios; y por el nombre Yiai, el cual habiendo dicho e invocado Salomón, fue encontrado digno de tener poder sobre todos los demonios, potencias, poderes y virtudes del aire.

Por estos, entonces, y por todos los otros nombres de Dios todopoderoso, santo, viviente y verdadero, poderosamente los mandamos, ustedes que por su propio pecado han sido arro­jados del Empíreo Cielo y de ante su trono; por el’ que los ha arrojado a lo más profundo de los infiernos, nosotros los mandamos valiente y resueltamente; y por el terrible día del Supremo Juicio de Dios, en el que todos los huesos secos en la tierra se levantarán para oir la palabra de Dios con sus cuerpos, y se presentarán a sí mismos ante el rostro de Dios Todopoderoso; y por el Ultimo Fuego, que consumirá todas las cosas; por el Mar (de Cristal) que nos es conocido, que está ante el rostro de Dios, por la Virtud indecible e inefable y la fuerza y poder del mismo Creador; por su poder todopoderoso y por la luz y flama que emanan de su rostro y que está ante su faz; por los poderes angelicales que están en los Cielos, y por la sabi­duría más grande de Dios todopoderoso; por el sello de Da­vid, por el anillo y sello de Salomón, que le fue revelado por el más alto y soberano Creador; y por los nueve pan­táculos o medallas que tenemos entre nuestros símbolos, que proceden y vienen del Cielo y están entre los Misterios de los Misterios o Secretos de los Secretos, que ustedes pue­den ver en mi mano consagrados y exorcizados con las de­bidas ceremonias. Por estos, entonces, y por todos los secretos que el Todopoderoso encerró en los tesoros de la soberana y más alta sabiduría, por su mano y por su poder maravi­lloso, los conjuro, y exorcizo a que vengan sin demora a realizar en nuestra presencia lo que podamos ordenarles.

 

Yo los conjuro nuevamente, por el Más Santo Nombre al que todo el universo teme, respeta y reverencia, que está escrito con estas letras y caracteres, Ion, HE, VAU, HE; y por el último y terrible Juicio; por el asiento de Baldachia.1 y por su santo nombre, Yiai, que invocó Moi­sés, y siguió ese gran Juicio de Dios, cuando Dathán y Abiram fueron tragados al centro de la tierra. De lo con­trario, si nos contravienen y se resisten por su desobediencia a la virtud y poder de este nombre Yiai, los maldecimos hasta la profundidad del Gran Abismo, al que serán en­viados, arrojados y atados si se muestran rebeldes contra el Secreto de los Secretos y contra el Misterio de Misterios. Amén, Amén.;

 

Este conjuro se debe llevar a cabo vuelto hacia el Este, y si no aparecen, debe repetirse a los espíritus, vuelto hacia el Sur, el Oeste y el Norte en secuencia total cuatro veces.

Y si aún no aparecen, debe hacer el signo de TAU 2, sobre la frente de los acompañantes y decir:

 

C0NJUR0

 

Contemplen nuevamente el símbolo, y el nombre de un Dios soberano y conquistador, al que teme todo el uni­verso, tiembla y se estremece, y a través de las palabras del más misterioso de los Misterios Secretos y por su vir­tud, fuerza y poder.

Los conjuro nuevamente, los obligo y les ordeno con ve­hemencia y poder, por el más potente y poderoso nombre de Dios, El, fuerte y maravilloso, por el que habló y fue hecho; y por el nombre de Iah, que Moisés escuchó y habló con Dios; y por el nombre Agla, que invocó José y fue liberado de las manos de sus hermanos; y por el nom­bre Vau, que escuchó Abraham y conoció a Dios Todopo­deroso; y por el nombre de cuatro letras, Tetragrammaton, que nombré e invocó Josué y fue encontrado digno de con­ducir el ejército de Israel a la Tierra Prometida; y por el nombre Anabona, por el cual Dios formó al hombre y a todo el Universo; y por el nombre Arphetón, y en el nom­bre Arphetón, por el cual los ángeles que están destinados para ese fin reunirán el universo en cuerpo y forma visibles y juntarán a todas las gentes por el sonido de la Trompeta en el terrible Día del Juicio, y la memoria de los malvados y los ateos perecerá; y por el nombre Adonai, por el cual Dios juzgará toda la carne humana, a cuya voz todos los hombres, buenos y malos, se levantarán nuevamente, y hom­bres y ángeles se reunirán en el aire ante el Señor, quien los juzgará y condenará a los malvados; y por el nombre Oneiphetón,1 por el que Dios llamará a los muertos y los levantará en vida nuevamente; y por el nombre Elohim, por el que Dios provocará tormentas en todos los mares, de tal manera que arrojarán los peces, y en un día la ter­cera parte de los hombres que viven cerca de los ríos y los mares, morirán; y por el nombre Elohi, y en el nombre de Elohi, por el que Dios secará el mar y los ríos, de tal manera que los hombres podrán caminar sobre sus lechos; y por el nombre On, y en el nombre de On, por el que Dios restaurará y repondrá los mares, los ríos y las corrientes a su estado previo; y por el nombre Messiach,’ y en el nombre de Messiach, por el cual Dios hará que los animales combatan todos juntos entre sí, de tal manera que todos morirán en un día; y por el nombre Ariel, por el que Dios destruirá en un solo día todos los edificios, de tal manera que no quedará piedra sobre piedra; y por el nombre Iath, por el que Dios arrojará las piedras una sobre de otra, de tal manera que todas las gentes y naciones volarán de la Costa y dirán entre ellos “cúbrenos y escóndenos”; y por el nombre Emanuel, por el que Dios obrará maravillas y las criaturas con alas y los pájaros contenderán entre ellos; y por el nombre Anael, ° y en el nombre de Anael, por el que Dios derribará las montañas y llenará los valles, de modo que la superficie de la tierra tendrá un mismo nivel en todas partes; y por el nombre Zedereza, y en el nombre Zedereza, por el que Dios hará que el Sol y la Luna se oscu­rezcan y las estrellas del cielo caigan; y por el nombre Sepheriei, por el que Dios vendrá al Juicio Universal, como príncipe recién coronado entrando en triunfo a su capital, ceñido por una zona de oro y precedido por ángeles, y ante cuyo aspecto todas las partes del Universo quedarán confundidas y turbadas, y un fuego irá ante él, y truenos y tormentas lo rodearán; y por el nombre Tau,’ por el que Dios provocó el Diluvio, y las aguas prevalecieron sobre las montañas y quince codos por encima; y por el nombre Rua­chiah, por el que Dios, habiendo purgado las edades, hará que su Espíritu Santo descienda sobre el universo y los arro­jará, espíritus rebeldes y sucios seres, a las profundidades del Lago del Abismo, en miseria, inmundicia y fango, y los colocará en calabozos con cadenas de fuego eterno.

Por estos nombres y por todos los demás nombres santos de Dios, ante quien ningún hombre puede estar y seguir vivo y ante cuyos nombres los ejércitos de los demonios tiemblan y temen y se estremecen; nosotros los conjuramos además por los tremendos Senderos de Dios y por su santa habitación, donde reina y manda en las edades eternas. Amén.

Por la virtud de lo antes dicho, les ordenamos que no permanezcan en ningún sitio donde se encuentren sino que vengan aquí pronto y sin demora a hacer lo que les orde­nemos. Pero si aún permanecen reacios, nosotros, por la autoridad de un Dios potente y soberano, los privamos de toda cualidad y los relegamos al reino del fuego y el azufre, para que estén ahí permanentemente atormentados. Vengan, entonces, de todas partes de la tierra donde quiera que se encuentren y contemplen los símbolos y nombres del Triunfante Soberano, a quien todas las criaturas obedecen; de otra manera los conduciremos y ataremos en nuestra presen­cia con cadenas de fuego, ya que los efectos que proceden y salen de nuestra ciencia y operaciones arden con un fuego que los consumirá y los quemará eternamente, porque por ellos el universo entero tiembla, la tierra es movida, las pie­dras son arrojadas, todas las criaturas obedecen y los espí­ritus rebeldes son atormentados por el poder del Soberano Creador.

 

Entonces es seguro que vendrán, aun si se encontraran ata­dos con cadenas de fuego, a menos que se encuentren reali­zando cosas de mayor importancia, pero en este caso en­viarán embajadores y mensajeros, de quienes se puede saber lo que ocupa a aquéllos y lo que están haciendo. Pero si no aparecen en respuesta al anterior conjuro y todavía per­manecen desobedientes, entonces el Maestro del Arte o exorcista, animará y exhortará a sus acompañantes a ser buenos y pacientes y no desesperar por los últimos sucesos de la operación; golpeará el aire con la espada consagrada hacia los cuatro puntos cardinales, luego se arrodillará en el centro del Círculo, y los compañeros también en sus dife­rentes sitios, y luego dirán con él en voz baja, volviéndose a la dirección del Este, el siguiente

 

DISCURSO A LOS ÁNGELES

 

 

Los conjuro y les imploro, oh ángeles de Dios, y a ustedes, espíritus celestiales, a venir en mi ayuda; vengan y observen los signos del cielo, y sean mis testigos ante el Señor Sobe­rano de la desobediencia de estos espíritus malos y caídos que en un tiempo fueron sus compañeros.

 

Habiendo hecho esto, el Maestro se levantará, los. obligará y forzará por un conjuro más potente de la siguiente manera:


Notas Capitulo VI

 

1. Este conjuro es casi idéntico a uno dado en el Lemegeton o Clave Menor, una obra diferente que también se atribuye a Salomón, publicada en esta colección con el título Goecia. La Clave Menor del Rey Salomón. El Libro de los Espiritus.

 

1.    Algunos Manuscritos añaden “et furent purifiés”.

2.    Algunos manuscritos sustituyen: “les hommes furent reduits en cendre, comme aussi les boeufs, betail, et troupeaux des Egyptiens”.

3. Este nombre con frecuencia está escrito Pathtumón en conjuros similares, pero el manuscrito que tengo ante mí da esta forma.

1.    Algunas veces, creo que erróneamente, escrito Bas-dathea. Creo que la palabra significa “Señor de Vida”.

2.    0 la cruz.

1. También escrito Hipetón; creo que algunas veces está remplazado por Anapheneton o Anaphaxeton.

2. Esta palabra se da de varias formas en el manuscrito: Oneypheon, Ona­yepheton y Donecepheron, etcétera.

3. O Elia.

4. Lo que dice aquí se refiere simbólicamente a “arrojar los espíritus malos del universo por el rey Messiach”, de lo que se habla en la Cábala, que a veces se expresa de los espíritus del mal como animales o bestias.

5. El manuscrito más antiguo da la forma de arriba. Otros dan Iaphat, Taphat o Japhet. Probablemente es una corrupción de Achad, unidad.

6. Este es también el nombre del ángel de Venus.

1. Escrito de esta manen en el manuscrito más antiguo; los demás lo dan como Zedeezia, Zedeesia y Zedesias.

2. El significado es “Emanado de Dios”. En el manuscrito se encuentra degenerado en Sephosiel, etcétera.

3. En el manuscrito Add. 10 862 aparece como ¡aha.

4. Significa “Espíritu de Iah”.

5. Esto es, los grados ocultos y lazos de emanación en los séfirots. El (nitamo manuscrito ha puesto, por error, »oix por voies; el manuscrito más antiguo, latino, da Semitis.

 

 

 


LIBRO 1

 

 

CAPITULO VII

 

CONJURO EXTREMADAMENTE PODEROSO

 

 

 

OBSERVEMOS nuevamente preparados para conjurarlos por los nombres y símbolos de Dios, con los que estamos for­tificados, y por la virtud del Altísimo. Los mandamos y po­tentemente les ordenamos, por los más poderosos y fuertes nombres de Dios, que es merecedor de toda alabanza, ado­ración, honor y gloria, veneración y temor, a que no de­moren más, sino que aparezcan ante nosotros sin tumultos o molestias, sino, por el contrario, con gran respeto y cor­tesía, en una forma bella y humana.

 

Si aparecen entonces, muéstrense los pantáculos, y dígase:

 

“Obedezcan, obedezcan, miren los símbolos y nombres del Creador; sean gentiles y apacibles, y obedezcan en todas las cosas que podamos ordenarles”.

 

Ellos hablarán- inmediatamente, de la manera en que un amigo se expresa hacia otro. Pregúnteseles todo lo que se desea, con constancia, firmeza y seguridad, y lo obedecerán.

Pero si no aparecen, el Maestro no deberá perder su ánimo, ya que no hay algo más fuerte en el mundo para impresionar a los espíritus que la constancia. Sin embargo, debe reexaminar y volver a formar el Círculo; luego tomará un puñado de tierra, que debe lanzar a los cuatro cuartos del Universo, y habiendo colocado la espada sobre el piso, dirá, de rodillas y vuelto hacia el Norte:

 

“En el nombre de Adonai Elohim Tzabaoth Shaddai, Señor Dios de los Ejércitos, todopoderoso, podamos nosotros llevar a cabo nuestras obras con nuestras manos, y que el Señor esté presente con nosotros, en nuestros labios y en nuestro corazón”.

 

Habiendo dicho estas palabras de rodillas sobre la tierra el Maestro se levantará abriendo los brazos como abrazando el aire y dirá:

 

CONJURO

 

Por los santos nombres de Dios escritos en este libro, y por los otros santos e inefables nombres que están escritos en el Libro de la Vida, los conjuramos para que vengan ante nosotros pronto y sin demora, sino que aparezcan en forma y figura bellas y agradables por estos santos nom­bres: Adonai, Tzabaoth, El, Elohi, Elohim, Shaddai, y por Eheieh, Yod He Vau He, que es el gran nombre de Dios Tetragrammaton escrito con cuatro letras, Anaphoditon, Inefable; por el Dios de las Virtudes y de las Potencias, q.ue mora en los cielos, que vuela sobre el querubín, que se mueve sobre las alas del viento, cuyo poder está en los cielós y en la tierra, que habló y se hizo, que ordenó y todo el universo fue creado; y por los santos y en los santos nombres, Iah, Iah, Iah, Adonai Tzabaoth; y por todos los nombres de Dios Verdadero y Viviente, yo reitero el conjuro y los conjuro nuevamente, espíritus rebeldes y malignos, que moran en el abismo de la oscuridad.

Los conjuro y exorciso, que vengan ante el Trono de Dios, el Verdadero y Viviente, y ante el Tribunal del Juicio de su majestad, y ante los santos ángeles de Dios, para es­cuchar la sentencia de su condenación.

Vengan entonces, por el nombre y en el nombre de Shad­dai, que es el de Dios todopoderoso, fuerte, poderoso, admi­rable, exaltado, puro, limpio, glorificado, virtuoso, grande, justo, terrible y santo; y por el nombre y en el nombre de El, Iah, Iah, Iah, que ha formado y creado el mundo por el aliento de su boca, que lo apoyó con su poder, que lo rigió y gobernó con su sabiduría, y que los ha arrojado por su soberbia a la tierra de la oscuridad y a la sombra de la muerte.

Por lo tanto, por el nombre de Dios viviente, que ha formado los cielos de arriba, y ha puesto los fundamentos. de la tierra abajo, les ordenamos que inmediatamente y sin demora vengan ante nosotros de todos los lugares, valles, montañas, colinas, campos, mares, ríos y fuentes, cascadas, cavernas, ciudades, pueblos, villas, mercados, ferias, habita­ciones, . baños, patios, jardines, viñas, plantaciones, reservas, cisternas, y de cada rincón de la tierra donde puedan en­contrarse en sus reuniones y asambleas, para que ejecuten y lleven a cabo nuestras demandas con amabilidad y cor­tesía; por el nombre inefable que Moisés escuchó e invocó, que recibió de Dios en la zarza ardiente, los conjuramos para que obedezcan nuestros mandatos, y a que vengan pronto ante nosotros de buena manera.

De nuevo los mandamos con vehemencia, y los exorcizamos con constancia, a que ustedes y todos sus camaradas vengan ante nosotros en forma graciosa y agradable como la brisa, para que hagan sucesivamente nuestros mandatos y deseos. Vengan, entonces, por la virtud de estos nombres por los que los exorcizamos; Anai, Aechad, Transin, Emeth, Chaia, lona, Profa, Titache, Ben Ani, Briah, Theit, todos los cuales están escritos en los cielos en caracteres de Ma­laquías,1 es decir, la lengua de los ángeles.

Nosotros, por el justo juicio de Dios, por la inefable y admirable virtud de Dios, justo, viviente y verdadero, los llamamos con poder, los conjuramos y exorcisainos por y en el nombre admirable que fue escrito sobre las tablas de piedra que Dios entregó sobre el Monte Sinaí; y por y en el maravilloso nombre que Aarón, el alto sacerdote, llevaba escrito sobre el pecho, por el cual también creó Dios el mundo, el cual es Axinetón; y por el Dios viviente que es uno a través de las edades, cuya morada es la luz inefable, cuyo nombre es sabiduría, y cuyo espíritu es vida y ante quien va el fuego y la llama y quien de este fuego ha for­mado el firmamentó, las estrellas y el Sol, y que con este fuego los quemará a todos ustedes para siempre, como tam­bién a aquellos que contravengan las palabras de su voluntad.

Vengan entonces sin demora, sin ruidos y sin furia, ante nosotros, sin deformidad o pestilencia, para ejecutar toda nuestra voluntad; vengan de todos los lugares donde se en­cuentren, de todas las montañas, valles, corrientes, ríos, fuen­tes, baños, sinagogas, porque Dios, fuerte y poderoso, los obligará, siendo glorioso en todas las cosas; él los obligará a ustedes y al Príncipe de las Tinieblas. Vengan, vengan, ángeles de las tinieblas; vengan ante este Círculo sin temor, terror o deformidad, para ejecutar nuestras demandas, y es­tén listos para lograr y ejecutar todo lo que les ordenemos.

Vengan, entonces, por la corona del jefe de sus empera­dores, y por los cetros de su poder, y por Sid, el Gran De­monio, su maestro; por los nombres y en los nombres de los santos ángeles que han sido creados para estar sobre ustedes muchó antes de la creación del mundo; por los nombres de los dos príncipes del universo, cuyos nombres son lonel y Se­foniel; por la vara de Moisés, por la vara de Jacob; pof el anillo y el sello de David, donde están escritos los nombres del Dios soberano; y por los nombres de los ángeles por medio de los cuales Salomón los ató y unió; y por las cadenas sagradas con las que An.ael rodeó y conquistó al espíritu; y por el nombre del ángel que gobierna sobre el resto de ustedes, y por la plegaria de todas las criaturas que lloran incesantemente ante Dios, quien habló, e inme­diatamente todas las cosas, incluidas las edades, fueron he­chas y formadas; y por el nombre Ha-Qadosch Berakha, que significa “el santo y bendito”; y por los diez Coros de los santos ángeles, Chaioth Ha-Qadesh, Auphanim, Aralim, Chashmalim, Seraphim, Malachim, Elohim, Beni Elohim, Kerubim e Ishim; y por el nombre y en el nombre de doce letras, del cual cada letra es el nombre de un ángel, y las letras del nombre son: Aleph,  Beth, Beth, Nun, Vau, Resh, Van, Cheth, He, Qoph, Daleth, Shin.

 

Por estos nombres, por lo tanto, y por todos los otros santos nombres, los conjuramos y exorcisamos; por el ángel Zechiel; por el ángel Duchiel; por el ángel Donachiel; y por el gran ángel Metatrón, que es el príncipe de los án­geles y presenta las almas ante el rostro de Dios; y por el ángel Sangariel, que guarda las puertas del cielo; y por el án­gel Kerub, que fue hecho el guardián del Paraíso en la tierra con una espada flamígera después de la expulsión de Adán, nuestro padre; y por el ángel Michael, por quien fueron arrojados de lo alto del Trono a las profundidades del lago y del abismo, el cual significa “~ Quién es como Dios en la Tierra?”; y por el ángel Aniel; y por el ángel Ophiel; y por el ángel Bedaliel; por lo tanto por estos y por todos los otros nombres santos de los ángeles, nosotros poderosamente los conjuramos y exorcisamos a que vengan de cualquier parte del mundo donde se encuentren, inme­diatamente y sin demora, para hacer nuestra voluntad y cumplir nuestras demandas, ofreciéndonos rápida y cortés­mente a que vengan en el nombre y por el nombre de Aleph, Daleth, - Nun, lod, ya que los exorcisamos nueva­mente por la aplicación de estas letras, por cuyo poder el fuego ardiente se apaga y el Universo entero tiembla.

Los obligamos de nuevo, por el sello del Sol, que es la palabra de Dios; y por el sello de la Luna y de las estre­llas los atamos; y por los otros animales y criaturas que están en el Cielo, por cuyas alas el Cielo se limpia a sí mismo, los forzamos y atraemos imperiosamente para ejecu­tar nuestra voluntad sin falla. Los conjuramos, obligamos y terriblemente los exorcisamos para que se acerquen a nos­otros sin demora y sin miedo, tanto como les sea posible, aquí ante este Círculo, como suplicantes, gentilmente y con discreción, para llevar a cabo nuestra voluntad en todo y con todo. Si vienen pronto y voluntariamente, pueden oler nuestros perfumes y nuestros inciensos de olor placentero, que serán agradables y deleitantes para ustedes. Además verán el símbolo de su creador y los nombres de sus santos ángeles, y luego los despediremos y enviaremos de aquí con agradecimiento. Pero si, por el contrario, no vienen pronto y se muestran rebeldes y obstinados, los conjuraremos nue­vamente y los exorcisaremos incesantemente, y repetiremos las palabras dichas y los santos nombres de Dios y de los santos ángeles, por cuyos nombres los acosaremos, y si no es suficiente, añadiremos ante ustedes unos más grandes y poderosos, y luego añadiremos otros nombres que todavía no escuchan de nosotros, que son los de Dios todopoderoso, y que los harán temblar y saltar de miedo, tanto a ustedes como a sus príncipes, por cuyos nombres los conjuramos a ustedes y también a ellos, y no desistiremos en nuestra obra mientras nuestra voluntad no haya sido realizada; pero si ellos, por casualidad, se muestran insensibles y obstinados, desobedientes, reacios, rebeldes, indóciles e insu­bordinados, y si todavía se resisten a nuestros poderosos con­juros, pronunciaremos contra ustedes esta orden de aprisio­namiento en el nombre de Dios todopoderoso, y esta sen­tencia definitiva para que caigan en peligrosa enfermedad y lepra, y que en señal de venganza divina todos ustedes pe­rezcan por una aterradora y terrible muerte, y que el fuego los consuma y devore por todos lados; y que por el poder de Dios, una llama salga de su boca y los queme y los reduzca a la nada en el Infierno. Por lo tanto, no se demo­ren en venir, pues no cesaremos estos poderosos conjuros hasta obligarlos a aparecer aun contra su voluntad.

