Site hosted by Angelfire.com: Build your free website today!

ISMAELILLO

 

Prólogo

 

Hijo:

Espantado de todo me refugio en .

Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura,

en la utilidad de la virtud, y en .

 

Si alguien te dice que estas páginas se parecen a otras

páginas, diles que te amo demasiado para profanarte así.

Tal como aquí te pinto, tal te han visto mis ojos. Con

esos arreos de gala te me has aparecido. Cuando he

cesado de verte en una forma, he cesado de pintarte.

Esos riachuelos han pasado por mi corazón.

 

¡Lleguen al tuyo!

 

 

Sueño Despierto

Yo sueño con los ojos
Abiertos, y de día
Y noche siempre sueño.
Y sobre las espumas
Del ancho mar revuelto,
Y por las crespas
Arenas del desierto,
Y del león pujante,
Monarca de mi pecho,
Montado alegremente
Sobre el sumiso cuello,—
Un niño que me llama
Flotando siempre veo!

 

 

MI CABALLERO

 

Por las mañanas
Mi pequeñuelo
Me despertaba
Con un gran beso.
Puesto a horcajadas
Sobre mi pecho,
Bridas forjaba
Con mis cabellos.
Ebrio él de gozo,
De gozo yo ebrio,
Me espoleaba
Mi caballero:
¡Qué suave espuela
Sus dos pies frescos!
¡Cómo reía
Mi jinetuelo!
Y yo besaba
Sus pies pequeños,
¡
Dos pies que caben
En solo un beso!

 

 

MI DESPENSERO

 

¿Qué me das? ¿Chipre?
Yo no lo quiero:
Ni rey de bolsa
Ni posaderos
Tienen del vino
Que yo deseo;  
Ni es de cristales
De cristaleros
La dulce copa
En que lo bebo.

   Mas está ausente
Mi despensero,
Y de otro vino
Yo nunca bebo.