

Ritchie junto a Brian Kernighan también creó el lenguaje de programación C, sucesor del lenguaje B creado por Thompson. C es el lenguaje más usado del mundo y el preferido por los hackers.
Sobre 1978 el entorno completo de UNIX había sido portado a varias arquitecturas, lo cual tuvo grandes implicaciones ya que los hackers podían intercambiar aplicaciones entre distintas plataformas sin necesidad de tener que volverlas a reinventar cada vez. Los hackers enseguida se sintieron cómodos con la estructura de UNIX y del lenguaje C que habían sido diseñados bajo la filosofía KISS (Keep It Simple Stupid!) y a partir de entonces fue usado masivamente por esta comunidad.