De esta manera, por lo tanto, nuevamente los conjuramos y exorcisamos, por el nombre y en el santo nombre de On, que es interpretado y llamado Dios; por el nombre y en el nombre de Eheieh, que es el verdadero nombre de Dios: “Yo soy el que es”, por el nombre y en el nombre inefable de cuatro letras, Yod He Vau He, cuyo conocimiento y enten­dimiento es oculto aun para los ángeles; por el nombre y en el nombre de EL, que significa y expresa el poderoso y devorador fuego que irradia de su rostro, y que será su ruina y destrucción; y por la luz de los ángeles, que es encendida y tomada de la inefable flama de ardor divino.

Por estos, y por otros más santos nombres que pronun­ciamos contra ustedes desde lo profundo de nuestros corazones, los forzamos y obligamos, si todavía son rebeldes y desobedientes; los conjuramos y exorcisamos poderosamente, a que vengan ante nosotros con alegría y prontitud, sin fraude o engaño, en verdad y no en error.

Vengan entonces, vengan, contemplen los signos y los nom­bres de su Creador, contemplen los santos pantáculos por la virtud de los cuales la tierra se mueve, los árboles y los abismos tiemblan. Vengan, vengan, vengan.

 

Habiendo llevado a cabo estas cosas, verán los espíritus venir de todos lados con gran prisa con sus príncipes y superiores; los espíritus del primer orden, como soldados, armados con lanzas y escudos; los de segundo orden como Barones, Príncipes, Duques, Capitanes y Generales de ejér­cito. En tercero y último orden aparecerá el Rey, ante quien irán muchos músicos, acompañados por hermosas y melo­diosas voces con canto y coros.

El exorcista o Maestro del Arte, al arribo del Rey, que verá coronado con una diadema, deberá descubrir los santos pantáculos y medallas que trae sobre el pecho cubiertos con una tela de seda o de lino fino, y los mostrará ante él diciendo:

 

Contemplen los signos y santos nombres ante cuyo poder toda rodilla se dobla, de todo lo que está, en el cielo, sobre la tierra o en el infierno. Humillense ustedes mismos, por lo tanto, bajo la poderosa mano de Dios.

 

Entonces el Rey doblará la rodilla ante él y dirá: “¿ Qué deseas, por qué nos has hecho venir de las bóvedas del Infierno?”

Entonces el exorcista, o Maestro del Arte Mágico, con aire seguro y voz grave e imperiosa, le ordenará y mandará tranquiizarse y mantener el resto de sus sirvientes apacibles, e imponer silencio ‘sobre ellos. También renovará la pro­visi6n, y ofrecerá grandes cantidades de incienso, que debe poner de inmediato sobre el fuego, para aplacar a los espí­ritus como les ha prometido. Deberá entonces cubrir los Pantáculos, y verá cosas maravillosas, que es imposible re­latar, tocantes a asuntos mundanos y a todas las ciencias.

Habiendo finalizado esto, el Maestro descubrirá los pan­táculos y ordenará todo lo que desee de los espíritus y de su Rey, y si hay uno o dos espíritus únicamente, será lo mismo, y habiendo obtenido todo lo que desea, debe luego darles licencia de partida:

 

LA LICENCIA DE PARTIDA

 

En el nombre de Adonai, el eterno y duradero, cada uno de ustedes regrese a su lugar, sea la paz entre ustedes y yo, y estén listos para venir cuando se les llame.

 

Después de. esto deberá recitar el capítulo primero del Génesis, Berashith Bara Elohim, “En el principio. ...", “, hecho lo cual cada uno dejará el Círculo en orden, uno despues de otro, el Maestro primero. Además lavarán sus caras con agua exorcisada, como se indicará adelante, luego que to­men sus objetos ordinarios y regresen a sus ‘ocupaciones.

Nótese y obsérvese que este último conjuro es de tan grande importancia y eficacia, que aun si los espíritus estu­vieran aprisionados con cadenas de hierro y fuego, o rete­nidos por un voto, ni aun así podrán demorar la llegada.. Pero suponiendo que hayan sido conjurados en otro lugar o parte del universo por otro exorcista o Maestro del Arte, por el mismo conjuro, el Maestro deberá añadir a su con­juro la petición de que por lo menos le envíe algunos de sus mensajeros o algún individuo que le indique dónde se encuentran, en, qué están ocupados y la razón por la que no pueden venir y obedecerlo. Pero si (lo cual es casi im­posible) aún se muestran rebeldes y reacios a obedecer, entonces sus nombres deben ser escritos en pergamino o papel virgen, que debe ensuciarse con polvo o arcilla. Luego se debe encender un fuego con ruda seca, sobre el cual

pondrá asafétida en polvo y otras cosas de olor maligno, después de lo cual pondrá sobre el fuego los nombres dichos

escritos en pergamino o papel virgen diciendo:

 

EL CONJURO DEL FUEGO

 

 

Yo te conjuro, oh criatura de fuego, por el que removió la Tierra y la hizo temblar, para que atormentes y quemes a estos espíritus, de tal manera que lo sientan intensamente y puedan ser quemados eternamente por ti.

 

Habiendo dicho esto, arrojará el papel al fuego, diciendo:

 

LA MALDICIÓN

 

 

Sean maldecidos, condenados y eternamente execrados, y sean atormentados con dolor perpetuo, de tal manera que no tengan reposo ni de día ni de noche, ni por un solo ins­tante de tiempo, si no obedecen inmediatamente el mandato de quien hizo que el universo temblara; por estos nombres, y en la virtud de estos nombres, los cuales siendo nom­brados e invocados todas las criaturas obedecen y tiemblan con terror y miedo estos nombres que pueden desviar los rayos y los truenos, y que los harán padecer, los destruirán y los desaparecerán, los cuales son: Aleph, Beth, Gimel, Daleth, He, Vau, Zayin, Cheth, Teth, Yod, Kaph, Lamed, Mcm, Nun, Samekh, Ayin, Pe, Tzaddi, Qoph, Resh, Shin, Tau.

Por estos nombres secretos, por lo tanto, y por estos sig­nos .que están llenos de misterios, los maldecimos, y en virtud del poder de las Tres Principales, Aleph, Mcm, Shin, ‘los despojamos de los oficios y dignidades que hayan disfrutado hasta ahora, y por la virtud y poder los relega­mos a un lago de azufre y llamas y a lo más profundo del abismo para que se quemen ahí eternamente.

 

Entonces llegarán sin demora, y con gran prisa, llorando:

 

“Oh señor nuestro y Príncipe, líbranos de este sufrimiento”.

 

Todo este tiempo debe tener cerca y listo, pluma, papel y tinta, como será indicado en adelante. Escriba sus nom­bres de nuevo, y encienda de nuevo el fuego, donde debe poner benjuí, olíbano y estoraque, para hacer con ellos una incensación; con este’ perfume debe perfumar nuevamente el papel con los nombres, los cuales deben estar preparados de antemano. Entonces muéstreles los santos pantáculos y pídales lo que quiera y lo obtendrá; luego de haber logrado sus propósitos despida a los espíritus diciendo:

 

LA LICENCIA DE PARTIDA

 

Por la virtud de estos Pantáculos, y porque han sido obe­dientes y han obedecido los mandamientos de su Crea­dor sientan y huelan este olor agradable y después partan hacia sus, moradas y retiros, que haya paz entre ustedes y yo; estén listos para venir cuando se les llame y cite, y que haya la bendición de ‘Dios hasta donde sean capaces de recibirla, siempre que sean obedientes para venir sin ritos solemnes y ceremonias, de nuestra parte  Debe confeccionar un libro de papel virgen y escribir ahí los conjuros y obligar a los demonios a que juren sobre él que vendrán cuando se les llame y se presenten ellos mismos ante usted cuando quiera consultarlos; después de esto debe cubrir el libro con sellos sagrados en un plato de plata, y ahí escriba o grabe los santos pantáculos. Puede abrir este libro ya sea en domingo o jueves, mejor en la noche que de día, y los espíritus vendrán.

En lo que se refiere a la expresión “noche”, entiéndase la noche que sigue, y no la noche que precede a los días mencionados. Y recuérdese que de día (los demonios) tie­nen vergüenza, ya que son animales de la noche o de la oscuridad.


Notas:

 

1. El Alfabeto Místico conocido como “La escritura de Malaquias” está formado por las posiciones de las estrellas en los cielos, dibujando lineas Ima­ginarias de una estrella a otra, para obtener la forma de los caracteres de este alfabeto.

 

 

1. El nombre de estas letras io he corregido cuidadosamente, ya que en el manuscrito aparecen mezcladas en confusión total. Seym está escrita por 5/sin, Res por Beth, etcétera. El nombre es Ab, Ben, Ve-Ruach Ha-Qadcsh, Padre, hijo y Espíritu Santo. Hay dos nombres más de doce letras empleados fre­cuentemente, HQDVSH BRVK HVA; Santo y bendito sea él; y ADNI HMLK NAMN, El Señor, Rey fiel, además de otras formas.

 

1. Éstos son los nombres de las letras del alfabeto hebreo a las cuales se les atribuye un poder y un significado místico, además de su aplicación ordinaria.

2. Los símbolos literales del Aire, Agua y Fuego, que el Sepher Yetzsirah llama las Tres Letras Madres.


LIBRO 1

 

 

CAPITULO VIII

 

CONCERNIENTE A LAS MEDALLAS O PANTÁCULOS

Y LA MANERA COMO DEBEN CONSTRUIRSE

 

 

 

Como ya hemos hecho mención de los pantáculos, es nece­sario que se entienda que la ciencia total y el entendimiento de nuestra Clave dependen de la operación y uso de los pantáculos.

Aquel que quiera llevar a cabo una operación por el uso de las Medallas o Pantáculos y volverse experto debe ob­servar lo que se ha dicho y ordenado. Que sepa, oh hijo mío Roboam, y entienda que en los dichos pantáculos en­contrará los inefables y santos nombres que fueron escritos por el dedo de Dios en las Tabas de Moisés, y que yo, Salomón, he recibido por el ministerió de un ángel por revelación divina. Por lo tanto los he arreglado y unido, consagrado y guardado para beneficio de la raza humana y la preservación del cuerpo y el alma.

Los pantáculos deben ser hechos en los días y horas de Mercurio, cuando la Luna se encuentre en un signo de aire 1 o tierra; también debe estar en creciente e igual número de días con el Sol.

Es necesario tener una cámara o gabinete especial aparte, y recién limpiado para ello, donde pueda permanecer sin ser interrumpido, el cual, habiendo entrado con. sus com­pañeros, debe incensarse y perfumarse con las maderas y perfumes del Arte. El cielo debe estar limpio . y sereno. Es necesario que tenga una pieza o varias de pergamino vir­gen preparadas y arregladas de antemano, como se indicará más adelante, en el lugar apropiado

Debe comenzar la escritura o construcción de los pan­táculos en la hora ya indicada: Entre Otras cosas debe usar principalmente los siguientes colores: oro, cinabrio o rojo vermellón y azul celeste o brillante. Aún más, debe hacer estas medallas o pantáculos con pluma y colores exorcisa­dos, como se mostrará en adelante. Cuando los construya, si puede terminarlos en la hora en que los comenzó, es mejor. Sin embargo si es absolutamente necesario interrum­pir el trabajo, debe esperar el día y la hora apropiados para recomenzar. Cuando haya terminado y completado los pantáculos, tome una tela de seda muy fina, como se le ordenará de aquí en adelante, con la cual envolverá los pantáculos. Luego tome un gran recipiente con carbón sobre el cual pondrá incienso, alfóncigo y áloes, habiéndolos exor­cisado y conjurado previamente, como será indicado en adelante. Debe estar puro, limpio y lavado como se dirá en el capítulo dedicado a esto. Para ello necesitará tener la daga o la espada mágica del arte, con la que deberá hacer un Círculo, y trazar en él un círculo interior, y en el espacio entre ellos deberá escribir los nombres de Dios que sean apropiados. Después de esto es necesario tener dentro del Círculo un vaso de barro lleno de carbones y perfumes odoríferos, con los que perfumará los pantáculos, y habiéndose vuelto cara al Este debe sostener los pantácu­los sobre el humo de incienso y repetir devotamente los si­guientes salmos de David mi padre: 8, 21, 27, 29, 32, 51, 72, 134.

(Para hacer una figura conveniente del Círculo que puede ser utilizado para preparar instrumentos y otras cosas del mismo tipo,. así como preparar y consagrar los pantácu­los, véase la figura 3).

Después de esto, repita la siguiente oración.

 


ORACIÓN

 

 

¡ Oh poderoso Adonai, El, fuerte, Agla, más santo, On, el más recto!, la Aleph y la Tau, el Principio y el Fin, tú que has establecido todas las cosas en tu sabiduría; tú que has es­cogido a Abraham, tu siervo fiel, y has prometido que en su progenie todas las naciones del mundo serán bende­cidas, cuya semilla has multiplicado como las estrellas del cielo; tú que has aparecido en llamas ante tu siervo Moisés en la zarza ardiente, y que lo hiciste caminar con los pies secos en el Mar Rojo; que le diste la Ley sobre el monte Sinaí; tú que le has dado a Salomón, tu siervo, estos pan­táculos por tu gran misericordia, para la preservación del cuerpo y el alma, humildemente imploramos y suplicamos, Santa Majestad que estos pantáculos puedan ser consagra­dos por tu poder y preparados en tal manera que puedan obtener virtud y fuerza contra todos los espíritus, por ti, oh Santo Adonai, cuyo reino, imperio y principado per­maneció siempre y durará sin fin.

 

Habiendo dicho estas palabras, debe perfumar los pan­táculos con las mismas esencias dulces y perfumes, y des­pués, habiéndolos envuelto en una tela de seda, debe colo­carlos en un lugar apropiado y limpio, para usarlos cuando los necesite para luego volver a guardarlos en dicho lugar, de acuerdo con su voluntad. Ahora te ensefiaré el método y la manera de preparar dicho lugar, la forma de perfu­marlo con olores y rociarlo con agua consagrada y con el hisopo del Arte Mágico, ya que todas estas cosas contienen muchas buenas propiedades e innumerables virtudes, como lo demostrará fácilmente la experiencia.

Ya hemos hablado suficientemente de lo que concierne a la solemne invocación de los espíritus.

Hemos hablado también, lo suficiente en nuestra Clave de la manera de atraer los espíritus para hacerlos hablar. Ahora, con la ayuda divina, te mostraré cómo llevar a cabo ciertos experimentos con éxito.

Sabe, oh hijo mío Roboam,1 que todos los sellos divinos, caracteres y nombres (que son las cosas más preciosas y excelentes en la naturaleza, ya sea terrestre o celeste), deben ser escritos por separado, cuando estén en estado de pureza y gracia, sobre pergamino virgen, con tinta ordi­naria, al principio del mes’ de agosto, antes que el Sol se levante, ‘alzando tus ojos al cielo y volviéndote hacia el Este. Debes preservarlos y colgarlos del cuello, cualquiera, en el día y la hora en que naciste, después de lo cual debes tener cuidado de nombrar cada día diez veces el nombre que está colgado de tu cuello, volteándote hacia el Este, y puedes estar seguro que ningún encantamiento o cualquier Otro peligro tendrá poder para hacerte daño.

Aún más, podrás conquistar a todos tus enemigos, y serás apreciado y amado por los ángeles y espíritus, siempre que hayas hecho sus caracteres y los tengas sobre ti; te aseguro que ésta es la forma verdadera para tener éxito en todas las operaciones, ya que estando fortificado con un nombre divino y las letras, caracteres y sellos aplicables a la opera­ción puedes descubrir con qué exactitud sobrenatural y gran prontitud serán obedientes ante ti las cosas tanto terrestres como celestes. Pero todo esto será realidad sólo cuando estés acompañado por los pantáculos que de aquí en adelante siguen, viendo que los sellos, caracteres y nombres divinos sólo sirven para fortificar la obra, para preservar de acci­dentes imprevistos y para atraer la familiaridad de los án­geles y espíritus, lo cual es una razón, oh hijo mío, que antes de realizar un experimento te ordeno leer y releer mi testamento, no sólo una sino muchas veces, para que estando perfectamente instruido en las ceremonias no puedas por ningún motivo fallar y para que, de esta manera, lo que en un principio parecía difícil y largo pueda convertirse, con el tiempo, en un proceso fácil de reálizar y de gran utilidad.

Estoy a punto de revelarte mis secretos, que te recomien­do nunca emplear para propósitos malignos, ya que es mal­dito aquel que toma el nombre de Dios en vano; pero debes hacer uso de ellos sin ninguna otra ceremonia, entendiendo que, como ya lo he dicho, tengas sólo la gloria del eterno Dios como objetivo. De esta manera, habiéndote enseñado todas las ceremonias que conciernen a la forma de llevar a cabo las operaciones, estoy determinado a hacerte partícipe en los secretos de los que tengo un conocimiento particular, desconocido hoy día para la generalidad de los hombres; pero con la condición de que nunca intentes la ruina y des­trucción de tu vecino, ya que su sangre clamará venganza ante Dios, y al final tú y los tuyos sentirán la justa ira de la deidad ofendida. Sin embargo, no habiendo prohibido Dios los placeres honestos y justos, puedes llevar a cabo las opera­ciones que siguen, siendo necesario distinguir entre las bue­nas y las malas, para escoger las primeras y olvidar las últimas, que es por lo que te ordeno estar atento a todo lo que contiene mi testamento.


Notas: Capitulo VIII

 

 

1.Como Géminis, Libra, Acuario, Tauro, Virgo o Capricornio.

 

1.De preferencia los que tienen relación con el trabajo que se está haciendo.

2.Los números de los Salmos se han dado de acuerdo con la numeración inglesa, no hebrea.

 

1.A partir de aquí y hasta el fin de este capítulo, el texto aparece sólo en el manuscrito Lansdowne 1203.

 

1.Cuando el Sol está en el signo de Leo.

 


LIBRO 1

 

CAPITULO IX

 

DEL EXPERIMENTO QUE CONCIERNE A LAS COSAS

ROBADAS Y COMO DEBE SER REALIZADO

 

 

 

AMADO hijo, si encontraras algún robo, debes hacer lo que aquí se te ordena, y con la ayuda de Dios encontrarás lo que ha sido robado.

Si los días y las horas no se indican en esta operación, debes remitirte a lo que ya se ha dicha. Pero antes de co­menzar cualquier operación para recuperar las cosas roba­das, después de haber hecho todas las cosas necesarias en la preparación, debes decir la siguiente

 

ORACIÓN

 

Ateh Adonai Elohim Asher Ha-Shamain Ve-Ha-Aretz, et­cétera.

Tú, oh Señor, que has hecho el Cielo y la Tierra y los has medido en la palma de tu mano, tú que estás sentado sobre los querubines y los serafines, en las alturas a donde el entendimiento humano no puede penetrar, tú que has creado todas las cosas por tu acción, en cuya presencia están las criaturas vivientes, de las cuales cuatro son maravillosamente volátiles, que tienen seis alas y que incesante­mente cantan: Qadosch, Qadosch, Qadosch, Adonai Elohim Tzabaoth, llenos están los Cielos y la Tierra de tu gloria. Oh Señor Dios, tú que has arrojado a Adán del Paraíso terrenal, y que has puesto al querubín para guardar el Árbol de la Vida, tú que eres el Señor que hace maravi­llas, muéstrate, yo imploro tu gran misericordia, por la santa ciudad de Jerusalén, por el maravilloso nombre de cuatro letras, que es: Yod He Vau He, y por tu santo y admirable nombre, dame el poder y la virtud que me per­mitan lograr este experimento y llegar al fin deseado de esta operación, por ti que eres vida, y a quien corresponde la vida por toda la eternidad. Amén.

 

Después de esto perfuma e inciensa el lugar con buenas esencias y olores dulces. Este dicho lugar debe estar puro, limpio, a salvo de interrupciones o molestias, y apropiado para el trabajo, como mostraremos en adelante. Luego ro­cía el lugar con agua consagrada, como se indica en el lugar concerniente a los círculos.

Habiendo preparado la operación de esta manera, debe repetirse el conjuro necesario para este experimento, al final de lo cual debe decirse lo siguiente:

 

“Oh todopoderoso Padre y Señor que contemplas los Cie­los, la Tierra, y el Abismo, concédeme misericordiosamente, por tu santo nombre escrito con cuatro letras, Yod, He, Vau, He, que por este exorcismo pueda obtener la virtud, tú que eres Iah, Iah, Iah, concede que por tu poder estos espíritus descubran lo que requerimos y lo que esperamos descubrir y puedan declarar y mostramos a las personas que han cometido el hurto y dónde puedan encontrarse.

