ODONTOLOGIA EN RED



"Evolucion de una Ciencia"

por Dr. Antonio Hadjar

ARTICULO PUBLICADO EN LA REVISTA ACTA ODONTOLOGICA

RESUMEN.

En la siguiente revisión bibliográfica se pretende hacer un recuento de lo que en un principio fue nuestra profesión, lo que ha llegado a ser hoy en día y el promisorio futuro que le estamos labrando; con la finalidad de seguir enalteciendola.

SUMMARY.

In the next bibliographic review we pretend to make a resume of what was the origin of our profession, the goals achieved untill today and the promissory future we are building; with the finality of extolling it.

Evolución de una Ciencia.

* Introducción.

La finalidad primordial de este artículo es dar a conocer y remembrar en todos nosotros la historia de la Odontología, su evolución durante el paso del tiempo, citar algunos personajes claves en el desarrollo de la misma y ciertos hechos curiosos y peculiares que han forjado esta profesión. Situaciones que para muchas personas ajenas a este medio han pasado desapercibidos, como la evolución del barbero dentista a lo que hoy es el Odontólogo, deben estar siempre presentes en la mente de todo nuestro gremio para que con nuestro esfuerzo y constancia sigamos llevando nuestra profesión a ocupar el digno sitial que se merece y no caer en el descrédito a la que una vez se llegó. En ningún momento sr pretende refutar, ni desacreditar trabajos anteriores de este tipo.

* La Odontología en sus albores.

Desde el primer momento en que el hombre apareció en la fáz de la tierra, ha estado acompañandolo constantemente el dolor, y por supuesto, que el de origen dentario no podía faltar. Gracias a estos dolores surgiría la Medicina, 20 mil años atrás, con el fín de tratar de contrarestarlos. El tratamiento consistía en una especie de rito semi-religioso, ya que como no se conocía a qué se debían esas dolencias, la mejor manera de explicarlos era dándoles un origen sobrenatural, por lo que "los médicos" de ese entonces eran hechiceros o brujos encargados de calmar el dolor por medio de sus pócimas y rezos.

El cambio que supuso dejar de ser nómadas, con una alimentación a base de pescados, raíces, semillas y pastos (alimentos blandos en general), por una vida sedentaria, con un tipo de alimentación basada en duros vegetales y fuertes carnes, implicó que la boca fuese aún más propensa a enfermar. (11)

Si nos preguntamos cómo llegó a nosotros, habitantes del siglo XX esa información, tenemos que la evidencia de la forma de curar las enfermedades de la boca está en los documentos que nos han legado las diferentes civilizaciones. Uno de los más antiguos, es del emperador Hwang Ty (1), quien gracias a su libro "Nuei-King", se le considera fundador de la Medicina China, en el año 2.500 antes de Cristo. En el mismo recomendaba para aliviar el dolor de los dientes, una receta muy particular, la misma consistía en ajo pulverizado, con el cual se hacía una especie de masa que se envolvía en una tela y se introducía en el oído derecho, si el dolor dental era del lado izquierdo y viceversa. Otro remedio mencionado, era el de mezclar semillas de rábanos con un diente de ajo y leche para formar una bolita la cual se colocaba en el orificio de la naríz del lado opuesto al dolor.

* Origen Biológico de la enfermedad.

A medida que pasa el tiempo, afortunadamente el hombre evoluciona en su forma de pensar, y ya del dolor se tiene otra concepción, no se le considera netamente de origen sobrenatural, y se empieza a atribuírle otros orígenes y es así como los chinos proponen un origen biológico, aunque muy alejado de la verdad, ya que estos explicaban la

aparición de la caries debida a gusanos que se alojaban dentro del diente, sin dejar de lado el aspecto religioso, alegando que estos gusanos eran demonios que penetraban al organismo (15) y dicha creencia que se mantuvo hasta el siglo XVIII.

