Subes, ¡oh, llama!, con veloz carrera, de estos cansados leños desatada, solicitando, en humo transformada, el distante reposo de tu esfera; pero al subir por la región ligera te vuelve el viento burlador en nada: ¡ay de ti, cuanto amante, desdichada, de mi más dulce acción imagen fiera! Así disuelta, sube, el alma mía del corazón, solicitando asiento, a la esfera veloz de su alegría, y nunca llega a conseguir su intento, que es humo de mi ardor, y a su porfía es un desdén dificultad del viento.
PIEDAD DECLARADA POR RIGOR
Puso en ti del autor la sabia mano alma quieta en sangre generosa, anciano fruto en niña flor hermosa, divino ingenio en un sujeto humano. Mas luego puso, ¡ay, triste!, amor tirano entre blanco jazmín y fresca rosa la Ceraste mordaz más venenosa que humor vertió de racional insano. Tú, piadoso, quizás por no acabarme, huyes y escondes su veneno esquivo como si esto bastara a remediarme; pero es aumento que en mi mal recibo, pues muero cuando dejas de matarme, y sólo el tiempo que me matas vivo.
AL SUEÑO
¿Por qué, di, de mis ojos sueño blando los desvelados párpados no pegas? ¿Por qué a mis miembros tus licores niegas si por el mundo los estás regando? De mí, porque te invoco vas volando y a quien menos te busca más te llegas; bien claro el arte de tus obras ciegas con castigo cruel me va mostrando. Si oscuridad procuras, ¿qué tiniebla como mis ojos? Si el silencio estrecho, su imagen son, sin dedo, mis dos labios: llega que alcázar te dará mi pecho, gruta será mi herida, mi amor niebla, mi llanto humor, ministros mis agravios.
TISBE
Tisbe a su amante, que en cadáver mira, con temerosa mano el rostro toca, límpiale con los cabos de la toca y en los labios desiertos le suspira. Engañada imagina que respira y es el aliento de su misma boca; su fin estudia, a su maestro invoca, sus manos tuerce, sus cabellos tira. Nadie le ayuda en tanta desventura sino la muerte, ¡oh, caso lastimoso!, el pecho arroja a la enemiga espada; asió la mano de su esposo dura, y mirose en el tálamo espantoso doncella, viuda, muerta y desposada.