Los conjuro nuevamente, espíritus arriba nombrados, por todos los nombres pronunciados, por los que todas las cosas creadas tiemblan, a que muestren abiertamente ante mí (o ante este niño presente con nosotros) las cosas que bus­camos.

Habiendo realizado estas cosas, ellos harán que veas plenamente las cosas que buscas. Tómese nota de que el Maes­tro del Arte debe ser de la manera indicada en el capítulo concerniente al Maestro y sus compañeros, y si en este expe­rimento es necesario escribir nombres o sellos, debe hacerse lo necesario a observar respecto de la pluma, la tinta y el papel, como se prescribe debidamente en los capítulos re­ferentes a ello.

Si no observas estas cosas, no lograrás lo que deseas ni alcanzarás el fin deseado.

 

 

CÓMO SABER QUIÉN HA COMETIDO UN ROBO

 

 

Tome un cedazo y suspéndalo atado del borde con un pe­dazo de cuerda con la que haya sido colgado un hombre. Dentro del borde escriba con sangre, en las cuatro divisiones hechas, los caracteres dados en la figura 4.

 

Después de esto, tome un recipiente de bronce perfectamente limpio y llénelo con agua de una fuente, pronunciando estas palabras: Dies mies yes-chet bene done fet Donnima Metemauz; dé vuel­tas al cedazo con la mano izquierda, y al mismo tiempo con la mano derecha mueva el agua del recipiente en di­rección Contraria con una rama de laurel verde. Cuando el agua se aquiete y el cedazo ya no dé vueltas, vea fija­mente entre el agua y verá la forma de aquel que ha cometido el robo; y para poderlo reconocer más fácilmente, haga una marca en la cara con la Espada Mágica del Arte, ya que la señal que marque en el agua será encontrada en la persona real.

 

 

CÓMO HACER QUE EL CEDAZO DÉ VUELTAS PARA SABER

 

QUIÉN HA COMETIDO EL ROBO

 

 

Tome una canasta y por fuera del borde inserte la punta de unas tijeras abiertas, y habiendo puesto los anillos de las tijeras en los pulgares de dos personas, que una de ellas diga la siguiente

 

ORACIÓN

Dies mies yes-chet bebe done fet Donnima Metemauz; oh Señor, que libraste a la santa Susana de la falsa acusación de crimen; oh Señor, que liberaste a la santa Tecla; oh Señor, que rescataste al santo Daniel del foso de los leo­nes, y a los tres niños de la pira de fuego, libera a los inocentes y descubre a los culpables.

 

Después de esto que él o ella pronuncie en voz alta los nombres y apellidos de todas las personas que viven en la casa donde se ha cometido el robo, que puedan ser sos­pechosos de haberlo hecho, diciendo:

“Por San Pedro y por San Pablo, tal persona no ha come­tido el robo”.

Y que la Otra conteste:

“Por San Pedro y por San Pablo, él (o ella) no lo ha hecho”.

 

Que esto sea repetido tres veces por cada persona nom­brada, o sospechosa, y es seguro que al nombrar la persona que ha cometido el robo o realizado el crimen la canasta dará vueltas ella misma sin poderla parar y por medio de esto sabrán quién es el culpable.

1


Notas capitulo IX:

 

1. Esto es simplemente el hebreo de la oración que sigue, pero en los códices manuscritos se encuentra muy mutilada como para tener valor al pronunciarla.

 

l.   Un niño que se emplea como clarividente, según la costumbre que sub­siste en algunos lugares del Oriente.

 

1.  El resto de este capítulo proviene del manuscrito Lansdowne 1203.

2.Ésta es la antigua adivinación por el Cedazo y las Tijeras; y el “por San Pedro y por San Pablo”, que se menciona en ella demuestra que fue reconstruida durante la Edad Media.


 

LIBRO 1

 

 

CAPITULO X

 

DEL EXPERIMENTO DE INVISIBILIDAD Y CÓMO

DEBE REALIZARSE

 

Si DESEAS realizar el experimento de invisibilidad, debes se­guir las instrucciones para el mismo. Si fuera necesario ob­servar el día y la hora, debes hacer como se indica en sus capítulos. Pero si no es necesaria la observación del día y la hora, como se indica en el capítulo de ello, debes ha­cerlo como se indica en el capítulo que lo precede. Si en el curso del experimento debes escribir algo, debe hacerse de acuerdo con las formas descritas en los capítulos refe­rentes a ello, con la pluma apropiada, papel, tinta o san­gre. Pero si la operación debe ser lograda por invocación, antes del conjuro debes decir devotamente y de corazón:

 

Sceaboles, Arbarón, Elohi, Elimigith, Herenobulcule, Me­the, Baluth, Timayal, Villaquiel, Teveni, Yevie, Ferete, Bacuhaba, Guvarín; por él, por quien ustedes tienen imperio y poder sobre los hombres, deben lograr esta obra para que pueda volverme y permanecer invisible.

 

Si fuera necesario trazar un círculo para esta operación, se debe hacer de acuerdo con lo que se indica en el capí­tulo concerniente a los círculos; y si fuera necesario escribir caracteres, etcétera, debes seguir las instrucciones dadas en los capítulos respectivos.

Habiendo preparado esta operación de esta manera, si hubiera un conjuro especial que realizar, debe repetirse en la manera apropiada, si no, debe decirse el conjuro general, al final del cual deben añadirse las siguientes palabras:

 

Oh Almiras, Maestro de Invisibilidad! con tus ministros Cheros, Maitor, Tangedem, Transidim, Suvantos, Abelaios, Bored,. Belamith, Castumi, Dabuel, los conjuro por el que hizo temblar los Cielos y la Tierra, que está sentado en el trono de su majestad, para que esta operación sea perfec­tamente lograda de acuerdo con mi voluntad, de tal ma­nera que en cualquier momento que me plazca pueda vol­verme invisible.

Te conjuro nuevamente ¡oh Admiras! Jefe de Invisibili­dad, a ti y a tus ministros, por él, por quien todas las cosas tienen ser, y por Saturiel, Harchiel, Daniel, Beniel, Assimo­nem, a que vengas inmediatamente aquí con tus ministros, y logres esta operación, como tú sabes que debe ser lograda, y que por la misma operación me vuelvas invisible, de tal manera que nadie pueda yerme.

 

Para poder llevar a cabo dicha operación, debes prepa­rar todas las cosas necesarias con sumo cuidado y esmero, y ponerlas en práctica con todas las ceremonias particu­lares y generales dadas para los experimentos y con todas las condiciones dadas en el primero y segundo Libro. Debes también, en la misma operación, repetir debidamente los conjuros apropiados, con todas las solemnidades marcadas en los capítulos respectivos; de esta manera, seguramente realizarás la operación sin impedimento alguno y la encon­trarás verdadera.

Pero si, por el contrario, dejas una sola cosa escapar a tu cuidado, y si la pasas por alto, nunca podrás llegar a tu fin deseado; así como, por ejemplo, no entramos fácilmente a una ciudad saltando sus paredes sino atravesando sus puertas.

 

CÓMO VOLVERSE INVISIBLE

 

 

Haz la forma de un hombre en una pequeña imagen de cera amarilla, en el mes de enero y en el día y hora de Sa­turno, y a esa misma hora escribe con una aguja sobre la corona de la cabeza y sobre su cráneo, que habrás hábil­mente levantado, los siguientes caracteres (figura 5);

 

des­pués de lo cual pondrás el cráneo en la posición apropiada. Debes luego escribir sobre una pequeña tira de la piel de una rana o sapo que tú hayas matado, las siguientes pala­bras o caracteres (figura 6).

 

Debe ir luego, y suspender la figura con uno de tus cabellos de la bóveda de una cueva a la hora de la medianoche, y perfumándola con el incienso apropiado debes decir:

 

Metatrón, Melekh, Beroth, Noth, Venibbeth, Mach, y to­dos ustedes, te conjuro, oh figura de cera, por el Dios vi­viente,, por la virtud de estas palabras y caracteres, vuélveme invisible a donde yo te lleve conmigo. Amén.

 

Y después de haberla incensado de nuevo, debes enterrarla en el mismo lugar en una pequeña caja, y cada que quieras entrar o pasar por un lugar sin ser visto, debes decir estas palabras, teniendo dicha figura en el bolsillo izquierdo:

“Ven a mí y nunca me dejes a donde quiera que vaya”.

Después de esto puedes llevarla nuevamente al lugar mencionado y cubrirla con tierra hasta que la vuelvas a necesitar.

 

 


LIBRO 1

 

CAPITULO XI

 

PARA EVITAR QUE UN CAZADOR MATE CUALQUIER

 

ANIMAL DE CAZA

 

TOMA UNA vara de saúco verde y quítale la médula de las dos puntas. En cada punta pon una tira de pergamino de piel de liebre, habiendo escrito con ella, con la sangre de una gallina negra, los siguientes caracteres y palabras (fi­gura 7).

 

 

 Habiendo hecho dos de estas tiras, pon una en cada punta en el hueco y cierre las aberturas con la misma médula, después, en un viernes del mes de febrero debes sahumar la vara con incienso dulce o agradable. tres veces en el aire, y llevándola la debes enterrar bajo un árbol de saúco. Después debes exponerla en el camino por el que pasará el cazador, y una vez que haya pasado por ahí, no tendrá esperanza de matar ningún animal durante el día; pero ten cuidado de volver a enterrarla bajo el saúco, para volver a husala cuando la necesites y recogerla cuando pase el cazador.

 

 

 

 

 

 

 

 

1.     Este capitulo esta tomado del manuscrito Lansdowne 1203.


LIBRO 1

 

 

CAPITULO XII

 

 

CÓMO HACER LAS LIGAS MÁGICAS’

 

 

TOMA piel de venado suficiente para hacer dos ligas hue­cas, pero antes de coserlas debes escribir en la parte de la piel que estuvo pegada a la carne, las palabras y carac­teres de la figura 8,

 

con la sangre de una liebre matada el 25 de junio, y habiendo llenado dichas ligas con arte­misa verde recogida también el mismo 25 de junio antes de la salida del Sol, debes poner en los dos finales de cada una el ojo del pez llamado bardo. Cuando quieras usarlas, debes levantarte antes de la salida del Sol y lavarlas en un manantial de agua corriente, y ponértelas arriba de las ro­dillas. Después de esto, debes tomar una corta vara de alcornoque cortada en el mismo día 25 de junio, volverte en la dirección que quieras ir, escribe sobre el suelo el nombre del lugar donde deseas ir y comenzando la jornada lo encontrarás logrado en unos pocos días y sin fatiga. Cuando quieras parar so1amente di Amech y golpea el aire con la vara y sin demora estarás en tierra firme.

 

 

 

 

 

1.      Este capitulo también está tomado del manuscrito Lansdowne 1203.

 

 

LIBRO 1

 

 

CAPITULO XIII1

 

CÓMO HACER LA ALFOMBRA MÁGICA PARA INTERROGAR

LAS INTELIGENCIAS Y OBTENER RESPUESTA SOBRE

CUALQUIER MATERIA QUE UNO QUIERA. SABER

 

 

 

HAZ UNA alfombra de lana blanca y nueva, y cuando la Luna esté llena, en el signo de Capricornio y a la hora del Sol, debes ir al campo, lejos de la presencia de los hombres, a un lugar libre de impurezas, extender la alfombra de tal manera que uno de sus puntos quede hacia el Este y otro hacia el Oeste, y habiendo hecho un círculo que la en­cierre, debes permanecer en ella dentro del círculo sobre el punto del Este, y sosteniendo la vara en el aire para toda operación, debes llamar hacia ese punto a Michael, 2 hacia el Norte, a Rafael, hacia el Oeste a Gabriel y hacia el Sur a Muriel. Después de esto debes regresar al punto del Este y de­votamente invocar el nombre de Agla, y tomar este punto de la alfombra con la mano izquierda; volviéndote luego hacia el Norte haz lo mismo, continuando hacia los otros puntos de la alfombra; debes levantarlos de tal manera que no toquen el suelo, y sosteniéndolós arriba y volviéndote de nuevo hacia el Este, debes decir con gran veneración la siguiente

 

ORACIÓN

 

Agla, Agla, Agla, Agla, oh Dios todopoderoso que eres la vida del universo y que riges sobre las cuatro divisiones de su vasta forma por la fuerza y virtud de las cuatro letras de tu santo nombre, Tetragrammaton, Yod He Vau He, bendice en tu nombre esta cubierta que sostengo, como has bendecido la capa de Elías en las manos de Eliseo de tal manera que estando cubierto con tus alas, nada puede he­rirme, como es dicho: “Él te esconderá bajo sus alas y bajo sus plumas puedes confiarte; su verdad será tu escudo”.

 

Después de esto debes doblarla diciendo las siguientes pa­labras: “Recabustira, Cabustira, Bustira, Tira, Ra, A” y debes guardarla cuidadosamente para que sirva cuando se necesite.

Cuando desees hacer la interrogación, escoge la noche con Luna llena o Luna nueva, y desde la medianoche hasta que rompa el día. Puedes trasladarte al lugar adecuado si se trata del descubrimiento de un tesoro; si no, cualquier lugar servirá si está puro y limpio. Ten la precaución de escribir el día anterior por la noche sobre una tira de per­gamino virgen con tinta azul y con. una pluma hecha con pluma de paloma, el nombre y sello de la figura 9.

 

 To­mando la alfombra debes cubrirte, la cabeza y el cuerpo con ella, y tomando el incensario con fuego nuevo en él, debes colocarlo en el lugar adecuado y ponerle incienso. Luego debes postrarte sobre el piso con el rostro hacia la tierra, antes de que el incienso comience a humear, manteniendo el fuego del mismo bajo la alfombra, sosteniendo la vara hacia arriba, descansando sobre ella la barbilla, sostén con la mano derecha la tira de pergamino contra la frente y dí las siguientes palabras:

 

Vagale, Hamicata, Umsa, Terata, Yeh, Dah, Ma, Ba­xasoxa, Un, Horah, Himesere;1 oh Dios, el vasto, mándame la inspiración de tu luz, hazme descubrir las cosas secretas que pido de ti, cualesquiera que éstas sean; permite que las investigue por la ayuda de tus santos ministros Raziel, Tzaphniel, Matmoniel. Escucha, tú has deseado la verdad en el joven y en las cosas ocultas, muéstrame la ‘sabiduría. Recabustira, Cabustira, Bustira, Tira, Ra, A, Karkahita, Kahita, Ta.

 

 

Y escucharás la respuesta que has buscado.


1. Este capítulo está tomado del manuscrito Lansdowne 1203.

2. Generalmente he encontrado a Michael atribuido al Sur, Rafael al Este, Gabriel al Oeste y Auriel al Norte. Por lo mismo pienso que el operador debe volverse siguiendo el curso del Sol, y no al contrario como dice el texto.

 

1. Éstas son probablemente palabras hebreas degeneradas derivadas de la misma oración.

 

 

 

 

 

 


 

LIBRO I

 

 

CAPITULO XIV.

 

 

CÓMO CON VERTIRSE EN EL DUEÑO DE UN TESORO POSEIDO POR ESPIRITUS

 

 

ESTANDO la tierra habitada, como lo he dicho antes, por un gran número de seres celestiales y espíritus, qúienes por su sutileza y previsión conocen los lugares donde se ocultan tesoros, y viendo que con frecuencia sucede que los hombres que buscan estos tesoros son molestados y en ocasiones muertos por dichos espíritus, llamados Gnomos, quienes sin embargo, no lo hacen por avaricia, ya que un espíritu es incapaz de poseer algo por no tener sentidos materiales para utilizarlo, sino que lo hacen por ser ene­migos de las pasiones, y, por lo mismo, igualmente de la avaricia a la que los hombres se encuentran tan inclinados, y previendo los fines malignos para los que serán usados estos tesoros, tienen interés en mantener la tierra en su con­dición y valor por ellos, sus habitantes; y cuando molestan ligeramente a los que buscan los tesoros es para prevenirlos de que cesen en su intento, y si sucede que la ava­ricia impertinente de dichos buscadores los obligue a con­tinuar, sin hacer caso de las advertencias, los espíritus, irritados por el desprecio de las mismas, frecuentemente matan a los hombres. Pero sabe, oh hijo mío, que desde el momento que tengas la buena fortuna de estar familia­rizado con tales espíritus, y que puedas, por medio de lo que te he enseñado, subyugarlos a tus órdenes, estarán fe­lices de darte y hacerte partícipe de lo que inútilmente poseen, a condición de que hagas un buen uso de ello.

 

 

LA FORMA DE LLEVAR A CABO LA OPERACIÓN

 

Un domingo, antes de salir el Sol, entre el 10 de julio y el 20 de agosto, cuando la Luna se encuentre en el signo del León, debes ir a un lugar donde sepas, ya sea por inte­rrogación de las inteligencias o por otro medio, que hay un tesoro; ahí debes pintar un círculo de tamaño suficiente con la espada del Arte Mágico, dentro del cual abrirás la tierra en la forma en que la naturaleza del terreno lo per­mita; tres veces durante el día debes incensario con el in­cienso propio del día, después de lo cual, vistiendo con la vestimenta propia para la operación, debes suspender de algún modo, por un mecanismo, muy cerca sobre la abertura, una lámpara, cuyo aceite debe estar mezclado con la grasa de un hombre que haya muerto durante el mes de julio, y la mecha debe estar hecha de la tela con la que fue amor­tajado. Habiéndola encendido con fuego nuevo, debes for­tificar a los trabajadores o excavadores con un cinturón hecho de piel de un cabrito recientemente matado, donde estarán escritas con la sangre del hombre del que se toma la grasa, estas palabras y caracteres (ver figura 10),

 

y debes ponerlos a trabajar con seguridad, previniéndolos de no per­turbarse con los espectros que vean, sino que continúen con valor. En caso de que no puedan terminar el trabajo en un solo día, cada vez que tengan que dejarlo debes decirles que cubran con madera la abertura y que echen sobre ella unas seis pulgadas de tierra, y así Continuarás hasta el final, estando todo el tiempo vestido con la túnica del Arte y con la espada mágica durante la operación. Después de la cual debes repetir esta

 

ORACIÓN

 

Adonai, Elohim, El, Eheieh Asher Eheieh, Príncipe de Prín­cipes, Existencia de Existencias, ten misericordia de mí, y pon tus ojos sobre tu siervo que te invoca devotamente y te suplica por el santo y tremendo nombre Tetragrammaton, que seas propicio y ordenes a tus ángeles y espíritus para que vengan y tomen su sitio en este lugar. Oh ángeles y espí­ritus de las estrellas, oh ángeles y espíritus elementales, oh, todos ustedes, espíritus presentes ante el rostro de Dios, yo, el ministro y fiel siervo del Altísimo, los conjuro a que ven­gan y estén presentes en esta operación, que el mismo Dios, la Existencia de Existencias, los conjure. Yo, el siervo de Dios, humildemente los solicito. Amén.

 

Habiendo hecho que los trabajadores rellenen el hoyo, debes licenciar a los espíritus para que partan, dándoles las gracias por el favor dispensado, diciendo:

 

LICENCIA DE PARTIDA

 

 

Oh espíritus buenos y felices, les damos las gracias por los beneficios que hemos recibido de su bondad! Vayan en paz para gobernar el elemento que Dios ha destinado para su residencia. Amén:

LIBRO 1

 

 

CAPITULO XV

 

 

LO QUE CONCIERNE AL EXPERIMENTO PARA BUSCAR

FAVORES Y AMOR1

 

 

 

Si DESEAS llevar a cabo el experimento para buscar favores y amor, observa en qué forma debe realizarse, y si depende de la hora y el día, realízalo en el día y la hora requeridos, como lo encontrarás en el capítulo concerniente a las horas, y si la operación requiere de escritura, debe escribirse de acuerdo con lo que se indica en el capítulo concerniente a lo mismo, y si es necesario hacer pactos, o votos e incensaciones, debe incensarse con un perfume, como se dice en el capítulo que trata de esto, y si es necesario rociar con agua e hisopo, hágase como se muestra en el capítulo con­cerniente a lo mismo; igualmente, si el experimento requiere caracteres, nombres o similares, hágase de acuerdo como se indica en el capítulo concerniente a la escritura de ca­racteres y coloque los mismos en un lugar limpio, como se ha dicho. Luego repita sobre ellos la siguiente

 

ORACIÓN

 

Oh Adonai, Santísimo, más recto y más poderoso Dios, que has hecho todas las cosas por tu misericordia y rectitud, de las que estas lleno, concédenos que seamos me­recedores para que este experimento sea consagrado y per­fecto, para que la luz salga de tu santo trono, oh Adonai, para que obtenga para nosotros favor y amor! Amén.

Una vez dicho esto, debes ponerla en una seda limpia y enterrarlo durante una noche y un día en el cruce de cuatro caminos, y cuando desees obtener la gracia o favor de al­guien, tómalo, habiéndolo previamente consagrado de acuer­do con las reglas, y colócalo en tu mano derecha, y busca lo que deseas y no te será negado. Pero si no llevas a cabo el experimento correctamente, seguramente fallarás en tu intento.

Para obtener favores y amor, escribe las siguientes pa­labras:

Sator, Arepo, Tenet, Opera, Rotas, Iah, Iah, Iah, Enam, Iah, lah, Lah, Kether, Chokmah, Binah., Gedulah, Geburah, Tiphereth, Netzach, Hod, Yesod, Malkuth, Abraham, Isaac, Jacob, Shadrach, Meshach, Abednego, estén todos presentes en mi ayuda y para lo que yo quiera obtener.

Con estas palabras, habiendo sido escritas apropiadamente, como se indica arriba, puedes ver tu deseo cumplido.

 

1.Este capítulo está tomado del manuscrito Add. 10 862.