Cuando llega el momento en que el hombre comienza a organizarce en comunidades se produce la inevitable distribución del trabajo y la actividad dental se convierte en una tarea ejecutada por personas específicas, es así como en la cultura egipcia, aparece la figura del "especialista de dolores de la dentadura". El aporte de los egipcios a la Odontología radicó principalmente en la construcción de dientes artificiales de marfíl tallados cuidadosamente, siendo con estas prácticas los precursores de las prótesis, las cuales han sido encontradas en las antíguas tumbas de los Faraónes. Así mismo, recomendaban para el dolor de los dientes cariados, la colocación de polvo de incienso dentro de la cavidad cariada (6). Si bien el origen de la prótesis se atribuye a los Egipcios, en la cultura Fenicia también se han encontrado dientes de marfíl tallados y atados unos con otros por hilos metálicos. (10)

Desplazándonos más hacia el Oriente, específicamente en la India, nos encontramos con un hecho curioso, y es el culto rendido al "Dalada" considerado este un diente de Buda (2), al cual se ha llegado al extremo de eregirle un templo y claro, está demás el decir lo preciada que ha de ser la dentadura para los hindúes.

En este recorrido histórico, tenemos que nuestros indígenas también incursionaron en la práctica dental y prueba de esto lo evidenciamos en las excavaciones realizadas donde habían vivido las razas aztecas e incas, encontrandose en las mismas un cráneo en Perú, el cual a pesar de tener una dentadura sana, sus incisivos centrales superiores estaban cuidadosamente limados y tenían incrustados unas piedras de color azul. (4). Comprobando con esto que las actividades realizadas, por nuestros indígenas eran tendientes más a ser estéticas que terapéuticas.

* Las culturas Griegas y Romanas.

Los aportes de la cultura griega, fueron numerosos, entre los que destacan los siguientes: Esculapio, quien durante el siglo XIII antes de Cristo, era idolatrado como a un Dios por su habilidad para curar los males de la humanidad, fue el primero en aconsejar la extracción dentaria solo cuando el dolor se hacía insoportable. Hipócrates, fue el primero en estudiar la anatomía, la patología y la terapéutica de la cavidad bucal y también nos refiere la costumbre de ferulizar con hilos de oro o de seda los dientes móviles. (12)

En lo referente a los romanos, estos asociaban la longevidad de las personas con el estado de su dentadura y aconsejaban la limpieza de los dientes para que no apareciera el sarro sobre estos y el mal aliento, recomendando a las personas con halitosis no hablar en ayunas, ni muy cerca de las demás personas y también, no reirse sobre todo si tenían los dientes anteriores enegrecidos (cariadaos o con sarro) o largos (con problemas periodontales) (1).

Dentro de los estatutos establecidos por el Imperio Romano, llama la atención una peculiar medida disciplinaria, la cual consistía en la extracción violenta de dientes a los delincuentes quedando así "marcados" de por vida por sus fechorías, e incluso si a algún individuo se le extraía un diente por causa de enfermedad o por accidente, se le otorgaba un certificado que comprobaba su honradéz. (14)

Los romanos también creían que el origen de la caries se debía a los famosos "gusanos" como así lo menciona Escribonius Largos, médico del emperador Claudio, en su obra "Compositione medicamentorum", quien le confiere gran importancia el hacer fumigaciones con semillas de beleño para que así los vapores desprendidos hicieran salir "los gusanos que producen la caries". (5)

Claudio Galeno, nacido durante el año 131 después de Cristo, clasificó los dientes en: incisivos, caninos y molares, incorporándose posteriormente a esta nomenclatura los premolares (16). Ya en los años de la decadencia del Imperio Romano, Celuis Aurelianus recomienda la cauterización de los dientes enfermos, consistiendo esta técnica en aplicar sobre el diente un pedazo de lana enrollada al extremo de una sonda en forma de pincel, la cual debía ser previamente sumergida en agua hirviente. (1)

* La Odontología en manos de artesanos dentales.