LIBRO 1

 

 

CAPITULO XVI 1

 

 

CÓMO DEBEN SER PREPARADAS LAS OPERACIONES

DE INVISIBILIDAD, BURLA Y ENGAÑO

 

 

Los EXPERIMENTOS concernientes a trucos, burlas y engaños pueden realizarse de muchas maneras. Cuando desees lle­varlos a cabo respecto a una persona, debes observar el día y la hora como ya se ha indicado. Si es necesario escribir caracteres o palabras, debe ser hecho sobre pergamino vir­gen, como lo mostraremos más adelante. Con respecto a la tinta, si no se ordena especial para esta operación, es acon­sejable usar la sangre de un murciélago con la pluma y la aguja del Arte. Pero antes de escribir los caracteres o nom­bres, todas las reglas deben ser observadas cuidadosamente, como se indica en los capítulos concernientes a ello, y ha­biendo seguido todo esto, debe pronunciar en voz alta las siguientes palabras:

Abac, Aldal, Iat, Hudac, Guthac, Guthor, Gomeh, Tista­tor, Derisor, Destatur, vengan aquí todos ustedes que aman los lugares y tiempos donde todo tipo de trucos y engaños se practican, y ustedes que hacen que todas las cosas des­aparezcan y se vuelvan invisibles, vengan aquí a engañar a todos aquellos que observan estas cosas, de tal manera que sean engañados, y que parezcan ver lo que no ven, y es­cuchar lo que no escuchan, de tal forma que sus sentidos puedan ser engañados, y que puedan observar lo que no es verdad.

Vengan aquí y permanezcan, y consagren este encanta­miento, viendo que Dios, el todopoderoso Señor, los ha des­tinado para eso.

Cuando se haya. completado este experimento en esta forma y a la hora y tiempo que hemos mostrado y enseñado, y que las palabras Abac, Aldal, etcétera, se hayan escrito con la pluma como se ordenó, aun cuando el experimento deba realizarse en otra forma, las palabras deben decirse siempre y deben repetirse en la manera indicada.

Si se practican estas cosas en la manera correcta; se lle­gará al resultado deseado, por lo cual puede engañar los sentidos fácilmente.

 

1.     Este capítulo se da tambien en el manuscrito Add. 10862, Harleian

3981, King 288, Sloane 3091 y Sloane 1307, pero esta defectuoso en el Lansdowne 1202.

 

 

 

LIBRO 1

 

 

CAPITULO XVII

 

COMO DEBEN SER PREPARADOS LOS EXPERIMENTOS

Y OPERACIONES EXTRAORDINARIOS

 

 

 

EN LOS capítulos precedentes hemos hablado de las operacio­nes y experimentos comunes, que son más usuales en la práctica y operación, y puede verse fácilmente que se ha dicho lo suficiente para su realización perfecta. En este capítulo trataremos de experimentos extraordinarios y raros, que pueden también hacerse de muchas formas. Sin em­bargo, aquellos que deseen llevar a cabo tales experimentos y operaciones, deben observar los días y las horas como se indica en los capítulos apropiados, y deben estar provistos de papel virgen y demás cosas necesarias. Habiendo prepa­rado el experimento de forma similar, debe decir:

 

ORACION

 

 

Oh Dios, que has creado todas las cosas, y que nos has dado discernimiento para distinguir lo bueno de lo malo, por tu santo nombre y por estos santos nombres: Iod, Iah, Vau, Daleth, Vau, Tzabaoth, Zio, Amator, Creator, concede, oh Señor, que este experimento pueda hacerse verdad en mis manos, por tu santo sello, oh Adonai, cuyo reino e imperio permanecen eternamente por la eternidad de las eternidades. Amén.

Habiendo dicho esto, puede llevar a cabo el experimento, observando la hora, incensando y perfumando como se indica; rociando con agua exorcisada, y realizando todas las ceremo­nias y solemnidades como se indicará en el Segundo Libro de la Clave.

 

 

LIBRO 1

 

 

CAPÍTULO XVIII

 

CONCERNIENTE A LOS SANTOS PANTÁCULOS O MEDALLAS

 

 

 

LAS MEDALLAS O pantáculos que hacemos con el própósito de infundir terror a los espíritus y someterlos a obediencia, tie­nen además de esto, maravillosa y excelente virtud. Si in­vocas a los espíritus por la virtud de estos pantáculos, obe­decerán de buen grado, y habiéndolos contemplado serán impresionados con asombro y los temerán, y los verás tan sorprendidos con terror y miedo, que ninguno de ellos será suficientemente armjado como para oponerse a tu voluntad. También son de gran virtud y eficacia contra los peligros de la tierra, el aire, el agua y el fuego, contra el veneno que se ha tomado, contra toda clase de necesidades y debi­lidades, contra el hechizo, atadura y brujería, Contra el terror y el miedo; donde quiera que te encuentres, si estás armado con ellos estarás a salvo todos los días de tu vida.

Con ellos ganamos favores y buena voluntad de los hom­bres y mujeres, el fuego se extingue, el agua se aquieta, y todas las criaturas temen los nombres que se encuentran escritos en ellos, y obedecen por ese temor.

Estos pantáculos se hacen del metal más adecuado a la naturaleza del planeta. De esta manera no hay necesidad de observar la regla de los colores. Deben ser grabados con el instrumento del Arte, en las horas y días propios del planeta.

Saturno rige sobre el plomo, Júpiter sobre el estaño, Marte sobre el hierro, el Sol sobre el oro, Venus sobre el cobre, Mer­curio sobre la mezcla de metales, la Luna sobre la plata.

También pueden hacerse en papel virgen exorcisado, es­cribiendo entonces con los colores correspondientes al pla­neta, remitiéndose a las reglas ya dadas en los capítulos correspondientes, y de acuerdo con el planeta con el que el pantáculo se encuentra en afinidad. El color apropiado para Saturno es el negro, Júpiter rige sobre el azul cielo, Marte sobre el rojo, el Sol sobre el oro, dorado o amarillo, Venus sobre el verde, Mercurio sobre una mezcla de colo­res, la Luna sobre plateado o el color de tierra argentina.

El material con el que se construyen los pantáculos debe ser virgen, nunca haber sido usado para ninguna cosa o propósito; si es metal debe ser purificado con fuego.

Respecto al tamaño, es arbitrario, en tanto se haga de acuerdo con las reglas y con las solemnidades requeridas, como se ha ordenado.

La1 virtud de los santos pantáculos no es menos provechosa que el conocimiento de los secretos que he dado, y debe tenerse cuidado particular en usar los colores apro­piados si se hacen en pergamino virgen, y si se graban sobre metal, hacerlo en la forma descrita, y de esta ma­nera se tendrá la satisfacción de ver los resultados esperados. Viendo que ésta no es una ciencia de discusión y razona­miento, sino, por el contrario, enteramente misteriosa y oculta, por lo que no debemos discutir y deliberar sobre su materia, es suficiente con creer firmemente para que podamos poner en operación lo que se ha enseñado.

Cuando construyas estos pantáculos y caracteres, es nece­sario nunca olvidar el incienso y no emplear nada más de lo que se menciona.

    Es necesario, sobre todo, estar concentrado en la opera­ción, y nunca olvidar u Omitir las cosas que contribuyen al éxito que los pantáculos y experimentos prometen, teniendo en la mente sólo la intención de la gloria de Dios, el cum­plimiento de los deseos y la amabilidad hacia el prójimo.

Aún más, mi muy amado hijo, te ordeno no enterrar esta ciencia sino hacer a tus amigos partícipes de ella, su­jetos, sin embargo, al mandato de no profanar nunca las cosas que son divinas, ya que si lo haces, lejos de hacerte amigo de los espíritus, será el medio de acarrearte la destrucción.

Nunca debes prodigar estas cosas a los ignorantes, ya que esto sería tan reprobable como el dar gemas a los cerdos; por el contrario, de un sabio la sabiduría debe pasar a otro sabio, para que de esta manera el Tesoro de los Tesoros nunca caiga en el olvido.

Adora1 y reverencia los más santos nombres de Dios que se encuentran en los pantáculos y los caracteres, pues sin esto nunca llegarás al final de la empresa, ni lograrás el Misterio de los Misterios.

Sobre todo, recuerda que para llevar a cabo cualquiera de estas operaciones debes estar puro de cuerpo y mente y sin culpa, y no omitir ninguna de las preparaciones.

Esta clave, llena de misterios, me ha sido revelada por un ángel. Maldito sea quien tome nuestro Arte sin tener las cualidades requeridas para entender completamente nuestra Clave; maldito sea el que invoque el nombre de Dios en vano, pues quien lo haga prepara para sí mismo el castigo que espera a los herejes, pues Dios lo abandonará y relegará a las profundidades del infierno, entre los espíritus impuros, pues Dios es Grande e Inmutable, ha existido por siempre, y permanecerá hasta el fin de las edades.

 

¡Maldito sea quien tome el nombre de Dios en vano! ¡Maldito sea quien use este conocimiento para fines maléficos! ¡Sea maldito en este mundo y en los mundos por venir! Amén. Sea maldito en el nombre que ha blasfemado

 

 

FIN DEL LIBRO PRIMERO

 

1.Éste y los siguientes cuatro párrafos son de Lansdowne 1203.

 

1. El resto del capitulo es del manuscrito Lansdowne 1202, excepto la

ultima frase.

 


EL ORDEN DE LOS PANTACULOS

 

 

ESTOS SON LOS SANTOS PANTACULOS, EXPRESADOS

EN SUS FIGURAS APROPIADAS Y CARACTERES JUNTO

CON SUS VIRTUDES ESPECIALES, PARA EL USO

DEL MAESTRO DEL ARTE

 

 

1.     Siete pantáculos consagrados a Saturno: negro.

2.     Siete pantáculos consagrados a Júpiter: azul

3.     Siete pantáculos consagrados a Marte rojo.

4.     Siete pantáculos consagrados al Sol: amarillo,

5.     Cinco pantáculos consagrados a Venus: verde

6.     Cinco pantáculos consagrados a Mercurio: colores mezclados.

7.     Seis pantáculos consagrados a la Luna: plata.

 

Nota del editor sobre la figura 1. La figura mística de Salomón. Dada solamente en dos manuscritos: Lansdowne 1202 y 1203. Fue dada por Lévi en su Dogma y Ritual de la Alta Magia y por Tycho Brahé en su Calendario Mdgico Natural, pero en ambos casos sin las palabras y letras he­breas, tal vez por estar éstas tan mutiladas por los copistas iletrados que no eran reconocibles. Después de mucha labor y estudio de la figura, creo que las palabras en el cuerpo del símbolo tienen la intención de formar los diez Séfirots arreglados en la forma del Árbol de la Vida, con el nom­bre de Salomon a la derecha y la izquierda, mientras que los caracteres alrededor tratan de formar las veintidós le­tras del alfabeto hebreo. Por esta razón la he restaurado. Esta figura forma en cada caso el frontispicio de los ma­nuscritos mencionados.

 

SATURNO

 

Figura 11. Este pantáculo es de gran valor y utilidad para infundir terror en los espíritus. De ahí que al mos­trárselo se someten, y arrodillándose sobre la tierra, obe­decen.

Nota del editor. Las letras hebreas dentro del cuadrado son los cuatro grandes nombres de Dios escritos con cuatro letras: Yod, He, Vau, He; ADNI, Adonai; IIAI, Yiai (este nombre tiene el mismo valor numérico en hebreo que el nombre EL), y AHIH Eheieh. El versículo hebreo que lo circunda es el 9 del salmo 72: “Los etiopes se arrodi­llarán ante él, s’us enemigos lamerán el polvo”.

 

 

Figura 12. El segundo pantáculo de Saturno. Este pan­táculo es de gran valor en las adversidades y de uso espe­cial para reprimir el orgullo de los espíritus.

Nota del editor. Este es el celebre

SATOR.

AREPO

TENET

OPERA

ROTAS

la forma más perfecta existente de doble acróstico en lo que concierne al arreglo de las letras, se repite constantemente en los registros de la magia medieval, y, salvo algunos, la derivación del presente pantáculo ha sido desconocida. Se verá a primera vistaq ue es cuadrado de cinco, dando veinticinco letras que añadidas a la unidad da veintiseis, el valor numérico de IHVH. El versiculo hebreo que lo rodea es el 8 del salmo 72: ‘Su dominio sera también desde un mar hasta el otro, desde el diluvio asta el fin del mundo . Este pasaje Consta tambien de exactamente veinticinco letras y su valor numérico total (considerando las. letras finales con los números aumentados), añadidos al valor numérico del nombre de Elohim, es exactamente igual al valor numérico total de las veinticinco letras en el cuadrado.

 

 

Figura 13. El tercer pantáculo de Saturno. Éste debe ser hecho dentro del Círculo Mágico, y es bueno para usarse de noche cuando se invocan los espíritus de la naturaleza de Saturno.

Nota del editor. Lo caracteres al final de los rayos de la rueda mística son los caracteres magicos de Saturno.   Alrededor están los nombres de los angeles Omeliel Anachiel. Arauchia y Anazachia, escritos en hebreo.

 

 

Figura 14. El cuarto pantáculo de Saturno. Este pantáculo sirve principalmente para ejecutar todos los experimentos y operaciones de rutina, destrucción y muerte. Y cuando se hace con toda perfección, sirve también con los espíritus que traen noticias, cuando se invocan del lado del Sur.

Nota del editor. Las palabras hebreas alrededor de los lados del triángulo son de Deuteronomio, VI, 4: “Escucha, oh Israel, IHVH ALHINV es IHVH ACHD”. El versículo alrededor es el 18 del salmo 109: “Como se vistió a sí mismo con execración como con un vestido, así penetrará hasta sus entrañas como agua, y como aceite a sus huesos”. En el centro del pantáculo está la letra mística Yod.

 

 

Figura 15. El quinto pantáculo de Saturno. Este pantáculo defiende a los que invocan los espíritus de Saturno por la noche, y aleja a los espíritus que guardan los tesoros.

Nota del editor. Las letras hebreas en, los angulos de la cruz son los  nombre IHVH. Los de los ángulos del

Cuadrado forman ALVH.  Eloah.  Alrededor de los cuatro lados del cuadrado estan los nombres de los ángeles Arehanah, Rakhaniel Roelhaiphar y Noapiel. El versiculo dice: Un gran Dios, poderoso y terrible". Deuteronomio, X, 17.

 

 

 

Figura 16. El sexto pantáculo de Saturno. Alrededor de este pantáculo está cada nombre simbolizado como debe ser. La persona contra quien lo pronuncie será obsesionada por los demonios.

Nota del editor. Está formpdo por los caracteres místicos de Saturno. Alrededor está escrito en hebreo: “Pon un mal­vado para que rija sobre el y Satanas se pare a su derecha".

 

 

 

Que el poder de cada orden de angeles aquí invocada es suficiente para hacer temblar todo el universo.

 

 

Figura 17. El séptimo y último pentéculo de Saturno. Este pentaculo es para provocar temblores, viendo que el poder de los ángeles aquí invocados es suficiente para hacer temblar todo el universo.

Nota del Editor. Dentro del pentéculo están los nombres de los nueve coros de ángeles, los de seis de ellos están en caracteres ordinarios del hebreo, y los restantes en las letras conocidas como “El Paso del Rio”.  Estos nueve coros son 1.Chaioth Ha Qadesch, Santas Criaturas Vivientes,2. Auphanim, Ruedas, 3. Aralim, Tronos, 4.Chasmalim o Brillantes, 5. Seraphim los de Guego, 6. Melakim, Reyes,7. Elohim Dioses, 8. Beni Elohim Hijos de Elohim, 9. Kerubim, Querubines. El versículo es el 7 del Salmo 28 “Entonces la Tierra temblo y se sacudió, las bases de las colinas tambien se movieron y fueron sacudidas, porque el estaba colerico”...“

 

 

JUPITER

 

Figura 18. El primer pentáculo de Júpiter. Este sirve para invocar los espíritus de Júpiter. U especialmente aquellos que se encuentran escritos alrededor del pentaculo entre los cuales Parasiel es el señor y amo de los tesoros, y enseña como volverse dueño de los lugares donde se encuentran.

Nota del editor.   Este pentaculo se compone de los caracteres Miticos de Júpiter. Alrededor de el se encuentran los nombres de los ángeles: Netoniel, Devachiah, Tzedequia y Parasiel escritos en Hebreo.

 

 

Figura 19. El segundo pentáculo de Júpiter. Este sirve para adquirir gloria, honores, dignidades, riquezas y todo tipo de bienes, junto con gran tranquilidad de mente; para descubrir tesoros y alejar a los espíritus que los presiden.

 

Debe ser escrito sobre pergamino virgen o papel, con pluma de golondrina y sangre de autillo.

Nota del editor.  En el centro del hexagrama están las letras del nombre AHIH (Eheieh); en los ángulos superior e izquierdo del mismo, las del nombre IHVH. Las letras fuera del exagrama en los ángulos exteriores son las primeras palabras del versículo 3 del salmo 112 “Bienestar y riquezas hay en su casa, y su rectitud dura para siempre”.

 

 

Figura 20. El tercer pentáculo de Júpiter. Defiende y protege a los que lo invocan y hace venir a los espíritus. Cuando aparezca muéstreles este pentáculo e inmediatamente obedecerán.

Nota del Editor:

En el ángulo superior izquierdo está el sello mágico de Júpiter, con las letras del nombre IHVH. En los demás están el sello de la Inteligencia de Júpiter y los nombres Adonai y IHVH. Alrededor está el versículo 1 del salmo 125 “Cancionde las subidas. Los que confían en IHVH serán como el ,monte Sión, que no puede ser movido si no que permanece para siempre”.

 

 

Figura 21. El cuarto pentáculo de Júpiter. Sirve para adquirir riquezas y honor y para poseer un gran bienestar. Su ángel es Bariel. Debe ser grabado en plata a la hora de Júpiter, cuando esté en el signo de Cáncer.

Nota del Editor:

Sobre el sello mágico está el nombre de IH (Iah). Bajo él están los nombres de los ángeles Adoniel y Bariel, Las letras del último están arregladas alrededor de un cuadrado de cuatro compartimientos. Alrededor está el versículo 3 del salmo 112: “Bienestar y riqueza hay en su casa, y su rectitud dura para siempre”.

 

 

Figura 22. El quinto pentéculo de Júpiter. Este pentáculo sirve para asegurar visiones.  Jabob estando armado con este pantaculo, vio la escalera que alcanzaba al cielo.

Nota del Editor:

Las letras hebreas dentro del pentáculo están tomadas de las últimas cinco palabras del versículo que lo rodea, cada una de las cuales contiene cinco letras. Estas son a su vez recombinadas para formar ciertos nombres místicos. El versículo está tomado de Ezequiel 1; 1: “Cuando estuve entre los cautivos, en el río Chebar, los cielos se abrieron y tuve visiones de Elohim”.  En mi opinión el versiculo deberia consistir unicamente de las ultimas cinco palabras, de esta manera el anacronismo de jacob usando un pantaculo con una frase de Ezequiel ya no existiria.

 

 

Figura 23. El sexto pantaculo de Júpiter.  Sirve para proteccion contra todos los peligros de la tierra, observandolo

 

todos los días devotamente y repitiendo el versículo que lo rodea. De esta manera nunca perecerás.

Nota del editor. Los cuatro nombres en los brazos de la cruz son: Seraph, Kerub, Ariel y Tharsis, los cuatro re­gentes de los elementos. Los versículos son del salmo 22; 16, 17: “Clavaron mis manos y mis pies; puedo contar todos mis huesos”.

 

 

Figura 24. El séptimo y último pantáculo de Júpiter. Tiene gran poder Contra la pobreza, si se le considera con devoción, repitiendo el versículo. Sirve además para alejar a los espíritus que guardan los tesoros y para descubrir los mismos.

Nota del editor. Caracteres místicos de Júpiter con el verso: “Levanta al pobre del fango y saca al necesitado del muladar, para sentarlo con los príncipes de su pueblo”. Sal­mo 113; 7.

 

 

MARTE

 

Figura 25. El primer pantáculo de Marte. Es propio para invocar los espíritus de Marte, especialmente los que están escritos en el pantáculo.

Nota del editor. Caracteres místicos, de Marte con los nombres de los cuatro ángeles: Madimiel, Bartzachiah, Es­chiel e Ithuriel escritos en hebreo alrededor del pantáculo.

 

 

Figura 26. Segundo pantáculo de Marte. Este pantáculo sirve con gran éxito contra toda clase de enfermedades si se aplica a la parte afectada.

Nota del editor. En los ángulos del hexagrama está la letra Hé. Dentro del mismo están los nombres IHVH, IHSHVH Yeheshuah (el nombre hebreo místico de Joshua o Jesús, formado con el nombre ordinario IHVH con la letra Sh colocada como emblemática del Espíritu) y Elohim. Alrededor está una frase que se halla después en Juan, 1, 4: “En él estaba la vida, y la vida era la luz del hombre”. Esto puede ser citado como uno de los argumentos de más antigüedad de los primeros pocos versos místicos del evan­gelio de San Juan.

 

 

Figura 27. El tercer pantáculo de Marte. Es de gran va­lor para provocar la guerra, la ira, la discordia y la ene­mistad; también para resistir a los enemigos e infundir te­rror a los espíritus rebeldes; los nombres de Dios todopo­deroso están claramente escritos.

Nota del editor. Se encuentran las letras de los nombres Eloah y Shaddai. En el centro está la gran letra Vau, el signo del Microprosopus cabalístico. Alrededor está el ver­sículo 13 del salmo 77: “jQuién es un Dios tan grande como nuestro Elohim?”

 

 

Figura 28. El cuarto pantáculo de Marte. Es de gran vir­tud y poder en la guerra, por lo que sin lugar a dudas le dará la victoria.