La Medicina Arabe-Española, logró gran renombre en Europa, y su fama llegó hasta los lugares más apartados, pero lamentablemente la Cirugía y el arte dental fueron dejados a segundo término como actos más propios de sangradores y barberos que de hombres de Ciencia, conllevando al inicio de la ruptura con la Medicina. Al respecto, el Dr. Foción Febres Cordero, en el prólogo escrito para el libro "Enseñanza Odontológica y Subdesarrollo en Venezuela" del Dr. Jesús Saturno, hace una aguda observación acerca de la ruptura entre la Odontología y la Medicina, la cual se cita a continuación: " Esta ruptura ha logrado agravar así un conflicto absurdo que no solo repercutió en el concepto de la Cirugía, considerada por los médicos como un simple oficio de artesanos, sino tambien en quienes la ejercían, los cuales fueron rebajados en su categoría científica y en el aprecio público, por ello no es de extrañar que la profesión se degrade y anarquice dando lugar a una nueva clase laboral, la de los Barberos Cirujanos y que dentro de ella se mezclaran, al lado de verdaderos e ilustrados cirujanos, a los sangradores y curanderos ambulantes, quienes al igual que trataban hemorroides y fracturas, sacaban muelas - presentandoseles en numerosas veces, graves complicaciones hemorrágicas e infecciosas que frecuentemente terminaban con la vida del paciente -. Otros factores profesionales de importancia que contribuyeron al descrédito de la Cirugía y por ende de la Odontología, fueron: en primer lugar el desprecio de los antíguos por el trabajo manual, considerado como indígno e incompatible con los dones de la inteligencia y del poder, además, las objeciones religiosas ante el derramamiento de sangre y la experimentación en cadáveres, aunado a lo anterior está el error conceptual según el cual las intervenciones quirúrgicas no requerían de conocimientos médicos, sino de simple destreza manual obtenida en la práctica del oficio, concepto que fue aplicado por igual a la Odontología." (17)

Durante la época del auge de la Medicina Arabe-Española, seguía la práctica de supersticiones y una de ellas la refiere Avicena, en la que decía que bastaba tomar el diente de un muerto y tocar con él a un diente adolorido para que de esta manera se curara (9). Es aquí, en el Medioevo, en que surge el culto a Santa Apolonia ya que toda enfermedad conocida tenía un Santo intercesor, a quién rendir tributo. Relata la creencia popular, que a Santa Apolonia le extrajeron todos los dientes y antes de echarla a la hoguera, en su martirio se arrodilló y suplicó: "por aquellos que hagan memoria a la devoción del dolor que ahora sufro, que no sientan más dolores de dientes", apareciéndole seguidamente un ángel que le dijo: "Apolonia, hermana mía, tu ruego será atendido" (15), mas con el correr de los años se hizo tradición el conmemorar este hecho cada 3 de octubre, bautizándosele como el día de Santa Apolonia, fecha en que también se celebra el día del Odontólogo.

* La Odontología en el Renacimiento.

En el Renacimiento sigue la imagen de sacamuelas y charlatanes, los cuales se instalaban en las plazas de los pueblos y con bombos y platillos buscaban que gente sencilla creyeran en el conjuro mágico de sus brebajes y oraciones, extrayendoles cualquier tipo de dientes sin importarles su estado y sin tomar encuenta la preservación de los mismos. La creciente incorporación al oficio de personas irresponsables, hizo que los médicos y los verdaderos cirujanos se consideraran cada vez más incómodos ante la presencia de estos sujetos, por lo que fue inevitable la separación, aún más marcada de actividades y la rivalidad entre estos grupos. Además, la repugnancia de verse comparados con sacamuelas y charlatanes permitió que fueran dejando en manos no especializadas la actividad odontológica, lo cual conllevó a que el Odontólogo como profesional, se le dejó de considerar como tal. (8)

Es durante el Renacimiento, cuando se rompe con la creencia del origen de las caries dental por gusanos alojados en la boca, y esto se logra gracias a Anton Van Leeuwenhoek, quien con su hobbie de pulir lentes, desarrolló el microscópio y comprobó que en la boca no se alojaban gusanos, reseñó sobre uno de sus experimentos, que cuando no limpiaba sus dientes por tres dias y luego tomaba el material depositado en las encías y dientes, al observarlo al microscópio evidenciaba la presencia de pequeños animáculos vivientes (5) y no de gusanos precisamente. Este hecho dio una percepción diferente a la enfermedad oral, un concepto novedoso el cual descarta a los gusanos como causantes de la caries, teoría que fue utilizada por siglos, además permitió también el establecer un concepto más acorde con la realidad que estaba viviendo el ser humano, al dejar de un lado el componente mágico-religioso para la explicación de la misma.

* La Odontología Moderna.

En 1728 Pierre Fauchard, publica el famoso tratado Le Chirugien Dentiste, siendo este el punto de partida de la Odontología Moderna, fortaleciendose así, a medida que progrersaba su separación de la Medicina y la Cirugía, y que llega a consolidarse en 1840, con la fundación de la primera Escuela Odontológica en el mundo, en los Estados Unidos de América (17). Asumiendo desde ese momento los estadounidenses, el liderazgo que hasta entonces había poseído Francia, gracias a la obra de Fauchard. Así como los aportes fundamentales de Fauchard entregaron a Francia el liderazgo odontológico en el siglo XVIII, el paso de este liderazgo a manos de Norteamérica en el siglo XIX es debido al desarrollo alcanzado por la revolución industrial. Mientras la labor de Fauchard estuvo dirigida al desarrollo científico de la Odontología, la labor de los norteamericanos se concretó en hallazgos de tipo técnico con la finalidad de facilitar la labor diaria del Odontólogo.

En 1776, el folleto publicado por Nicolás Du Bois Chemant, hace alusión a la utilización de dientes artificiales hechos con minerales, permitiendo de este modo el inicio de la utilización de la porcelana en la Odontología, siendo el inventor de los mismos el farmecéutico Mr. Duchäteau, quien al estar ya cansado de llevar una prótesis con dientes de marfíl, que se enegrecía constantemente y producía mal olor, con la ayuda del dentista Du Bois Chemant logró desarrollar estos tipos de dientes artificiales, los cuales en un principio no lograron convencer a los pacientes, pero con el paso del tiempo se han logrado eregir como la primera opción cuando se va a realizar una prótesis en la que está comprometida la estética. (7)

Quien implanta una nueva era en la Cirugía General y la Odontología es Horacio Wells, al usar el óxido de nitrógeno como anestésico, igualmente, siguiendo con los trabajos de Wells, el Dr. Morton y el químico Charles T. Jackson encontraron también efectos anestésicos con el eter clorhídrico, en julio de 1844, al usarlo en un paciente para la obturación de una cavidad que presentaba caries, empleandose posteriormente para la extracción de dientes, con resultados satisfactorios (11). La aparición de los nuevos procedimientos anestésicos permitió, que en todos los países se iniciara un cambio de mentalidad entre sus pobladores y un creciente número de avances dentro de la profesión permitiendo que la Odontología fuera recuperando el sitial que le correspondía como Ciencia. Igualmente permitió que el público, ahora menos atemorizado acudiese al dentista para remediar sus males o simplemente para el ciudado y mejoramiento estético de su boca.

Los avances en siglo XIX son numerosos, entre ellos destacan: la invención del sillón dental por el Dr. Harris en 1838; en 1849 el Dr. Edward ideó la amalgama y en 1870 el Dr. Morrison inventó el torno de fresa movido a pedal. (18)

Todos los avances logrados dentro de la Odontología, llegan a su máximo momento cuando en noviembre de 1892, el gobierno francés dicta una ley en la que crea oficialmente el título de "Cirujano dental" y reglamenta el ejercicio de la Odontología (13), limitandose el ejercicio de la misma solamente a dentistas diplomados como médicos o cirujanos dentistas y este título sería otorgado por el mismo gobierno luego de realizarse estudios organizados y reglamentados por el Consejo Superior de Instrucción Pública, rindiendose exámenes ante un establecimiento médico superior.

* La Odontología en el siglo XX.

En el siglo XX, los conocimientos de la especialidad adquiridos en las Facultades de Medicina y en Escuelas Especiales, con la creciente cantidad de obras que trataban de las afecciones bucales en todos sus apectos, elevaron el nivel intelectual y moral de los dentistas, los cuales consiguieron un progreso científico y práctico notable. El prototipo de sacamuelas, charlatán y embaucador estaba ya en el olvido. Siendo considerada la Odontología, ya para finales de este siglo, como una de las más importantes ramas de la Medicina.

A pesar de todo el progreso que ha alcanzado el hombre con su tenacidad y esfuerzo, siempre quedan ciertas actividades que aunque parezcan mentira se siguen practicando hoy en día, aún cuando podríamos pensar que son más bien costumbres de siglos pasados, como por ejemplo, el hecho de que en Africa Occidental, entre las estrafalarias costumbres se encuentra la de considerar la boca como la puerta de entrada de los espíritus del mal, por lo que ayudan a disimularla obscureciendo los dientes. Más extravagante e injustificable es la extracción violenta de dientes que realizan en las ceremonias de la pubertad. Y sin ir más lejos, aquí en nuestro país los Indígenas Sanemá-Yanoama ( Yanomamis ), casi todas sus mujeres y algunos de sus hombres llevan perforado el centro del labio inferior y mantienen en el orificio un palito o una pluma. Y por si fuera poco, casi todas las mujeres tienen perforado el septum nasal y las comisuras labiales, siendo este un rito que forma parte de las ceremónias a raíz de su primera menstruación. (3)

* Conclusiones.