Nota del editor. En el centro está el gran nombre Agla; a la derecha y a la izquierda las letras del nombre IHVH; arriba y abajo, El; alrededor el versículo 5 del salmo 110:

“El Señor a tu derecha herirá aun a los reyes en el día de su ira”.

 

 

Figura 29. El quinto pantáculo de Marte. Escribe este pantáculo sobre pergamino virgen o papel, ya que es te­rrible para los demonios, y a su vista y fonna te obede­cerán, ya que no pueden resistir su presencia.

Nota del editor. Alrededor de la figura del escorpión está la palabra HVL. El versículo es del salmo 91; 13:

“Podras caminar sobre el león y la culebra, y pondrás bajo tu ‘pie al león joven y al dragón”.

 

 

Figura 30. El sexto pantáculo de Marte. Tiene tal virtud que al estar armado con él, si eres atacado por alguien no serás herido cuando pelees y sus propias armas se volverán contra él.

Nota del editor. Alrededor de los ocho puntos del radio del pantáculo están las palabras “Elohim qeber, Elohim ha protegido”, escritas en el alfabeto secreto de Malaquías, o escritura de los ángeles. El versículo es del salmo 37; 15:

“Su espada entrará en su propio corazón y sus arcos se romperán”.

 

 

Figura 31. El séptimo y último pantáculo de Marte. Escribelo sobre pergamino virgen o papel, con la sangre de un murciélago, en el día y a la hora de Marte y descúbrelo dentro del Círculo, invocando a los demonios cuyos nombres se encuentran ahí escritos, e inmediatamente verás tormenta y tempestad.

Nota del editor. En el Centro del pantáculo están los nom­bres divinos, El y Yiai, que tienen el mismo valor numérico cuando se escriben en hebreo. Las letras en hebreo y en el alfabeto llamado Celeste componen los nombres de los espíritus. Alrededor del pantáculo está: “Él les dio granizo por lluvia, y fuego llameante en su tierra. También asolo sus viñas y sus higueras”. Salmo 105; 32, 33.

 

 

EL SOL

 

Figura 32. El primer pantáculo del Sol. El rostro de Shaddai el todopoderoso, ante cuya forma todas las criaturas obedecen y los espíritus angelicales lo reverencian con las rodillas dobladas.

 Nota del editor. Este singular pantaculo contiene la ca­beza del gran ángel Metatrón o Methratón, el vicario o re­presentante de Shaddai, quien es llamado el Príncipe de los Rostros, y es el querubín masculino del brazo derecho del Arca, como Sandalphón es el izquierdo y femenino. A los lados está el nombre “El Shaddai”. Alrededor esta escrito en latín: “Observa su cara y forma, por quien todas las cosas fueron hechas y a quien todas las criaturas obedecen”.

 

 

Figura 33. El segundo pantáculo del Sol. Este pantáculo, el precedente y los siguientes pertenecen a la naturaleza del Sol. Sirven para reprimir el orgullo y la arrogancia de los espíritus solares, que son todos por su naturáleza arrogantes y orgullosos.

Nota del editor. Están los Caracteres misticos del Sol y los nombres de los ángeles Shemeshiel, Paimoniah, Rekho­diah y Malkhiel.

 

 

 

Figura 34. El tercer pantáculo del Sol. Este sirve (ade­más de los efectos de los dos precedentes) para adquirir reino e imperio, para infligir perdida y para adquirir renombre y gloria, especialmente por el nombre de Dios, Te­tragrammatón, que se contiene 12 veces.

Nota del editor. El nombre IHVH esta repetido doce veces, y un versículo LIgo similar a Daniel, 4; 34: “Mi reino es un reino siempre duradero, y mi dominio persiste de edad en edad”.

 

 

Figura 35. El cuarto pantáculo del Sol. Éste sirve para permitir ver los espíritus cuando aparecen en forma invi .sible ante quien los invoca, porque al descubrirlo, inmedia­tamente aparecerán visibles.

Nota del editor. Los nombres IHVH, Adonai, están es­critos en el centro en hebreo y alrededor del radio en los caracteres místicos de “Paso del Río”. Los versículos del salmo 13; 3, 4: “Ilumina mis ojos para que no duerma en la muerte, para que mi enemigo no diga: he prevalecido contra él”.

 

 

Figura 36. El quinto pantáculo del Sol. Sirve para in­vocar a los espíritus que pueden transportarte de un lugar a otro, a una gran distancia y en un tiempo corto.

Nota del editor. Los caracteres en el alfabeto de “Paso del Río” forman nombres de espíritus. Los versículos son del salmo 91; 11, 12: “Él dará a los ángeles cargo sobre ti, para guardarte en todos tus caminos. Ellos te llevarán en sus manos”.

 

 

Figura 37. El sexto pantáculo del Sol. Sirve excelente­mente para las operaciones de invisibilidad cuando se hace correctamente.

Nota del editor. En el ceñtro está la letra mística Yod, en el alfabeto celeste. Las tres letras, en la escritura de “Paso del Río”, en los ángulos del triángulo forman el gran nombre Shaddai. Las palabras en los mismos caracteres al­rededor de los lados son, en mi opinión, del Génesis: 1; 1:

“En el principio el Elohim creó”, etcétera, pero en los ma­nuscritos los caracteres están tristemente mutilados. El ver­sículo es de los salmos 69; 24, y 135; 16: “Haz que sus ojos se oscurezcan de manera que no vean; y que sus lomos tiemblen continuamente”. “Tienen ojos y no ven”.

 

 

Figura 38. El séptimo y último pantáculo del Sol. Si al-quien por causalidad es encarcelado o detenido entre rejas de hierro, a la presencia de este pantáculo, que debe ser grabado en oro, en el día y la hora del Sol, será inmedia­tamente absuelto y puesto en libertad.

Nota del editor. En los brazos de la cruz están escritos los nombres de Chasán, ángel del aire.; Arel, áñgel del fuego; Phorlakh, ángel de la tierra, y Taliahad, ángel del agua. Entre los cuatro brazos de la cruz están escritos los Cuatro regentes de los elementos: Ariel, Seraph, Thar­sis y Cherub. Los versículos son del salmo 116; 16, 17:

“Tú has roto mis ataduras en pedazos. Yo te ofreceré el sacrificio de acción de gracias, e invocaré el nombre de

IHVH”.

 

VENUS

 

 

 

Figura 39. El primer. pantáculo de Venus. Éste y los si­guientes sirven para controlar los espíritus de Venus, y es­pecialmente los que están aquí escritos;

Nota del editor. Están los caracteres místicos de Venus y los nombres de los ángeles Nogahiel, Acheliah, Socodiah (o Socohiah) y Nangariel.

 

 

 

Figura 40.. El segundo pantáculo de Venus. Estos pan­táculos son también propios para adquirir favores y honores, y para todas las cosas que pertenecen a Venus, y para lograr todos los deseos.

Nota del editor. Las letras alrededor y dentro del pen­tagrama forman los nombres de los espíritus de Venus. El versículo es del Cantar de los Cantares: 8; 6: “Ponme como signo sobre tu corazón, como signo de tu brazo, porque el amor es tan fuerte como la muerte”.

 

 

Figura 41. El tercer pantáculo de Venus. Éste, si tan sólo se le muestra a una persona, sirve para atráer el amor. Su ángel, Monachiel, debe ser invocado en el día y la hora de Venus, a la una o a las ocho.

Nota del editor. Los siguientes nombres están escritos dentro de la figura: IHVH, Adonai, Ruach, Achides, Egal­miel, Monachiel y Degaliel. El versículo es del Génesis:

 

 

 

 

 


1; 28: “y el Elohim los bendijo, y Elohim les dijo: sean fructíferos, y multipliquense y pueblen la tierra, y domí­nenia”.

 

 

Figura 42. Cuarto pantáculo de Venus. Es de gran po­der, ya que obliga a los espíritus de Venus a obedecer y

a forzar al instante a cualquier persona que se desee a

venir ante ti.

Nota del editor. En los Cuatro ángulos de la figura. están las cuatro letras del nombre IHVH. Las otrasforman los nombres de los espíritus de Venus: Schii, El Ayib, etcé­tera. Los versículos •son del Génesis: 2; 23, 24: “Esto es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Y ellos dos fueron una sola carne”.

 

 

 

Figura 43. El quinto y último pantáculo de Venus. Cuando se muestra a una persona, quien sea, incita maravillo­samente al amor.

Nota del editor. Alrededor del cuadro central están los nombres Elohim, El Gebil, y dos nombres más que no pude descifrar y por lo tanto los he dado como están. Los carac­teres son de “Paso del Río”. El versículo quelo rodea es de Salmos, 22; 14: “Mi corazón es como la cera, se derrite en medio de mis entrañas”.

 

MERCURIO

 

 

 

Figura 44. Primer pantáculo de Mercurio. Sirve para in­vocar a los espíritus que están bajo el firmamento.

Nota del editor. Las letras forman el nombre de los es­píritus Yekahel y Agiel.

 

 

 

Figura 45. Segundo pantáculo de Mercurio. Los espíritus cuyos nombres están escritos aquí sirven para llevar a efecto y- proporcionar cosas contrarias al orden de la naturaleza, y no están contenidas en ningún Otro capítulo. Ellos dan res­puesta fácilmente, pero con dificultad se les puede ver.

Nota del editor. Las letras forman los nómbres de Boel y otros espíritus.

 

 

Figura 46. Tercer pantáculo de Mercurio. Éste y los si­guientes sirven para invocar a los espíritus que están sujetos a Mercurio, especialmente los que están escritos en el pan­táculo.

Nota del editor. Hay caracteres místicos de Mercurio y los nombres de los ángeles: Kokaviel, Ghedoriah, Savaniah y Chokmahiel.

 

 

Figura 47. Cuarto pantáculo de Mercurio. Este pantáculo es más bien propio para adquirir el entendimiento y el co­nocimiento de todas las cosas creadas, y para buscar y pe­netrar en las cosas secretas, y para mandar a los espíritus llamados Aleatorios para que realicen embajadas. Obedecen inmediatamente.

Nota del editor. En el centro está el nombre de Dios, EL. Las letras hebreas escritas alrededor del dodecagrama forman la oración “IHVH, fija lo volátil y déjalo per­manecer en el vacío restringido”. El versículo es: “Sabi­duría y virtud están en su casa, y el conocimiento de todas las cosas permaneció en él para siempre”.

 

 

Figura 48. Quinto y último pantáculo de Mercurio. Éste sirve para mandar a lós espíritus de Mercurio, y sirve también para abrir puertas - en cualquier forma que se en­cuentren cerradas, y nada de lo que encuentre puede re­sistirlo. -

Nota del editor. Dentro del pantáculo están los nombres de El Ab e IHVH. El versículo es del salmo 24; 7: “Le­vanten sus dinteles, oh ustedes entradas, y sean levantadas las siempre duraderas puertas, y el Rey de la Gloria podrá entrar”.

 

 

LA LUNA

 

 

Figura 49. Primer pantáculo de la Luna. Éste y los que siguen sirven para invocar y llamar a los espíritus de la Luna, y sirven además para abrir puertas, en cualquier forma que se encuentren atrancadas.

Nota del editor. El pantáculo es una especie de repre­sentación jeroglífica de una especie de puerta o entrada.

En el centro está escrito el nombre IHVH. A la derecha es­tán los nombres IHV, IHVH, AL e IHH. A la izquierda están los nombres de los ángeles Schioel, Vaol, Yashiel y Vehiel. El versículo sobre los nombres en ambos lados es del salmo 107, 16: “Él ha roto las puertas de bronce, y partido las barras de hierro en dos”.

 

 

Figura 50. Segundo pantáculo de la Luna. Este pantáculo sirve contra todos los peligros y riesgos por agua, y si por casualidad sucede que los espíritus de la Luna provoquen gran lluvia y tempestades alrededor del círculo, para ate­rrarte y asombrarte, al mostrarle el pantáculo rápidamente cesarán.

Nota del editor. Hay una mano apuntando hacia el nom­bre El y al del ángel Bariel. El versículo es de Salmos, 56; 11: “En Elohim he puesto mi confianza, no temeré, ¿ qué pueden hacer los hombres contra mí?”

 

 

Figura 51. Tercer pantáculo de la Luna. Éste, llevado adecuadamente consigo en un viaje, si está hecho apropia­damente, sirve contra todos los ataques nocturnos y contra todo tipo de peligros y riesgos por agua.

Nota del editor. Están los nombres de Aub y Vevaphel. El versículo es del salmo 40, 13: “Complácete, oh IHVH, en librarme, oh IHVH, apresúrate a ayudarme”.

 

 

Figura 52. Cuarto pantáculo de la Luna. Éste te defiende de todos los maleficios y de todo daño al cuerpo o alma. Su ángel, Sophiel, proporciona el conocimiento de la virtud de todas las plantas y piedras, y a quien lo nombre le pro­curará el conocimiento de todo.

Nota del editor. Está el nombre divino Eheieh Asher Eheieh, y los nombres de los ángeles Yahel y Sophiel. El versículo es: “Permite que se confundan los que me persi­guen, y no me dejes confundir; déjalos que teman, pero yo no”.

 

 

Figura 53. Quinto pantácülo de la Luna. Sirve para te­ner respuestas en sueños. Su ángel, lachadiel, sirve para la destrucción y pérdida, tanto como para la destrucción de enemigos. También puedes invocarlo por Abdón y Dalé contra todos los fantasmas de la noche, y llamar las almas de los muertos del Hades.

 

Nota del editor. Se encuentran los nombres divinos IHVH y Elohim, un símbolo místico de la Luna y los nombres de los ángeles Iachadiel y Azare!. El versículo es del salmo 68, 1: “Que Dios se eleve y que sus enemigos sean dis­persados; que los que lo odian huyan ante él”.

 

 

 

Figura 54. El sexto y último pantáculo de la Luna. Este pantáculo es maravillosamente bueno y sirve excelentemente para provocar fuertes lluvias si se graba sobre una medalla de plata, y si se coloca bajo el agua habrá lluvia tanto como se le mantenga ahí. Debe ser grabado, dibujado o escrito en el día y la hora de la Luna.

Nota del editor. El pantáculo está compuesto de los ca­racteres místicos de la Luna, rodeado de versículos del Gé­nesis, 7; 11, 12: “Todas las fuentes de la gran profundidad fueron rotas. . . y la lluvia cayó sobre la tierra”.

 

 

Éste es el final de los Santos Pantáculos, en los que he restaurado y corregido lo mejor que he podido las letras hebreas y los caracteres místicos. He dado además casi to­dos los versículos en hebreo puntuado en lugar de latín para que el estudiante de ocultismo no tenga el inconveniente de tener que buscarlos en una biblia hebrea. La restaura­ción de las letras hebreas en el cuerpo de los pantáculos ha sido un trabajo de inmensa dificultad y se prolongó por varios años.

 

 




LIBRO II

 

 

CAPITULO I

 

 

A QUÉ HORA DESPUÉS DE LA PREPARACIÓN DE TODAS

LAS COSAS NECESARIAS DEBEMOS LLEVAR A CABO

ÉL EJERCICIO DEL ARTE A PERFECCIÓN

 

 

 

YA SE ha tratado de los días y las horas en general en el Libro Primero. Es necesarjo notar en particular a qué hora el logro y la perfección debe darse a las Artes, habiendo preparado previamente todas las cosas necesarias.

Si sucediera que has emprendido una operación para con­versar o conjurar los espíritus en la que el día y la hora no están señaladas, debes ejecutarla en los días y horas de Mercurio, a la hora dieciséis o veintitrés, pero será aún me­jor a la octava, que es la tercera1 de la misma noche, que significa antes de la mañana, ya que entonces puedes poner en práctica todas las artes y operaciones que deben llevarse a cabo, de acuerdo con lo que te plazca, de día o de noche, siempre que hayan sido preparadas a las horas adecuadas para ello, como ya se ha dicho. Pero cuando ni la hora ni el tiempo para la operación o invocación están especificados, entonces es mucho mejor llevar a cabo estos experimentos de noche, viendo que es más fácil para los espíritus apa­recer en el tranquilo silencio de la noche que durante el día. Debes inviolablemente observar que cuando se desea invocar a los espíritus, ya sea de día o de noche, es nece sario hacerlo en un lugar oculto, apartado, secreto, conve­niente y propio para tal arte, no frecuentado por hombres o habitado, como indicaremos más completamente en’ su lugar.

Si se lleva a cabo una operación tocante a cosas robadas, de cualquier forma que se lleve a cabo o sea preparada, es necesario practicarla en las horas y días de la Luna, es­tando, de ser posible, en creciente, y de la primera a la octava hora del día.

Pero si fuera de noche, entonces tiene que ser a la quinta o tercera hora; pero es mejor de día que de noche, porque la luz lo justifica y lo hace más adecuado para su realización.

Pero si las operaciones están relacionadas con la invisi­bilidad es mejor llevarlas a cabo a la primera, segunda y tercera horas de Marte y de día. Si es en la noche, a la hora tercera.

Si son operaciones para buscar el amor, la gracia o los favores, deben llevarse a cabo hasta la octava hora del mismo día, comenzando con la primera hora del Sol; y desde la primera hora de Venus hasta la primera hora del mismo día de Venus.

Concerniente a las operaciones de destrucción y desolación, debemos practicarlas y ponerlas en ejecución en el día de Saturno a la primera hora, o mejor aún a la octava y deci­mosexta del día y desde la primera hasta la octava hora de la noche.  Los experimentos de juegos, burlas, engaños, ilusión e invisibilidad, deben hacerse a la primera hora de Venus y a la octava hora del día; pero en la noche, a la tercera y la séptima.

Todas las veces que se practiquen o se pongan en ejecu­ción las Artes Mágicas la Luna debe estar en creciente y en número igual de grados con el Sol, y es mejor del primer cuarto a la oposición, y la Luna debe estar en un signo de fuego, y especialmente en el del Carnero o el del León.

Por lo tanto, para llevar a cabo las operaciones de invi­sibilidad, después de que todas las cosas han sido prepa­radas adecuadamente, la Luna debe estar en el signo de los Peces, en las horas propias y adecuadas y debe estar en creciente.

Para los experimentos de buscar amor y favores, en cual­quier forma que se desee, tendrán éxito a condición de que hayan sido preparados en las horas apropiadas, y que la Luna esté en creciente en el signo de los Gemelos. Tal preparación tan exacta de los días y las horas no es nece­saria para aquellos iniciados en el Arte, pero es extremada­mente necesaria para los aprendices y principiantes, viendo que los que han tenido poca instrucción o ninguna en esto, y quienes sólo empiezan a dedicarse a este Arte no tienen tanta fe en los experimentos como los que son adeptos en ello y que lo han practicado. Pero en lo que concierne a los principiantes, deben siempre tener bien dispuestas y apro­piadas las horas para el Arte. Y el sabio sólo debe observar los preceptos del Arte que son necesarios, y al observar las demás solemnidades necesarias operará con perfecta segu­ridad.

Es - necesario, aún más, tener cuidado que cuando hayas preparado un experimento tú mismo para los días y las horas ordenadas, lo lleves a ejecución en tiempo claro, se­reno y tranquilo, sin grandes tempestades o vientos agitados, ya que cuando se invocan espíritus por medio de cualquier arte o experimento, éstos no vienen cuando el aire está tur­bado o agitado por los vientos, viendo que los espíritus- no tienen carne ni hueso y están creados de sustancias dife­rentes..

Algunos están creados de agua.

Otros de viento.

Algunos de tierra.

Otros de nubes.

Otros de vapores solares.

Otros de la sutileza y fuerza del fuego;

y cuando son invocados o sometidos, siempre vienen con gran mido, y con la terrible naturaleza del fuego.

Cuando los espíritus que son creados de agua son invo­cados, vienen con grandes lluvias, truenos, granizo, relám­pagos y similares.

Cuando son invocados los espíritus que están creados de nubes, vienen con gran deformidad, en formas horribles, para infundir terror al invocante, y con ruido sumamente grande.

Otros’ que están formados de viento aparecen como se ha dicho y con gran velocidad de movimiento, y cuando están creados de Belleza, aparecen en forma bella y agra­dable; más aún, cuando llames a los espíritus creados de aire, vendrán con un tipo de brisa suave.

Cuando los espíritus que están creados de los vapores del Sol son invocados vienen en una forma muy bella y exce­lente, pero llenos de orgullo, vanidad y presunción. Son inteligentes, de ahí que estén todos especificados por Sa­lomón en su libro de Ornamento o belleza. Lucen gran os­tentación y vanagloria en sus vestidos, y se regocijan en muchos ornamentos; presumen de tener belleza mundana y todo tipo de arreglos y decoración. Sólo deben invocarse en tiempo sereno y placentero.

Los, espiritus que están creados del fuego residen en el Este, los creados del viento residen en el Sur.

Nótese entonces que será mejor realizar los experimentos u operaciones en dirección del Este, poniendo todas las cosas necesarias en la práctica en esa dirección.

Pero para las demás operaciones o experimentos extraor­dinarjos, y para’ los del amor, serán más eficaces si están dirigidos hacia el Norte.

Tómese cuidado de que cada vez que se realice ‘un ex­perimento, se efectúe a la perfección con todas las solem­nidades requeridas, pero si es interrumpido, debe recomen­zarlo sin la preparación de las horas u Otras solemnidades.

Si por casualidad sucede que habiendo realizado un ex­perimento con la debida observación de los días, horas y demás requisitos, lo encuentres un fracaso, debe estar en alguna manera falso, mal arreglado y defectuoso, y de se­guro falló en alguna materia, porque si se es débil en un solo punto, los experimentos de estas artes no se verificarán.

Por lo tanto, de este capítulo depende la clave total de las artes, experimentos y operaciones, y aun cuando todos los requisitos scan observados correctamente, ningún expe­rimento podrá verificarse, a menos que se pueda penetrar el significado de este capítulo.

Notas:

1. En el manuscrito Add. 10 862 dice “la segunda”.

1. Este párrafo sólo se encuentra en el manuscrito Add. 10 862.

2. El nombre de la sexta séfira cabalística o emanación de la deidad que es llamada Tífereth, o Belleza.

3. Generalmente lo he encontrado dicho exactamente al revés.

 

CAPITULO II

 

LA MANERA EN QUE EL MAESTRO DEL ARTE DEBE

CONDUCIRSE, REGIRSE Y GOBERNARSE A ST MISMO

 

 

 

AQUEL que desee dedicarse a tan grande y difícil ciencia, debe tener su mente libre de todo problema, y de ideas extrañas de cualquier naturaleza que puedan ser.

Luego debe examinar totalmente el arte o la operación que debe tomar, y escribirla regularmente en papel, especíalmente escogido para este propósito, con los conjuros y exorcismos apropiados. Si hay algo que marcar o escribir, debe hacerse a la manera especificada concerniente al pa­pel, a la pluma y a la tinta. También debe observarse en qué día y a qué hora debe realizarse el experimento, y qué cosas son necesarias para prepararse, qué se debe añadir y qué puede ser dispensado.

Una vez preparado dicho material, es necesario buscar un lugar y arreglarlo y adaptarlo para llevar a cabo el Arte Mágico y sus experimentos puedan ponerse en prác­tica. Habiendo dispuesto y arreglado todas estas cosas, que el Maestro del Arte vaya a un lugar apropiado, o a su ga­binete o cámara secreta si es conveniente para sus propositos, y ahí puede disponer- y ordenar toda la operación; puede también usar cualquier otro lugar conveniente para el propósito, a condición de que nadie sepa dónde está, y que nadie pueda verlo cuando se encuentra ahí.

 

Después de esto, debes desnudarte completamente y to­mar un baño ya preparado con agua exorcizada, en la forma que describiremos, para que puedas bañarte y purificarte desde la corona de la cabeza hasta las plantas de los pies, diciendo:

 

Oh Señor Adonai, que me has formado tu indigno siervo a tu imagen y semejanza, de abyecta y vil tierra; dígnate bendecir y santificar esta agua, para que pueda ser para la salud y purificación de mi alma y de mi cuerpo, para que ninguna equivocación o engaño puedan tener lugar.

Oh poderoso e inefable Dios, que hiciste pasar a tu pue­blo por el Mar Rojo, cuando salió de la tierra de Egipto, concédeme la gracia para que pueda ser purificado y re­generado de todos mis pecados pasados, por medio de esta agua, para que ninguna impureza pueda aparecer sobre mí en tu presencia.

 

Después de esto debes meterte completamente en el agua, y debes secarte con una toalla de lino blanco limpio, luego podrás poner sobre tu carne las vestiduras de lino blanco puro, de las que hablaremos en seguida.

Después de esto, por lo menos durante tres días, debes abstenerte de razonamientos ociosos, vanos e impuros; y de toda clase de impurezas y pecados, como se mostrará en el capítulo sobre el ayuno y la vigilia. Cada día debes recitar la siguiente oraci6n, y por lo menos una vez en la mañana, dos veces al mediodía y cinco veces antes de acostarte a dor­mir; esto debes hacerlo en los tres días precedentes.

 

LA ORACIÓN

 

Herachio, Asac, Asacro, Bedrimulael, Tilath, Arabonas, Te­rahlem, Ideodoc, Archarzel, Zophiel, Blautel, Baracata, Edo­niel, Elohim, Emagro, Abragateh, Samoel, Geburahel, Cadato, Era, Elohi, Achsah, Ebmisha, Imachedel, Daniel, Dama, Elamos, Izachel, Bael, Segón, Gemón, Demas.

Oh Señor que estás sentado en los cielos y que observas los abismos abajo, concédeme tu gracia, te suplico, para que lo que conciba en mi mente pueda lograrlo en mi obra, por ti, oh Dios, el soberano regente de todo, que vives y reinas de edad en edad. Amén.

Habiendo transcurrido los tres días,, debes tener todas las cosas listas como se ha diçho, y después de esto escoge un día y ponlo aparte. Es necesario esperar la hora en la que se debe comenzar la operación; pero una vez que se ha comenzado a dicha hora, debes poder continuar hasta el final, viendo que deriva su fuerza y virtud del principio, que se extiende y se esparce sobre las horas siguientes; de esta manera el Maestro del Arte podrá completar su trabajo para llegar al resultado deseado.

 

LIBRO II

 

 

CAPITULO III

 

CÓMO DEBEN REGIRSE O GOBERNARSE A SI MISMOS LOS

COMPAÑEROS O DISCÍPULOS DEL

MAESTRO DEL ARTE

 

 

 

CUANDO el Maestro del Arte desee poner en práctica una operación o experimento, especialmente uno de importan­cia, debe considerar primero de qué compañeros dispone. Ésta es la razón por la que en cada operación cuya ex­periencia se realizará dentro del círculo es bueno tener tres acompañantes. Si no puede tener compañeros, debe por lo menos tener con él un perro fiel amarrado. Pero si es abso­lutamente necesario para él tener compañeros, éstos deben ser obligados y ligados por voto a hacer todo lo que el Maestro ordene y prescriba, y ellos deben estudiar, observar y retener cuidadosamente y estar atentos a todo lo que es­cuchen; porque los que actúen contrariamente sufrirán y soportarán muchos dolores y trabajos, y correrán muchos pe­ligros que los espíritus les provocarán y procurarán, y por esta causa aun pueden morir.

Entonces, estando los discípulos bien y completamente ins­truidos y fortificados con un corazón sabio y entendido, el Maestro tomará agua exorcisada y entrará con sus discípulos en un lugar secreto, limpio y purificado, donde los desnu­dará completamente, después de lo cual pondrá agua sobre sus -cabezas, misma que hará correr hasta las plantas de sus pies, de tal manera que los bañe enteramente con ella, y mientras los baña así, deberá decir:

 

Sean regenerados, limpiados y purificados, en el nombre del inefable, grande y eterno Dios, de todas sus iniquidades, y que la virtud del Altísimo descienda sobre ustedes y viva con ustedes siempre, para que puedan tener el poder y la fuerza para lograr los deseos de su corazón. Amén.

 

Después de esto, los discípulos se vestirán ellos mismos como lo ha hecho el Maestro, y ayunarán, como él, por tres días, repitiendo la misma oración; actuarán como él, y en la obra lo seguirán y obedecerán en todas las cosas.

Pero si el Maestro quiere tener un perro como acom­pañante, debe bañarlo completamente con agua exorcizada en la misma manera que a los discípulos, perfumado con los olores y el incienso del Arte y repetir el siguiente conjuro sobre él:

 

Yo te conjuro, oh tú criatura, siendo un perro, por el que te ha creado, te baño y te perfumo en el nombre del más alto, más poderoso y eterno Dios, para que puedas ser mi fiel amigo en cualquier operación que realice en adelante.

 

Pero si desea tener como compañero un niño o una niña, lo cual será todavía mejor, debe ordenarlos como lo hizo con el perro, y debe recortar las uñas de las manos y los pies diciendo:

 

Yo te conjuro, oh criatura, siendo una niña (o niño) por el más alto Dios, el padre de todas las criaturas, por el padre Adonai Elohim, y por el padre Elión,, para que no tengas ni voluntad ni poder para ocultarme nada ni para es­conder la verdad en todo lo que demande de ti, y para que me seas obediente y fiel. Amén.

 

Luego, que purifique, limpie y lave al niño nuevamente, con el agua del Arte, diciendo:

 

Sé tú regenerado y purificado, para que los espíritus no te hagan daño ni habiten en ti. Amén.

Luego perfume al niño con los olores como se indicó arriba.

Cuando los acompañantes se hayan ordenado así y estén dispuestos, el Maestro podrá operar con ellos con seguridad cada vez que le plazca y podrá realizar sus operaciones fe­lizmente y obtendrá su deseo.

Pero para su seguridad tanto del cuerpo como del alma, el Maestro y sus compañeros tendrán los pantáculos sobre su pecho, consagrados y cubiertos con un velo de seda y per­fumados con las incensaciones apropiadas, con los cuales es­tando asegurados y animados, pueden entrar en materia sin miedo o temor, y pueden estar exentos y libres de peligros y riesgos, a condición de que obedezcan las órdenes del Maes­tro y hagan todo lo que él les ordene. Si actúan así todas las. cosas irán de acuerdo con sus deseos.

Habiendo arreglado así las cosas, el Maestro tendrá cui­dada de qué sus discípulos estén perfectamente instruidos en las cosas que tienen que realizar.

Estos acompañantes o discípulos debén ser tres en nú­mero, sin incluir al. Maestro. También pueden ser en nú­mero cinco, siete o nueve, pero siempre quedará implícito que obedecerán las órdenes de su Maestro, ya que es la única manera de que todas las cosas tengan éxito.

LIBRO II

 

 

CAPITULO IV

 

 

LO QUE CONCIERNE AL AYUNO, CUIDADOS Y COSAS A SER OBSERVADAS

 

 

CUANDO el Maestro del Arte desee llevar a cabo sus opera­ciones, habiendo previamente arreglado todas las cosas ne­cesarias a observar y practicar, desde el primer día del ex­perimento, es absolutamente necesario ordenar y prescribir cuidado y observación en abstenerte de todas las cosas ile­gales y de todo tipo de impiedad, impureza, maldad o so­berbia, tanto de cuerpo como del alma; como por ejemplo, el comer y beber demasiado, y de todo tipo de palabras vanas, mofas, calumnias, murmuraciones y otras palabras in­útiles; sino más bien deben hacerse cosas buenas, hablar honestamente, guardar una extrema decencia en todas las cosas, nunca perder de vista la modestia al caminar, al hablar, al comer y al beber y en todas las cosas; lo cual debe ser hecho y observado principalmente durante nueve días antes de comenzar la operación. Los discípulos deben hacer lo mismo y deben igualmente poner en práctica todas las cosas necesarias de observarse, si desean hacer uso de estas operaciones y experimentos.

Pero antes -de comenzar la obra es absolutamente necesario que el Maestro con sus discípulos repitan el siguiente conjuro, una vez en la mañana y dos veces por la tarde:

 

 

EL CONJURO

 

 

Oh Señor Dios todopoderoso, sé propicio a mi, miserable pecador, porque no soy digno de elevar mis ojos al Cielo, por la iniquidad de mis pecados y la multitud de mis faltas. Oh Padre misericordioso y piadoso, que no deseas la muerte del pecador sino el arrepentimiento de su maldad y que viva, oh Dios, ten misericordia de mí y perdona todos mis pe­cados, porque yo sin merecerlo te suplico, oh padre de todas las criaturas, tú que estás lleno de misericordia y compasión, por tu gran bondad, que te dignes concederme poder para ver y conocer estos espíritus que deseo observar e invocar a que aparezcan ante mí y cumplan mi voluntad. Por ti que eres conquistador y que eres bendito por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Dios, el eterno Padre, que estás sentado sobre el querubín y el serafín, que miras la tierra y el mar, hacia ti levanto mis manos e imploro tu ayuda solo, tú que con­cedes el cumplimiento de las obras, tú que das el descanso a los que trabajan, que humillas al orgulloso, que eres el autor de la vida y el destructor de la muerte, tú que eres el protector de los que te invocan, protégeme, guárdame y defiéndeme en esta materia y en esta empresa que me pro­pongo llevar a cabo, oh, tú que vives y reinas y habitas en las edades eternas. Amén.

Durante los tres últimos días antes del comienzo de la acción debes conformarte comiendo únicamente una dieta de ayuno, y solamente una vez al día, y sería mejor si sola­mente tomaras agua y pan. Tambiéñ debes abstenerte de cotas impuras, recitando la oracion escrita arriba. En el ultimo día, cuando desees comenzar la operación, debes per­manecer todo el día sin comer, y más tarde irás a un lugar secreto, donde confesarás todos tus pecados a Dios con co­razón contrito. También los discípulos junto con el Maestro deben recitar la misma confesión en voz baja, pero distin­guible, como ya se ha indicado en el primer libro.

Habiendo hecho esto tres veces con un corazón devoto, puro y contrito, en un lugar alejado del hombre, limpio y puro, donde no puedas ser visto, tomando el agua y el hisopo dirás:

 

Purifícame, oh Señor, con hisopo y estaré puro; lávame y estaré más blanco que la nieve.

 

Después de esto, báñate tú mismo con el agua exorcisada, y vístete de nuevo con las vestiduras consagradas que te habías quitado; incénsate y rodéate de olores, como se indicará más adelante, cuando hablemos de los perfumes e incensaciones.

Después dç realizar esto puedes ir con los compañeros al lugar mencionado y, preparadas todas las cosas, debes hacer el Círculo, como ya se ha dicho, con las demás ceremonias necesarias; luego puedes comenzar a invocar a los espíritus con los exorcismos, puedes también repetir de nuevo la confesión como se ha mencionado ya en el primer libro. Des­pués de lo cual, en señal de enmienda y arrepentimiento, deben besarse mutuamente.

Nótese bien que a estas alturas los discípulos deben hacer las mismas cosas que el Maestro.

Ahora que el Maestro dé sus órdenes a sus discípulos y sigan el curso del experimento y trabajen con diligencia para llevarlo a la perfección.

 

LIBRO II

 

 

CAPITULO V

 

CONCERNIENTE A LOS BAÑOS Y COMO DEBEN

SER PREPARADOS

 

 

 

EL BAÑO es necesario en las artes mágicas y nigrománticas, por lo que, si deseas realizar ún experimento u operación, después de haber arreglado todas las cosas necesarias rela­cionadas con los días, las horas, etcétera, debes ir a un río o un manantial de agua corriente o puedes tener preparada aguá caliente en un recipiente grande en tu gabinete secreto, y mientras te despojas de tu túnica debes repetir los salmos: 14 o 53, 54, 27, 81 y 105, y cuando el Maestro esté completamente desnudo, que entre en el agua o en el baño, y que diga:

 

EL EXORCISMO DEL AGUA

 

 

Yo te exorciso, oh criatura de agua, por el que te ha creado y te reunió en un lugar para que la tierra seca apareciera, para que descubras todos los engaños del enemigo y para que arrojes de ti todas las impurezas y suciedades de los espíritus del mundo de los fantasmas, para que no me hagan daño, por la virtud de Dios todopoderoso que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Entonces puedes empezar a lavarte completamente en el baño diciendo:

 

Mertalia, Musalia, Dophalia, Onemalia, Zitanseia, Goldaphaira, Dedulsaira, Ghevialaira, Gheminaira, Ghegropheira, Cedahi, Gilthar, Godieb, Ezoiil, Musil, Grassil, Tamen, Pueri, Goclu, Huznoth, Astachoth, Tzabaoth, Adonai, Agla, On, El, Tetragrammaton, Shema, Aresion, Anapaxeton, Segilaton, Primeumaton.

 

Todos estos nombres debes repetirlos dos o tres veces, hasta qué estés completamente lavado y limpio, y cuando estes perfectamente puro puedes salir del baño y rociarte con agua exorcizada, de la manera que se describe más adelante, y debes decir:

 

Purifícame, oh Señor, con hisopo, y estaré limpio; lávame, y estaré más blanco que la nieve.

 

Mientras te vistes debes recitar los salmos 102, 51, 4, 30, 119, Mem, y. 97, 114, 126, 139, después de lo cual recitarás la siguiente

 

-         ORACIÓN

-          

EL, fuerte y maravilloso, yo te bendigo, te adoro, te glori­fico, te invoco, te doy las gracias desde este baño, para que esta agua pueda tener la posibilidad de arrojar de mí toda la impureza y concupiscencia de corazón,- por ti, oh santo Adonai, y pueda yo lograr todas las cosas, por ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

Después de esto toma la sal y bendícela diciendo:

 

LA BENDICIÓN DE LA SAL

 

La bendición del Padre todopoderoso sea sobre esta cria­tura de sal, y que toda malignidad e impedimento sean arrojados de aquí, y- que todo lo bueno entre aquí, porque sin ti no puede vivir el hombre, por lo que te bendigo y te invoco para que me ayudes.

 

Luego debes recitar sobre la sal el salmo 103.

Después, tomando los granos de sal exorcisada puedes echarla al agua del baño; debes luego desnudarte nueva­mente, pronunciando las siguientes palabras:

Imanel, Arnamón, Imato, Memeón, Rectacón, Muoboii, Paltellón, Decaión, Yamentón, Yarón, Vaphorón, Gardón, Existón, Zagverón, Momertón, Zarmesitón, Tileión, Tixmion.

Después de esto debes entrar nuevamente en el baño por segunda vez y recitar los salmos 104 y 81.

Luego debes dejar el- baño y vestirte con vestiduras de lino blanco y limpio, y sobre ellas pondrás las vestiduras de las que hablaremos en el capítulo propio, y vestido de esta manera irás -a. completar el trabajo. Los discípulos deben lavarse en la misma manera y con las mismas solemnidades.

LIBRO II

 

 

CAPITULO VI

 

DE LAS VESTIDURAS Y CALZADO

DEL MAESTRO DEL ARTE

 

 

 

LAS VESTIDURAS exteriores que el Maestro del Arte debe usar deben ser de lino, así como las interiores; y si tiene los medios, deben ser de seda. Si son de lino, el hilo del que está hecho debe haber sido trenzado por una niña.

Los caracteres mostrados en la figura 55 deben ser bor­dados sobre el pecho con la aguja del Arte y con seda roja.

 

 

Los zapatos deben ser también blancos, sobre los cuales deben ser marcados en la misma manera los caracteres de la figura 56.

 

 

Los zapatos o botas deben estar hechas de piel blanca, sobre la cual deben marcarse los signos del Arte y los ca­racteres. Estas cosas deben hacerse durante los días de ayuno y abstinencia, especialmente durante los nueve días previos a la operación, durante los cuales los instrumentos necesa­rios deben también prepararse, pulirse, abrillantarse y lim­piarse.

Además de esto, el Maestro del Arte debe tener una co­rona hecha de papel virgen sobre la cual deben estar escritos estos cuatro nombres: YOD HE VAU HE, al frente; ADONAT, en la parte de atrás; EL a la derecha; y ELOHIM a la izquierda (figura 57).

 

Estos nombres deben escribirse con la pluma y tinta del Arte, de las que hablaremos en el capítulo propio.

También los discípulos deben tener una corona de papel virgen, donde deben grabarse estos símbolos divinos en es­carlata (figura 58).

 

 Tómese cuidado, al vestirse con las vestiduras mencionadas, de recitar estos salmos: 15, 131, 137, 117, 67, 68 y 127. Luego perfume las vestiduras con los perfumes e inciensos del Arte y rocíelas con el agua e hisopo del Arte.

Pero cuando el Maestro y sus discípulos comiencen a ves­tirse después del primer salmo, y antes de continuar con los’ demás, debe pronunciar estas palabras:

 

Amor, Amator, Amides, Ideodaniach, Pamor, Plaior, Anitor, por los méritos de estos santos ángeles, me vestiré e investiré yo mismo con las vestiduras de poder, por medio de las cuales pueda yo conducir al fin deseado las cosas que ardientemente deseo, por ti, oh santísimo Adonai, cuyo reino e imperio duran para siempre. Amén.

 

Tómese flota de si las vestiduras de lino fueron ves­timentas de los Levitas o de los sacerdotes, y si fueron usadas para cosas santas, lo cual sería mucho mejor.

 

 

 

 


 

LIBRO II

 

 

CAPITULO VII

 

DE LOS LUGARES DONDE PUEDEN EJECUTARSE

CONVENIENTEMENTE LOS EXPERIMENTOS

Y OPERACIONES DEL ARTE

 

Los LUGARES más adecuados donde se pueden llevar a cabo las artes mágicas y las operaciones son -aquellos que están ocultos, lejanos y apartados de las moradas de los hombres, por lo que las más apropiadas son las regiones desoladas e inhabitadas, tales como las orillas de un lago, los bosques, lugares oscuros y casas derruidas y abandonadas, donde rara vez y escasamente van los hombres; montañas, cuevas, cavernas, jardines, grutas y huertos; pero lo mejor de ellos son los cruces de caminos, y donde se encuentran cuatro caminos, durante la profundidad y silencio de la noche. Pero ~i no puede ir convenientemente a ninguno de estos lugares, su casa, o aun su recámara, o de. hecho cualquier lugar, a condición de que haya sido purificado y consagrado con las debidas ceremonias, puede ser adecuado para la con­vocación y reunión de los espíritus.

Estas artes u operaciones deben realizarse en el tiempo prescrito, pero si no hay tiempo especialmente indicado será siempre mejor llevarlas a cabo en la noche, que es el tiempo más adecuado para las operaciones de nigromancia; esto también es una regla que hay que ocultar de la mirada de los tontos e ignorántes así como de los profanos.

Cuando haya seleccionado el lugar adecuado •puede reatizar sus experimentos de día o por la noche. Debe estar espacioso, claro y limitado en todos los lados por vallas, arbustos, árboles o paredes. Tú mismo puedes limpiarlo y po­nerlo completamente nítido y puro; mientras haces esto, debes recitar los salmos 2, 77 y 54.

Después de esto lo perfumarás con los olores e incensa­ciones del Arte y lo rociarás con el agua y el hisopo, y después podrás hacer en este lugar todas las preparaciones necesarias para la operación.