Con todo lo dicho anteriormente y con los progresos del arte dental, con sus complicadas y laboriosas intervenciones quirúrgicas, la perfección de la anestesia, las prótesis cada vez más estéticas, el desarrollo de implantes y el auge en la formulación de materiales dentales con cualidades óptimas, entre muchas otras cosas, han permitido la reinvindicación de la profesión de Odontólogo. Además, la preparación del profesional de la salud oral es cada vez más completa y especializada, haciendo crecer el antagonismo entre graduados y los empíricos, que todavía suelen quedar refugiados en algunas clínicas odontológicas.

En los últimos años, ha habido un repunte de la investigación en el área odontológica, se especializan más los cursos de Post-grado y se maneja el concepto de salud-enfermedad como de origen bio-psico-social, siendo la nueva filosofía de la Odontología de fines de siglo, el darle un enfoque más social al proceso salud enfermedad, sobretodo en los países latinoamericanos en donde la salud oral es cada vez más relegada, por la crísis económica en que se nos ha sumido. Pero considerando la manera satisfactoria con la que hemos afrontado otras situaciones de crisis en nuestros países y en especial Venezuela, no dudamos que saldremos adelante con la participación activa, no solo del personal de la salud, sino también de la población en general logrando así superar la situación crítica por la que atrevesamos y poder brindar la atención odontológica la cual todo venezolano está en derecho de recibir.

BIBLIOGRAFIA.

(1) Carranza, F. 1986. Periodontología Clínica de Glickman. Méjico. Nueva Editorial Interamericana. pp 15 a 19.

(2) Casiglioni, C. 1941. Historia de la Medicina. Madrid. Interamericana, S.A de Ediciones. pp 67.

(3) De Barandiaran, D. y Walalan, A. 1992. Los hijos de la Luna. Caracas. Editorial Arte. pp 93.

(4) Dembo. 1937. La decoración dentaria en la América Aborígen. Rev. América Gegráfica. 2:52

(5) Dobell, C. 1960. Antony Van Leewenhoek and his Little Animals. New York. Dover Publications. pp 5 a 42.

(6) Ebbel, B. 1937. The Papyrus Ebers. Copenhagen. Ediciones Levin & Munksgaard. pp 22.

(7) Escobar, M. 1992. Historia de la Odontología. Rev. Clínica al día. 4:193.

(8) Febres, F. 1966. Orígenes de la Odontología. Caracas. Imprenta Universitaria. pp 77 a 79.

(9) Fernández, F. 1936. La medicina Arabe en España. Barcelona. Ediciones Castell S.A. pp 135 a 167.

(10) Guerini, V. 1909. History of Dentistry. Philadelphia. Editorial Lea & Febiger. pp 15 y 16.

(11) Lerman, S. 1964. Historia de la Odontología y su ejercicio legal. Buenos Aires. Editorial Mundi. pp 25,52,53.

(12) Major, R. 1954. A History of Medicine. Illinois. Ediciones Charles C. Thomas. pp 39 a 112.

(13) Mena, C. 1981. Historia de la Odontología en Cuba. Miami. Ediciones Universal. pp178.

(14) Muniesa, B. Florit, J. 1982. Historia Universal. Los fundamentos de Occidente: Grecia y Roma. Barcelona. Ediciones Nauta S.A. pp 106 a 109.

(15) Proskauer, C. 1965. Historia ilustrada de la Odontología. Barcelona. Editorial Orbis. pp 33,34,35.

(16) Riva, F. 1917. Historia crítica de la Cirugía Dental y Arte Dental. Barcelona. Editorial Codex S.A. pp 127.

(17) Saturno, J. 1975. Enseñanza Odontológica y Subdesarrollo. Venezuela 1853-1940. Caracas. Imprenta Universitaria. pp 15 a 18, 55,56,65.

(18) Walsh. J. 1912. Modern Progress and History. New York. pp 188 a 203.

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