 Cuando, posteriormente, vayas a este lugar para com­pletar la operación, debes repetir en el camino hacia allá la siguiente orac!ón, en voz baja y clara:

 

LA ORACIÓN

 

Zazaii, Zamaii, Puidamón más poderoso, Señor el más fuerte, El, Yod He Vau He, Iah, Agla, asístanme, yo, un indigno pecador, que ha tenido el atrevimiento de pronunciar estos santos nombres, que ningún hombre debería pronunciar e invocar salvo en grandes peligros, por lo que he recurrido a estos santos nombres estando en gran peligro de cuerpo y alma. Perdónenme si he pecado de alguna manera, porque confío en su protección solamente, especialmente en este día.

Que el Maestro, mientras camina, rocíe el camino con el agua y el hisopo del Arte, mientras cada uno de los dis­cípulos repite en voz baja la oración que. hemos dado para los días de preparación y ayuno.

Aún más, que el Maestro haga que sus discípulos lleven las cosas necesarias para el Arte.

El primero llevará el incensario, el fuego y el incienso; el segundo, el libro, el papel, las plumas, la tinta, y los dife­rentes perfumes; el tercero, la daga y la hoz; y el maestro, la vara y el báculo.

Si hay más discípulos, el Maestro debe distribuir las cosas que cargará cada uno de acuerdo con el número de ellos.

Cuando hayan llegado al lugar y las cosas estén dispuestas en su orden apropiado, el Maestro tomará la daga, o cual­quier otro instrumento consagrado de acero, y formará el Círculo del Arte que intenta construir. Habiéndolo hecho, debe perfumarlo y rociarlo con agua, y habiendo prevenido y amonestado a sus discípulos, debe trabajar así:

Primero, que tenga una trompeta de madera nueva, en un lado de la cual habrá escrito en hebreo con la pluma y tinta del Arte estos nombres de Dios: EL0HIM GIBOR, ELOWM TZABAOTH (figura 59),

 

y en el otro lado estos caracteres (figura 60).

 

 

Habiendo entrado al Circula $fa llevar a cabo el expe­rimento, debe tocar la trompeta hacia los cuatro cuartos del universo; primero hacia el Este, luego hacia el Sur, después hacia el Oeste y luego hacia el Norte; Luego dirá:

 

Escúchenme y estén listos, en cualquier parte del universo donde estén, para obedecer la voz de Dios poderoso y los nombres del creador. Les hacemos saber por esta señal y sonido que serán convocados a este lugar, por lo que estén listos para obedecer nuestros mandatos.

 

Habiendo hecho esto, que el Maestro complete su trabajo, renueve el círculo y haga las incensaciones.

 

 

 

CAPÍTULO VIII

 

DE• LA DAGA, LA ESPADA, LA HQZ, EL PUÑAL, EL CUCHILLO, LA LANZA, LA VARA, EL BÁCULO ,Y OTROS INSTRUMENTOS DEL ARTE MÁGICO

 

PARA poder realizar las más grandes e importantes opera­ciones del Arte, son necesarios varios instrumentos, como un cuchillo de mango blanco, otro de mango negro, una lanza corta para trazar los círculos, caracteres y otras cosas.

El cuchillo, de. mango blanco (figura 61) debe ser hecho en el día y la hora de Mercurio, cuando Marte esté en el signo del carnero o en el del escorpión... Debe ser metido en jugo de murajes y sangre de un ansarino, estando la Luna llena o en creciente. Meta también el mango blanco, en ‘el que habrá grabado los caracteres que’ se muestran. Después perfúmelo con los perfumes del Arte.

 

 

Con este cuchillo puede llevar a cabo . todas las operaciones necesarias del Arte, excepto los círculos, Si - es muy difícil hacer el cuchillo similar, haga que le confeccionen uno con las mismas características, y luego colóquelo tres veces al fuego hasta que se ponga rojo, y cada vez debe sumergirlo en el jugo y la sangre dichas; asegure . luego el mango blanco, en el que habrá grabado los caracteres mencionados con la pluma del Arte y comenzando de la punta hacia el mango los nombres Agla, On, como se muestra en la figura 61, después de lo cual debe perfumarlo y rociarlo y envolverlo en un pedazo de seda.


En lo que concierne al de mango negro (figura 62)

 

 

para hacer el circulo con el que se infunde terror y miedo a los espíritus debe hacerse en la misma manera, excepto que  debe ser hecho en el día y la hora. de Saturno y metido en sangre de un gato negro y jugo de abeto, los caracteres y nombres de la figura 62 escritos de la punta hacia el mango.

 

Habiendo completado esto debe envolverlo en Seda negra.

La cimitarra (figura 63) y la hoz (figura 64) se hacen de la misma manera que la daga (figura 65), el puñal (figura 66) y la lanza corta (figura 67), en el día y a la hora de Mercurio, y deben ser sumergidos en sangre de una urraca y jugo de la planta mercurial. Deben hacerse mangos de madera para todos, con madera cortada del árbol de un solo golpe, a la salida del Sol, con una navaja nueva, o con cualquier otro instrumento. Los caracteres mos­trados deben ser grabados en ellos. Debe perfumarlos de acuerdo con las reglas del Arte y envolverlos en seda como los demás.

 

 

 

 

 

 

 

El báculo (figura 68) debe ser de madera de. saúco o de palo de rosa o de bejuco, y la vara (figura 69) de ave­llano o nogal; en todos los casos la madera .debe ser virgen, es decir, de solamente un año de crecimiento.

 

 

 

 

 

Ambas deben ser cortadas del árbol de un solo golpe, en el día de Mercurio, a la salida del Sol. Los caracteres mostrados deben ser grabados en ellas también en el día y la hora de Mercurio. Habiendo hecho esto, debes decir:

 

Adonai, Santísimo, dígnate bendecir y consagrar esta vara y este báculo, para que tengan la virtud necesaria por ti, oh santo Adonai, cuyo reino perdura por los siglos de los siglos. Amén.

 

Después de haberlas perfumado y conságrado, póngalas aparte en un lugar limpio y puro para usarlas cuando sea necesario.

Las espadas son también frecuentemente necesarias para usarlas en las artes mágicas, por lo que debes tomar una espada nueva, que debes limpiar y pulir en el día de Mer curio, a la primera o quinceava hora, y luego escribir en un lado estos nombres divinos en hebreo.: Y0D, HE, VAU, HE, ADONAI, EHEIEH, YAYM; y en el- otro lado ELOHIM GIBOR (figura 70),

 

 

 rocíalas e incénsalas y repite sobre ellas el siguiente conjuro:

 

‘EL CONJURO DE LA ESPADA

 

Yo te conjuro, oh espada, por estos nombres, Abrahach, Abrach, Abracadabra, YOD HE VAU HE, para que me sirvas como fuerza y defensa en todas las operaciones má­gicas, contra todos mis enemigos visibles e invisibles.

Yo te conjuro nuevamente, por el santo e indivisible nom­bre de El, fuerte y maravilloso, por el nombre Shaddai todopoderoso; y por estos nombres, Qadosch, Qadosch, Qadosch, Adon,ai Elohim Tzabaoth, Emanuel, el Primero y el Último, Sabiduría, Vía, Vida, Verdad, Jefe, Discurso, Pa­labra, Esplendor, Luz, Sol, Fuente, Gloria, Piedra del Sabio, Virtud, Pastor, Sacerdote, Mesias Inmortal; por estos nom­bres, entonces, y por los otros nombres, yo te conjuro, oh espada, a que me sirvas como protección en todas las adversidades. Amén. .

 

Habiendo terminado, debes envolverla en seda como los demás. instrumentos, estando debidamente purificada y consa­grada con las solemnidades y ceremonias requeridas para la perfección de todas las artes y operaciones mágicas.

Tres1 espadas más deben ser hechas para el uso de los discípulos.

La primera debe tener en el pomo el nombre de CARDIEL

GABRIEL (figura..71),

 

 en el escudo de la guarnición, RE­GIÓN (figura- 72),

en la hoja PANORAIM HEAMESIN (figura 73).

 

La segunda debe tener en el pomo el nombre AURIEL (figura 74) ;

 

en el escudo de la guarnición SARIÓN (figura 75),

 

en la hoja GAMORIN DEBALIN (figura -76).

 

 La tercera debe tener en el pomo el nombre DAMIEL o RAPHAEL (f i­gura 77).

 En el escudo de la guarnición YEMETON (figura 78),

en la hoja LAMEDIN ERADIM (figura 79). -

 

 

 

 

 


 El buril2 (figura 80) o grabador es útil para grabar o marcar caracteres.

 

 

En el día y la hora de Marte o de Venus debes grabar los caracteres mostrados, y habiéndolos incensado y rociado con agua, repite sobre ellos la siguiente

 

ORACIÓN

 

Asqphiel, Asophiel, Asophiel, Pentagrammaton, Athanatos, Eheieh Asher Eheieh, Qadosch, Qadosch, Qadosch; oh eterno Dios y mi padre, bendice estos instrumentos prepa­rados en tu honor, para que puedan servir para un buen uso y fin para tu gloria. Amén.

 

Habiéndolos perfumado de nuevo, guárdelos para su uso. La aguja puede ser consagrada en la misma manera.

 

Notas:

1. La descripción de estas tres espadas para los discípulos sólo aparece en el manuscrito Sloane 1307.

2. Desde aquí hasta el final del capitulo es del. manuscrito Lansdowne 1203.

 

 

LIBRO II

 

CAPÍTULO IX

 

 

DE LA FORMACIÓN DEL CIRCULO 1

 

 

 

HABIENDO escogido un lugar para la formación del círculo’ y estando todas las cosas necesarias preparadas para la per fección ‘ de la operación, tome la hoz o la cimitarra y clá­vela en el centro del lugar donde se va a. hacer el circulo luegó tome una cuerda de 2.70 mts de longitud, ate una punta a la cimitarra y con la otra trace la circunferencia del círculo, que puede ser marcada ya sea con la espada o con’ el cuchillo de mango negro. Luego, déntro del círculo marque Cuatro regiones, principalmente hacia el Este, ‘Oeste Sur y Norte, donde se colocan símbolos, y fuera de los limites de este Círculo haga con la espáda consagrada o el cuchillo Otro círculo, dejando un espacio abierto hacia e Norte por el cual pueda entrar y salir más allá del Círculo del Arte. Fuera de éste, nuevamente haga otro Círculo

30 centímetros de distancia con dicho instrumento, pero siem­pre dejando un espacio abierto para entrada y salida

que corresponda a la que dejó en el anterior. Más alla de éste haga otro círculo a otros 30 centímetros de distancia, y además de estos dos círculos, que están más alla del Círculo del Arte, pero con el mismo centro, debe mar car pentagramas con los símbolos y los nombres del creador de tal manera que rodeen el círculo ya descrito. Fuera de estos círculos debe pintarse un cuadrado y más afuera otro cuadrado, de tal manera que los ángulos del primero to­quen los centros de los lados del segundo y los ángulos del último apunten hacia los cuartos del universo: Este, Oeste, Norte y Sur; y a los cuatro ángulos de cada cuadrado, y tocándolos, deben, marcar círculos menores donde habrá incensario con carbones encendidos y olores agradables.

Habiendo hecho estas cosas que el mago del Arte reúna a sus discípulos, los exhorte y los anime, los conduzca hacia el Círculo del Arte y los coloque en los Cuatro cuartos del universo, que los exhorte a no temer nada y permanecer en sus lugares. Aún más, que cada uno de los acompañantes tenga una espada del Arte, que debe tener desnuda en su mano. Entonces el Maestro saldrá del Círculo y encenderá los incensarios y pondrá en ellos incienso exorcisado, como se indica en el capítulo de las incensaciones; luego que tome un incensario en la mano y lo encienda para luego colocarle la parte preparada. Que entre ahora en el círculo y cuidadosamente cierre las entradas dejadas en él y que nuevamente prevenga a sus discípulos y que tome la trompeta del Arte preparada como se dijo en el capítulo con­cerniente a ello, y que incense el círculo hacia los cuatro cuartos del universo.

Después de esto que el Maestro comience sus encanta­mientos, habiendo colocado la hoz, la espada y otros instru­mentos del Arte clavados en el piso a sus pies. Habiendo tocado la trompeta como se enseño antes, invocará a los espíritus y si es necesario que los conjure, como se dijo en el primer libro, y habiendo obtenido el efecto deseado que los licencie para partir.

Aquí sigue la forma del círculo (figura 81), dentro del cual quien entre estará tan a salvo como dentro de un castillo fortificado y nada podrá lastimarlo.

 

1. Este capitulo sólo está dado en el manuscrito Add. 10 862.

 


LIBRO II

 

CÁPÍTULO X

 

CONCERNIENTE AL INCIENSO, INCENSACIONES,

PERFUMES, OLORES Y COSAS SIMILARES QUE

SE USAN EN LAS ARTES MÁGICAS

 

 

 

HAY MUCHAS clases de incienso, incensaciones y perfumes que son hechos para los espíritus y ofrecidos a ellos; los que tienen olor dulce son para los buenos, los que tienen olor maligno son para los malos.

Para los perfumes de olor bueno, tome el incienso, áloes, nuez moscada, benjuí, almizcle y otras especies fragantes sobre las cuales dirás:

 

EL EXORCISMO DEL INCIENSO

 

 

Óh dios de Abraham, dios de Isaac, dios de Jacob, dígnate bendecir estas especies odoríferas para que puedan recibir fuerza, virtud y poder para atraer a los buenos espíritus, y para que desvanezcan y hagan retirarse a los fantasmas hostiles. Por ti, oh santo Adonai, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Yo te exorciso en el nombre de Dios, oh espíritu impuro y sucio, tú que eres un fantasma hostil, para que dejes este perfume, tú y todos tus engaños, para que pueda ser consagrado y santificado en nombre de Dios todopode­roso. Que el santo espíritu de Dios conceda protección y virtud a aquellos que usan estos perfumes, y que los espí­ritus y fantasmas hostiles nunca puedan entrar en él, por el inefable nombre de Dios Todopoderoso. Amén.

Oh Señor, dígnate bendecir y santificar esta criatura de perfume para que sea un remedio para la humanidad, para la salud de cuerpo y alma, por la invocación de tu san­to nombre. Que todas las criaturas que reciben este olor del incienso y de estas especias reciban salud del cuerpo y del alma, por el que ha formado las edades. Amén.

 

Después de esto debes rociar las diferentes especias con el agua del Arte y colocarlas aparte en un pedazo de seda como en los demás casos, en una caja destinada para este propósito, para que los tengas listos ya preparados para usarlos para cuando sea necesario.

Cuando desees usar el incienso, debes encender un fuego con carbón nuevo en recipiente de barro recién vidriado de adentro y de afuera y debes encenderlo con eslabón y pedernal y una vez encendido el fuego debes decir sobre él lo siguiente, antes de poner en él las especias.

 

EL EXORCISMO DEL FUEGO

 

 

Yo te exorciso, oh criatura de fuego, por quien todas las cosas han sido hechas, para que todo tipo de fantasma se retire de ti, y no tenga posibilidad de hacer daño o engañar en alguna forma, por la invocación del más alto creador de todos. Amén.

Bendice, oh ‘Señor todopoderoso y todo misericordioso, a esta criatura de fuego, para que estando bendito por ti. pueda ser para el honor y glória de tu más alto nombre, para que no oponga ningún obstáculo o malignidad a quie­nes lo usan Por ti, oh eterno y todopoderoso Señor, y por tu más santo nombre. Amén.

 

Habiendo hecho esto debes poner las especias sobre el fuego y hacer los perfumes e incensaciones que requieres.

Sobre incensaciones de olor maligno debes decir:

 

Adonai, Lazai, Dalmai, Aima Elohi, oh santo Padre, concédenos socorro, favor y gracia, por la invocación de tu santo nombre, para que estas cosas nos sirvan como ayuda en lo que deseamos realizar, y que todo engaño salga de ellas y que sean benditas y santificadas por tu nombre. Amén.

LIBRO II

 

 

CAPITULO XI

 

 

DEL AGUA Y DEL HISOPO

 

 

 

Si ES necesario asperjar con agua algo requerido en el Arte, debe hacerse con un rociador.

Prepara un incensario en el día y hora de Mercurio, con las especias oloríferas del Arte. Luego toma un vaso de bronce, barnizado por dentro y por fuera con plomo o tierra, que debes llenar con el agua más clara de una fuente, toma sal y di estas palabras sobre ella:

 

Tzabaoth, Messiach, Emanuel, .Elohim Gibor, Yod He Váu He; oh Dios que eres la verdad y la vida, dígnate bendecir y santificar esta criatura de sal para que nos sirva como ayuda, protección y asistencia en este Arte, experimento y operación, y pueda ser un socorro para nosotros.

 

Después echa la sal en el vaso donde esta el agua y di los salmos 102, 54, 6 y 67.

Luego haz un rociador de verbena, lavanda, valeriana, menta, hinojo, artemisa, romero, hisopo y albahaca reco­gidas en el día y la hora de Mercurio estando la Luna en creciente. Amarra juntas estas yerbas con un hilo tejido por una niña y graba sobre el mango en un lado los carac­teres mostrados en la figura 82 y en el otro lado los de la figura 83.

 

Después de esto puedes usar el agua, usando el rociador cuando sea necesario, y sabe que donde quiera que la rocíes esta agua alejará los fantasmas y los imposibilitará para estorbar o molestar a nadie. Con esta misma agua puedes hacer también todas las preparaciones del Arte.


LIBRO II

 

 

CAPITULO XII

/

 

DE LA LUZ Y DEL FUEGO

 

 

 

HA SIDO siempre la costumbre entre todas las naciones usar el fuego y la luz en las cosas sagradas. Por esta razón el Maestro del Arte debe siempre emplearlos en los ritos sagrados, además en la lectura de los conjuros y para el incienso; las luces son necesarias en todas las operaciones en el círculo.

Por esta razón deben hacerse velas de cera virgen en el día y la hora de Mercurio; los pabilos deben haber sido hechos por una niña; las velas deben ser hechas con Luna en creciente, del peso de media libra cada una y sobre ellas deben grabarse estos caracteres con la daga o el buril del Arte (figura 84).

 

 

Después de esto debes repetir sobre las velas los salmos 151, 103 y 107, y decir:

 

Oh Señor Dios, que gobiernas todas las cosas por tu omni­potencia, concédeme, pobre pecador, entendimiento y cono­cimiento para hacer sólo aquello que te es agradable; con­cédeme el temor, el que te adore, te ame y te glorifique y te dé las gracias con fe verdadera y sincera y caridad perfecta. Concédeme, oh Señor, antes que muera y descienda a los dominios inferiores y antes que la flama me devore, que tu gracia no me abandone, oh Señor de mi alma. Amén.

Después de esto debes añadir:

Yo te exorcizo, oh criatura de cera, por aquel que ha creado todas las cosas por su palabra, y por la virtud de aquel que es la verdad pura, para que arrojes de ti todo fantasma, perversión y engaño del enemigo, y que la virtud y poder de Dios entre en ti, para que puedas damos luz y alejes de nosotros todo terror y miedo,

 

Después de esto deberás rociarlas con el agua del Arte e incensarlas con los perfumes usuales. Cuando desees encenderlas debes decir:

 

Te exorciso, criatura de fuego, en nombre del soberano y eterno Señor, por su inefable nombre que es Iod, He, Vau, He, por el nombre Iah y por el nombre de poder E!, para que puedas iluminar el corazón de todos los espíritus que llamemos a este círculo, para que aparezcan ante nos­otros sin fraude y engaño, por el que ha creado todas las cosas.

 

Luego debes tomar una linterna cuadrada con paredes de cristal y poner dentro la vela encendida, para leer, para formar un círculo o para cualquier otro propósito que se requiera.

 


LIBRO II

 

 

CAPITULO XIII

 

 

CONCERNIENTE A LOS PRECEPTOS DEL ARTE1

 

 

 

EL QUE ha obtenido el rango o grado de exorcista, que usualmente estamos acostumbrados a llamar Mago o Maestro de acuerdo al grado, cuando desee llevar a cabo una operación por los nueve días inmediatamente anteriores al comienzo de la obra, debe poner a un lado toda suciedad de él, pararse en secreto durante estos días y preparar todas las cosas necesarias, y en el espacio de estos días todo esto debe ser hecho, consagrado y exorcizado.

Lo cual habiendo sido debidamente hecho, debe ir en el día y la hora del comienzo de la obra al lugar puesto aparte para la misma, como se ha dicho en el lugar con­cerniente a la formación del círculo, e instruir a sus discípulos a que bajo ninguna causa se muevan de sus lugares asignados. El Mago debe exhortarlos con una voz suave y confiable de la siguiente manera:

 

LA EXHORTACIÓN A LOS COMPAÑEROS

 

 

No teman, mis queridos compañeros, viendo que nos acercamos al fin deseado, por lo tanto, todas las cosas habiendo sido correctamente hechas y los conjuros y exorcismos realizados inteligentemente, ustedes observarán reyes de reyes, emperadores de emperadores, y otros reyes, príncipes y ma­jestades con ellos, y una gran multitud de seguidores, junto con todo tipo de instrumentos musicales, pero nada debe­mos ni el mago ni los discípulos temer.

 

Luego el Mago dirá:

 

Los exhorto por estos santos nombres de Dios, Elohim, Adonai, Agla, a que ninguno de ustedes se mueva o cruce de. sus lugares asignados.

 

Habiendo dicho esto que el Mago y sus discípulos des cubran los santos pantáculos y los muestren hacia cada cuarto del universo, y habiéndolos mostrado en cada lugar, habrá ruidos y precipitaciones.

Luego el emperador (de los espíritus) dirá al Maestro:

“Desde el tiempo del Gran Addus hasta ahora, no ha habido un exorcista que pudiera mirar mi persona, y si no fuera porque esas cosas’ que nos has mostrado han sido hechas, no me habrías visto. Pero viendo que nos has llamado po­derosamente, como yo creo, por los ritos derivados de Sa­lomón y que pocos de tus camaradas o exorcistas poseen y que también nos obligan contra nuestra voluntad, por lo que te digo que deseamos ser obedientes en ,todo”.

 

Entonces el Mago pondrá las peticiones de él mismo y de sús compañeros, que deben estar escritas claramente en papel virgen, más allá del círculo, hacia el rey o príncipe de los espíritus, y él las recibirá y tomará consejo con sus jefes. Después regresará el papel diciendo: “Lo que tú deseas está logrado, que se haga tu voluntad y todas tus demandas sean aceptadas”.

Notas:

    1. Este capitulo solo se da en el  manuscrito Add 10862.

 


LIBRO II

 

 

CAPITULO XIV

 

DE LA PLUMA, TINTA Y COLORES

 

 

 

TODAS las cosas empleadas para escribir, grabar y dibujar en este Arte deben ser preparadas de la siguiente manera:

Debes tomar un ansarino macho del que sacarás la tercera pluma del ala derecha, y al sacarla debes decir:

 

Adrai, Hahlii, Tamaii, Tilonas, Athamas, Zianor, Adonai, desvanezcan de esta pluma todo engaño y error, para que pueda ser de virtud y eficacia para escribir todo lo que de­seo. Amén.

 

Después de esto debes afilarla con la navaja del Arte, perfumarla, rociarla y ponerla en un lugar aparte envuelta en seda.

 

Puedes tener un tintero hecho de barro o cualquier otro material conveniente, y en el día y a la hora de Mercurio debes grabar en él con el buril del Arte estos nombres:

 

 

Yod, He, Vau, He, Metatrón, Iah Iah Iah, Qadosch, Elohim Tzabaoth (figura 85), y al poner la tinta en él debes decir:

 

Yo te exorciso, oh criatura de tinta, por Anairetón, por Simulator y por el nombre Adonai, y por el nombre de Él, por quien todas las cosas fueron creadas, para que seas una ayuda y socorro en todas las cosas que deseo realizar con tu ayuda.

 

Como sucede en ocasiones que es necesario escribir con colores, es bueno tener una caja nueva dónde guardarlos. Los colores principales son amarillo u oro, rojo, azul ce­leste, azul, verde, café, más otros que sean necesarios. Debes exorcisarlos, perfumarlos y rociarlos en la forma usual.


LIBRO II

 

 

CAPITULO XV

 

 

DE LA PLUMA DE GOLONDRINA Y DE LA PLUMA

DE CUERVO

 

 

 

TOMA la pluma de una golondrina o de un cuervo, y antes de sacársela di:

 

Que el santo Michael, el arcángel de Dios, y Midael y Mirael, los jefes y capitanes del ejército celeste, sean mi ayuda en esta operación que estoy a punto de realizar, para que pueda escribir todas las cosas que son necesarias, y que todos los experimentos que comience con ella puedan, por sus nombres, ser perfectos, por el poder del más alto Creador. Amén.

 

Después de esto puedes terminar y afilar la pluma con el cuchillo del Arte, y con la pluma y la tinta del Arte debes escribir sobre uno de sus lados el nombre ANAIRETÓN (figura 86),

 

y debes decir sobre ella los salmos 133 y 117.

 

 

 

 

LIBRO II

 

 

CAPÍTULO XVI

 

 

DE LA SANGRE DEL MURCIÉLAGO, EL PICHÓN

Y OTROS ANIMALES

 

 

TOME un murciélago vivo y exorcíselo de la siguiente manera:

 

EXORCISMO DEL MURCIELAGO

 

 

Camiach, Eomiahe, Emial, Macbal, Emoii, Zazean, Mai­phiat, Zacrath, Tendac, Vulamahi, por estos santos nombres y lo’: otros nombres de ángeles que están escritos en el libro ASSAMAIAN1, te conjuro, oh murciélago (o el animal que sea), a que me asistas en esta operación, por Dios el verdadero, Dios el santo, el Dios que te ha creado, y por Adán, que te ha puesto tu verdadero nombre, a ti y a todos los demás seres animados.

Después de esto, toma la aguja o cualquier otro instru­mento conveniente del Arte, como se indicará mas adelante, y pincha el murciélago en la vena que tiene en el ala derecha, y recoge la sangre en un vaso pequeño, sobre el cual dirás:

 

 

Poderoso Adonai, Arathron, Ashai, Elohim, Elohi, Elión, Asher Eheieh, Shaddai, oh Dios, el Señor, inmaculado, inmutable, Emanuel, Messiach, Yod He Vau He, sean de mi ayuda para que esta sangre tenga poder y eficacia en todo lo que desee, y en todo lo que demande.

 

Perfúmalo y guárdalo para usarlo.

La sangre de Otros animales alados puede tomarse en la misma manera, con las solemnidades propias.

 

 

Notas:

1. El Sepher Ha-Shamaiim, o Libro de los Cielos.

 

Nota del editor. Debo remarcar a los lectores de este v­lumen que el uso de la sangre está más o menos conectada con la magia negra, y que su uso debe ser evitado tanto como sea posible.


LIBRO II

 

 

CAPITULO XVII

 

 

SOBRE EL PERGAMINO O PAPEL VIRGEN,

Y CÓMO DEBE PREPARARSE

 

 

 

EL PAPEL virgen es aquel que es nuevo, puro, limpio y exorcisado y que nunca ha servido para otro propósito.

El pergamino virgen es necesario en muchas operaciones mágicas y debe prepararse adecuadamente y consagrarse Hay dos clases de pergamino, el llamado virgen, y el otro no-nacido. El pergamino virgen es aquel que está tomado de un animal que no ha alcanzado la edad- de generación, ya sea camero, cabrito, u otro animal.

El pergamino nonato es tomado de un animal que ha sido sacado antes de tiempo del seno materno.

Toma cualquiera de estos animales, el que más te plazca, a condición de que sea macho, y a la hora y el día de Mercurio llévalo a un lugar secreto donde ningún hombre pueda verte trabajando. Puedes tener una caña de pantano, cortada de un solo golpe con un cuchillo nuevo, y debes cortarle las hojas, repitiendo

 

EL CONJURO DE LA CAÑA

 

 

Te conjuro, por el creador de todas las cosas, y por el rey de -los ángeles, cuyo nombre es El Shaddai, a que recibas fuerza y virtud para desollar este animal para construir el pergamino donde pueda escribir los santos nombres de Dios, y para que adquiera tal virtud, que todo lo que escriba o haga pueda obtener sus efectos, por el que vive hasta las edades eternas. Amén.

Antes de cortar la caña recita el salmo 77.

Después, con la navaja del Arte, puedes labrar la caña en la forma de un cuchillo, y sobre él escribirás estos nom­bres: Agla, Adonai, Elohi (figura 87),

 

 

 por quienes el tra­bajo de este cuchillo se logrará, luego dirás:

Oh Dios, que sacaste a Moisés, tu bien amado y elegido, de entre las cañas de los pantanosos bancos del Nilo, y de las aguas, siendo solamente un niño, concédeme por tu gran misericordia y compasión, que esta caña reciba poder y vir­tud para efectuar lo que deseo, por tu santo nombre y los nombres de tus santos ángeles. Amén.

Después de hacer esto, puedes comenzar a desollar el animal con el cuchillo, ya sea virgen o no-nacido, diciendo:

Zohar, Zio, Talmai, Adonai, Shaddai, Tetragrammaton, y ustedes, santos ángeles •de Dios, estén presentes y concedan poder y virtud a este pergamino, y sea consagrado por ustedes, para que todo lo que escriba en él pueda tener su efecto. Amén.

Habiendo desollado el animal, toma sal y di de esta ma­nera sobre ella:

Dios de Dioses, Señor de Señores, que has creado todas las cosas de la existencia negativa, dígnate bendecir y santificar esta sal, para que al ponerla sobre este pergamino que deseo hacer, tenga tal virtud que cualquier cosa que escriba en él en adelante pueda obtener el fin deseado. Amén.

Luego unta el pergamino con dicha sal exorcisada y dé-jalo en el sol por espacio de un día entero para que absorba la sal. Luego toma un recipiente grande de barro, vidriado por dentro y por fuera, alrededor del cual, por la parte exterior, escribirás los caracteres de la figura 88.

 

 

Después de esto pondrás cal en polvo en el recipiente, diciendo:

Oroii, Zarón, Zainón, Zevarón, Zahiphil, Elión, estén presentes y bendigan esta obra para que obtenga el efecto deseado, por el rey de los cielos, y el Dios de los ángeles. Amén.

 

Toma luego agua exorcisada y échala sobre la cal, y pon la piel en ella por tres días, después de los cuales sácala de allí y quítale la cal y la carne pegada •a ella con el cuchillo de caña.

Después cortarás de un solo golpe una vara de avellano lo suficientemente larga para formar un círculo con ella; también toma un cordón tejido por una niña y pequeñas piedras o guijarros de una fuente, pronunciando las siguien­tes palabras:

 

Oh Dios Adonai, santo y poderoso Padre, pon virtud en estas piedras para que sirvan para estirar este pergamino y sacar de él todo fraude, y pueda así obtener virtud, por tu todopoderoso poder.

 

Después de esto, habiendo estirado dicho pergamino –sobre el círculo y atádolo con la cuerda y las piedras, debes decir:

 

Agla, Yod, He, Vau, He, Iah, Emanuel, bendice y preserva este pergamino para que ningún fantasma entre en el

 

Déjalo secar de esta manera por tres días en un lugar oscuro y sombreado, luego corta la cuerda con el cuchillo del Arte y suelta el pergamino de la circunferencia, diciendo:

 

Antor, Ancor, Turlos, - Beodonos, Phaiar, Apharcar, estén presentes como guardias ante este pergamino

 

Luego perfúmalo y guárdalo en una seda, listo para usarlo. A ninguna mujer, si está con su regla, debe permitírsele ver este pergamino, de lo contrario perderá su virtud. Quien lo hace debe estar limpio, puro y preparado.

 

Pero si la preparación de dicho pergamino parece muy tediosa, puedes hacerlo de la siguiente manera, aunque no es tan buena.

 

Toma cualquier pergamino y exorcísalo, prepara un incen­sario con perfumes, escribe sobre el pergamino los siguientes caracteres (figura 89),

 

 

pónlo sobre el incienso y di:

 

Estén ustedes presentes para ayudarme, y que mi operación se logre por ustedes, Zazaii, Zalmaii, Dalmaii, Adonai, Ana­phaxeton, Cedrión, Cripón, Prión, Anairetón, Elión, Octi­nomón, Zevanión, Alazaión, Zideón, Agla, On, Yod He Vau He, Artor, Dinotor, santos ángeles de Dios, estén presentes e infundan virtud a este pergamino para que pueda obtener tal poder por ustedes, que todos los nombres y caracteres en él escritos reciban el debido poder, y que todo engaño e impedimento salgan de él, por Dios, el Señor misericordioso y lleno de gracia, que vive y reina por todas las edades. Amén.

Luego recitarás sobre el pergamino los salmos 72, 117 y 134 y el Benedicite omnia opera. Luego dirás:

 

Te conjuro, oh pergamino, por todos los santos nombres, a que obtengas eficacia y fuerza, y seas exorcisado y consagrado para que ninguna de las cosas escritas sobre ti sean borradas del Libro de la Verdad. Amén.

Luego rocíalo y guárdalo como se indicó.

Las membranas de los niños recién nacidos pueden ser también usadas en lugar de pergamino, si son debidamente consagradas; también puede usarse papel, satín, seda y sustancias similares, para operaciones de menor importancia, si son exorcisadas y consagradas debidamente.

LIBRO II

 

CAPITULO XVIII

 

DE LA CERA Y ARCILLA VIRGENES

 

 

 

LA CERA y la arcilla virgenes también se emplean en muchas operaciones mágicas, ya sea para hacer imágenes, velas u otras cosas, por lo que no deben usarse para nin­guna otra cosa. La tierra o arcilla debe ser recogida con tus propias manos y reducida a pasta sin tocarla con ningún instrumento, para que no sea profanada por él.

La cera debe tomarse de abejas que la han hecho por primera vez y que nunca haya sido empleada para ningún otro propósito, y cuando quieras hacer uso de una u otra debes comenzar la operación repitiendo el siguiente conjuro:

 

CONJ URO

 

Extabor, Hetabor, Sittacibor, Adonai, Onzo, Zomen, Menor, Asmodal, Ascobai, Comatos, Erionas, Profas, Allcomas, Co­flamas, Papuendos, Osiandos, Espiacent, Danmath, Eheres, Golades, Telantes, Cophi, Zades, ustedes, ángeles de Dios, estén presentes, porque yo los invoco en mi obra, para que por ustedes pueda encontrar virtud y logro. Amén.

 

Luego repite los salmos 131, 15, 102, 8, 84, 68, 72, 133, 113, 126, 46, 47, 22, 51, 130, 139, 49, 110, 53, y diga:

 

Yo te exorciso, oh criatura de cera (o de arcilla), para que por el santo nombre de Dios y sus santos ángeles recibas bendición para que seas santificada y bendita, y obtengas la virtud que deseamos, por el más santo nombre, Adonai. Amén.

 

Asperja la cera y guárdala para tu uso; pero toma nota de que la arcilla debe ser recogida con las manos cada vez que se necesite y debe ser preparada cada vez.

 

 

LIBRO II

 

CAPÍTULO XIX

 

CONCERNIENTE A LA AGUJA Y OTROS INSTRUMENTOS

DE HIERRO

 

HAY VARIOS instrumentos de acero necesarios en varias ope­raciones, como una aguja para coser o pinchar, un buril o algún instrumento para grabar, etcétera. Puedes hacer dichos instrumentos en el día y la hora de Júpiter, y cuando termines dirás:

 

Yo te conjuro, oh instrumento de acero, por Dios, el Padre todopoderoso, por la virtud de los cielos, de las estrellas y por los ángeles que presiden sobre ellas, por la virtud de las piedras, hierbas y animales, por la virtud de la tormenta, la nieve y el viento, para que recibas tal virtud que pueda obtener sin engaño el fin que deseo en todas las cosas en las que te use, por Dios, el creador de las edades y empera­dor de los ángeles. Amén.

 

Luego repite los salmos 3, 9, 31, 42, 60, 51, 130, perfú­malos con los perfumes del Arte, rocíalos con agua exorcisada, envuélvelos en seda y di:

 

Dani, Zumech, Agalmaturod, Gadiel, Pani, Caneloas, Me­rod, Gamidol, Baldoi, .Metrator, ángeles más santos, estén presentes como guardias ante este instrumento.

 

 

 

 

LIBRO II

 

 

CAPITULO XX

 

 

CONCERNIENTE A LA TELA DE SEDA

 

 

CUANDO un instrumento del Arte está propiamente consa­grado, debe ser envuelto en seda y guardado como se ha indicado.

Tómese entonces seda de cualquier color, excepto negra y gris, donde se escribirán las palabras y caracteres de la figura 90.

 

 

Perfúmese con incienso de buen olor, rocíese, y recítense los salmos 82, 72, 134, 64.

Luego. debe guardarse durante siete días con especias dulces; luego puedes usar esta seda para envolver todos los instrumentos del Arte.

LIBRO II

 

CAPÍTULO XXI

 

CONCERNIENTE A LOS CARACTERES Y LA CONSAGRACIÓN

DEL LIBRO MÁGICO

 

 

 

CUANDO sea necesario en alguna operación escribir carac­teres, y temas fallar, haz esto: escribe al principio el nom­bre EHEIEE ASHER EHEIEH (figura 91)

 

 

 y al final el nombre MN SOPH (figura 92);

 

 

entre estos nombres escribe lo que deseas, y si tienes algo especial que hacer, pon los nom­bres escritos mencionados sobre la envoltura de seda y di sobre ellos:

 

Más sabio y altísimo creador de todas las cosas, te su­plico, por tu gracia y por tu misericordia, que concedas tal virtud y poder a estos nombres, que guardes estos ca­racteres y nombres de todo engaño y error, por ti, oh san­tísimo Adonai. Amén.

 

 

LA CONSAGRACIÓN DEL LIBRO1

 

Haz un pequeño libro que contenga todas las oraciones para todas las operaciones, los nombres de los ángeles en forma de letanías, sus sellos y caracteres; habiéndolo hecho, debes consagrarlo, ante Dios y ante los espíritus en la ma­nera siguiente.

Debes poner en el lugar destinado una pequeña mesa cubierta con una tela blanca, donde se coloca el libro, abierto en el Gran Pantaculo, que debe ser dibujado sobre la pri­mera hoja de dicho libro, y habiendo encendido una lám­para, que debe estar suspendida sobre el centro de la mesa,. debes rodear la mesa con una cortina blanca; ponte las vestiduras apropiadas y sosteniendo el libro abierto, repite sobre las rodillas la siguiente oración con gran humildad:

(Para la oración que comienza “Adonai Elohim.. . “, ver Libro I, Capítulo XIV, donde se da completa.)

Después de lo cual debes incensarlo con el incienso propio al planeta y al día. Luego colocarás el libro nuevamente en la mesa, teniendo cuidado de que el fuego de la lámpara se mantenga continuamente durante la operación, y mantén cerradas las cortinas. Repite la misma ceremonia por siete días, empezando en sábado, y perfumado el Libro cada día con incienso propio al planeta que rige el día y la hora, y teniendo cuidado de que la lámpara se mantenga encendida día y noche, después, de lo cual, debes encerrar el libro en un cajón pequeño bajo la mesa, hecho expresa­mente para ello, hasta que tengas ocasión de usarlo; y cada vez que desees usarlo, vístete con. las vestiduras, enciende la lámpara y repite sobre las rodillas la oración, mencionada, “Adonai, Elohim. . . “. También es necesario, en ¡a consa­gración del libro,, convocar a todos los ángeles escritos en la forma de letanías, lo que debes hacer con devoción; y si los ángeles y espíritus no aparecen en la consagración del Libro, no debes asombrarte por ello, viendo que ellos son de una naturaleza pura, y consecuentemente tienen dificultad en familiarizarse ellos mismos con los hombres, que son in­constantes e impuros, pero las ceremonias y caracteres, siendo correctamente llevadas a cabo, los obligarán a venir, y con el tiempo pasará que a la primera invocación te será posible verlos y Comunicarte con ellos. Pero te recomiendo no tornar nada sucio o impuro, ya que entonces tu importunación, lejos de atraerlos, servirá solamente para alejarlos de ti, y después será excesivamente difícil atraerlos para fines puros.

 

1.El resto de este capítulo es del manuscrito Lansdowne 1203.

 

 

 

LIBRO II

 

 

CAPITULO XXII

 

CONCERNIENTE A LOS SACRIFICIOS A LOS ESPIRITUS

Y CÓMO DEBEN REALIZARSE

 

EN MUCHAS operaciones es necesario hacer sacrificios a los demonios, y en varias formas. Algunas veces son sacrificados animales blancos a los espíritus buenos y animales negros a los malos. Tales sacrificios consisten de la sangre y algunas veces de la carne.

Los que sacrifican animales, del tipo que sean, deben seleccionar a los que sean vírgenes, ya que son más agradables a los espíritus, y con ella se vuelven más obedientes.

Cuando se sacrifica sangre, debe ser sacada de cuadrúpedos o pájaros también vírgenes, pero antes de ofrecer la oblación di:

 

Que este sacrificio, que encontramos propio para ser ofrecido ante ustedes, nobles y elevados seres, sea agradable y placentero a sus deseos; estén listos para obedecemos y recibirán unos mayores.

Luego incénselos y perfúmelos de acuerdo con las reglas del Arte.

Cuando sea necesario, con todas las ceremonias apropiadas, hacer sacrificios de fuego, deben ser hechos con madera que tenga alguna cualidad, con reverenda especial a los espí­ritus que se invoca; como junípero o pino para los espíritus de Saturno; boj o roble para los de Júpiter; cedro para los de Marte; laurel para los del Sol; mirto para los de Ve­nus; avellano para los de Mercurio y sauce para los de la Luna.

Pero cuando se realizan sacrificios de alimentos o bebida, todo lo necesario debe ser preparado fuera del Círculo, y las carnes deben cubrirse con alguna tela fina y limpia, y tener también una tela blanca extendida bajo ella; con buen pan nuevo y vino bueno y espumeante, pero en todas las cosas deben ser las que pertenecen al planeta en su na­turaleza. Animales tales como gallos o pichones deben ser asados. Debe tenerse especialmente un vaso de agua pura y clara de fuente; antes de entrar en el Círculo, debes in­vocar a los espíritus por sus propios nombres, o al menos los jefes entre ellos, diciendo:

 

En cualquier parte que se encuentren, ustedes espíritus, que son invitados a esta fiesta, vengan y estén listos para re­cibir nuestras ofrendas y presentes y sacrificios, y tendrán más adelante, todavía más agradables oblaciones.

 

Perfuma las viandas con incienso dulce y rocialas cón agua exorcisada; luego comienza a invocar a los espíritus hasta que lleguen.

Esta es la forma de hacer los sacrificios en todas las artes y operaciones donde sea necesario, y actuando de esta manera, los espíritus estarán listos para servirte.

Aquí termina nuestra Clavé, la cual si instalas comple­tamente en tu memoria, podrás, si te place, volar con las alas del viento. Pero si tomas poco cuidado en ello y des­precias este libro, nunca llegarás al fin deseado en ninguna operación mágica o experimento, cualquiera que sea.

Porque en este libro está resumida toda la ciencia del Arte Mágico, y debe ser estrictamente guardado por ti. Y hasta aquí, el final de nuestra Clave, en el nombre de Dios el recto, el misericordioso y el eterno, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

 

Fin de La Clave del Rey Salomón